Con el aumento de los viajes al exterior y el movimiento turístico de mitad de año, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) difundió una serie de precisiones sobre el régimen de equipaje que rige en Argentina y explicó en qué situaciones los viajeros deben realizar declaraciones ante la Aduana.
Según informó el organismo, la obligación de declarar se aplica cuando se supera la franquicia permitida para el ingreso de mercaderías, cuando se transportan productos alcanzados por controles sanitarios o cuando se ingresa dinero en efectivo o instrumentos monetarios por un valor igual o superior al equivalente a 10.000 dólares.
Cuáles son los límites para ingresar productos sin pagar impuestos
Las franquicias varían según el medio de transporte utilizado para ingresar al país.
Quienes regresen por vía aérea o marítima pueden ingresar bienes por hasta 500 dólares sin tributar. A ese monto se suma una franquicia adicional de otros 500 dólares para compras realizadas en tiendas libres de impuestos.
En cambio, para los ingresos por vía terrestre o fluvial, el límite permitido es de 300 dólares para adultos y de 150 dólares para menores de edad.
ARCA recordó además que las franquicias pueden acumularse cuando viaja un grupo familiar integrado por cónyuges, convivientes e hijos menores de 16 años.
Cuándo corresponde pagar impuestos
Si el valor de los bienes transportados supera la franquicia autorizada, el viajero deberá abonar un tributo equivalente al 50% del monto excedente.
Por ejemplo, si una persona supera el límite permitido en 100 dólares, deberá pagar 50 dólares al momento del control aduanero.
Cómo realizar la declaración
La declaración puede efectuarse de forma digital mediante aplicaciones móviles y terminales de autogestión disponibles en aeropuertos y pasos fronterizos.
Quienes no puedan completar el trámite online tienen la posibilidad de utilizar los formularios OM-2087/G5 o OM-2087/G6 de manera manual.
Además, las personas que salgan del país con bienes de origen extranjero deberán registrarlos previamente mediante el formulario OM 121, un documento que permite acreditar esos objetos al momento del regreso y evitar inconvenientes durante los controles aduaneros./BAE/
Cambian las jubilaciones en julio por una decisión de Javier Milei
El presidente, con el reemplazó la fórmula de movilidad, otorga aumento mensuales a los jubilados teniendo en cuenta el dato de IPC con 2 meses de retraso
La actualización se produce por el mecanismo establecido por el Ejecutivo desde 2024, que reemplazó la fórmula anterior y dispuso ajustes mensuales basados en la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La suba de julio será menor a la de junio, cuando los haberes aumentaron 2,58%. Sin embargo, el nuevo esquema mantiene actualizaciones todos los meses, algo que no ocurría con la fórmula anterior.
No obstante, el aumento no es el único dato que esperan los jubilados. El Gobierno todavía debe confirmar si continuará el bono de hasta $70.000 para quienes cobran los haberes más bajos. Además, siguen vigentes beneficios como el reintegro por compras realizadas con tarjeta de débito.
Cómo quedan las jubilaciones en julio
Con el aumento de 2,1%, los haberes estimados serán:
Jubilación mínima: $411.787,67.
PUAM: $329.430,13.
Pensión No Contributiva por Invalidez y Vejez: $288.251,36.
Pensión para Madres de 7 hijos: $411.787,67.
Cuánto cobrarían con bono de $70.000
Si el Gobierno mantiene el refuerzo previsional, los montos quedarían así:
Jubilación mínima: $481.787,67.
PUAM: $399.430,13.
PNC por Invalidez y Vejez: $358.251,36.
Pensión para Madres de 7 hijos: $481.787,67.
En junio, un jubilado de la mínima cobró un total de $674.976,99 sumando aumento, aguinaldo y bono, una cifra superior a la prevista para julio debido a que el SAC se paga una sola vez por semestre.
Las fechas de cobro de julio comenzarán nuevamente el 8 de julio, mientras que Anses oficializará en los próximos días los nuevos valores mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial.
El petróleo cae a niveles previos a la guerra por el acuerdo Estados Unidos–Irán
El precio del petróleo de referencia internacional cae a la zona de los u$s 80 el barril ante la inminente firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. En paralelo, los índices de Wall Street y las principales bolsas globales extienden su racha alcista.
Los principales índices de Wall Street operan con una leve tendencia al alza en la preapertura de este martes, consolidando las fuertes subas registradas en el arranque de la semana. Este clima de optimismo financiero está directamente impulsado por el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, lo que como consecuencia directa generó que el precio del petróleo prolongue sus bajas y regrese a niveles previos al inicio de la guerra en Medio Oriente.
El impacto del inminente acuerdo de paz
Estados Unidos e Irán se preparan para firmar formalmente su acuerdo de paz provisional este viernes en Suiza. Si bien ambas partes se atribuyen la victoria diplomática, los operadores financieros y los grandes transportistas de crudo aún se muestran cautelosos sobre la rapidez con la que se reabrirá el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global.
El texto del memorando de entendimiento —un documento de 14 puntos que establecerá una prórroga de dos meses del alto el fuego y el inicio de complejas negociaciones sobre el programa nuclear iraní— aún no se ha publicado de manera oficial, pero ya marca el ritmo de los mercados.
Fuerte caída en los precios del crudo
La distensión geopolítica alivió la presión sobre los commodities energéticos, que mostraron bajas significativas en la jornada de hoy:
Crudo Brent: El barril de referencia para gran parte del mundo (incluida Argentina) cayó un 2,75% hasta los u$s 80,8, tocando su nivel más bajo desde la segunda semana de febrero.
Crudo WTI: El petróleo de referencia estadounidense retrocedió un 3%, ubicándose en u$s 78,25 el barril.
Bonos del Tesoro: Los rendimientos del Tesoro de EE. UU. —considerados el termómetro de la economía global— también cayeron hasta el 0,7%.
Wall Street y el sorpresivo movimiento de Nvidia
En este contexto de alivio internacional, el índice S&P 500 (que agrupa a las empresas más importantes de la bolsa de Nueva York) sube un 0,07% en el premarket. Por su parte, el Nasdaq Composite, fuertemente ligado al sector tecnológico, aumenta un 0,30%, y el índice industrial Dow Jones se mueve un 0,07% al alza.
La gran sorpresa corporativa del día la dio Nvidia. El fabricante de chips de Inteligencia Artificial (IA) más valioso del mundo sorprendió a los inversores al recurrir a los mercados de bonos para obtener u$s 25.000 millones.
Desde la compañía tecnológica afirmaron que el efectivo se utilizará para «fines corporativos generales» y que esta gigantesca venta de deuda tiene como objetivo establecer una referencia de liquidez para futuras emisiones. Tras el anuncio, las acciones de Nvidia registraron una ligera caída en las operaciones previas a la apertura.
El panorama en las bolsas de Europa y Asia
El efecto del acuerdo en Medio Oriente también se hizo sentir en el resto del mundo:
Europa en verde: El índice Euro Stoxx sube un 0,68% y alcanza un nuevo máximo histórico. A nivel local, las subas son generalizadas: el DAX alemán aumenta un 0,37% y el CAC francés acompaña con un 0,63%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido sube un 0,55%.
Mercados asiáticos mixtos: En Hong Kong, el Hang Seng bajó un 1,11%, mientras que la bolsa de Shanghái retrocedió un leve 0,11%. En contrapartida, el Kospi surcoreano saltó un 2,70% y el Nikkei 225 japonés cerró con un aumento del 0,97%.
Se desploma el consumo de carne y la actividad frigorífica toca un piso histórico
Según el último informe de Ciccra, entre enero y mayo se faenaron 4,94 millones de cabezas, un 9,8% menos que un año atrás. La menor producción y la pérdida de poder adquisitivo impactaron de lleno sobre el consumo de carne vacuna, que se derrumbó un 11,1%.
El panorama de la ganadería argentina enciende las alarmas del sector productivo frente a un escenario de menor oferta de hacienda que ya golpea con fuerza los principales indicadores. Entre enero y mayo de este año se faenaron 4,94 millones de cabezas de ganado vacuno, un volumen que representó una caída del 9,8% respecto del mismo período de 2025 y que marcó el nivel de actividad más bajo de los últimos diez años.
De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), la escasez de animales para enviar a faena sigue asfixiando al sector. Esta situación es la consecuencia directa de varios años de liquidación de stock ganadero, empujada por los severos eventos climáticos que afectaron a la actividad desde 2022.
«Fue el nivel de actividad sectorial más bajo de los últimos 10 años», alertó la entidad al analizar el desempeño de los primeros cinco meses de 2026. El dato es contundente: en los últimos tres años, el país perdió 3,3 millones de animales.
Fuerte caída en la producción en los frigoríficos
La retracción se reflejó de manera directa en la producción de carne vacuna. Entre enero y mayo se produjeron 1,168 millones de toneladas res con hueso equivalentes, un volumen que resultó 7,3% inferior al registrado en igual período del año pasado (una reducción de 91.650 toneladas).
La crisis se hizo especialmente visible durante mayo. Ese mes se faenó poco más de un millón de cabezas en 340 establecimientos frigoríficos. “En la comparación interanual la caída fue de 7,3%. Puesto en términos absolutos, se faenaron 127.600 cabezas menos que en mayo de 2025”, precisó Ciccra.
Por otro lado, la participación de las hembras en la faena continuó descendiendo por segundo mes consecutivo, ubicándose en un 46,9%. Este porcentaje se acerca gradualmente al rango considerado compatible con el sostenimiento del stock ganadero.
El consumo interno, golpeado por la inflación
El mercado interno absorbió el impacto de los altos precios de la carne en los mostradores. La caída del poder adquisitivo de las familias argentinas se tradujo en una fuerte contracción del 11,1% interanual en el consumo aparente de carne vacuna, que alcanzó las 855.750 toneladas (106.710 toneladas menos que el año pasado).
Esta menor demanda derrumbó los promedios históricos individuales: el consumo per cápita de carne vacuna descendió un 6,1% anual, hasta quedar en 47,5 kilos por habitante al año. Esto equivale a 3,1 kilos menos respecto del promedio de los últimos doce meses.
Pese a este escenario, los precios minoristas comenzaron a mostrar señales de desaceleración. Durante mayo, el rubro carnes registró una suba de apenas 0,2% mensual, y el precio promedio de los cortes vacunos llegó a retroceder un 0,7% (con bajas destacadas en asado, cuadril, nalga, picada y paleta). En el Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas, el precio de la hacienda en pie también cayó un 5,1% mensual, aunque sigue en valores históricamente elevados.
Las exportaciones: Estados Unidos crece y China retrocede
En el frente externo, la dinámica fue diferente. En abril, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron 37.360 toneladas peso producto, una caída del 27% respecto de marzo.
Sin embargo, el informe destacó el rol de Norteamérica: “El único destino al que los envíos continuaron creciendo fue EE.UU., con un 25% de suba mensual y se triplicaron en la comparación interanual, llegando a representar el 29,2% del total exportado”.
En contraste, China (histórico principal comprador) mantuvo una fuerte retracción, con una caída del 35,8% mensual. A pesar de los menores volúmenes, la rentabilidad del sector exportador se vio compensada por los precios internacionales: el valor promedio alcanzó los US$ 8.290 por tonelada (un 40,3% más que en 2025), permitiendo que los ingresos totales sumaran US$ 1.334 millones en el primer cuatrimestre, un crecimiento interanual del 48,4%.