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Economía

Carnes y regulados suman presión y consultoras ya ven un IPC de 3% para marzo

La carne vuelve a presionar en alimentos, que se encuentra con una inercia inflacionaria récord en 20 meses, y la guerra en Medio Oriente suma incertidumbre.

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Si bien el Gobierno celebra la sanción de la reforma laboral y del Régimen Juvenil Penal, la inflación volvió a encender señales de alerta, un indicador que en 2024 había sido clave para sostener su alta imagen positiva. Desde mayo del año pasado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó a ritmo lento, pero sostenido, y amaga con alcanzar el 3% a nivel nacional, aunque en zonas como la Ciudad de Buenos Aires ya superó ese umbral clave. De cara a marzo, cerró la primera semana y la mirada está puesta en cómo se desenvolverán los precios en medio de la tensión mundial por la guerra entre EEUU e Irán.

La medición de Equilibra muestra una aceleración de precios al 1,7% en los últimos cinco días (frente al 1,3% registrado en la primera semana de febrero). La suba se explica por el avance de 2,5% de los precios Regulados, impulsados por el aumento del transporte público y las tarifas energéticas. Vale destacar que el conflicto bélico en Medio Oriente genera un shock internacional en el precio de la nafta, ya que el barril de petróleo superó los u$s90 este viernes, cerca de un 30% más que hace una semana.

Entre los alimentos, la carne continúa presionando la canasta y explicó 0,3 puntos porcentuales (p.p.) de la inflación Núcleo (+1,8%), mientras que 0,4 p.p. se explican por el salto del rubro educación, en el marco del inicio de clases. La buena noticia llegó de la mano de los Estacionales, que descendieron 0,7% por la estabilidad en indumentaria, pese a que se avecina una nueva temporada, y por las bajas en frutas y verduras.

«Lo más probable es que la inflación de marzo arranque con 3%», aseguraron desde Equilibra.

La lupa está puesta en los últimos meses en la aceleración sostenida de los precios de la carne. En ese marco, la Argentina firmó un acuerdo con EEUU en febrero que amplía la exportación de carne vacuna a 100.000 toneladas anuales libres de aranceles. Esto implica un incremento de 80.000 toneladas adicionales a las 20.000 vigentes hasta ese mes.

Si bien el Gobierno busca incrementar las exportaciones en cerca de u$s800 millones, el acuerdo puede ejercer una mayor presión sobre el precio de la carne en el mercado interno.

Por su parte, la consultora Labour Capital & Growth (LCG), que mide la variación de los alimentos, observó una desaceleración semanal de los precios, respecto al mismo período de febrero. Aunque advirtió que la inflación mensual promedio aún se ubica en torno al 4%, cerca de un máximo de 20 meses. La última vez que superó ese umbral fue en julio de 2024, cuando marcó 4,2%, nivel similar al que acumulaba hasta la última semana de febrero.

La inflación semanal de alimentos se ubicó en 1,6% en la primera semana de marzo, frente al 2,5% registrado en el mismo período de febrero. La mayor presión llegó de la mano de las carnes, que aumentaron 1,8% y tuvieron una incidencia del 0,55% en el índice semanal. En tanto, la fuerte baja de las verduras (-1,4%) ayudó a moderar el promedio de precios, ya que restó 0,11% al índice.

Bebidas e infusiones para el hogar fue otro de los segmentos con mayor suba (+3,2%), con una incidencia del 0,51% en el índice total. En tanto, las comidas para llevar escalaron 2,9% y tuvieron un impacto de 0,3% en la inflación semanal de alimentos.

Para Analytica, la inflación de alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires también mostró una desaceleración, con una medición de 0,35% promedio. El mayor aumento en el promedio de las últimas cuatro semanas se dio en pescados y mariscos (+7,0%) y carnes y derivados (+4,9%). Entre las categorías con menores aumentos se encuentran verduras (+0,9%) y panes y cereales (+0,7%).

Inflación de febrero: qué esperan las principales consultoras

Febrero es un mes atípico, ya que es más corto y suele registrar una inflación mensual menor. Sin embargo, las principales consultoras estiman que el IPC nacional puede ubicarse en torno al 2,9%, un nivel similar al registrado a comienzos de 2026.

El IPC de Equilibra se ubicó en 2,9%, con un fuerte aumento en el rubro vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (+6,3%), explicado por el avance de las tarifas energéticas y del transporte. Los Regulados impulsaron los aumentos en un 4,8%, seguidos de la Núcleo, que se aceleró al 2,8%, impulsada por Alimentos y bebidas no estacionales (+3,8%), principalmente por el alza de la carne. Por su parte, los precios Estacionales no superaron el 1% mensual (+0,6%).

El relevamiento de precios minoristas de C&T para la región GBA presentó un incremento de 2,9% mensual en febrero, superando el 2,8% que el INDEC había registrado para la región en enero, aunque igualando el dato nacional de ese mes.

Si bien febrero suele registrar una inflación menor que otros meses, este año se sumaron varios factores que generaron presión adicional sobre el índice. En primer lugar, impactaron los mayores ajustes en las tarifas de luz y gas, que se combinaron con el comienzo del régimen de subsidios focalizados, incrementando aún más el impacto en algunos casos. A eso se sumó un alza de 1,8% en los salarios de los encargados de edificios. De esta manera, el rubro vivienda registró un incremento mensual cercano al 5%el mayor desde junio de 2024.

Además, alimentos y bebidas -el rubro de mayor peso en el índice- volvió a registrar otro mes de fuerte incremento: 4,1%. Los aumentos fueron generalizados, aunque el más destacado fue, nuevamente, el de la carne, que subió casi 8%, el doble que el promedio, mientras que las verduras bajaron casi 10%.

Transporte y comunicaciones fue el otro rubro que aumentó por encima del promedio. Se explicó por el ajuste mensual de las tarifas del transporte público, al que se sumó un incremento del 20% en las tarifas de colectivos urbanos de jurisdicción nacional.

FUENTE: Ámbito

Economía

Milei enviará este martes a Diputados el proyecto del Presupuesto 2027

En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publicó el Banco Central, la mediana de las respuestas calculó una inflación de 20,5% para 2027

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El Gobierno girará hoy a la Cámara de Diputados el proyecto de presupuesto 2027, dentro del plazo previsto para la presentación de la iniciativa. El texto expondrá las proyecciones oficiales sobre las principales variables macroeconómicas en un año electoral. Hay expectativa por una posible incorporación de la iniciativa de shutdown -un freno a la prestación de servicios del sector público- que el presidente Javier Milei anunció en una cadena nacional como mecanismo ante déficits fiscales consecutivos.

 

 

La presentación del proyecto pondrá a disposición los supuestos con los que el Poder Ejecutivo elaboró las cuentas para 2027. La inflación, el nivel de actividad, los ingresos del Estado, el saldo fiscal y la cotización del dólar serán referencias centrales para el análisis del texto. El año próximo habrá elecciones, por lo que se prestará atención a la estimación oficial para el tipo de cambio hacia diciembre y a los mecanismos fiscales que el Gobierno podría proponer para sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

 

 

A diferencia de los dos primeros años, en esta oportunidad, Milei no asistirá al Congreso para presentar el Presupuesto. Este lunes, el presidente mantuvo una reunión con el gabinete, aunque allí no se abordaron en detalle los números del proyecto. El tratamiento de esas cifras quedó previsto para la reunión de mesa política del martes, antes del envío formal de la iniciativa a la Cámara de Diputados.

 

 

Inflación en 20%

Luego de las complicaciones que tuvo este año el Gobierno para consolidar la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la expectativa estará puesta en que proyección da el oficialismo para el próximo año. En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publicó el Banco Central, la mediana de las respuestas calculó una inflación de 20,5% para 2027. Esa proyección se ubicó por debajo del 30% estimado para 2026, por lo que implicaría una desaceleración de casi 10 puntos porcentuales (p.p.).

 

 

La consultora C&T Asesores Económicos proyectó una inflación por debajo del 20% para el año próximo. La previsión quedó levemente por debajo de la mediana de 20,5% que relevó el BCRA. En Invecq consideran que será del 22%. Ambas estimaciones privadas anticipan una desaceleración frente al 30% previsto para 2026, pero difieren respecto del nivel exacto que podría alcanzar el indicador.

 

 

El futuro del dólar

El presupuesto también permitirá conocer a cuánto proyecta el Gobierno que cerrará el dólar en diciembre de 2027. Esa cifra generará atención porque el próximo año tendrá elecciones y porque los argentinos suelen dolarizar sus carteras como mecanismo de cobertura en períodos electorales. La cotización de cierre formará parte de las previsiones macroeconómicas que acompañarán las estimaciones de inflación, actividad, recaudación y resultado fiscal.

El ministro de  Economía, Luis Caputo, sostuvo que 2027 no tendrá una dinámica propia de un año electoral en materia cambiaria o al menos no será lo mismo que en los comicios legislativos del 2025 por los respaldos con lo que van a contar entre ellos, el swap Estados Unidos y China además de una mayor compra de reservas del BCRA. Pese a ello, en el mercado esperan con ansias saber cuál es la proyección oficial respecto al tipo de cambio.

Mayor crecimiento del PBI

En materia de actividad económica, el REM estimó que el PBI crecerá 2,9% en 2027. Ese cálculo se ubicó por encima del 2,1% proyectado para 2026, lo que supone una expectativa de aceleración en el crecimiento de la  economía. La evolución del producto será una de las variables centrales del presupuesto, ya que se relaciona con los ingresos tributarios que espera recaudar el Estado y con la estimación general de recursos disponible para el próximo ejercicio.

C&T Asesores Económicos presentó una estimación más elevada para la actividad. La consultora calculó que el PBI crecerá 3,4% en 2027, por encima del 2,9% que surge de la mediana de respuestas del REM. Aunque en Invecq consideran que será de 2,5%. La diferencia entre ambas proyecciones muestra que las expectativas privadas no son uniformes, aunque las dos previsiones contemplan una expansión de la actividad durante el año electoral.

El dato oficial de crecimiento será relevante para interpretar los cálculos de recaudación que acompañen el presupuesto. Un mayor nivel de actividad puede influir en la expectativa de ingresos públicos, mientras que las previsiones de inflación también forman parte de esa estimación.

¿Incluye shutdown?

El resultado del Sector Público Nacional (SPN) será otro de los puntos que deberá precisar el proyecto oficial. La mediana de las respuestas del REM estimó que el SPN alcanzará $18,4 billones en 2027, frente a los $15,4 billones calculados para este año. La diferencia nominal entre ambas cifras es de $3 billones.

La estimación del resultado fiscal adquiere un peso adicional por la posibilidad de que el proyecto incluya el mecanismo de shutdown anunciado por Milei. La propuesta vincula la continuidad de un déficit fiscal durante varios meses con la activación de restricciones automáticas sobre actividades estatales, gastos, contratos, incorporaciones de personal y transferencias discrecionales a las provincias. El texto que llegue al Congreso permitirá establecer si esa iniciativa formará parte del presupuesto o si el Gobierno definirá otro camino legislativo para su tratamiento.

Durante la cadena nacional, Javier Milei explicó que el proyecto de shutdown buscará establecer consecuencias automáticas si el resultado fiscal permanece en déficit durante varios meses seguidos. El Presidente sostuvo que el Congreso tendría algunas semanas para llevar las cuentas al equilibrio. Si ese objetivo no se cumpliera dentro de ese período, entraría en vigencia el shutdown, de acuerdo con la descripción que realizó el mandatario al presentar la idea del “grillete fiscal”.

Milei afirmó que los políticos no tienen incentivos para cuidar el bolsillo de los argentinos porque, según dijo, no son quienes pagan las consecuencias de los desequilibrios. “Este proyecto va a hacer que el que las hace finalmente las paga”, expresó durante la cadena nacional. Según su explicación, el mecanismo buscará que la situación fiscal tenga efectos sobre la estructura de funcionamiento del Estado y sobre los salarios de las principales autoridades políticas mientras dure una situación de déficit que no fuera corregida.

El presidente detalló que, durante la vigencia del shutdown, se paralizarían las actividades no esenciales del Estado, se congelarían los gastos nuevos y no se adjudicarían contratos. Además, no se tomaría personal y se frenarían las transferencias discrecionales a las provincias. A esas medidas se sumaría la suspensión de los salarios del presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, los secretarios y los subsecretarios. Milei sostuvo que esos funcionarios no cobrarían “un solo peso de sueldo” mientras estuviera activo el mecanismo.

En la misma cadena nacional, Milei indicó que la eventual ley de shutdown dejaría expresamente exceptuadas varias funciones y prestaciones estatales. Entre ellas mencionó las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, la salud, la seguridad, la defensa nacional y los servicios penitenciarios. De acuerdo con esa explicación, las restricciones previstas no alcanzarían a esas áreas, pese a la paralización de las actividades definidas como no esenciales./ Infobae

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Economía

Casi la mitad de los trabajadores argentinos no tiene aportes jubilatorios

Un informe nacional del Instituto Argentina Grande reveló que el 45,2% de los ocupados carece de estabilidad, aportes o estructura propia, con jóvenes, mujeres y adultos mayores como los más afectados.

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Según un relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG) sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC y registros del SIPA, más de cuatro de cada diez trabajadores en todo el país desarrollan sus tareas sin aportes jubilatorios ni estabilidad laboral. Sobre una población económicamente activa estimada en 22,5 millones de personas, el estudio identificó 5,7 millones de asalariados informales, 5,6 millones de cuentapropistas —3,4 millones de ellos sin facturar— y 9,6 millones de asalariados registrados, divididos entre 6,6 millones del sector privado y 3 millones del Estado. A partir de un índice propio que combina estabilidad, aportes, antigüedad y capital, el informe concluye que el 45,2% de los ocupados está en situación de desprotección, frente a un 39% en el empleo privado protegido y un 15,7% en el sector público.

Dos años de retroceso

El trabajo marca un cambio de tendencia desde 2024: en ese período se sumaron 626.000 puestos desprotegidos, mientras se perdieron 56.000 empleos privados protegidos y 212.000 empleos públicos. Según el informe, la totalidad de los 350.000 nuevos ocupados que se incorporaron al mercado desde entonces lo hicieron en condiciones precarias.

El «desempleo blue», otra forma de medir la crisis

El IAG incorporó además un indicador propio, el «desempleo blue», que suma a los desocupados oficiales aquellas personas que trabajan pocas horas semanales en changas o tareas precarias mientras buscan un empleo formal. Mientras la desocupación oficial se ubica en 7,8%, este indicador ampliado trepa al 15,5% en el primer trimestre del año, su nivel más alto desde el recambio de gestión y 1,5 puntos por encima del mismo período de 2024.

Los jóvenes, el sector más golpeado

El informe identificó a la franja de 18 a 26 años como la más perjudicada: su tasa de desprotección pasó del 53% al 61,6% en dos años, con 160.000 puestos perdidos en ese grupo etario. Los varones jóvenes concentraron buena parte del daño, con 126.000 empleos formales menos (30.000 públicos y 96.000 privados protegidos), y un desempleo blue que en este segmento llega al 27,7%. Por rubro, el comercio perdió 88.525 puestos protegidos ocupados por jóvenes —una caída del 43%— y la construcción, 9.896 puestos (-30%).

Mujeres y jubilados, también bajo presión

La desprotección creció con más fuerza entre las mujeres, cuyo empleo privado precario aumentó 14,1% en dos años, contra un 9,3% en los varones, en parte por el recorte estatal: de los 212.000 puestos públicos eliminados, 132.000 eran ocupados por mujeres. A esto se suma el deterioro salarial en sectores feminizados como salud y educación, que llevó la brecha salarial de género a un 10%, un valor récord. Entre los mayores de 66 años, la cantidad de personas activas creció 14% por los bajos haberes jubilatorios, y su desempleo blue alcanzó un 12,6%, también un máximo histórico.

La educación, un factor de contención

El informe destaca que completar estudios universitarios reduce fuertemente el riesgo: la desprotección baja al 18% entre quienes tienen título universitario, mientras trepa al 45% con secundario completo y al 66% entre quienes no terminaron ese nivel educativo.

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Economía

Cuánto cuesta mantener a un hijo de hasta 12 años, según el INDEC

El relevamiento del organismo estadístico incluye el gasto necesario para cubrir la adquisición de bienes y servicios básicos, y la valorización del tiempo de cuidado de infantes y niños.

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El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el informe técnico sobre la Canasta de Crianza correspondiente a agosto de 2026.

El relevamiento mide el gasto necesario para cubrir la adquisición de bienes y servicios básicos (alimentos, vestimenta, educación, salud y transporte), y la valorización del tiempo de cuidado de infantes y niños de hasta 12 años.

Según los datos oficiales, la canasta osciló entre los $557.303 y los $713.070 mensuales, dependiendo de la franja etaria.

Montos totales por tramo de edad

El valor total que requiere la crianza según cada franja etaria quedó compuesto de la siguiente manera:

– Menores de 1 año: $557.303 por mes ($181.852 en bienes y servicios y $375.450 en tareas de cuidado).

– De 1 a 3 años: $663.900 por mes ($234.814 en bienes y servicios y $429.086 en tareas de cuidado).

– De 4 a 5 años
: $567.243 por mes ($299.064 en bienes y servicios y $268.179 en tareas de cuidado).

– De 6 a 12 años: $713.070 por mes ($370.990 en bienes y servicios y $342.080 en tareas de cuidado).

Bienes vs. Tiempo de cuidado

La metodología del INDEC combina la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires con la valorización del tiempo dedicado a las tareas de crianza (tomando como referencia el régimen salarial del personal de casas particulares en la categoría «Asistencia y cuidado de personas»).

– Menores de 3 años: El gasto más representativo es el costo del cuidado, debido a las horas intensivas que requiere la primera infancia (147 horas mensuales para menores de 1 año y 168 horas para el tramo de 1 a 3 años).

– De 4 a 12 años: La inserción en el sistema escolar obligatorio reduce las horas teóricas de cuidado, a la par de que se incrementa el peso del costo de bienes y servicios, que alcanza su pico máximo de $370.990 en el segmento de 6 a 12 años.

Líneas de pobreza e indigencia

Una familia necesitó en agosto al menos $1.605.497 para no ser pobre y $726.469 para no caer en la indigencia, de acuerdo con la canasta básica total (CBT) y la canasta básica alimentaria (CBA) informada por el INDEC).

Ambas canastas tuvieron un incremento mensual de 2,6%, superando a la inflación del 1,7%.

La CBT aumentó 38,3% con respecto a agosto de 2025 y 22,7% en los ocho meses de 2026, mientras que la CBA subió 39,6% y 23,7%, respectivamente.
En estos casos, también se ubicaron por encima de la inflación interanual de 33,5% y acumulada de 21,3%.  /Perfil

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