En una conversación que trascendió públicamente, el presidente estadounidense, Donald Trump, confrontó a su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, por la escalada de las operaciones militares contra Hezbollah y la posibilidad de ataques sobre Beirut. La versión de lo ocurrido fue difundida por Axios, que citó a dos funcionarios estadounidenses y a una tercera fuente informada.
Acusaciones cruzadas y un cruce telefónico tenso
Según las fuentes, el mandatario republicano reprochó con dureza a Netanyahu, llegando a calificarlo de “puto loco” y responsabilizarlo por decisiones que, a su juicio, perjudican tanto a Israel como a Estados Unidos. En los pasajes más duros del intercambio —según el relato de uno de los funcionarios— Trump le dijo: “Estás completamente loco. Estarías en prisión si no fuera por mí. Estoy salvando tu culo. Todo el mundo te odia ahora. Todo el mundo odia a Israel por esto.” Otra fuente consignó que el tono se elevó hasta los gritos, con el presidente estadounidense pronunciando: “¿Qué carajo estás haciendo?”
Gestiones y promesas de contención
El cruce público se produjo luego de que Trump se jactara de haber intervenido para evitar un ataque israelí sobre Beirut. En una publicación en la red Truth, el presidente afirmó haber mantenido “una conversación muy productiva” con el primer ministro y aseguró que no habría tropas en la capital libanesa: “no habrá tropas que vayan a Beirut, y cualquier tropa que esté de camino ya ha dado media vuelta”. Además, el mandatario dijo haber conseguido un compromiso de representantes de alto nivel de Hezbollah para frenar los disparos.
Continuidad de hostilidades y postura israelí
A pesar de la mediación declarada por Trump, las fuerzas israelíes continuaron con ataques nocturnos contra el sur del Líbano, que dejaron al menos ocho muertos. La ofensiva incluyó órdenes de atacar los suburbios del sur de Beirut, la zona conocida como Dahiyeh, considerado el principal bastión de Hezbollah. Israel justificó la operación por supuestas violaciones del alto el fuego y lanzamientos contra ciudades israelíes.
En paralelo, el ministro de Defensa, Katz, afirmó que Estados Unidos había dado el aval para que Israel pudiera atacar la periferia sur de Beirut si Hezbollah persistía en sus ataques, señalando que Washington había “validado el principio” de dicha posibilidad.
Respuesta de Hezbolá y el riesgo de mayor escalada
El grupo proiraní Hezbolá reivindicó un ataque con cohetes contra un tanque israelí en Hadatha y afirmó que combatía para frenar el avance de las fuerzas israelíes en esa región, lo que mantiene latente el riesgo de una mayor escalada regional.
El episodio expone la tensión entre la necesidad declarada de evitar una expansión del conflicto y las decisiones militares sobre el terreno que, aún con la intervención de actores externos, mantienen encendida la dinámica de confrontación entre Israel y Hezbollah.