El FBI confirmó que comenzó a investigar la existencia de posibles vínculos entre la muerte y la desaparición de científicos y personal de laboratorios de tecnología nuclear que ocurrieron en los últimos años y que generaron un gran interés en la opinión pública estadounidense, incluso de parte del presidente Donald Trump.
Internacional
El Papa otorgó una indulgencia plenaria universal por la crisis de la pandemia
“Ahora, mientras navegamos en mares complicados, te pedimos: Despierta, Señor”, manifestó Francisco en su alocución
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El papa Francisco otorgó en la tarde de este viernes una indulgencia plenaria universal hacia todo los fieles de la Iglesia Católica en medio de la pandemia por el coronavirus que golpea en todo el planeta.
“Un vacío desolador que paraliza todo a su paso. Se palpita en el aire, lo dicen las miradas”, dijo el Papa. “Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que los discípulos del Evangelio nos sorprendió una tormenta. En esta tormenta estamos todos”, señaló el Santo Padre en su mensaje en una Plaza San Pedro absolutamente desierta.
“Ahora, mientras navegamos en mares complicados, te pedimos: Despierta, Señor”, manifestó Francisco en su alocución por la pandemia de COVID-19.
El obispo de Roma caminó unos 50 metros en soledad mientras una tenue lluvia impactaba sobre la plaza vaticana. Al llegar a la escalinata, fue ayudado por su secretario privado, sobre quien el pastor argentino se sostuvo para poder subir al atrio.
El Papa Francisco besa una estatua de Jesucristo en la Plaza de San Pedro durante una extraordinaria bendición “Urbi et Orbi” como respuesta a la enfermedad mundial por coronavirus (Reuters)
“En medio del aislamiento donde experimentamos la falta de los afectos, escuchamos una vez más el anuncio que nos salva: ¡Ha resucitado y vive a nuestro lado!”, expresó en su mensaje Urbi et Orbi el Papa. “Dejemos que reavive la esperanza”.
“Esta tarde me gustaría confiarlo a todos al Señor, a través de la Virgen, descienda sobre vosotros la bendición de Dios: Señor, bendice al mundo, da salud al cuerpo y consuela los corazones. Nos pides que no sentamos temor, pero nuestra fe es débil, Señor y tenemos miedo. Pero tú Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repite de nuevo: No tengáis miedo y nosotros junto a San Pedro volcamos en ti todo nuestro agobio porque sabemos que tú nos cuidas”, concluyó.
El mensaje completo del Papa Francisco:
“Al atardecer”. Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas.
Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente.
En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos”, también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos. Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús.
Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—.
Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (v. 40). Tratemos de entenderlo. ¿En qué consiste la falta de fe de los discípulos que se contrapone a la confianza de Jesús? Ellos no habían dejado de creer en Él; de hecho, lo invocaron. Pero veamos cómo lo invocan: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (v. 38).
No te importa: pensaron que Jesús se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atención. Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: “¿Es que no te importo?”. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos más que a nadie. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados.
La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad.
La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad.
Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, esta tarde tu Palabra nos interpela y se dirige a todos. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa.
No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo.
Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12).
Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás.
Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas. Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo.
Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: «Que todos sean uno». Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a
Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza.
Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar.
El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado.
El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante (cf. Is 42,3), que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza.
Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad.
En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios.
Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil Señor y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo» (Mt 28,5). Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio, porque sabemos que Tú nos cuidas”.
Fuente: Infobae
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Internacional
El ataque a Trump: Cole Tomas Allen cruzó los EEUU en tren para concretar su plan y se hospedó en el mismo hotel de la gala
Los investigadores no han publicado el nombre del sospechoso, pero dos funcionarios de las fuerzas del orden familiarizados con el asunto lo han identificado ante The Associated Press como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.
Publicado
4 horas atrásel
26 abril, 2026
Cole Tomas Allen, el hombre de 31 años acusado de intentar irrumpir en el salón de baile en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con armas de fuego y cuchillos, cruzó el país para llegar al evento y presuntamente tenía como objetivo a miembros del gobierno de Trump.
Así lo reveló este domingo el secretario de Justicia en funciones, Todd Blanche, en base a las primeras pericias realizadas tras el ataque. Esta madrugada el FBI allanó su casa.
Blanche también indicó que las autoridades creen que el sospechoso viajó en tren desde California hasta Chicago y luego a Washington, donde se registró como huésped en el hotel en el que se celebraba uno de los eventos más glamorosos de Washington la noche del sábado.
Los investigadores no han publicado el nombre del sospechoso, pero dos funcionarios de las fuerzas del orden familiarizados con el asunto lo han identificado ante The Associated Press como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.
Funcionarios de las fuerzas del orden que han examinado los dispositivos electrónicos del hombre armado y sus escritos creen preliminarmente que pretendía tener como objetivo a miembros del gobierno presentes en la cena.
Intentó abalanzarse hacia el amplio salón de baile, pero fue derribado en una escena caótica que incluyó disparos, mientas el presidente Donald Trump era evacuado de forma apresurada del escenario y los invitados se agachaban para cubrirse debajo de sus mesas.
Se cree que el sospechoso compró las armas de fuego que llevaba en los últimos dos años, dijo Blanche. No está cooperando y se espera que enfrente múltiples cargos el lunes.
En un perfil de Linkedin que se le adjudica figura que es autor de un videojuego independiente titulado “Bohrdom”, disponible en la plataforma Steam, cuyo nombre fue registrado como marca en 2018.
En el plano académico, el sospechoso cuenta con estudios en ingeniería mecánica en el Instituto Tecnológico de California, de donde egresó en 2017. Posteriormente obtuvo una maestría en informática en la Universidad Estatal de California en Dominguez Hills. Durante su etapa universitaria participó en el desarrollo de un prototipo de freno de emergencia para sillas de ruedas, proyecto que fue difundido en un medio local.
Por otra parte, registros de la Comisión Federal Electoral indican que Allen realizó una donación de US$25 a la campaña presidencial de Kamala Harris en octubre de 2024.
Tras el episodio, en una conferencia de prensa, Trump dijo que Allen es una persona “enferma” y añadió: “Creen que era un lobo solitario”.
El presidente de EE.UU. también indicó que un agente “recibió un disparo, pero se salvó” y a agregó que se pudo salvar porque llevaba puesto su chaleco antibalas. “Le dispararon desde muy cerca, con un arma muy potente y el chaleco hizo su trabajo. Acabo de hablar con él y está muy bien”.
Respecto a cómo se dieron parte de los hechos, relató: “Un hombre embistió un puesto de control de seguridad armado con múltiples armas, y fue reducido por algunos miembros muy valientes del Servicio Secreto”. Y agregó: “No es la primera vez en los últimos años que nuestra república ha sido atacada por un aspirante a asesino que buscaba matar”.
Internacional
Alarma de la prensa británica ante la grave amenaza de Donald Trump por las islas Malvinas
Medios como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian destacaron el impacto de esta advertencia, surgida a partir de un correo interno filtrado del Pentágon.
Publicado
2 días atrásel
24 abril, 2026


Daily Mail amplió que el Pentágono valora alternativas para sancionar a los miembros de la OTAN que no colaboraron con Estados Unidos en la guerra contra Irán, citando como ejemplo la posible suspensión de España de la Alianza Atlántica y la reconsideración del apoyo diplomático a las “posesiones imperiales europeas”, entre ellas las Malvinas. El medio remarcó que la postura estadounidense se encuentra detallada en mensajes internos donde se expresa frustración por la negativa de algunos aliados a conceder permisos de sobrevuelo y uso de bases militares.
El análisis de The Independent subrayó la tensión entre la administración de Trump y el gobierno británico encabezado por Keir Starmer, a quien el expresidente norteamericano calificó de “cobarde” por no sumarse al operativo militar en Irán. El periódico recordó que la opción de revisar la posición estadounidense sobre las Malvinas fue propuesta como una forma de represalia por la falta de apoyo británico, según la información filtrada.

En este contexto, The Sun citó al almirante Lord West, excomandante de la fragata HMS Ardent durante la guerra de 1982, quien afirmó que Donald Trump “no comprende la OTAN ni el liderazgo de alianzas”. La controversia se produce en un momento donde la relación diplomática entre Londres y Washington atraviesa una etapa marcada por la desconfianza y la incertidumbre sobre el futuro de los compromisos bilaterales.
Según los reportes, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene en su web que las islas se encuentran bajo administración del Reino Unido, pero son reclamadas por Argentina, cuyo presidente, Javier Milei, mantiene una relación cercana con Trump. Este dato añade un matiz al escenario internacional, donde las declaraciones del exmandatario estadounidense se interpretan como un intento de presionar a sus aliados europeos.
Internacional
El FBI investiga la desaparición y muerte de científicos de tecnología nuclear
El FBI busca establecer «conexiones» entre la muerte y desaparición de científicos vinculados a la tecnología nuclear, según un comunicado oficial.
Publicado
4 días atrásel
22 abril, 2026
A través de un comunicado, el Buró Federal de Investigaciones señaló que la iniciativa tiene como fin “buscar conexiones» entre los episodios. En la tarea colaboran el Departamento de Energía, el Departamento de Guerra y las policías estatales y locales estaría.
El tema cobró relevancia en las redes sociales, donde surgieron una serie de teorías sobre una supuesta conspiración que incluso alcanza a la Casa Blanca. Eso a pesar de que no hay conexiones evidentes entre los sucesos.
«Es un asunto bastante serio (…) ojalá sea una coincidencia, o como quieran llamarlo», dijo Trump cuando el jueves le consultaron sobre el tema.
Hasta el momento, se conoce que cuatro de esos casos están vinculados al condado de Los Ángeles. En ese sentido, investigan si hay conexión entre las circunstancias que derivaron en la muerte o desaparición de Carl Grillmair, un astrofísico en el Centro de Procesamiento y Análisis de Infrarrojos (IPAC) de Caltech; y de los tres expertos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA: Michael David Hicks, Frank Maiwald y Mónica Jacinto Reza.
Grillmair falleció en febrero a los 67 años, mientras que Hicks y Maiwald murieron en 2023 y 2024, respectivamente. Por su parte, Jacinto Reza desapareció en junio del año pasado cuando hacía senderismo con un amigo en el Bosque Nacional Los Ángeles.
A estas se suma la historia del mayor general retirado William Neil McCasland, de 68 años, quien fue visto por última vez a fines de febrero en su casa de Albuquerque, Nuevo México. Desde entonces, nada se sabe de él. McCasland encabezó algunas de las investigaciones aeroespaciales más avanzadas del Pentágono, y dirigió el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, según señala FOX.
En tanto, al científico Jason Thomas, que había desaparecido en diciembre en Massachusetts, lo encontraron muerto en marzo. Su par Amy Eskridge, que trabajaba en el Institute for Exotic Science, murió en junio de 2022 en Alabama “por una herida de bala autoinfligida”.
El FBI, además, investiga la muerte del científico portugués Nuno Loureiro asesinado a tiros en su residencia en Massachusetts; las autoridades atribuyeron el homicidio a un sospechoso responsable también de un tiroteo masivo en la Universidad Brown.
Loureiro era el director del Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT, así como un reconodido experto en las áreas de fusión nuclear y reconexión magnética.
La lista la completan las desapariciones de los expertos Melissa Casias, Anthony Chávez, y Steven García.
FUENTE: EFE
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