CONECTATE CON NOSOTROS

Argentina

Derribar el mito de los «planeros»: ¿de qué viven los pobres?

Lejos de la difundida idea de que muchos de los pobres prefieren no trabajar y vivir de planes sociales, la evidencia muestra que siete de cada diez pesos que reciben los hogares pobres son el producto de su trabajo y que solo uno de cada diez pesos proviene de AUH, planes de empleo, becas y similares.

Avatar

Publicado

el

Buena parte de la población está convencida de que los más humildes viven, en su mayoría, de “planes”. Y de que esa es la causa por la cual “los que trabajan” se ven “asfixiados por los impuestos”, que se usan para “mantener vagos”. Veamos si, efectivamente, los pobres son pobres porque no se esfuerzan y prefieren vivir de planes…

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC deja en evidencia que, lejos de eso, la gran mayoría de los ingresos de los hogares pobres procede del mercado de trabajo. De hecho, la proporción de los ingresos provenientes del trabajo en los hogares pobres es similar a la de los hogares no pobres. En contrapartida, las transferencias monetarias directas dirigidas a la población vulnerable (planes de empleo y capacitación, AUH, becas escolares y similares, tanto del estado nacional como de las provincias y municipios) son apenas un complemento.

Tomando el último año para el que disponemos de las bases de datos (del segundo trimestre de 2018 al primero de 2019, periodo en el que la tasa de pobreza promedió 31,7%), analicemos cómo se componen los ingresos de los pobres (indigentes y no indigentes) y de los no pobres (en estratos, según la cantidad de canastas de pobreza que representan sus ingresos). Vale recordar que, a valores de septiembre, un hogar tipo del GBA (el monto varía de acuerdo con la composición del hogar y a la región donde reside) necesitó alrededor de $35 mil para no ser pobre y en torno a $14 mil para no ser indigente.

En los hogares pobres, el 70,5% de los ingresos totales provienen de ocupaciones laborales (sin incluir los planes de empleo), valor que resulta apenas inferior al del promedio de los hogares no pobres (73,0%).

Sin embargo, mientras que en los hogares pobres casi la mitad de los ingresos laborales provienen de ocupaciones informales (48%), en los hogares no pobres los ingresos de ocupaciones formales representan el 84% de los ingresos laborales. Dentro de los pobres, la participación de los ingresos laborales es más baja entre los indigentes, entre quienes además es mucho mayor el peso de las ocupaciones informales en la masa de ingresos laborales. En los no pobres, la mayor participación de los ingresos laborales se observa entre los sectores vulnerables (es decir, aquellos cuyos ingresos familiares se ubican apenas por encima de la línea de la pobreza), y el peso de las ocupaciones formales en el total del ingreso laboral se incrementa a medida que más arriba de la pirámide se ubica el hogar.

En contrapartida, los ingresos por transferencias directas no contributivas dirigidas a población vulnerable como la AUH, los planes de empleo (con contraprestación laboral) y de capacitación, las becas escolares, etc. representan solo el 9,3% de los ingresos de los hogares pobres: del total de estos ingresos, el 84% corresponden al ítem “ayuda social” donde el mayor aporte proviene de la AUH, el 12% a planes de empleo y el 4% a becas.

De esta manera, por cada ocho pesos de ingreso que los hogares pobres reciben por su trabajo, nos encontramos con apenas un peso proveniente de este tipo de transferencias.

Desde otro ángulo, mientras que el 85% de los pobres forman parte de hogares donde al menos uno de sus integrantes tiene ingresos laborales (valor casi idéntico al de los no pobres, 86%), apenas el 0,5% de los pobres integra hogares en el que todo el ingreso proviene de planes, AUH y similares.

En el caso de la población en hogares indigentes, la participación de estas transferencias en el total de la masa de ingresos alcanza al 25,2%, mientras que entre los pobres no indigentes cae al 7,9%. El peso relativo que los ingresos por estas transferencias tienen entre los indigentes no implica que sean sumas cuantiosas, sino, simplemente, a que sus ingresos originados en otras fuentes son exiguos: cada persona que integra hogares indigentes, en promedio y a precios de septiembre, recibe unos $550 mensuales por medio de estas transferencias, frente a los $3.600 que necesitaría para no ser indigente y a los cerca de $9.000 que requeriría para no ser pobre.

Cabe señalar que estas transferencias tienen distintos orígenes y objetivos. A diferencia del periodo transcurrido entre fines de los noventa y los primeros años del siglo, cuando la estrella eran los “planes de empleo”, actualmente la transferencia social directa cuantitativamente más importante es la AUH que está lejos de ser “un plan manejado por punteros”: constituyó una de las medidas de equiparación de derechos más importantes de las últimas décadas (los hijos de los trabajadores formales reciben ingresos por sus hijos por la vía de las asignaciones familiares o por la de deducción de ganancias) y, junto a las moratorias previsionales, fueron fundamentales para garantizar un piso mínimo de protección social que alcanza a casi todos los niños, niñas y adolescentes y adultos mayores de nuestro país.

Por otro lado, en los hogares pobres los ingresos por jubilación o pensión ocupan el segundo lugar luego de los ingresos laborales, al igual que entre los no pobres. Pero mientras representan 15,2% del total de ingresos en hogares pobres, en el resto representan una proporción mayor, especialmente en los sectores acomodados (23,8%), donde también tienen un peso destacado los ingresos por rentas y alquileres (3,4%). Los ingresos monetarios por cuota alimentaria o ayuda de otros hogares están presente en todos los segmentos, pero en mayor medida en los hogares pobres, especialmente entre aquellos que se encuentran en la indigencia (5,6%).

Para el periodo analizado, los ingresos de los hogares pobres representaron, en promedio, el 62% de lo que hubieran requerido para alcanzar el umbral de la línea de la pobreza. Esto significa que tuvieron los recursos necesarios para afrontar solo 18 días y medio de los 30 días del mes: 13 días con ingresos provenientes del trabajo, apenas algo más de un día y medio con los ingresos por AUH, planes de empleo, etc., y los otros cuatro días con ingresos de otras fuentes no laborales, especialmente jubilaciones y pensiones.

Si los ingresos no alcanzan, ¿cómo (sobre)viven los pobres?

Al contemplar solo los ingresos monetarios, la medición de pobreza no toma en cuenta otros recursos a los que pueden echar mano los hogares para satisfacer sus necesidades ante la carencia de ingresos corrientes, como recibir ayuda en especies (alimentos sin cocinar o en comedores, ropa, etc.), descapitalizarse (gastar ahorros, vender pertenencias) o endeudarse (con otros hogares o bien con bancos o financieras).

No obstante, la EPH también nos aporta información sobre estas otras estrategias a las que recurren los hogares (en los tres meses previos). Si bien de manera menos precisa que la indagación exhaustiva por los ingresos, estos datos ofrecen pistas interesantes.

El 13% de las personas pobres integra hogares que declaran haber recibido mercadería (alimentos, ropas, etc.) de parte de instituciones estatales y no estatales o, en medida algo mayor, de parte de otros hogares, y esto adquiere especial relevancia entre los indigentes (17,8%). Sin embargo, esto no es privativo de los pobres: lo mismo se registra para el 5% de las personas no pobres, especialmente para los segmentos vulnerables y medios bajos.

Por otra parte, casi una tercera parte de los pobres se endeuda para solventar sus gastos, con bancos o financieras, pero especialmente con otras familias (una cuarta parte de la población indigente recibió préstamos de otros hogares). Entre los no pobres los préstamos recibidos de otros hogares decrecen a medida que aumenta el nivel de ingreso, pero esto no ocurre con los préstamos de bancos y financieras (sin incluir aquí las compras con tarjetas de crédito), que se mantiene en torno al 15% en todos los segmentos.

Finalmente, otras de las estrategias se vinculan a la descapitalización. El uso de ahorros para solventar gastos alcanza al 30% de todos los segmentos de hogares, lo que, al igual que el endeudamiento con bancos y financieras, puede ocultar fenómenos disímiles: mientras que para algunos es una acción obligada para la satisfacción de necesidades básicas, para otros el uso de ahorros bien podría destinarse al consumo de ciertos bienes (electrodomésticos, por ejemplo) o servicios (paseos, vacaciones) no esenciales, o bien para mantener un cierto nivel de vida en coyunturas en las que se contrae el poder adquisitivo. En cambio, la descapitalización por la vía de la venta de pertenencias sí muestra una mayor preponderancia entre los más desfavorecidos: la población en hogares pobres que recurrió a esta estrategia en los tres meses anteriores (12,5%) duplica a lo observado en la población de hogares no pobres (6,7%), y si se comparan los segmentos extremos, la venta de pertenencias resulta casi cinco veces más usual entre los indigentes que entre los sectores acomodados.

Cabe señalar que, tanto recibir mercaderías como préstamos de parte de otros hogares, constituyen un indicio de la importancia que tienen las redes de relaciones interpersonales en las estrategias de mitigación de la carestía de recursos corrientes por parte de los sectores más vulnerables. Pero, al igual que con la venta de pertenencias, se trata de estrategias que muy probablemente encuentren complicada su permanencia o eficacia en el tiempo cuando una crisis se amplifica y es duradera.

¿Qué pasaría si no existieran las transferencias sociales directas?

Si se decidiese eliminar todos los ingresos que los hogares reciben en concepto de AUH, planes de empleo, etc., la tasa de indigencia aumentaría entre 2,5 y 3 puntos porcentuales, en tanto que la de pobreza total subiría alrededor de un punto y medio. Esto muestra que las transferencias sociales directas tienen mayor eficacia para garantizar un pequeño ingreso estable a los indigentes y para evitar que una porción de los pobres no indigentes caigan en la indigencia, que para reducir la pobreza.

Para ponerlo en perspectiva, si bien un punto porcentual y medio equivale a casi 700 mil personas (extrapolando los datos de las grandes ciudades, que es lo que cubre la EPH, a todo el país), esta magnitud representa apenas una sexta parte del crecimiento experimentado por la tasa de pobreza entre la segunda parte de 2017 (25,7%) y la primera mitad de 2018 (35,4%).

En definitiva, dado el carácter apenas paliativo (aunque necesario, hiper progresivo y, en muchos casos, restitutivo de derechos) de las transferencias sociales directas, el combate a la pobreza (y a la desigualdad) no debe pasar por la estéril discusión sobre ellas, sino por cómo lograr reactivar el mercado de trabajo, para que bajen la desocupación y la informalidad, y se recupere el poder adquisitivo de los salarios.

Continuar Leyendo
Publicidad

Argentina

Milei celebró el fallo de la Justicia: “No podrán detener el crecimiento que se viene para el país”

La Cámara del Trabajo reactivó la Ley de Modernización Laboral y dejó sin efecto la suspensión de 83 artículos.

Avatar

Publicado

el

El presidente Javier Milei mostró su beneplácito en su cuenta de la red social X, por el fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que dejó sin efecto la medida cautelar que había suspendido la aplicación de una parte significativa de la Ley de Modernización Laboral.

“No podrán detener el crecimiento que se viene para el País. Viva la libertad carajo…!”, expresó el mandamás argentino en el reposteo que hizo, sobre una publicación de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

https://twitter.com/JMilei/status/2047345432221684156?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2047345432221684156%7Ctwgr%5E1f21aa1de44f452e43f57921f222e8710ea95341%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Felfederalnoticias.com.ar%2Fjavier-milei-celebro-el-fallo-de-la-justicia-no-podran-detener-el-crecimiento-que-se-viene-para-el-pais%2F

Este jueves la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió suspender los efectos de la medida cautelar que había frenado la aplicación de gran parte de la «reforma laboral», devolviendo la plena vigencia a los artículos detenidos hasta que el tribunal se expida sobre el fondo del asunto.

Con esta decisión, adoptada por la Sala VIII, integrada por la jueza María Dora González y el juez Víctor Arturo Pesino, el proceso entra en una etapa crucial al quedar a la espera de un pronunciamiento definitivo sobre la validez de los cambios aprobados por el Congreso de la Nación.

La resolución deja sin efecto la medida dictada el 30 de marzo por el juez Enrique Ojeda, que había suspendido 83 artículos de la Ley 27.802, luego de una presentación de la Confederación General del Trabajo (CGT).

El tribunal fundamentó su dictamen en lo dispuesto por el artículo 13, inciso 3, de la Ley 26.854, que establece el régimen de medidas cautelares contra el Estado, y consideró que en este caso no existían las condiciones excepcionales que justificarían el mantenimiento de la cautelar mientras se tramita la apelación.

La decisión implica que los artículos suspendidos recuperan vigencia de inmediato, hasta que la Sala VIII de la Cámara del Trabajo resuelva si confirma o revoca la medida cautelar. El dictamen subraya que será el tribunal, el encargado de definir, en función de la entidad institucional del acto, el destino final de la cautelar.

Continuar Leyendo

Argentina

La industria cayó en marzo, según un estudio privado

En marzo, la industria experimentó una caída de 1,6% frente a febrero, de acuerdo con datos preliminares del Índice de Producción Industrial (IPI) de la FIEL.

Avatar

Publicado

el

En marzo, la industria experimentó una caída de 1,6% frente a febrero, de acuerdo con datos preliminares del Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Aunque en la comparación interanual se observó un incremento de 0,6%, la baja mensual se produce en un contexto en el que la Unión Industrial Argentina (UIA) insiste en la necesidad de medidas como la reducción de impuestos y el acceso a mayor financiamiento para fortalecer la competitividad.

En términos desestacionalizados, la producción industrial de marzo retrocedió tras tres meses de avances, lo que ubicó el nivel de actividad industrial en valores similares a los de noviembre pasado. “En la comparación con febrero, descontando factores estacionales, se tuvo una caída que anuló la mejora de los meses previos, posponiendo una eventual salida hacia una fase de recuperación de la actividad industrial, en un contexto en el que, con el proceso de apertura, sectores atraviesan una transformación para enfrentar presiones competitivas, y a otros se les abren oportunidades a partir de la densificación de las cadenas de valor vinculadas al agro, la energía y la minería”, indica el reporte de FIEL.

Esto genera interrogantes respecto a las expectativas que tiene Caputo de que a partir de abril, además de una desaceleración de la inflación tras el 3,4% que marcó en marzo, vienen los “mejores 18 meses” para la Argentina en las últimas dos décadas. Sobre todo luego de la caída que registró en febrero, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), con una variación negativa de 2,6 por ciento.

Si bien con esta suba interanual se recortó a 2,3% la caída acumulada en el primer trimestre frente al periodo enero-marzo del 2025, aún existen diferencias significativas entre los sectores, ya que algunos continúan con caídas.

El informe de FIEL identificó a la producción de químicos y plásticos, la refinación de petróleo y la producción de minerales no metálicos como los sectores que exhibieron los mejores desempeños durante el tercer mes del año. En el caso de químicos y plásticos, el rebote se explicó por la reactivación de la producción de químicos y petroquímicos básicos debido a paradas que ocurrieron un año antes, sumada a una mejora en la elaboración de agroquímicos y jabones.

La refinación de petróleo mantuvo diez meses de subas interanuales y durante el primer trimestre de 2026 alcanzó el volumen refinado más alto desde 2008. Por su parte, la producción de minerales no metálicos mostró una recuperación tras dos meses de caída, impulsada por un fuerte aumento en los despachos de cemento, que cortaron una racha de cuatro meses negativos. A su vez, el sector automotriz logró frenar en marzo la tendencia descendente: la fabricación de automóviles registró el noveno retroceso consecutivo, pero la producción de utilitarios presentó una mejora luego de cuatro meses de retracción.

Al analizar el primer trimestre, el ranking sectorial de crecimiento estuvo encabezado por la refinación de petróleo, con un avance acumulado de 9,5%. Le siguieron la producción de químicos y plásticos, con una suba de 2,6%, y alimentos y bebidas, que creció 0,8 por ciento. En cambio, las industrias metálicas básicas retrocedieron 0,5%, papel y celulosa disminuyeron 1,4%, lo mismo que los insumos textiles. Lo que expone es que, al igual que en el conjunto de la actividad en el sector industrial, también hay dos realidades diferentes.

Entre los sectores que profundizaron la contracción, la producción de minerales no metálicos acumuló una baja de 4% en el trimestre. Los despachos de cigarrillos cayeron 5,8%, la producción metalmecánica retrocedió 8,5% y la automotriz, 19,3% en comparación con el nivel de actividad de enero a marzo de 2025. El informe de FIEL resaltó que la refinación de petróleo amortiguó la caída industrial, mientras que el sector automotriz explicó cerca del 70% de la baja acumulada.

Son estos los datos que la UIA pone sobre la mesa cuando se reúne con el ministro de Economía, Luis Caputo: la situación de los sectores ligados al consumo interno. Según pudo saber Infobae, luego del encuentro de febrero, en donde la entidad que conduce Martín Rappallini le llevó propuestas al titular de Hacienda, no habrá, por el momento, mayores avances que las líneas de créditos que lanzó el Banco Nación Argentina (BNA). El compromiso con el sector sería que continúe bajando la tasa.

Desde la perspectiva de los tipos de bienes, los de uso intermedio sumaron una mejora de 1% durante el trimestre, resultado del impulso de la refinación de petróleo y el rebote en químicos y plásticos. Los bienes de consumo no durables igualaron el nivel de actividad alcanzado el año anterior, mientras que los bienes de capital mostraron un retroceso de 7,4% y los bienes de consumo durables registraron la mayor caída, con una contracción de 15% entre enero y marzo.

Continuar Leyendo

Argentina

A un año de la muerte de Francisco se lo recordará con misas, caravanas y actos

Sin la presencia de Javier Milei, quien se encuentra de visita a Israel, se realizarán homenajes en distintos en lugares del país recodando a Francisco, destacándose el que desarrollará la Iglesia Católica en la ciudad de Luján.

Avatar

Publicado

el

A un año del del fallecimiento del Papa Francisco, este martes se realizarán una serie de misas, caravanas y actos en distintos en lugares de la Argentina, aunque la más sobresaliente será la que desarrollará la Iglesia Católica en la ciudad de Luján, provincia de Buenos Aires, que contará con representación del Gobierno nacional.

En la Basílica será la misa con la que las autoridades eclesiásticas, con Marcelo Colombo a la cabeza (máxima autoridad de la Conferencia Episcopal Argentina, CEA), recordará al fallecido Sumo Pontífice.

El lema será «memoria agradecida» y “compromiso misionero” y estarán, como la imagen del Poder Ejecutivo, Victoria Villarruel, vicepresidenta, y Agustín Caulo, el secretario de Culto y Civilización de la Nación que reemplazó a Nahuel Sotelo en enero de este año.

Con Javier Milei, el presidente, y Pablo Quirno, el canciller, de viaje en Israel, el acto central en recordatorio del cura argentino tendrá por lo menos a los dos funcionarios mencionados del Gobierno nacional, tal como confirmaron fuentes oficiales. Aunque no descartan que se sumen otros integrantes de la administración libertaria.

En tanto, confirmaron participación el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, Ricardo Quintela, mandatario de La Rioja, y la primera línea de la CGT y los movimientos sociales. Por el lado de la Iglesia, dará el presente la totalidad del episcopado argentino y los miembros de la Comisión Ejecutiva de la CEA: el cardenal Ángel Rossi (vicepresidente I), el monseñor César Fernández (vicepresidente II) y el monseñor Raúl Pizarro (secretario general).

“La convocatoria busca reunir al Pueblo de Dios en un gesto de fe, gratitud y esperanza, recordando el legado espiritual del Papa Francisco y su llamado permanente a una Iglesia cercana, misionera y comprometida con los más necesitados”, subrayó la Conferencia Episcopal desde un comunicado sobre la actividad.

FUENTE: NA

Continuar Leyendo