Días antes de que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada patrimonial, su esposa, Bettina Julieta Angeletti, solicitó su adhesión al régimen de regularización tributaria conocido como “inocencia fiscal”. Lo hizo el 31 de mayo pasado, según consta en registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La constancia oficial −vigente hasta el 9 de julio− indica que Angeletti pidió acogerse a la Ley 27.799 para el período fiscal 2025. Este esquema permite declarar ingresos y activos no exteriorizados previamente sin sanciones penales ni antecedentes impositivos, y será un factor determinante en la investigación criminal por presunto enriquecimiento ilícito que la pareja afronta en los tribunales federales de Comodoro Py.
Sinceramiento y contraste con el discurso oficial
La Ley 27.799 funciona como un mecanismo de sinceramiento para contribuyentes que operaron en la economía gris. Quien se acoge evita sanciones, aunque debe regularizar sus declaraciones. En el caso de Angeletti, la adhesión al régimen y su formalización simultánea en Impuesto al Valor Agregado (IVA) y Ganancias en octubre de 2025 sugieren que durante años habría operado sin registración tributaria plena.
El movimiento adquiere particular relevancia por la posición de su marido. El jefe de Gabinete ha sido vocero central de la administración libertaria en materia de políticas de transparencia estatal, control del gasto público y lucha contra la corrupción. La regularización tributaria tardía de su cónyuge genera una evidente tensión narrativa entre el discurso oficial de probidad y la situación patrimonial del funcionario.
El desfase temporal es sustancial: Angeletti figura registrada como trabajadora autónoma desde abril de 2017 y se desempeñó durante años como monotributista. Sin embargo, no formalizó su inscripción en IVA ni en Ganancias hasta octubre de 2025, casi ocho años después, cuando Adorni ya era funcionario de primera línea y ambos integraban la nómina de “Personas Políticamente Expuestas” (PEP).
Dudas en la Justicia y secreto fiscal
Para los investigadores judiciales, la decisión de Angeletti abre nuevos interrogantes sobre sus ingresos y movimientos de dinero, en tanto esperan la presentación de la declaración jurada del jefe de Gabinete.
De acuerdo con la ARCA, Angeletti se encuentra categorizada como autónoma T2 y presentó la solicitud el 31 de mayo. Pero la constancia no detalla montos de regularización ni especifica qué activos fueron declarados. Esa información permanece bajo secreto fiscal.
Tampoco se conoce si la adhesión respondió a una revisión voluntaria, a presiones mediáticas o a consideraciones de riesgo reputacional por su vínculo con Adorni. Ante las consultas periodísticas sobre la situación fiscal de su esposa, el jefe de Gabinete evitó hacer comentarios.
Los millonarios bienes y gastos que investiga la Justicia
El domicilio fiscal declarado por Angeletti ante la ARCA es un departamento en la Avenida Asamblea al 1100, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata del inmueble que habitaba el matrimonio antes de su explosivo crecimiento patrimonial, el cual es investigado por el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo.
En ese expediente, se analizan compras y erogaciones multimillonarias que no coinciden con sus ingresos formales:
- Departamento en Caballito (2025): pagaron US$30.000 en efectivo y tomaron una inusual hipoteca «sin intereses» de US$200.000 otorgada por las vendedoras (dos jubiladas).
- Casa en el country Golf Club Indio Cua (2024): valuada en US$120.000. Pagaron US$20.000 en efectivo y tomaron una hipoteca por US$100.000 con una policía retirada y su hija. Aún deben US$70.000. El ingreso al country insumió otros US$5.000.
- Refacciones en negro: el contratista Matías Tabar declaró que Adorni le pagó US$245.000 en efectivo, y sin facturar, por remodelar la casa del country.
- Deuda personal: el desarrollador inmobiliario Pablo Martín Feijoo declaró que Adorni mantiene una deuda de US$65.000 por un «acuerdo de palabra».
- Viajes al exterior: gastos por US$27.658 en viajes familiares a Aruba, Punta del Este y España, más otros US$6.000 en Bariloche.
El dato más alarmante del expediente judicial revela que Adorni y Angeletti acumularon consumos y gastos por más de $85,1 millones con tarjetas de crédito solo durante 2025 (a un promedio de $7,1 millones por mes). Todo esto ocurrió en momentos en que el sueldo bruto del funcionario ascendía a $3,5 millones por mes y ella aún figuraba como simple monotributista.