CONECTATE CON NOSOTROS

Policiales

Lastenia: un motociclista murió tras un violento accidente en la zona del Empalme

El siniestro ocurrió durante la mañana lluviosa de este jueves en la rotonda que conecta la Ruta Nacional 9 con el acceso a San Andrés. La víctima falleció en el lugar y aún no ha sido identificada.

Avatar

Publicado

el

En las primera horas de este jueves 11 de junio, un nuevo accidente vial se cobró la vida de una persona. Se trata de un hombre que circulaba en moto. Las causas del siniestro son materia de investigación, pero según las primeras averiguaciones, habría colisionado con un poste.

En el lugar trabajan efectivos de la Policía y personal de seguridad de Banda del Río Salí y el tramo ha sido cortado. El hecho tuvo lugar a la salida de la rotonda que une ruta 9 y el camino que va a San Andrés.

Las imágenes de las cámaras van a determinar los motivos y Criminalística trabaja para saber cómo falleció el motociclista que circulaba desde la zona de San Cayetano.

Policiales

La justicia dispuso la detención de un empresario gastronómico de Famaillá por el caso de los 470 kilos de cocaína

La investigación sumó como sospechoso a un joven empresario famaillense, dueño de negocios gastronómicos y de un local nocturno, al que algunos trascendidos le atribuyen vínculos con dirigentes políticos locales.

Avatar

Publicado

el

La investigación por el secuestro de 470 kilos de cocaína en el sur de Tucumán, considerado el segundo decomiso más importante en la historia del narcotráfico provincial, sumó un nuevo capítulo con la incorporación de un tercer sospechoso. Se trata de un empresario de Famaillá vinculado a actividades gastronómicas y nocturnas, sobre quien ya pesa una orden de detención emitida por la Justicia Federal.

Fuentes ligadas a la causa indicaron que el hombre es propietario de un local gastronómico y de un boliche bailable en esa ciudad del sur tucumano. Además, no se descarta que en las próximas horas se presente voluntariamente ante las autoridades para ponerse a disposición de la investigación.

La causa se originó el viernes pasado, cuando efectivos de Gendarmería Nacional realizaban un control de rutina sobre la ruta nacional 157, a la altura de Río Seco. Durante el procedimiento, los uniformados detuvieron la marcha de una camioneta Toyota Hilux conducida por Marcos Nacif. La actitud nerviosa del conductor despertó sospechas y motivó una inspección más exhaustiva del vehículo.

Al retirar la lona que cubría la caja de la camioneta, los gendarmes descubrieron 15 bultos que contenían un total de 470 kilos de cocaína, distribuidos en numerosos paquetes compactados. Nacif fue detenido de inmediato y quedó a disposición de la Justicia Federal.

La investigación quedó bajo la órbita del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, quien tres días después ordenó una segunda detención. El arrestado fue Rodrigo Chávez, propietario de una de las verdulerías más importantes de Famaillá y excandidato a concejal por sectores del peronismo local.

De acuerdo con fuentes judiciales, ambos imputados ya prestaron declaración indagatoria. Aunque el contenido de sus testimonios permanece bajo reserva, los investigadores consideran que la información aportada podría haber sido determinante para avanzar sobre nuevos involucrados y profundizar distintas líneas de investigación.

Hasta el momento tampoco trascendió si alguno de los detenidos evalúa acogerse a la figura del arrepentido para colaborar con la Justicia a cambio de eventuales beneficios procesales.

En ese contexto, la situación judicial del tercer sospechoso se habría complicado significativamente. Se trata de un joven empresario menor de 30 años que, según los investigadores, en los últimos años desarrolló diversos emprendimientos comerciales en Famaillá. Entre ellos figuran una sandwichería, un boliche bailable en esa ciudad y otro establecimiento similar que habría funcionado durante la temporada de verano en El Mollar.

Mientras algunos vecinos lo vinculan con sectores del poder político local, allegados al empresario rechazaron esas versiones. No obstante, confirmaron que ya contrató representación legal y que sus abogados analizaban la posibilidad de una presentación espontánea ante la Justicia Federal.

Más allá de las detenciones concretadas hasta el momento, la fiscalía continúa trabajando para despejar interrogantes clave sobre la organización detrás del cargamento secuestrado.

La principal hipótesis de Rafael Vehils Ruiz sostiene que la cocaína ingresó a la región mediante un vuelo clandestino. Según esta teoría, la carga habría sido descargada en un campo ubicado en Catamarca o en el sudoeste tucumano para luego ser trasladada por vía terrestre hacia un centro de acopio que podría estar localizado en Monteros o Famaillá.

Los investigadores sospechan además que la organización tenía previsto dejar una parte de la droga en Tucumán para financiar la operatoria logística y distribuir el resto hacia otras provincias.

Otro de los puntos que aún no fue esclarecido es si los detenidos y los sospechosos identificados eran efectivamente propietarios del cargamento o si cumplían funciones dentro de una estructura criminal de mayor escala.

Por el volumen de la carga y su valuación, superior a los dos millones de dólares, los investigadores consideran poco probable que los implicados contaran individualmente con la capacidad económica necesaria para financiar una operación de semejante magnitud. Sin embargo, entienden que podrían haber desempeñado un rol fundamental en la logística, el transporte y el almacenamiento de la sustancia.

“No importa cuál haya sido su función; lo único que interesa es que formaban parte de un grupo que cometió un grave delito”, sostuvo el fiscal Vehils Ruiz, quien continúa encabezando una investigación que busca determinar el origen, destino y responsables finales de uno de los mayores cargamentos de cocaína secuestrados en territorio tucumano.

Continuar Leyendo

Policiales

Avanza la investigación por el secuestro de 470 kilos de droga: detuvieron a un excandidato a concejal

El sospechoso, según confiaron fuentes judiciales y policiales, tenía una verdulería y había sido candidato a concejal de esa localidad.

Avatar

Publicado

el

Con la detención de un habitante de Famaillá, el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz avanza con la investigación del secuestro de 470 kilos de cocaína registrado el viernes pasado en el sureste tucumano. El sospechoso, según confiaron fuentes judiciales y policiales, tenía una verdulería y había sido candidato a concejal de esa localidad por el peronismo.

El viernes a la madrugada, personal de Gendarmería Nacional que realizaba tareas de control en la ruta 157, a la altura de Río Seco, detuvo una camioneta Toyota Hilux. Los gendarmes notaron que el conductor, al exigirle que se identificara y que mostrara la documentación del vehículo, se puso nervioso, por lo que decidieron revisar lo que llevaba en la caja.

Los uniformados corrieron la lona protectora y descubrieron que transportaba 15 bultos y dos bidones con combustible. Al abrir las bolsas de color verde, encontraron 449 ladrillos forrados con papel amarillo ocre que arrojaron un peso de 470 kilos de cocaína. La droga tenía el sello del delfín. El conductor, identificado como Marcos Martín Nacif (62), quedó detenido.

Primeros pasos

Desde ese día, Vehils Ruiz comenzó a indagar sobre el origen de esta carga -la segunda más importante en la historia del narcotráfico de Tucumán-, cuál era su destino y quiénes podrían haber estado detrás de esta operación.

Uno de los primeros detalles que surgió en la pesquisa es que el detenido, a pesar de que su apellido aparece escrito de manera distinta, sería pariente de Jorge “Pelaín” Nassif, un hombre que se encuentra detenido acusado de ser proveedor de droga de redes de narcomenudeo en el sur de la provincia y en Santiago del Estero.

Nacif es conocido en Famaillá por ser un empresario vinculado al transporte de pasajeros. No tiene antecedentes y tampoco actividad política conocida. Es la cabeza de una familia reconocida en esa ciudad y sus hijos son profesionales, por lo que causó sorpresa que haya quedado involucrado en el transporte de semejante cantidad de droga.

Sus allegados le dijeron que la camioneta en la que se movilizaba no era de su propiedad y que posiblemente haya sido contratado para realizar un traslado de mercadería. “Él conoce como nadie los caminos y las rutas de la zona”, sostuvo un vecino que, por cuestiones de seguridad, pidió que su nombre se mantuviera en reserva.

Los investigadores lograron averiguar quién podría haber sido la persona que lo contrató. Con esa información, personal de la comisaría de Famaillá, por orden de la Justicia Federal, detuvo a Rodrigo Cristian Chávez (47). En la llamada “capital de la empanada”, su arresto generó revuelo, pero no sorpresa. Todos los consultados dijeron que, de la noche a la mañana, inauguró una de las mayores verdulerías del municipio, que tiene la particularidad de estar abierta las 24 horas.

Además, en las últimas elecciones, ocupó el primer lugar en una lista del peronismo, pero opositora al “orellanismo”. “En Famaillá todos saltan de un lado a otro, según la conveniencia del momento”, sostuvo Mariano Ramírez.

Chávez fue dirigente de los hermanos Orellana y, entre 2015 y 2024, fue empleado municipal, o por lo menos eso surge al analizar sus antecedentes laborales. Las razones por las cuales dejó de ocupar ese cargo, por ahora, son todo un misterio. “Aquí todos pensaron que su negocio lo había hecho con la política, pero ahora parece que hay otras cosas”, añadió el hombre entrevistado.

Las autoridades están ahora tras los pasos de los posibles socios de Chávez. Según trascendió, están investigando a otro comerciante oriundo de esa ciudad que, según las primeras versiones, estaría vinculado a Nassif, el hombre que está detenido acusado de ser proveedor de sustancias.

También estaría en el radar de los pesquisas el supuesto titular de la camioneta. El hombre en cuestión viviría en Lomas de Tafí y también habría tenido aspiraciones políticas en el municipio donde reside.

El caso se registró en un contexto particular. No sólo porque Famaillá volvió a quedar en la mira de una investigación narco, sino porque, al día siguiente del secuestro récord, una joven fue hallada sin vida en un domicilio del barrio Nueva Baviera. Se investiga si la chica murió por una sobredosis de drogas durante una fiesta.

“Mientras nuestros jóvenes se mueren por consumir esa porquería, nuestra querida ciudad quedó otra vez expuesta por quienes se llenan de oro vendiéndola. Les imploro a las autoridades que hagan algo”, señaló una vecina de Famaillá.

Su reclamo resume el sentimiento que se instaló en la ciudad después del secuestro de los 470 kilos de cocaína y de la muerte de una joven en circunstancias que aún son investigadas. / La Gaceta

Continuar Leyendo

Policiales

Pedirán una pena de seis años y medio de prisión para el hijo del Mono Ale por el tiroteo en una fiesta electrónica

El fiscal Mariano Fernández acusó a Facundo Ale por portación ilegal de arma de guerra y abuso de arma de fuego

Avatar

Publicado

el

La causa contra Juan Facundo Ale, Jorge González Anaya y Juan Nicolás Vargas continúa avanzando y, si no surge ningún inconveniente legal, los tres serán enjuiciados después de la feria judicial de julio por el tiroteo registrado el 21 de septiembre del año pasado en el salón La Foresta.

El fiscal Mariano Fernández acusó a González Anaya y a Vargas por portación ilegal de armas de guerra y anticipó que solicitará para ambos una pena de cuatro años y medio de prisión. A Ale le atribuyó los delitos de portación ilegal de arma de guerra y abuso de arma de fuego, por lo que pedirá una condena de seis años y medio de prisión.

Según la acusación, durante la madrugada del 21 de septiembre se realizó una fiesta en La Foresta que se extendió hasta el mediodía. En el lugar se encontraban González Anaya y Vargas, quienes portaban armas de guerra sin autorización legal. Cerca de las 12, Ale llegó a bordo de un VW Passat, descendió del vehículo y comenzó a disparar contra ambos. González Anaya terminó herido en una pierna y Vargas respondió al ataque junto con González Anaya desde el interior del predio. Ale tampoco contaba con autorización para portar armas.

“Se trata de un hecho de extrema gravedad que provoca conmoción no sólo entre las personas que se encontraban presentes, sino también en la sociedad”, sostuvo Fernández al fundamentar la elevación de la causa a juicio.

El fiscal agregó que se trató de “un caso de abuso y portación de armas” y señaló que la acción de Vargas, González Anaya y Ale se produjo “en el contexto de una fiesta electrónica en la que había numerosas personas”, lo que generó “una situación de riesgo evidente”.

Una de las pruebas consideradas más relevantes por la acusación es un informe elaborado por un especialista que, mediante un análisis comparativo de sonidos, concluyó que Facundo Ale habría utilizado un arma de alto calibre durante el enfrentamiento. El arma que habría usado nunca fue encontrada.

La investigación comenzó como una supuesta disputa por el control de la barra brava de San Martín, pero con el avance de la pesquisa surgieron indicios que apuntaban a un conflicto relacionado con el dominio territorial de actividades vinculadas al narcotráfico.

En el marco de la causa fueron detenidos Javier “Chuky” Casanova y Walter “Petiso David” Lobos. Casanova fue acusado inicialmente de haber participado en el tiroteo, pero luego fue sobreseído al comprobarse que no tuvo intervención en el hecho. Sin embargo, durante los allanamientos realizados en sus domicilios, las autoridades encontraron estupefacientes, por lo que ambos fueron procesados por la Justicia Federal y actualmente permanecen detenidos.

Tras el enfrentamiento, Ale huyó del lugar y no volvió a saberse de su automóvil. El vehículo reapareció cuando Mario Pasarín, condenado por tráfico de drogas, murió en un accidente de tránsito en la zona norte de la capital. Los investigadores sospechan que Ale se lo habría entregado para que lo ocultara.

A González Anaya le revocaron el arresto domiciliario cuando la Policía encontró tres kilos de marihuana en la vivienda donde cumplía la medida cautelar.

Los defensores de los acusados cuestionaron sin éxito los procedimientos policiales que derivaron en las detenciones. Lobos fue quien más objetó el accionar de los uniformados. Sus familiares incluso realizaron una manifestación para exigir su liberación, al sostener que la droga hallada en su domicilio había sido plantada por efectivos policiales. Semanas después de ser arrestado, fue procesado por lavado de activos.

Ale es quien enfrenta el escenario judicial más complejo. En abril del año pasado fue condenado a un año y medio de prisión de ejecución condicional por amenazas agravadas por el uso de arma de fuego, por lo que, en caso de una eventual condena, ambas penas podrían ser unificadas.

Continuar Leyendo