Luego de las gestiones llevadas adelante por el Ente Tucumán Turismo (ETT), su presidente, Sebastian Giobellina, realizó junto al ministro de Desarrollo Productivo de la provincia, Álvaro Simón Padrós, la entrega al grupo inversor “Hotel Bicentenario SA” de la concesión para poner en marcha el proyecto de recuperación de la Primera Confitería, ubicada al pie del cerro San Javier.
En marzo de 2021, a través de un decreto firmado por el entonces gobernador Juan Manzur y por el ministro Simón Padrós, este inmueble patrimonio cultural de la provincia, que data del año 1938, pasó a estar bajo administración y custodia del ETT, que gestiona junto a los inversores la reconversión del lugar.
Asimismo, el organismo debió coordinar con la Comisión de Patrimonio del Ente Cultural de Tucumán las directrices para la preservación de su valor simbólico y con la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelo el resguardo del área natural protegida circundante al chalet.
Luego de la entrega, Giobellina enfatizó que el gobernador Osvaldo Jaldo “nos solicitó que seamos sólidos con nuestras gestiones tendientes a generar más fuentes de trabajo, más desarrollo local e infraestructura para la provincia”. En esta línea, agregó que “en nuestro Plan Estratégico de Obras de Infraestructura Turística ponemos la mirada en diferentes destinos emergentes del interior para potenciar sus oportunidades, en algunos casos con inversiones públicas o mediante la combinación de las fuentes de fondos”.
Sobre la iniciativa, el referente provincial de Turismo destacó que “si bien conseguir inversores para este proyecto fue un desafío, el empresariado local nos respondió con apoyo, lo que nos llena de orgullo porque apuestan a Tucumán y son gestos de confianza hacia nuestra gestión”.
El funcionario explicó que la empresa, vinculada al rubro turístico, invertirá 60 millones de pesos y reabrirá el lugar como restaurante “e incluso será un punto obligado para los turistas por las diversas prestaciones de servicios dentro del circuito de Yungas, como las cabalgatas, senderismo y mountain bike”.
Giobellina agregó que esta iniciativa revalorizará este sector de la provincia, donde el organismo realizó importantes gestiones e inversiones. Por otro lado, resaltó que el proyecto se encuentra dentro de la Ley de Patrimonio, “lo que nos marca como deber el preservar la arquitectura de nuestros edificios históricos”, señaló.
El titular del Ente detalló que la obra se completaría en el lapso de un año. “La vegetación de la yunga tomó por completo la construcción, por lo que ya se iniciaron las tareas de limpieza”, y agregó que el proyecto está planificado en tres etapas. “Primero tenemos una etapa roja que comprende la reconversión del lugar conservando su estructura original. Luego viene una etapa amarilla que incluye el trabajo sobre los merenderos y, por último, una etapa verde con la incorporación de una zona de estacionamiento vehicular”, refirió.
El ministro Simón Padrós, por su parte, señaló que se trata de una inversión de gran valor, ya que “no hay nada que tenga más impacto en la sociedad y la economía que el desempleo”, por lo que advirtió que la única manera de detener este flagelo es “a través de inversiones privadas en este lugar emblemático”.
En este sentido, indicó que la obra generará “múltiples beneficios para un sector que sufrió mucho durante la pandemia y que jugará un rol central en la reactivación”. Simón Padrós enfatizó el aspecto medioambiental del proyecto. “Este edificio está emplazado e una de las 11 áreas protegidas de la provincia, por lo que es un activo natural que debemos cuidar”, sostuvo el funcionario y agregó que la empresa “estará acompañada por nuestro equipo a través de la Secretaría de Medio Ambiente y de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelo, quienes tomarán todas las precauciones para que el entorno no se vea perjudicado”.
En tanto que Carolina Vanni, vocera del grupo inversor, expresó que la recuperación del espacio implica “un desafío importante, pero estamos entusiasmados con devolverle a los tucumanos este edificio emblemático y que marcó a tantas generaciones”. La empresaria explicó que la primera etapa de la obra se llevará adelante en el casco histórico.
“El trabajo más urgente debe ejecutarse en el techo para evitar las épocas de lluvia. Por este motivo era importante que el contrato saliera lo antes posible”, precisó. Vanni detalló que el lugar contará con “un salón de eventos y conferencias, un espacio que estará destinado al área social, cultural y recreativa y un drugstore que funcionará las 24 horas por la gran circulación que tiene esta ruta”.
Además, agregó que a futuro se instalarán en el espacio cervecerías y heladerías. Por otra parte, la vocera de la empresa invitó a los tucumanos a buscar fotografías antiguas de la Primera Confitería, lo que ayudará a reconstruir el lugar de la mejor manera. “Le solicitamos al pueblo tucumano que se sume a esta iniciativa”, concluyó.
De este acontecimiento participaron también el vocal primero en ERSEPT, Luis Morghenstein; la legisladora por la Sección Oeste, Marta Najar y la directora de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, Liliana Fortini. Por el Ente Tucumán Turismo acompañaron a Giobellina la vicepresidenta, Elena Colombres Garmendia y los directores de Coordinación, Silvia Soria Chiarello; de Obras Turísticas, Ricardo Viola, y de Despacho, Jorgelina Fontdevila.
Acuerdo con el FMI: la Argentina obtendría un «salvavidas» equivalente a unos u$s4.700 millones
El organismo de crédito redujo la exigencia de superávit primario del 2,2% del PBI a 1,4% para este año. Pero también cambió proyecciones de crecimiento y de inflación.
El gobierno de Javier Milei estaría recibiendo este año un auxilio equivalente a unos u$s4.700 millones aproximadamente. El benefactor es el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien lo hace a través de una fuerte reducción de la meta fiscal.
El superávit fiscal que tiene que presentar Argentina a diciembre pasó de 2,2% del PBI, según la revisión de octubre, al 1,4% en la revisión de abril, es decir, bajó 0,8 puntos.
Todo surge del último acuerdo anunciado esta semana en Washington, donde se dieron por cumplidos los objetivos del primer trimestre, en el caso del superávit, aunque con «vista gorda» respecto de la acumulación de reservas.
Hay que tener en cuenta que no solo bajó la exigencia fiscal: además, el FMI tiene en cuenta otros cambios relevantes en las estimaciones de Argentina. Entre octubre de 2025 y ahora redujo la tasa de crecimiento del 4% al 3,5% y, a su vez, elevó la proyección de inflación del 16,4% al 30,4%.
Escenarios posibles
A pedido de Ámbito, el economista Lucas Beltramore, de la Fundación Libertad, puso en juego todas esas variables. Hay que tener en cuenta que las metas exigibles del organismo no se expresan como proporción del PBI sino en moneda del país.
Es decir, cuando se fija una meta indicativa de 1,4%, en rigor, se habla de un número concreto que equivale a esa proporción del PBI. Si la economía crece más y se obtiene un superávit más alto, lo que se toma en cuenta es el nominal que figura en el acuerdo. Algo de ello pasó en 2025. Se había acordado 1,5% del PBI, pero con 1,3% se había logrado cumplir con el compromiso. Se debe a que la economía creció más de lo previsto y la inflación fue más alta de lo proyectado.
Al respecto, Beltramore señala que «si se toma en cuenta como base el dato del INDEC de un PBI nominal de 2025 de $847 billones hay dos escenarios«.
«En octubre de 2025, con 4% de crecimiento y 16,4% de inflación, el PBI nominal era de $1.026 billones, mientras que en abril de 2026, con 3,5% de crecimiento y 30,4% de inflación, el PBI nominal es de $1.144 billones«, explicó. La paradoja es que, con un crecimiento real menor, el resultado nominal puede ser más alto por el efecto de la inflación elevada.
En base a esos datos, en octubre pasado la meta de superávit fiscal expresada en moneda local era de $22,6 billones (2,2% de $1.026 billones). Ahora, con los cambios, la meta habría descendido a unos $16 billones (1,4% de $1.144 billones).
La diferencia entre uno y otro objetivo es de unos $6,6 billones, que tomados al tipo de cambio actual serían alrededor de u$s4.700 millones.
Está claro que se trata de estimaciones. El resultado final se va a conocer en algunas semanas cuando el Board del FMI apruebe el acuerdo técnico, desembolse u$s1.000 millones y publique el Staff Report, donde figuran los datos finos.
Más allá de eso, es cierto que la reducción de la meta fiscal es un elemento fundamental para cerrar este año. Y es que, en este momento, la sanidad presupuestaria es producto de un ajuste del gasto antes que de mejora de ingresos. En vez de ser una cuestión estructural producto de una reforma del Estado, es más bien una voluntad del Gobierno. Pero la dinámica tiene límites, porque hay un punto en el que el gasto no se puede recortar más sin afectar el propio funcionamiento del Estado.
Estabilidad fiscal sin mejora estructural
El Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) plantea en un informe sobre el resultado fiscal de marzo que «el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $0,9 billones y un superávit financiero de $0,5 billones, acumulando en el primer trimestre un resultado primario de 0,5% del PBI y financiero de 0,2% del PBI«.
«No obstante, al excluir ingresos extraordinarios asociados a la privatización de activos (centrales hidroeléctricas del Comahue), el superávit primario se reduce a 0,3% del PBI, ubicándose levemente por debajo de los registros del primer trimestre de 2025 (0,5%) y del mismo período de 2024 (0,4%), lo que sugiere una estabilización del resultado fiscal más que una mejora estructural«, dice la consultora.
El BID anunció fondeo récord para Argentina y aportará otra garantía por u$s550 millones para los pagos de deuda
Ocurre en medio del viaje de Caputo a Washington y tras el acuerdo técnico para la revisión del FMI. El Gobierno apuesta a sumar préstamos privados con garantía de organismos internacionales para cubrir los próximos vencimientos.
El Gobierno avanza en su estrategia para cubrir los próximos vencimientos de deuda sin salir a colocar deuda en Wall Street por la vía tradicional. En el marco de la visita del equipo económico a Washington, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que acelerará el financiamiento a la Argentina y que sumará una garantía por u$s550 millones como la que Luis Caputo ya obtuvo del Banco Mundial, en ese caso por u$s2.000 millones.
A través de un comunicado, la entidad informó: «El Grupo BID prevé acelerar su respaldo a la Argentina con un financiamiento récord que podría superar los u$s7.200 millones en 2026″.
El organismo multilateral detalló que el BID prevé más de u$s5.000 millones en operaciones soberanas con el sector público, que incluyen «financiamiento a proyectos y la provisión de una garantía por u$s550 millones, que se sumará a las aportadas por otros organismos multilaterales». Además, BID Invest, el brazo para el sector privado del Grupo BID, proyecta inversiones por alrededor de u$s2.200 millones.
Este plan representa un aumento significativo respecto de 2025, cuando se aprobaron cerca de u$s5.000 millones, destacaron desde la entidad que preside Ilan Goldfajn.
La garantía del BID y la estrategia para cubrir los pagos de deuda
De esta manera, la garantía por u$s550 millones del BID se sumará a los u$s2.000 millones que este jueves prometió el Banco Mundial. Se trata de garantías para créditos privados en negociación. El Gobierno espera que la CAF aporte un instrumento similar.
A propósito del anuncio del organismo y luego de reunirse con Goldfajn, Caputo tuiteó: «Nuevo respaldo a Argentina, esta vez por parte del BID. Esto nos permitirá refinanciar deuda más cara por deuda más barata, reduciendo el costo financiero para todos los argentinos».
Ocurre que en julio vencen más de u$s4.000 millones con los bonistas y el Gobierno no planea rollearlo por la vía tradicional, es decir, mediante la colocación de bonos en Wall Street. Ese mercado está cerrado desde principios de 2018, cuando Caputo era ministro de Finanzas de Mauricio Macri, y hoy considera que las tasas que debería pagar son aún muy elevadas.
Sí continuará con las colocaciones de bonos en dólares en el mercado local, una vía por la cual esta semana consiguió otros u$s500 millones y que seguirá explotando de forma quincenal.
El otro canal para hacerse de los dólares necesarios para pagar la deuda que utilizará Caputo es la privatización de empresas y activos del Estado, como señaló el propio funcionario.
El financiamiento del BID
“El gobierno y el pueblo argentino han hecho un gran esfuerzo para estabilizar su economía y avanzar reformas para el crecimiento. El Grupo BID acompaña este proceso con más escala y foco en resultados: apoyando reformas, movilizando inversión privada y desarrollando la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento”, dijo el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn.
En 2026, el Grupo BID ampliará su apoyo a Argentina con un programa que combina respaldo a reformas estructurales de segunda generación, inversiones estratégicas en las provincias y financiamiento al sector privado.
BID Invest priorizará operaciones para fortalecer la infraestructura social y productiva, ampliar el acceso a servicios de salud, impulsar la economía digital y el financiamiento a micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). También apoyará proyectos sostenibles en agroindustria y manufactura de exportación, así como inversiones para mejorar la confiabilidad energética y desarrollar cadenas de valor en minerales críticos, incluido el litio.
Entre las operaciones soberanas previstas, el foco estará en consolidar la gestión fiscal, incluyendo la mejora de la calidad del gasto público y la modernización de la administración tributaria. Además, se fortalecerá la seguridad ciudadana y el sistema de justicia, y se ampliará el acceso a servicios esenciales como energía, salud y protección social. Las operaciones previstas están sujetas a la aprobación de los respectivos directorios del Grupo BID. /Ámbito/
Festejo en los mercados: el petróleo se desploma más de 10% y saltan las bolsas tras la reapertura del estrecho de Ormuz
Los inversionistas se entusiasman ante el posible desenlace del conflicto en Irán durante este mes. El gobierno iraní confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto durante la duración de la tregua.
Las bolsas de Europa y EEUU se encaminan a su tercera semana consecutiva de ganancias, con Wall Street anotando un nuevo récord tras la reapertura del estrecho de Ormuz. Mientras tanto, los precios de referencia del petróleo se desploman antes de un fin de semana crucial que podría allanar el camino para una resolución a corto plazo de la guerra en Medio Oriente.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que el estrecho de Ormuz estaba abierto tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado en el Líbano, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que creía que «pronto» se llegaría a un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán, aunque aún no está claro cuándo.
La novedad hizo caer los precios del petróleo por debajo de los u$s90 por barril, aunque siguen estando por encima de los niveles previos a la guerra. Los futuros del crudo Brent bajan 10,19%, hasta situarse en u$s89,14 por barril. Los futuros del crudo WTI de EEUU caen 10,81%, hasta los u$s84,34 por barril.
Se consolidan las ganancias en Wall Street y Europa
En este contexto, el índice que agrupa a las empresas más importantes de la bolsa de Nueva York el S&P 500 sube 0,83%, hilvanando su tercera semana consecutiva al alza, ubicándose en sus máximos históricos. Mientras, el Nasdaq Composite, dedicado al sector tecnológico, aumenta 1,13%. Por su parte, el índice industrial Dow Jones se mueve 1,17% al alza.
Las acciones con mayores subas son United Airlines Holdings (+9,6%), Royal Caribbean Cruises (+9%) y Norwegian Cruise Line (+8,1%). En la vereda opuesta, las mayores caídas se observan en Netflix (-10,2%), Dow (-11%) y APA Corp (-9,9%).
En el resto del mundo, la situación es mixta. En Europa, el Euro Stoxx sube 1,86%, y anota su cuarta semana consecutiva de incrementos. A nivel local, el DAX alemán aumenta 2,11% y el CAC francés acompaña con 1,98%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido avanza 0,52%.
En China, el Hang Seng de Hong Kong bajó 0,89%, mientras que la bolsa de Shanghái retrocedió 0,10%. Mientras, el Kospi surcoreano disminuyó 0,55% y el Nikkei 225 japonés cayó 1,57%.