Si no hay acuerdo se avanzará con «políticas de precios máximos no consensuadas»
El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, sostuvo que prefiere alcanzar «acuerdos sociales» y aseguró que su gestión no le pide a los empresarios «que pierdan plata, sino que bajen el peso de la canasta alimentaria en los salarios».
El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, advirtió que si no se llega a un acuerdo con los productores y comercializadores de alimentos a más tardar el próximo lunes se avanzará con “políticas de precios máximos no consensuadas”, a la vez que anticipó que luego de los alimentos se buscará extender esta política a otros sectores.
«Yo espero cerrar este acuerdo y ponerlo operativo el lunes, sino aplicaremos las leyes. Quiero evitar eso«, afirmó Feletti esta mañana en diálogo con Radio AM 750.
«Dicen (las empresas productoras) que hoy van a hacer una contraoferta, nosotros la vamos a evaluar y el lunes nos sentaremos a cerrar el acuerdo«, agregó el funcionario.
De no mediar acuerdo, Feletti anticipó que se aplicará la ley de Abastecimiento y la Secretaría tendrá que avanzar con «políticas de precios máximos no consensuadas».
«Evidentemente si no se llega a un acuerdo vamos a tener que aplicar las leyes, que yo trataba de impedir porque yo creo en los acuerdos sociales«, señaló el secretario, quién detalló que las mayores resistencias se perciben en los productores, más que en los comercializadores.
En declaraciones radiales, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, consideró que los congelamientos de precios «son aspirinas que funcionan un ratito, calman el dolor pero la enfermedad sigue, es un deja vú de seguir haciendo lo mismo y queremos resultados diferentes, eso no es posible».
Afirmó que «nunca hubo un plan antiinflacionario y por eso Argentina sigue siendo la mosca en la sopa de la región» porque países limítrofes tienen «la inflación más baja de un dígito y nosotros tenemos en los últimos 70 años un promedio de 100% de inflación anual, o sea que el problema no está afuera, lo tenemos nosotros«.
Consultado sobre las medidas para contener los precios que lleva adelante el Gobierno, dijo que «no es autoritarismo, se dialoga mucho con este Gobierno; el Gobierno de (Mauricio) Macri nunca recibió a la Cámara de Comercio en cambio con el presidente Fernández y los ministros nos reunimos un montón de veces».
De no mediar acuerdo, Feletti anticipó que se aplicará la ley de Abastecimiento.
Acerca de la reacción empresarial a la medida, Feletti manifestó que el intento de ordenar una política de precios «genera malestares», tras lo cual añadió: «si hay malestar en los empresarios, más lo hay en el pueblo».
Asimismo, el secretario de Comercio Interior anticipó la intención de avanzar con acuerdos en otros productos: «Queremos evitar frustraciones por una escalada de precios en lo inmediato en los alimentos, después vamos a avanzar en otros sectores», señaló.
Según Feletti, el desafío más inmediato es «garantizar el abastecimiento y los precios para un buen nivel de consumo en este último trimestre».
«Queremos evitar frustraciones por una escalada de precios en lo inmediato en los alimentos»,ROBERTO FELETTI
«Yo he hablado con los empresarios del sector, tanto los comercializadores como los productores, y les plantee que ganen por cantidades y no por precios. No se les está pidiendo que pierdan plata, sino que baje el peso de la canasta alimentaria en los salarios», dijo el titular de la Secretaría de Comercio Interior.
Por su parte, el secretario explicó que la decisión de retrotraer los precios al 1 de octubre responde a que se ha registrado una «variación muy grande» en algunos productos entre el 1 y el 13 de octubre, y que la proyección de inflación de este mes «volvía a dar la situación de septiembre» que marcó un 3,5% según datos difundidos ayer por el Indec.
«Un detergente lavavajillas de $124 subió a $226 con un 82% de aumento. Unas servilletas de 140 unidades de $135 subió a $171, casi 27%, hubo otros aumentos por arriba del 10%«, mencionó como ejemplo.
«Yo lo que quiero impedir es que alguien en los próximos meses, sobre todo en los períodos cercanos a las fiestas, tenga que dejar un producto en la góndola o en la caja porque no puede pagarlo, en un momento en que Argentina necesita alegría«, afirmó.
Respecto de la concentración de mercado, el secretario reveló que es una cuestión que se está «revisando» y que se trata de una «política a mediano plazo».
Feletti: «Queremos evitar frustraciones por una escalada de precios en lo inmediato en los alimentos»
«Entre oferentes y comercializadores no hay más que una treintena de empresas que abarcan más de la mitad del mercado, cerca de los dos tercios«, indicó el funcionario.
Desde la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y el Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) emitieron un comunicado sobre el congelamiento en el que señalaron; «asumimos el compromiso de notificar a las autoridades sobre incumplimientos en materia de precios, condiciones generales o abastecimiento».
«Si no se llega a un acuerdo vamos a tener que aplicar las leyes que yo trataba de evitar porque creo en los acuerdos sociales«,ROBERTO FELETTI
Agregaron que esto requiere «respuesta oportuna de su parte para seguir acompañando las medidas, a fin de deslindar responsabilidades, puesto que el sector no es el formador de los precios«.
Esta mañana, el candidato a diputado Daniel Arroyo sostuvo que «el gran tema que existe hoy es el precio de los alimentos» y consideró que «se debe ir a un esquema de 400 pequeños mercados centrales; hay que hacer que el productor acceda directo al consumidor».
Arroyo sostuvo que «las medidas que está tomando Feletti van en la dirección correcta” y que «hay que terminar de poner en marcha la Ley de Góndolas», al tiempo que remarcó que «en Argentina comer debería ser barato porque nosotros producimos alimentos«.
Acuerdo con el FMI: la Argentina obtendría un «salvavidas» equivalente a unos u$s4.700 millones
El organismo de crédito redujo la exigencia de superávit primario del 2,2% del PBI a 1,4% para este año. Pero también cambió proyecciones de crecimiento y de inflación.
El gobierno de Javier Milei estaría recibiendo este año un auxilio equivalente a unos u$s4.700 millones aproximadamente. El benefactor es el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien lo hace a través de una fuerte reducción de la meta fiscal.
El superávit fiscal que tiene que presentar Argentina a diciembre pasó de 2,2% del PBI, según la revisión de octubre, al 1,4% en la revisión de abril, es decir, bajó 0,8 puntos.
Todo surge del último acuerdo anunciado esta semana en Washington, donde se dieron por cumplidos los objetivos del primer trimestre, en el caso del superávit, aunque con «vista gorda» respecto de la acumulación de reservas.
Hay que tener en cuenta que no solo bajó la exigencia fiscal: además, el FMI tiene en cuenta otros cambios relevantes en las estimaciones de Argentina. Entre octubre de 2025 y ahora redujo la tasa de crecimiento del 4% al 3,5% y, a su vez, elevó la proyección de inflación del 16,4% al 30,4%.
Escenarios posibles
A pedido de Ámbito, el economista Lucas Beltramore, de la Fundación Libertad, puso en juego todas esas variables. Hay que tener en cuenta que las metas exigibles del organismo no se expresan como proporción del PBI sino en moneda del país.
Es decir, cuando se fija una meta indicativa de 1,4%, en rigor, se habla de un número concreto que equivale a esa proporción del PBI. Si la economía crece más y se obtiene un superávit más alto, lo que se toma en cuenta es el nominal que figura en el acuerdo. Algo de ello pasó en 2025. Se había acordado 1,5% del PBI, pero con 1,3% se había logrado cumplir con el compromiso. Se debe a que la economía creció más de lo previsto y la inflación fue más alta de lo proyectado.
Al respecto, Beltramore señala que «si se toma en cuenta como base el dato del INDEC de un PBI nominal de 2025 de $847 billones hay dos escenarios«.
«En octubre de 2025, con 4% de crecimiento y 16,4% de inflación, el PBI nominal era de $1.026 billones, mientras que en abril de 2026, con 3,5% de crecimiento y 30,4% de inflación, el PBI nominal es de $1.144 billones«, explicó. La paradoja es que, con un crecimiento real menor, el resultado nominal puede ser más alto por el efecto de la inflación elevada.
En base a esos datos, en octubre pasado la meta de superávit fiscal expresada en moneda local era de $22,6 billones (2,2% de $1.026 billones). Ahora, con los cambios, la meta habría descendido a unos $16 billones (1,4% de $1.144 billones).
La diferencia entre uno y otro objetivo es de unos $6,6 billones, que tomados al tipo de cambio actual serían alrededor de u$s4.700 millones.
Está claro que se trata de estimaciones. El resultado final se va a conocer en algunas semanas cuando el Board del FMI apruebe el acuerdo técnico, desembolse u$s1.000 millones y publique el Staff Report, donde figuran los datos finos.
Más allá de eso, es cierto que la reducción de la meta fiscal es un elemento fundamental para cerrar este año. Y es que, en este momento, la sanidad presupuestaria es producto de un ajuste del gasto antes que de mejora de ingresos. En vez de ser una cuestión estructural producto de una reforma del Estado, es más bien una voluntad del Gobierno. Pero la dinámica tiene límites, porque hay un punto en el que el gasto no se puede recortar más sin afectar el propio funcionamiento del Estado.
Estabilidad fiscal sin mejora estructural
El Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) plantea en un informe sobre el resultado fiscal de marzo que «el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $0,9 billones y un superávit financiero de $0,5 billones, acumulando en el primer trimestre un resultado primario de 0,5% del PBI y financiero de 0,2% del PBI«.
«No obstante, al excluir ingresos extraordinarios asociados a la privatización de activos (centrales hidroeléctricas del Comahue), el superávit primario se reduce a 0,3% del PBI, ubicándose levemente por debajo de los registros del primer trimestre de 2025 (0,5%) y del mismo período de 2024 (0,4%), lo que sugiere una estabilización del resultado fiscal más que una mejora estructural«, dice la consultora.
El BID anunció fondeo récord para Argentina y aportará otra garantía por u$s550 millones para los pagos de deuda
Ocurre en medio del viaje de Caputo a Washington y tras el acuerdo técnico para la revisión del FMI. El Gobierno apuesta a sumar préstamos privados con garantía de organismos internacionales para cubrir los próximos vencimientos.
El Gobierno avanza en su estrategia para cubrir los próximos vencimientos de deuda sin salir a colocar deuda en Wall Street por la vía tradicional. En el marco de la visita del equipo económico a Washington, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que acelerará el financiamiento a la Argentina y que sumará una garantía por u$s550 millones como la que Luis Caputo ya obtuvo del Banco Mundial, en ese caso por u$s2.000 millones.
A través de un comunicado, la entidad informó: «El Grupo BID prevé acelerar su respaldo a la Argentina con un financiamiento récord que podría superar los u$s7.200 millones en 2026″.
El organismo multilateral detalló que el BID prevé más de u$s5.000 millones en operaciones soberanas con el sector público, que incluyen «financiamiento a proyectos y la provisión de una garantía por u$s550 millones, que se sumará a las aportadas por otros organismos multilaterales». Además, BID Invest, el brazo para el sector privado del Grupo BID, proyecta inversiones por alrededor de u$s2.200 millones.
Este plan representa un aumento significativo respecto de 2025, cuando se aprobaron cerca de u$s5.000 millones, destacaron desde la entidad que preside Ilan Goldfajn.
La garantía del BID y la estrategia para cubrir los pagos de deuda
De esta manera, la garantía por u$s550 millones del BID se sumará a los u$s2.000 millones que este jueves prometió el Banco Mundial. Se trata de garantías para créditos privados en negociación. El Gobierno espera que la CAF aporte un instrumento similar.
A propósito del anuncio del organismo y luego de reunirse con Goldfajn, Caputo tuiteó: «Nuevo respaldo a Argentina, esta vez por parte del BID. Esto nos permitirá refinanciar deuda más cara por deuda más barata, reduciendo el costo financiero para todos los argentinos».
Ocurre que en julio vencen más de u$s4.000 millones con los bonistas y el Gobierno no planea rollearlo por la vía tradicional, es decir, mediante la colocación de bonos en Wall Street. Ese mercado está cerrado desde principios de 2018, cuando Caputo era ministro de Finanzas de Mauricio Macri, y hoy considera que las tasas que debería pagar son aún muy elevadas.
Sí continuará con las colocaciones de bonos en dólares en el mercado local, una vía por la cual esta semana consiguió otros u$s500 millones y que seguirá explotando de forma quincenal.
El otro canal para hacerse de los dólares necesarios para pagar la deuda que utilizará Caputo es la privatización de empresas y activos del Estado, como señaló el propio funcionario.
El financiamiento del BID
“El gobierno y el pueblo argentino han hecho un gran esfuerzo para estabilizar su economía y avanzar reformas para el crecimiento. El Grupo BID acompaña este proceso con más escala y foco en resultados: apoyando reformas, movilizando inversión privada y desarrollando la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento”, dijo el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn.
En 2026, el Grupo BID ampliará su apoyo a Argentina con un programa que combina respaldo a reformas estructurales de segunda generación, inversiones estratégicas en las provincias y financiamiento al sector privado.
BID Invest priorizará operaciones para fortalecer la infraestructura social y productiva, ampliar el acceso a servicios de salud, impulsar la economía digital y el financiamiento a micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). También apoyará proyectos sostenibles en agroindustria y manufactura de exportación, así como inversiones para mejorar la confiabilidad energética y desarrollar cadenas de valor en minerales críticos, incluido el litio.
Entre las operaciones soberanas previstas, el foco estará en consolidar la gestión fiscal, incluyendo la mejora de la calidad del gasto público y la modernización de la administración tributaria. Además, se fortalecerá la seguridad ciudadana y el sistema de justicia, y se ampliará el acceso a servicios esenciales como energía, salud y protección social. Las operaciones previstas están sujetas a la aprobación de los respectivos directorios del Grupo BID. /Ámbito/
Festejo en los mercados: el petróleo se desploma más de 10% y saltan las bolsas tras la reapertura del estrecho de Ormuz
Los inversionistas se entusiasman ante el posible desenlace del conflicto en Irán durante este mes. El gobierno iraní confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto durante la duración de la tregua.
Las bolsas de Europa y EEUU se encaminan a su tercera semana consecutiva de ganancias, con Wall Street anotando un nuevo récord tras la reapertura del estrecho de Ormuz. Mientras tanto, los precios de referencia del petróleo se desploman antes de un fin de semana crucial que podría allanar el camino para una resolución a corto plazo de la guerra en Medio Oriente.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que el estrecho de Ormuz estaba abierto tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado en el Líbano, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que creía que «pronto» se llegaría a un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán, aunque aún no está claro cuándo.
La novedad hizo caer los precios del petróleo por debajo de los u$s90 por barril, aunque siguen estando por encima de los niveles previos a la guerra. Los futuros del crudo Brent bajan 10,19%, hasta situarse en u$s89,14 por barril. Los futuros del crudo WTI de EEUU caen 10,81%, hasta los u$s84,34 por barril.
Se consolidan las ganancias en Wall Street y Europa
En este contexto, el índice que agrupa a las empresas más importantes de la bolsa de Nueva York el S&P 500 sube 0,83%, hilvanando su tercera semana consecutiva al alza, ubicándose en sus máximos históricos. Mientras, el Nasdaq Composite, dedicado al sector tecnológico, aumenta 1,13%. Por su parte, el índice industrial Dow Jones se mueve 1,17% al alza.
Las acciones con mayores subas son United Airlines Holdings (+9,6%), Royal Caribbean Cruises (+9%) y Norwegian Cruise Line (+8,1%). En la vereda opuesta, las mayores caídas se observan en Netflix (-10,2%), Dow (-11%) y APA Corp (-9,9%).
En el resto del mundo, la situación es mixta. En Europa, el Euro Stoxx sube 1,86%, y anota su cuarta semana consecutiva de incrementos. A nivel local, el DAX alemán aumenta 2,11% y el CAC francés acompaña con 1,98%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido avanza 0,52%.
En China, el Hang Seng de Hong Kong bajó 0,89%, mientras que la bolsa de Shanghái retrocedió 0,10%. Mientras, el Kospi surcoreano disminuyó 0,55% y el Nikkei 225 japonés cayó 1,57%.