Carla Vizzotti: «La mayor parte de los contagios se dan en reuniones sociales, no sólo de jóvenes»
La viceministra de Salud habló de todo: las 30 millones de dosis de Sputnik V que habría en marzo, la negociación con el resto de los laboratorios, la voluntad de vacunar rápido a los docentes, la convicción de que los contagios no se producen en las actividades laborales y la certeza de que las mutaciones actuales no afectan la eficacia de la vacuna. Su reconocimiento del agotamiento de la población y la preocupación por la disminución de la percepción del riesgo. Cómo funciona el sistema de «semáforos» en cada distrito.
«En marzo tendríamos 30 millones de dosis de vacunas Sputnik V para aplicar a 15 millones de personas«, aseguró en diálogo con PáginaI12 la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti. La funcionaria detalló, además, cómo continúan las negociaciones del Gobierno Nacional para la compra de vacunas producidas por otros laboratorios y destacó que «hasta el momento las mutaciones del virus que se han identificado y genotipificado son menores y no impactan en la eficacia de las vacunas«. En un escenario en el que los casos de infectados por covid están en aumento, la secretaria de Acceso a la salud y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiologia alertó sobre el relajamiento de la sociedad: detalló que en este momento la mayoría de los contagios son de personas que realizan reuniones sociales –no solo jóvenes, aclaró– y que «no hay una medida que sea mágica, si no se cumple con un círculo virtuoso». En ese sentido, destacó que en todas las actividades productivas, económicas y comerciales, no está habiendo un aumento de casos y que por ende el Gobierno no está pensando en restringir las actividades de ese sector.
–¿Cómo continúa la estrategia del Gobierno para la campaña de vacunación?
–Desde el principio de la pandemia, Argentina ha manifestado interés por la vacuna: primero por ser parte de la investigación y de los ensayos clínicos; después por ser parte de la cadena de producción –como lo ha logrado en la vacuna de AstraZéneca y Oxford– y por supuesto estar en contacto con todos los proveedores para poder tratar de tener la mayor cantidad de vacunas lo antes posible entendiendo que es un insumo estratégico para minimizar el impacto de la mortalidad e impedir la trasmisión. Viajamos a la Federación Rusa en octubre para tener contacto y recabar información de primera mano, lo cual ha sido fundamental, no solamente para que Argentina tenga las dosis, sino también para que se abra la puerta para latinoamérica. Hemos tenido contacto con Uruguay, Bolivia, Perú y esta semana estuvo en el país la delegación de México. Haber podido hacer ese puente fue de gran relevancia para la Federación Rusa y también un objetivo de nuestro presidente.
-¿Cuáles son las perspectivas con las vacunas producidas en otros países?
–Las negociaciones siguen en piecon Pfizer, Moderna, SinoPharm y se está avanzando con la producción en el país de la vacuna desarrollada por la universidad de Oxford y el laboratorio AstraZéneca. Ese proceso está en marcha, se está produciendo el antígeno en Argentina y está en tiempo y forma para mandar los Bulk –tanques de líquido– para que se envase en México. En principio, el cronograma de entrega sería entre marzo y julio y recibiríamos 22.4 millones de dosis, para 11.2 millones de personas. Por otra parte, hubo contacto directo de Moderna con el presidente y esta semana se van a acercar las partes para evaluar concretamente una propuesta en función de cuántas dosis, cuándo las recibiríamos, el precio y las condiciones.
–¿Cuáles son los inconvenientes en las negociaciones con Pfizer?
-Las negociaciones con Pfizer se empezaron al mismo tiempo que con AstraZenéca, pero aún no se llegó a un acuerdo por cuestiones legales. Lo que pide la casa central de Pfizer, ubicada en Estados Unidos, son algunos criterios de indemnidad y de no responsabilidad del laboratorio que implicarían que el país tenga que responder con fondos ante cualquier situación. Esos son los puntos que todavía se están definiendo porque Argentina tiene un marco legal que cumplir. De todos modos, se está trabajando para tener esa u otras opciones.
–¿Qué opina sobre las críticas que circulan acerca de la vacuna Sputnik V, en relación a la falta de información sobre la misma?
–Decir que la Sputnik V no tiene datos es incorrecto, porque cuando un laboratorio o un país produce una vacuna y genera los análisis de seguridad, eficacia, datos de la manufactura y de los lotes, se presenta a un estado en forma confidencial. Las autoridades sanitarias, el Ministerio de Salud, el ente regulatorio, y la comisión nacional de inmunizaciones –con representantes de todas las jurisdicciones–definen si la información es sólida en seguridad y eficacia y recién allí se realiza la autorización de emergencia. Esto sucede con todos los medicamentos y vacunas. De ninguna manera no hay información.
–¿Existe una estimación sobre con qué porcentaje de la población vacunada se podría volver a la «vieja normalidad»?
—No se puede saber con qué cantidad de población vacunada se reduciría la circulación del virus. Eso dependerá de las características de las vacunas. Si tenemos una vacuna que previene la infección y la trasmisión y su efecto dura un tiempo lógico, será mucho más probable que podamos interrumpir la trasmisión que si, en cambio, tenemos una vacuna que tenga más impacto en disminuir la mortalidad, pero no la infección y transmisión. Todavía falta que los ensayos clínicos digan bien cuál será el rol de la vacuna y de cada una de ellas en particular. Eso lo revela el seguimiento de la fase tres que aún resta por conocer.
–¿Están evaluando dar, en vez de dos dosis, una dosis a más gente como están realizando otros países?
–Tenemos que tener una mirada realmente amplia porque ésta es una situación absolutamente inédita y las decisiones se tendrán que tomar en tiempo real y a medida que vayan surgiendo informaciones de otros países. Los intervalos de interdosis de las vacunas son como mínimo de 21 días, pero si pasa más tiempo entre una y otra aplicación no es un problema relevante. La decisión sanitaria más importante que nos tenemos que plantear es si queremos tener 10 millones de personas vacunadas a marzo con dos dosis o si preferimos tener 20 millones de personas con una sola. En este contexto de pandemia es muy lógico pensar que se pueda vacunar a más gente con la primera dosis y diferir la segunda para cuando ya esté controlado el brote.
–¿Qué ocurrirá, en caso de seguir este camino, con la aplicación de la Sputnik V que ya comenzó?
–En el caso puntual de la Sputnik V se trata de dos componentes distintos y la segunda tanda de 300 mil que llegarán al país la próxima semana serán aplicados a los que se dieron la primera dosis. Pensando en eso, para la segunda entrega estamos pidiendo más dosis del componente uno y no estamos pidiendo exactamente mitad y mitad como hicimos ahora.
Restricciones y cuidados
–¿Considera que son suficientes las medidas que se están impulsando para frenar el avance de casos?
–Los cuidados y las restricciones se están extremando en todas las partes del mundo. Sin embargo, comprendemos que la población se encuentra agotada y con una disminución de la percepción del riesgo que es muy preocupante. Eso es algo que no se puede no mirar. Sin embargo, no hay un solo responsable que pueda tomar una decisión. Cada uno tiene un rol y el desafío actual es cómo reformular la presentación del problema. En la primera ola de contagios la mayoría de la población estaba haciendo el aislamiento y los que se enfermaban eran personal de salud, personas que trabajan en comedores, en seguridad, o en actividades esenciales. En este momento los contagios son de personas que realizan reuniones sociales –no son solo jóvenes— y que no cumplen con los protocolos y cuidados. Hubo un aumento de casos tras los encuentros de fin de año, no sólo de las fiestas, sino esos encuentros que hacemos en Argentina en diciembre, generalmente en espacios cerrados y sin cuidado. No hay una medida de por sí que sea mágica y no se está evaluando restringir las actividades productivas, económicas y comerciales porque no es ahí el foco de contagio. Deberíamos trabajar en conjunto como sociedad para que podamos seguir encontrándonos con los cuidados necesarios y que pueda seguir habiendo temporada de verano.
–¿Hay riesgos de que la campaña de vacunación se vea afectada por la mayor demanda en el sistema de salud dado el aumento de casos?
–El equipo de salud viene trabajando hace un año y está agotado. Es realmente agotador poder dar respuesta a los rastreos, testeos, seguimiento de los casos aislados, de los contactos estrechos más la atención en los centros de salud, los calendarios de vacunación y la vacunación que comienza contra el coronavirus que realmente va a ser la más grande que hayamos tenido en Argentina.
-¿Qué se sabe hasta el momento de la nueva cepa y qué diferencias hay con la actual? ¿Las vacunas son efectivas para ambas?
–Hasta ahora las mutaciones que hay en todas las cepas que se han identificado y genotipificado son mutaciones menores que no impactan en las vacunas. Sin embargo, la parte comunicacional de esta pandemia es muy interesante para analizar, porque cuando uno escucha en los medios la palabra ‘mutación’ parece el fin del mundo, pero eso es algo que pasa con todos los virus, dado que estos intentan evolucionar: el objetivo de los virus no es matar a la persona sino replicarse, por eso las mutaciones, en general, los hacen más transmisibles y menos letales. En este marco, es muy importante la vigilancia epidemiológica, porque esto es dinámico y, si bien los virus pueden tener mutaciones pequeñas, también pueden tener mutaciones grandes y la situación se tornaría distinta. Hasta ahora lo que informó el Malbrán es que en Argentina solamente ha ingresado una cepa de Rio de Janeiro, por lo tanto no es algo que predomine. Hay algunas cepas que son más transmisibles que podrían tener que ver con lo que está pasando en Londres, pero no hay una cepa que esté predominando ahora en Argentina y que sea una mutación. Con cuidarnos más tendríamos que poder controlarlo.
–¿Cómo es la metodología de ‘semáforo’ que se está aplicando en diferentes distritos para el control epidemiológico?
–Eso sirve para poner un parámetro objetivo que nos diga cuándo está aumentando el riesgo. Algo que aprendimos en la pandemia es que cuanto antes se tomen las medidas es más fácil de bajar el número de casos. Por eso fijamos parámetros que son la razón y la incidencia –tal como figura en el DNU– para que, cuando la razón de los casos de los últimos 14 días está sobre 1.2, es decir en aumento, y cuando la incidencia de los últimos 14 días es más de 150, sabemos que hay que preocuparse. Lo que estamos haciendo es realizar un monitoreo permanente de esos indicadores.
–¿Cree que es posible que comiencen las clases presenciales en febrero? Además de a los docentes, ¿van a vacunar a los alumnos?
– Una de las prioridades es tener presencialidad escolar, pero por supuesto que dependerá de la situación epidemiológica y también del rol de cada una de las jurisdicciones. Por este objetivo y de manera extraordinaria una de nuestras estrategias es poder vacunar a los docentes y no docentes de los niveles inicial, primario y secundario para poder minimizar la transmisión. Los niños todavía no están considerados población a vacunar porque no hay estudios realizados, pero vamos a ir juntando la información necesaria y podemos empezar a pensar primero en vacunar a los niños que tengan condiciones de riesgo y después ir evaluando cómo continuar.
Los nacimientos cayeron un 45% en los últimos 14 años en Tucumán
UNICEF advirtió sobre un profundo cambio demográfico en Argentina, mientras que un estudio de la UNT muestra cómo se produjo el fenómeno en Tucumán y cuáles fueron los grupos etarios con mayor descenso.
Los nacimientos en Tucumán cayeron un 45% entre 2010 y 2024, una reducción equivalente a la registrada en el conjunto del país durante ese período. La baja forma parte de un cambio demográfico de alcance nacional: Argentina atraviesa el nivel de fecundidad más bajo de su historia, según el primer número del Monitor de la niñez y la adolescencia de UNICEF Argentina.
El descenso también aparece reflejado en un estudio del Laboratorio de Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. En Tucumán, la reducción fue especialmente marcada entre las adolescentes y las mujeres de 20 a 24 años.
A escala nacional, los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, una disminución cercana al 47%. UNICEF señala además que el país registra actualmente el menor nivel de fecundidad de su historia.
El informe permite observar la magnitud del cambio en perspectiva histórica: en 2024 nació una cantidad de chicos similar a la de 1948, pese a que actualmente la población de mujeres en edad fértil es aproximadamente tres veces mayor.
La caída se produjo en todas las provincias, aunque con distinta intensidad. Tucumán registró una reducción del 45% entre 2010 y 2024. Santa Cruz tuvo el descenso más pronunciado, mientras que Misiones presentó la menor disminución.
Dentro del NOA, la caída tucumana fue menor que la registrada en Jujuy y Salta, donde llegó al 48% en este último caso, y mayor que las de Catamarca y La Rioja, ambas del 43%, y Santiago del Estero, con el 35%.
El estudio de la UNT analizó además la tasa general de fecundidad, que relaciona los nacidos vivos con la cantidad de mujeres de entre 15 y 44 años. Entre 2010 y 2023, el indicador disminuyó 42 puntos en Tucumán. La provincia y el NOA se mantuvieron durante todo el período por encima del promedio nacional, aunque la brecha se redujo hacia el final de la serie.
Adolescentes y jóvenes, donde más cayó
Los dos trabajos coinciden en que una parte central del fenómeno se explica por la reducción de los nacimientos entre las mujeres más jóvenes. En Tucumán, las mayores bajas correspondieron al grupo de 20 a 24 años —históricamente el de mayor cantidad de nacimientos— y a las adolescentes de 15 a 19.
Como resultado, aumentó la participación relativa de las madres de entre 25 y 34 años. Esto no significa necesariamente que hayan aumentado los nacimientos en esas edades, sino que su disminución fue menor que entre las mujeres más jóvenes.
El análisis de la UNT concluyó que 41,8 de los 42 puntos de caída de la tasa general de fecundidad se explican por una reducción de los nacimientos dentro de los diferentes grupos etarios y no por cambios en la cantidad de mujeres en edad reproductiva.
UNICEF también relaciona la tendencia con la postergación de la maternidad y la fuerte disminución de la fecundidad adolescente. Sin embargo, señala que la reducción de los nacimientos entre los 20 y los 29 años no fue compensada posteriormente por un aumento suficiente entre las mujeres de mayor edad.
Un descenso que comenzó antes de la ley de IVE
Los relevamientos sitúan el comienzo de la tendencia a mediados de la década pasada. UNICEF ubica el punto de inflexión nacional en 2014, mientras que los datos de Tucumán muestran un cambio de pendiente desde 2016 y una aceleración desde 2019.
La cronología adquirió relevancia en el debate político después de que el presidente Javier Milei relacionara públicamente la interrupción voluntaria del embarazo con la disminución de la natalidad. Los datos citados en los informes muestran que el descenso había comenzado varios años antes de la sanción de la Ley 27.610. La norma fue sancionada en diciembre de 2020.
El desafío que plantea una infancia menos numerosa
UNICEF advierte que tener menos nacimientos no significa que disminuyan las necesidades de las niñas y los niños. El organismo considera que el nuevo escenario demográfico eleva la exigencia sobre la calidad, la cobertura efectiva y el alcance territorial de los servicios de salud, educación, cuidados y protección.
El fenómeno, además, excede a la Argentina. La reducción de la fecundidad forma parte de una tendencia internacional que también se observa en otros países de América Latina.
Hacia adelante, uno de los interrogantes centrales será cómo evolucionará la fecundidad y qué impacto tendrá sobre la composición de la población. UNICEF plantea la necesidad de seguir especialmente las diferencias entre provincias, edades y condiciones socioeconómicas.
También advierte sobre una posible transformación de la composición social de la infancia: si la fecundidad continúa siendo relativamente mayor en los hogares con más privaciones, el país podría tener en el futuro una población infantil menos numerosa pero proporcionalmente más concentrada en contextos de vulnerabilidad.
La Legislatura puso en agenda la fibrosis quística con una jornada de concientización y debate
El vicegobernador Miguel Acevedo encabezó la Primera Jornada Legislativa de Fibrosis Quística, realizada en el marco del programa Legislatura en Diálogo e impulsada por el legislador José Cano. Especialistas, autoridades sanitarias, organizaciones y pacientes abordaron los desafíos vinculados al diagnóstico, tratamiento y cobertura integral de esta enfermedad poco frecuente.
El vicegobernador y presidente de la Legislatura de Tucumán, Miguel Acevedo, encabezó este martes la Primera Jornada Legislativa de Fibrosis Quística, desarrollada en el marco del programa institucional Legislatura en Diálogo, por iniciativa del legislador José Cano. Participó también el legislador Gabriel Yedlin, presidente de la Comisión de Salud Pública de la Cámara.
La actividad se realizó en conmemoración del Día Mundial de la Fibrosis Quística, que se recuerda cada 8 de septiembre, con el objetivo de generar conciencia sobre esta enfermedad genética poco frecuente y promover la importancia del diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el acompañamiento integral de los pacientes y sus familias. En ese marco, se hizo entrega de una declaración de interés legislativo y se dispuso la iluminación en color verde del edificio legislativo, como parte de las acciones destinadas a visibilizar la enfermedad y acompañar a quienes la atraviesan.
Participaron la directora del Hospital del Niño Jesús, Dra. Inés Gramajo; la neumonóloga y directora del Centro de Fibrosis Quística de ese establecimiento, Dra. Silvia Orosco; la directora del Programa de Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF), Dra. Mariana Leguizamón; la jefa del Laboratorio del Hospital del Niño Jesús y responsable del test del sudor, Bioq. Alejandra Gómez Guillou; y el jefe del Laboratorio de Pesquisa Neonatal del Instituto de Maternidad y Ginecología Nuestra Señora de las Mercedes, Bioq. Juan Ignacio Uñates. También estuvieron presentes Mónica Luna, referente de la Fundación Luz de Vida, y Santiago Medina, joven paciente con fibrosis quística.
Al referirse a la importancia de la iniciativa, Acevedo destacó la apertura de la Cámara a diferentes sectores y disciplinas: “A partir de este año lanzamos Legislatura en Diálogo, un programa con el que ampliamos ese compromiso de tener una Legislatura abierta a escuchar a quienes saben y conocen. Estamos visibilizando y poniendo en agenda actividades como esta, donde se aborda una enfermedad poco frecuente como la fibrosis quística”.
Asimismo, remarcó el carácter plural del trabajo legislativo en materia sanitaria. “En esta Legislatura priorizamos la salud y los temas que interesan a los tucumanos y tucumanas, sin color político. No nos quedamos solamente con una declaración de interés y la firma de una resolución, sino que queremos preocuparnos y ocuparnos del tema”, sostuvo.
Acevedo valoró, además, la participación conjunta de especialistas, representantes del Poder Ejecutivo y organizaciones de la sociedad civil: “Es una jornada importantísima porque participan quienes conocen la temática, el sistema público de salud y organizaciones intermedias que ayudan y colaboran con el Estado en la atención de estas problemáticas”.
Por su parte, José Cano destacó la necesidad de que el Poder Legislativo funcione como ámbito de discusión y construcción de políticas públicas. “Es importante generar un espacio de debate, discusión y testimonio. Tucumán tiene el único centro de referencia de fibrosis quística de todo el norte, que funciona en el Hospital del Niño Jesús, y cuenta con una enorme experiencia en la atención de estas patologías”, señaló.
El legislador hizo hincapié en la necesidad de garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa nacional que establece la cobertura integral para las personas con fibrosis quística y avanzar en herramientas que acompañen a las familias. “Tenemos que analizar dónde estamos parados y generar las condiciones desde el Poder Legislativo y la Comisión de Salud, dando al Poder Ejecutivo los instrumentos necesarios para lograr una cobertura que facilite la vida de las familias que atraviesan estas patologías”, expresó.
Cano recordó también su participación en el tratamiento de la legislación nacional vinculada a la fibrosis quística y las enfermedades poco frecuentes, y resaltó el rol que cumple el sistema sanitario tucumano como referencia regional. “Tenemos pacientes que vienen de distintas provincias y encuentran respuesta en el sistema público de salud. Por eso es fundamental contar con los recursos y programas necesarios para garantizar la cobertura que establece la ley”, afirmó.
La directora del Hospital del Niño Jesús, Dra. Inés Gramajo, destacó la importancia de articular esfuerzos entre las distintas instituciones para mejorar la atención de las enfermedades poco frecuentes. “Contar con este espacio y que la Legislatura intervenga para ayudar y acompañar es muy importante. Nada se puede hacer solo: somos un gran equipo entre Salud, Educación y la Legislatura. Tenemos que trabajar por el bien común y visibilizar estas patologías para que sean atendidas en tiempo y forma”, expresó.
Gramajo también puso en valor la capacidad del sistema público provincial: “Tenemos recurso humano altamente capacitado y un hospital de tercer nivel capaz de resolver las necesidades de nuestros pacientes. El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno son fundamentales. Nuestro objetivo, como nos pide el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, es estar cerca de la gente, entendiendo que para el Hospital del Niño Jesús el paciente también es su familia”.
Por su parte, la directora del Centro de Fibrosis Quística del Hospital del Niño Jesús, Dra. Silvia Orosco, explicó los avances alcanzados en el abordaje de la enfermedad. “La fibrosis quística es una enfermedad genética, multisistémica y compleja. Lo positivo es que los avances de la ciencia y la tecnología permitieron transformar una enfermedad que clásicamente estaba descripta como letal en una enfermedad crónica, posibilitando que los pacientes puedan alcanzar toda su potencialidad en la vida adulta”, señaló.
En ese sentido, Orosco remarcó el valor de generar mayor conocimiento social sobre la patología: “Para los centros, pero fundamentalmente para los pacientes, poder visibilizarla significa un paso enorme. Es una enfermedad compleja que necesita muchos cuidados y tratamientos. Avanzar en el diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y la atención de todas sus complejidades es muy importante”.
Argentina detectó los primeros tres casos del linaje BA.3.2 del SARS-CoV-2 (COVID), una variante bajo monitoreo que, según la evaluación incluida en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) de la semana epidemiológica 34, no representa por ahora un riesgo adicional sustancial para la salud.
Los casos corresponden a residentes de la Provincia de Buenos Aires y fueron identificados a partir de la vigilancia genómica realizada por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Carlos Malbrán (ANLIS Malbrán).
Las muestras analizadas pertenecen al período comprendido entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026. En ese lapso se secuenciaron 21 genomas y el 14% de ellos, es decir tres casos, resultó positivo para BA.3.2.
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De acuerdo con el BEN, uno de los pacientes requirió internación por comorbilidades previas, aunque el parte oficial señaló que todos evolucionaron favorablemente.
El informe sostuvo la necesidad de sostener la vigilancia virológica, epidemiológica y de los indicadores de gravedad.
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En 21 genomas secuenciados en Argentina, tres casos resultaron positivos para BA.3.2, lo que representó el 14% de las muestras analizadas. (Freepik)
El linaje fue identificado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024
El BEN precisó que este sublinaje fue detectado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024. Desciende de Ómicron BA.3 y fue clasificado a nivel mundial como Variante Bajo Monitoreo (VUM).
Hasta este hallazgo en Argentina, en la Región de las Américas solo se habían registrado casos en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. El boletín indicó además que no se habían encontrado reportes de detección de BA.3.2 en la región de Sudamérica.
La vigilancia genómica
El documento oficial señaló que la detección de este sublinaje en Argentina pone en valor la capacidad de detección del sistema de vigilancia genómica del país. También remarcó la importancia de continuar con el monitoreo de la caracterización genómica de SARS-CoV-2 para identificar la introducción de nuevas variantes y seguir su comportamiento en relación con la transmisibilidad, la severidad y el posible impacto de las medidas de prevención y control.
Ese seguimiento resulta clave para observar cómo evolucionan los linajes virales y qué cambios pueden producirse en su circulación. En esa línea, el BEN ubicó la aparición de los tres casos locales dentro de un escenario de vigilancia sostenida y análisis de secuenciación.
Antes del hallazgo en Argentina, en la Región de las Américas BA.3.2 solo había sido registrada en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa.
El boletín añadió más contexto sobre la circulación internacional de la variante. Indicó que a fines de 2025, BA.3.2 mostraba un aumento de su detección global, aunque con una distribución geográfica heterogénea.
Durante los primeros meses de 2026, esa detección se extendió a múltiples países y alcanzó proporciones cercanas al 20% de las secuencias notificadas a nivel global en las semanas 4 y 5, siempre con diferencias entre países. Hasta febrero de 2026, la variante había sido identificada en al menos 23 países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía.
Entre los países mencionados en el BEN figuran Sudáfrica, Mozambique, Países Bajos, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Bélgica, Canadá, China (Hong Kong), República Checa, Francia, Italia, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Noruega, Irlanda, Singapur, Corea del Sur, Eslovenia, España, Suecia y Dinamarca. Más adelante, añadió el texto, también fue registrada en Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa.
La proporción global de secuencias bajó entre junio y julio de 2026
En el período comprendido entre el 14 de junio y el 12 de julio de 2026, BA.3.2 continuó clasificada como VUM, según el BEN. En ese tramo, la proporción global de esta variante entre las secuencias notificadas mostró una baja.
El BEN sostuvo que la vigilancia virológica, epidemiológica y genómica de SARS-CoV-2 debe continuar para seguir la transmisibilidad, la severidad y la circulación de nuevas variantes como BA.3.2. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El boletín detalló que descendió de 15,1% en la semana que finalizó el 14 de junio a 6,45% en la semana que finalizó el 12 de julio. En las semanas intermedias, los valores informados fueron de 11%, 13% y 10,3% en los períodos cerrados el 21 y el 28 de junio y el 5 de julio, respectivamente.
Sobre esta variante, Kyle B. Enfield, profesor asociado de Medicina de la Universidad de Virginia, ofreció una evaluación citada en The Conversation. “Como médico especialista en neumología y cuidados intensivos, atiendo a muchos pacientes con alto riesgo de desarrollar COVID-19 grave debido a enfermedades pulmonares crónicas, así como a pacientes con COVID persistente. Todos me preguntan qué tan preocupados deberían estar por las nuevas variantes del virus”, señaló.
Enfield afirmó que, hasta el momento, “no hay indicios de que la variante BA.3.2, apodada Cicada, sea más peligrosa o cause una enfermedad más grave que las variantes que circulaban en el invierno de 2025-26”.
El académico indicó además que el primer caso en Estados Unidos se detectó en un viajero que llegó al país en junio de 2025. Desde entonces, añadió, la variante fue encontrada tanto en pacientes como en los sistemas de aguas residuales de 29 estados.
Uno de los pacientes con BA.3.2 requirió internación por comorbilidades previas, aunque todos evolucionaron favorablemente según el parte oficial. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Enfield subrayó que el monitoreo de aguas residuales es uno de los mejores métodos tempranos para detectar cambios en las cepas, aunque advirtió que el número de estados que envían esos datos a los CDC disminuyó desde alrededor de 2022, una vez pasado el punto más alto de la pandemia.
En su explicación, el especialista señaló que todos los virus cambian con el tiempo y que el que causa la COVID-19 lo hace con rapidez. Cada vez que el virus se replica dentro de una célula, indicó, su material genético muta.
“La mayoría de estos cambios desaparecen, pero ocasionalmente alguno le otorga al virus una ventaja sobre otras variantes, lo que permite que esa versión se propague”, explicó Enfield. Y añadió una consecuencia central para el seguimiento sanitario: “Estos cambios dificultan que el sistema inmunitario reconozca el virus”.
Así, entre la detección de los primeros tres casos en Argentina, la evolución favorable de los pacientes y la continuidad de la vigilancia genómica, el seguimiento de BA.3.2 quedó incorporado al monitoreo local de las variantes de SARS-CoV-2. /Infobae/