“Ustedes se acuerdan que hace unos meses yo dije que prefería esperar unos meses antes de vacunarme y ver qué efectos secundarios podía haber. No tenía prisa, que no me iba a apurar para vacunar. Bueno, pues ayer me vacuné”, comenzó a contar durante una entrevista en la radio El Destape.Tras dialogar con González García, éste le indicó que concurriera al Hospital Posadas, ubicado en El Palomar, Provincia de Buenos Aires.
Pero no llegó a viajar hacia el nosocomio debido a que al poco tiempo, relató, un secretario del ministro lo llamó para darle otra noticia: «Me decía que iba a venir un equipo de vacunadores del Posadas al Ministerio [de Salud] y me fui allí”.
“No sentí ningún dolor, ni tuve ningún efecto secundario. Me dijeron que se podía hincar el brazo, pero no se hinchó, que podía tener fiebre, cansancio o decaimiento y no tuve nada”, comentó el presidente del CELS.
El principal pedido de dimisión a Ginés González García sería por organizar un operativo secreto de vacunación para dirigentes y amigos, que dejó al descubierto el periodista Horacio Verbitsky al admitir que había sido inoculado contra el coronavirus.
Según publica Clarín, el operativo se realizó en el edificio del ministerio de avenida 9 de julio. Cuatro especialistas del Hospital Posadas acudieron allí este jueves después del mediodía con una docena de dosis de la vacuna Sputnik V. El Ministro estaba de viaje.
Vacunaron a 10 personas en total, se cree, pero no se conoce la lista completa aún. Además de Verbitsky, tuvieron ese privilegio el senador Jorge Taiana, el diputado Eduardo Valdés y el canciller Felipe Solá. Valdés y Solá parten este domingo a México con el Presidente.
En tanto, por su lado el diario La Nación publicó que también recibieron la vacuna por una «gentileza» del ministro de Salud el sindicalista Hugo Moyano, su esposa, Liliana Zulet, y su hijo Jerónimo (20 años).
Valdés, en tanto, dio explicaciones sobre lo sucedido en primera persona. Dijo que lo vacunaron por pedido de ceremonial de la Presidencia y por su edad (65 años). «Me mandaron al vacunatorio del Posadas y cuando estoy llegando me dicen que vaya al vacunatorio del ministerio. Llegué, subí al segundo piso, me llevaron a un lugar donde había cuatro enfermeros, me vacunaron y me fui «, dijo a Clarín . Y aclaró: «No era un consultorio ilegal».
Verbitsky también reveló que lo vacunaron y dijo en radio El Destape que también iba a hacer lo mismo el número 2 de Clarín, José Antonio Aranda. Pero Aranda, según la nota del mismo diario, «negó que hubiera hecho gestiones ante el Ministerio de Salud u otro funcionario para vacunarse contra el covid por un camino distinto al ofrecido a toda la sociedad por las autoridades».
El revuelo alcanza incluso a la ensayista Beatriz Sarlo, quien reveló a principios de mes en una entrevista de TN que le ofrecieron la vacuna «bajo la mesa», pero dijo que «jamás» la aceptaría.