Se desploma el consumo de carne y la actividad frigorífica toca un piso histórico
Según el último informe de Ciccra, entre enero y mayo se faenaron 4,94 millones de cabezas, un 9,8% menos que un año atrás. La menor producción y la pérdida de poder adquisitivo impactaron de lleno sobre el consumo de carne vacuna, que se derrumbó un 11,1%.
El panorama de la ganadería argentina enciende las alarmas del sector productivo frente a un escenario de menor oferta de hacienda que ya golpea con fuerza los principales indicadores. Entre enero y mayo de este año se faenaron 4,94 millones de cabezas de ganado vacuno, un volumen que representó una caída del 9,8% respecto del mismo período de 2025 y que marcó el nivel de actividad más bajo de los últimos diez años.
De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), la escasez de animales para enviar a faena sigue asfixiando al sector. Esta situación es la consecuencia directa de varios años de liquidación de stock ganadero, empujada por los severos eventos climáticos que afectaron a la actividad desde 2022.
«Fue el nivel de actividad sectorial más bajo de los últimos 10 años», alertó la entidad al analizar el desempeño de los primeros cinco meses de 2026. El dato es contundente: en los últimos tres años, el país perdió 3,3 millones de animales.
Fuerte caída en la producción en los frigoríficos
La retracción se reflejó de manera directa en la producción de carne vacuna. Entre enero y mayo se produjeron 1,168 millones de toneladas res con hueso equivalentes, un volumen que resultó 7,3% inferior al registrado en igual período del año pasado (una reducción de 91.650 toneladas).
La crisis se hizo especialmente visible durante mayo. Ese mes se faenó poco más de un millón de cabezas en 340 establecimientos frigoríficos. “En la comparación interanual la caída fue de 7,3%. Puesto en términos absolutos, se faenaron 127.600 cabezas menos que en mayo de 2025”, precisó Ciccra.
Por otro lado, la participación de las hembras en la faena continuó descendiendo por segundo mes consecutivo, ubicándose en un 46,9%. Este porcentaje se acerca gradualmente al rango considerado compatible con el sostenimiento del stock ganadero.
El consumo interno, golpeado por la inflación
El mercado interno absorbió el impacto de los altos precios de la carne en los mostradores. La caída del poder adquisitivo de las familias argentinas se tradujo en una fuerte contracción del 11,1% interanual en el consumo aparente de carne vacuna, que alcanzó las 855.750 toneladas (106.710 toneladas menos que el año pasado).
Esta menor demanda derrumbó los promedios históricos individuales: el consumo per cápita de carne vacuna descendió un 6,1% anual, hasta quedar en 47,5 kilos por habitante al año. Esto equivale a 3,1 kilos menos respecto del promedio de los últimos doce meses.
Pese a este escenario, los precios minoristas comenzaron a mostrar señales de desaceleración. Durante mayo, el rubro carnes registró una suba de apenas 0,2% mensual, y el precio promedio de los cortes vacunos llegó a retroceder un 0,7% (con bajas destacadas en asado, cuadril, nalga, picada y paleta). En el Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas, el precio de la hacienda en pie también cayó un 5,1% mensual, aunque sigue en valores históricamente elevados.
Las exportaciones: Estados Unidos crece y China retrocede
En el frente externo, la dinámica fue diferente. En abril, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron 37.360 toneladas peso producto, una caída del 27% respecto de marzo.
Sin embargo, el informe destacó el rol de Norteamérica: “El único destino al que los envíos continuaron creciendo fue EE.UU., con un 25% de suba mensual y se triplicaron en la comparación interanual, llegando a representar el 29,2% del total exportado”.
En contraste, China (histórico principal comprador) mantuvo una fuerte retracción, con una caída del 35,8% mensual. A pesar de los menores volúmenes, la rentabilidad del sector exportador se vio compensada por los precios internacionales: el valor promedio alcanzó los US$ 8.290 por tonelada (un 40,3% más que en 2025), permitiendo que los ingresos totales sumaran US$ 1.334 millones en el primer cuatrimestre, un crecimiento interanual del 48,4%.
«Agosto largo y angosto»: el octavo mes del año inicia con varios aumentos
Los incrementos impactan sobre distintos gastos habituales de los hogares e incluyen actualizaciones alquileres, además de los nuevos valores de las cuotas de medicina privada.
Con el arranque del octavo mes del año, los hogares argentinos vuelven a enfrentar una nueva ronda de ajustes que alcanza a distintos rubros del gasto cotidiano. Transporte, alquileres, colegios privados, tarifas de gas y medicina prepaga forman parte de la lista de incrementos que entrarán en vigencia a partir de agosto.
Alquileres
El valor de los alquileres también sufrirá ajustes en agosto, aunque con dos esquemas diferentes según la fecha de firma del contrato. Los contratos firmados bajo la Ley de Alquileres, es decir hasta el 17 de octubre de 2023, se actualizan según el Índice para Contratos de Locación (ICL), y en agosto tendrán una suba interanual de 31,52%.
En tanto, los contratos celebrados bajo la Ley 27.737, entre el 18 de octubre y el 29 de diciembre de 2023, ajustan a través de la fórmula de Casa Propia, con un incremento que en este caso rondará el 36%.
Los contratos más recientes rigen por por el criterio de “libertad de contratación”, por lo que los aumentos varían de acuerdo a los convenido entre las partes en cada caso.
Servicios de gas y agua
El Gobierno pondrá en marcha un nuevo esquema para actualizar las tarifas del servicio de gas, oficializado a través de la resolución 167/2026. El mecanismo se denomina Diferencia Diaria Acumulada (DDA) y reemplaza al sistema anterior, que aplicaba el ajuste una vez en la temporada de verano y otra en la de invierno. Con el cambio, la actualización pasará a realizarse cada dos meses. Esta modificación regirá durante toda la emergencia energética, que se extiende hasta fines de 2027, y tiene como objetivo evitar que en los meses de mayor consumo coincidan varios incrementos al mismo tiempo.
Las subas de las prepagas
Las principales empresas de medicina prepaga confirmaron subas de hasta 2,1% para agosto. Cabe recordar, que desde julio de 2025 las compañías están obligadas a informar mes a mes los valores vigentes de sus planes a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
En esta oportunidad, los aumentos ya comunicados incluyen a firmas como OSDE, Avalian y Sancor Salud, que aplicarán un incremento del 1,9% en el octavo mes del año. En tanto, Swiss Medical trasladará una suba de 1,8%, y Galeno aplicará un aumento del 2,1%.
La industria textil argentina se desploma: 330 fábricas cerradas y 15.000 empleos perdidos en un año
La producción cayó 25,6% en mayo y las plantas trabajan a menos de la mitad de su capacidad; según la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la crisis ya no es coyuntural sino estructural
La crisis del sector textil argentino, que durante 2024 y 2025 se explicaba principalmente por el desplome del consumo interno y la apertura de importaciones, entró en una etapa más profunda: la propia estructura de la industria comenzó a achicarse. Según los últimos datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el país cuenta hoy con 3.626 establecimientos textiles, 330 menos que hace un año, de los cuales 115 desaparecieron solo en los primeros cuatro meses de 2026. Desde diciembre de 2023, el sector perdió 383 fábricas en total.
Una caída diez veces mayor que el promedio industrial
La producción textil se derrumbó 25,6% interanual en mayo, una baja diez veces superior al retroceso del 2,5% que registró el conjunto de la industria manufacturera en el mismo período. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el sector textil arrastra una contracción del 26,5%, frente al 3,1% del promedio industrial. Los eslabones más golpeados son los que sostienen a toda la cadena: los hilados de algodón cayeron 35,3% interanual, mientras que tejidos y acabado de productos textiles lideran el retroceso acumulado del año con un 38,6%.
Más de 15.000 puestos de trabajo menos en un año
El impacto sobre el empleo confirma la magnitud de la crisis. El segmento que agrupa textil, confección, cuero y calzado contaba en abril con 95.094 puestos de trabajo registrados, 15.468 menos que un año atrás: la mayor caída interanual desde que existen registros oficiales. Desde diciembre de 2023, el ajuste acumulado supera los 25.600 empleos, a un ritmo promedio de 1.200 puestos perdidos por mes. Para Celina Pena, gerente general de FITA, la duración de la caída «descarta cualquier lectura como fenómeno transitorio».
Capacidad ociosa y freno a la inversión
Las plantas textiles operan apenas al 42,2% de su capacidad instalada, muy por debajo del promedio industrial del 58,4%, lo que ubica al sector entre los de mayor capacidad ociosa de toda la industria: casi seis de cada diez máquinas permanecen inactivas. A esto se suma un desplome del 28% en la inversión en maquinaria durante el primer semestre, con caídas del 75% en telares planos y del 52% en equipos para tejido de punto.
El escenario deja un interrogante que empieza a inquietar a los propios industriales: qué ocurrirá si el consumo se recupera en algún momento y buena parte de la capacidad productiva del sector ya no existe para responder a esa demanda.
La zafra avanzó un 32% y los ingenios ya molieron más de 6,3 millones de toneladas de caña
Tras casi tres meses de actividad, los 14 ingenios tucumanos mantienen la molienda en marcha. Además, creció el rendimiento sacarino y ya se produjeron más de 439.000 toneladas de azúcar.
La campaña azucarera continúa avanzando y ya alcanzó el 32% de la caña estimada para esta temporada. A 86 días del inicio de la zafra, los 14 ingenios de la provincia permanecen en actividad y acumulan una molienda superior a los 6,39 millones de toneladas de caña bruta, según el último informe del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT).
De acuerdo con los datos oficiales, el avance se calcula sobre una disponibilidad estimada de 19.650.000 toneladas de caña de azúcar, proyección elaborada por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Uno de los datos destacados del informe es la mejora en la calidad de la materia prima. Los rendimientos sacarinos de la caña en buen estado registran un incremento del 5% respecto del mismo período de la campaña anterior, lo que favorece la eficiencia de la producción.
En materia industrial, los ingenios produjeron hasta el momento 439.198 toneladas de azúcar, incluyendo las variedades blanco, refinado, crudo y orgánico.
Avanza la producción de bioetanol
La elaboración de alcohol también mantiene un ritmo sostenido. Actualmente ocho destilerías se encuentran operativas y ya produjeron 105.670.108 litros de alcohol hidratado y 68.770.635 litros de alcohol anhidro (bioetanol), destinado al corte obligatorio con naftas.
El panorama nacional
En Salta y Jujuy, donde trabajan cinco ingenios, la zafra acumula 79 días de actividad y registra un avance del 35%, con 2.688.966 toneladas de caña molida y una producción de 135.394 toneladas de azúcar.
Además, las destilerías de ambas provincias elaboraron 68.099.872 litros de alcohol hidratado y 51.791.117 litros de alcohol anhidro.
Con los datos consolidados de las tres provincias productoras, la zafra argentina alcanzó las 9.088.219 toneladas de caña molida, una producción de 574.592 toneladas de azúcar y 173.769.980 litros de alcohol hidratado, reflejando el avance de una de las principales actividades agroindustriales del país.