CONECTATE CON NOSOTROS

Economía

Deuda: el Gobierno postergó la publicación de la oferta hasta mañana y habrá dos plazos para los acreedores

Se debe a ciertas cláusulas de los bonos emitidos en 2016, durante la presidencia de Macri. Pero el detalle legal no afectará la propuesta económica-financiera destinada a los fondos de inversión para cerrar un acuerdo y evitar juicios en los Tribunales de Manhattan

Avatar

Publicado

el

En instantes, el ministerio de Economía dará a conocer un comunicado informando las condiciones básicas de la oferta a los bonistas que mañana se publicará en el Boletín Oficial. La demora fue explicada en la cercanía de Martín Guzmán debido a una cláusula de los contratos de los bonos 2016 que establece que el plazo de negociación debe tener un máximo de 30 días, y por lo tanto el cierre temprano del diálogo entre el gobierno y los bonistas será el próximo 4 de agosto.

Pero como Alberto Fernández y Guzmán quieren ratificar su “buena fe” en la negociación con los acreedores privados, en la propuesta que se publicará mañana habrá dos fechas de cierre: el 4 de agosto para no violar la norma de los bonos 2016 y una segunda fecha que se extenderá hasta el 31 de agosto, como adelantó Infobae.

De esta manera, el Gobierno ratifica su estrategia negociadora con dos plazos de diálogo con los bonistas. Uno que respeta el indenture 2016 y otro, puesto de forma deliberada, para lograr en el tiempo las adhesiones necesarias para evitar demandas judiciales.

Una conversación telefónica entre Alberto Fernández y Martín Guzmán sirvió ayer para ultimar los detalles de la oferta a los bonistas que finalmente se publicará en el Boletín Oficial con la firma del Presidente, el ministro de Economía y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

La propuesta de reestructuración de 66.000 millones de dólares establece un equilibrio entre las aspiraciones de los fondos de inversión y la decisión política del gobierno de evitar un default. “Es lo que podemos ofrecer. Ni un peso más”, explicó Alberto Fernández en Olivos.

Alberto Fernández y Guzmán ofrecen una iniciativa de reestructuración que aún no tiene los porcentajes de adhesión necesarios entre los acreedores privados para bloquear la posibilidad de una demanda por incumplimiento en los tribunales de Manhattan.

En este sentido, el Presidente y su ministro mantuvieron ayer una conversación telefónica para ajustar la estrategia que permita cumplir con los porcentajes previstos en las Cláusulas de Acción Colectivas (CAC´s) que establecen los bonos emitidos durante las administraciones de Néstor Kirchner y Mauricio Macri.

Si Alberto Fernández y Guzmán no logran un 75 por ciento de las adhesiones en los bonos Kirchner y un 66 por ciento de adhesiones en los bonos Macri, la reestructuración de la deuda fracasó y Argentina va sin escalas a un nuevo juicio por default.

“Una clave de la negociación es el tiempo”, explica el ministro de Economía a su staff. Y por eso ayer, junto al Presidente, se decidió que el lapso de negociación de la deuda se extenderá del 24 de julio hasta el 31 de agosto.

En Estados Unidos y Europa iniciaron las vacaciones de verano, un circunstancia inevitable que sumada a la crisis de la pandemia complica la negociación con los bonistas que aún dudan de adherir a la propuesta que hoy se publicará en el Boletín Oficial. Si todavía no están los votos para cumplir con las CAC´s, al gobierno no le quedó otra alternativa que extender por seis semanas la ventana de negociación.

En términos financieros, la propuesta oficial se acercó con holgura a las aspiraciones y pretensiones de los acreedores privados. Fue una decisión política que asumió Alberto Fernández para lograr consenso entre los fondos de inversión y avanzar un paso más hacia un programa económico que sea respaldado por los países centrales y los organismos multilaterales de crédito.

Esa meditada decisión presidencial chocó inesperadamente con BlackRock y su poderoso CEO Larry Fink, que tiene acceso ilimitado al Departamento del Tesoro, al Departamento de Estado, al Fondo Monetario Internacional (FMI), a la Unión Europea (UE) y a la Casa Blanca. Si Alberto Fernández y Guzmán no logran un acuerdo con BlackRock y Fink, la posible reestructuración corre peligro.

El jefe de Estado y su ministro de Economía aún no terminan de entender por qué BlackRock combate la propuesta de Argentina sobre la deuda externa. Asumen que hay un problema de ego con un portfolio manager -que detesta a Guzmán-, pero a continuación añaden que abrieron otras líneas de comunicación con Fink -a través de Andrés Manuel López Obrador y Miguel Galuccio- y que sirvieron de muy poco para encarrilar las conversaciones.

Ante la reticencia de BlackRock, que influye en las acciones de los grupos de acreedores Ad Hoc y Exchange, Alberto Fernández y Guzmán diseñaron un táctica con final incierto: pretenden romper a esos bloques de bonistas, explicar que se puede encontrar un punto de consenso sin “vencedores ni vencidos” y cerrar un deal beneficioso para ambas partes.

Desde esta perspectiva, el jefe de Estado y su ministro de Economía pueden demostrar que acercaron posiciones para lograr un acuerdo de reestructuración. La oferta que se publicará hoy tiene tres cláusulas que favorecen a los aliados de BlackRock y Fink:

1. Reconoce los derechos de los fondos con bonos canjeados en 2005 y 2010.

2. Pagará los intereses devengados hasta el 31 de agosto de 2020, a los bonistas que adhieran a la última oferta que se registrará mañana en la SEC. En la primera oferta oficial, este beneficio económico no estaba previsto.

3. Abonará los cupones desde el 1 de septiembre de 2021, cuando en la oferta original se había establecido el 15 de noviembre de 2023.

La predisposición del gobierno a cerrar un deal con los acreedores privados también implicó cruzar los límites de las recomendaciones del FMI sobre la sostenibilidad de la deuda externa de la Argentina. Kristalina Georgieva, tras dos contactos telefónicos con Alberto Fernández y Guzmán, ordenó la redacción de un informe al staff del FMI que recomendara que el acuerdo con los fondos no debía establecer un Valor Presente Neto (VPN) de los bonos por encima de 49.90 dólares.

El ministro de Economía explicó al jefe de Estado -hace dos semanas- que se debía aumentar el VPN sobre los bonos, si se pretendía llegar a un acuerdo con los acreedores privados para evitar un juicio por default. Alberto Fernández estuvo de acuerdo con la recomendación de Guzmán y, a partir de ese momento, en el Palacio de Hacienda se trabajó en un nuevo Valor Presente Neto (VPN) que permita sumar adhesiones a la propuesta oficial.

Guzmán comentó sobre la decisión de elevar el VPN a las autoridades del FMI, y sin reclamos a la vista, ordenó a su staff que se pusieran a modelizar una nueva ecuación para acercar posiciones con los fondos de inversión. De ese trabajo técnico, ejecutado en los últimos 15 días, se llegó a las siguientes cláusulas que se publicaran hoy en el Boletín Oficial:

1. El Valor Presente Neto (VPN) estará cerca del 53.4 dólares por cada lámina de cien dólares. Y en el caso de los bonos Exchange, superará los 57 dólares por cada lámina de 100 dólares.

2. Se establece el concepto de Minimun Participation: si no se llega al 60 por ciento de las CAC´s no se firma el canje y todo se vuelve a negociar.

3. La quita de capital, que era promedio del 5 por ciento, ahora será de cero para los bonos Exchange y del 3 por ciento para el resto de los títulos soberanos.

La oferta oficial de la Argentina se registrará mañana en la SEC, y habrá un plazo de negociación que se extenderá hasta el 31 de agosto. Alberto Fernández y Guzmán tienen expectativa de cerrar un acuerdo con los acreedores privados. Reconocen que será complicado con los bonos M -se necesita el 66 por ciento de las CAC´s) y muy complicado con los bonos K (establecen el 75 por ciento de las CAC´s).

“Ahora vamos a la cancha. Se acabaron las especulaciones”, opinó el Presidente en Olivos. Y completó: hicimos todo para acordar y evitar el default”.

/Fuente: Infobae/

Continuar Leyendo
Publicidad

Economía

Milei enviará este martes a Diputados el proyecto del Presupuesto 2027

En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publicó el Banco Central, la mediana de las respuestas calculó una inflación de 20,5% para 2027

Avatar

Publicado

el

El Gobierno girará hoy a la Cámara de Diputados el proyecto de presupuesto 2027, dentro del plazo previsto para la presentación de la iniciativa. El texto expondrá las proyecciones oficiales sobre las principales variables macroeconómicas en un año electoral. Hay expectativa por una posible incorporación de la iniciativa de shutdown -un freno a la prestación de servicios del sector público- que el presidente Javier Milei anunció en una cadena nacional como mecanismo ante déficits fiscales consecutivos.

 

 

La presentación del proyecto pondrá a disposición los supuestos con los que el Poder Ejecutivo elaboró las cuentas para 2027. La inflación, el nivel de actividad, los ingresos del Estado, el saldo fiscal y la cotización del dólar serán referencias centrales para el análisis del texto. El año próximo habrá elecciones, por lo que se prestará atención a la estimación oficial para el tipo de cambio hacia diciembre y a los mecanismos fiscales que el Gobierno podría proponer para sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

 

 

A diferencia de los dos primeros años, en esta oportunidad, Milei no asistirá al Congreso para presentar el Presupuesto. Este lunes, el presidente mantuvo una reunión con el gabinete, aunque allí no se abordaron en detalle los números del proyecto. El tratamiento de esas cifras quedó previsto para la reunión de mesa política del martes, antes del envío formal de la iniciativa a la Cámara de Diputados.

 

 

Inflación en 20%

Luego de las complicaciones que tuvo este año el Gobierno para consolidar la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la expectativa estará puesta en que proyección da el oficialismo para el próximo año. En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publicó el Banco Central, la mediana de las respuestas calculó una inflación de 20,5% para 2027. Esa proyección se ubicó por debajo del 30% estimado para 2026, por lo que implicaría una desaceleración de casi 10 puntos porcentuales (p.p.).

 

 

La consultora C&T Asesores Económicos proyectó una inflación por debajo del 20% para el año próximo. La previsión quedó levemente por debajo de la mediana de 20,5% que relevó el BCRA. En Invecq consideran que será del 22%. Ambas estimaciones privadas anticipan una desaceleración frente al 30% previsto para 2026, pero difieren respecto del nivel exacto que podría alcanzar el indicador.

 

 

El futuro del dólar

El presupuesto también permitirá conocer a cuánto proyecta el Gobierno que cerrará el dólar en diciembre de 2027. Esa cifra generará atención porque el próximo año tendrá elecciones y porque los argentinos suelen dolarizar sus carteras como mecanismo de cobertura en períodos electorales. La cotización de cierre formará parte de las previsiones macroeconómicas que acompañarán las estimaciones de inflación, actividad, recaudación y resultado fiscal.

El ministro de  Economía, Luis Caputo, sostuvo que 2027 no tendrá una dinámica propia de un año electoral en materia cambiaria o al menos no será lo mismo que en los comicios legislativos del 2025 por los respaldos con lo que van a contar entre ellos, el swap Estados Unidos y China además de una mayor compra de reservas del BCRA. Pese a ello, en el mercado esperan con ansias saber cuál es la proyección oficial respecto al tipo de cambio.

Mayor crecimiento del PBI

En materia de actividad económica, el REM estimó que el PBI crecerá 2,9% en 2027. Ese cálculo se ubicó por encima del 2,1% proyectado para 2026, lo que supone una expectativa de aceleración en el crecimiento de la  economía. La evolución del producto será una de las variables centrales del presupuesto, ya que se relaciona con los ingresos tributarios que espera recaudar el Estado y con la estimación general de recursos disponible para el próximo ejercicio.

C&T Asesores Económicos presentó una estimación más elevada para la actividad. La consultora calculó que el PBI crecerá 3,4% en 2027, por encima del 2,9% que surge de la mediana de respuestas del REM. Aunque en Invecq consideran que será de 2,5%. La diferencia entre ambas proyecciones muestra que las expectativas privadas no son uniformes, aunque las dos previsiones contemplan una expansión de la actividad durante el año electoral.

El dato oficial de crecimiento será relevante para interpretar los cálculos de recaudación que acompañen el presupuesto. Un mayor nivel de actividad puede influir en la expectativa de ingresos públicos, mientras que las previsiones de inflación también forman parte de esa estimación.

¿Incluye shutdown?

El resultado del Sector Público Nacional (SPN) será otro de los puntos que deberá precisar el proyecto oficial. La mediana de las respuestas del REM estimó que el SPN alcanzará $18,4 billones en 2027, frente a los $15,4 billones calculados para este año. La diferencia nominal entre ambas cifras es de $3 billones.

La estimación del resultado fiscal adquiere un peso adicional por la posibilidad de que el proyecto incluya el mecanismo de shutdown anunciado por Milei. La propuesta vincula la continuidad de un déficit fiscal durante varios meses con la activación de restricciones automáticas sobre actividades estatales, gastos, contratos, incorporaciones de personal y transferencias discrecionales a las provincias. El texto que llegue al Congreso permitirá establecer si esa iniciativa formará parte del presupuesto o si el Gobierno definirá otro camino legislativo para su tratamiento.

Durante la cadena nacional, Javier Milei explicó que el proyecto de shutdown buscará establecer consecuencias automáticas si el resultado fiscal permanece en déficit durante varios meses seguidos. El Presidente sostuvo que el Congreso tendría algunas semanas para llevar las cuentas al equilibrio. Si ese objetivo no se cumpliera dentro de ese período, entraría en vigencia el shutdown, de acuerdo con la descripción que realizó el mandatario al presentar la idea del “grillete fiscal”.

Milei afirmó que los políticos no tienen incentivos para cuidar el bolsillo de los argentinos porque, según dijo, no son quienes pagan las consecuencias de los desequilibrios. “Este proyecto va a hacer que el que las hace finalmente las paga”, expresó durante la cadena nacional. Según su explicación, el mecanismo buscará que la situación fiscal tenga efectos sobre la estructura de funcionamiento del Estado y sobre los salarios de las principales autoridades políticas mientras dure una situación de déficit que no fuera corregida.

El presidente detalló que, durante la vigencia del shutdown, se paralizarían las actividades no esenciales del Estado, se congelarían los gastos nuevos y no se adjudicarían contratos. Además, no se tomaría personal y se frenarían las transferencias discrecionales a las provincias. A esas medidas se sumaría la suspensión de los salarios del presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, los secretarios y los subsecretarios. Milei sostuvo que esos funcionarios no cobrarían “un solo peso de sueldo” mientras estuviera activo el mecanismo.

En la misma cadena nacional, Milei indicó que la eventual ley de shutdown dejaría expresamente exceptuadas varias funciones y prestaciones estatales. Entre ellas mencionó las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, la salud, la seguridad, la defensa nacional y los servicios penitenciarios. De acuerdo con esa explicación, las restricciones previstas no alcanzarían a esas áreas, pese a la paralización de las actividades definidas como no esenciales./ Infobae

Continuar Leyendo

Economía

Casi la mitad de los trabajadores argentinos no tiene aportes jubilatorios

Un informe nacional del Instituto Argentina Grande reveló que el 45,2% de los ocupados carece de estabilidad, aportes o estructura propia, con jóvenes, mujeres y adultos mayores como los más afectados.

Avatar

Publicado

el

Según un relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG) sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC y registros del SIPA, más de cuatro de cada diez trabajadores en todo el país desarrollan sus tareas sin aportes jubilatorios ni estabilidad laboral. Sobre una población económicamente activa estimada en 22,5 millones de personas, el estudio identificó 5,7 millones de asalariados informales, 5,6 millones de cuentapropistas —3,4 millones de ellos sin facturar— y 9,6 millones de asalariados registrados, divididos entre 6,6 millones del sector privado y 3 millones del Estado. A partir de un índice propio que combina estabilidad, aportes, antigüedad y capital, el informe concluye que el 45,2% de los ocupados está en situación de desprotección, frente a un 39% en el empleo privado protegido y un 15,7% en el sector público.

Dos años de retroceso

El trabajo marca un cambio de tendencia desde 2024: en ese período se sumaron 626.000 puestos desprotegidos, mientras se perdieron 56.000 empleos privados protegidos y 212.000 empleos públicos. Según el informe, la totalidad de los 350.000 nuevos ocupados que se incorporaron al mercado desde entonces lo hicieron en condiciones precarias.

El «desempleo blue», otra forma de medir la crisis

El IAG incorporó además un indicador propio, el «desempleo blue», que suma a los desocupados oficiales aquellas personas que trabajan pocas horas semanales en changas o tareas precarias mientras buscan un empleo formal. Mientras la desocupación oficial se ubica en 7,8%, este indicador ampliado trepa al 15,5% en el primer trimestre del año, su nivel más alto desde el recambio de gestión y 1,5 puntos por encima del mismo período de 2024.

Los jóvenes, el sector más golpeado

El informe identificó a la franja de 18 a 26 años como la más perjudicada: su tasa de desprotección pasó del 53% al 61,6% en dos años, con 160.000 puestos perdidos en ese grupo etario. Los varones jóvenes concentraron buena parte del daño, con 126.000 empleos formales menos (30.000 públicos y 96.000 privados protegidos), y un desempleo blue que en este segmento llega al 27,7%. Por rubro, el comercio perdió 88.525 puestos protegidos ocupados por jóvenes —una caída del 43%— y la construcción, 9.896 puestos (-30%).

Mujeres y jubilados, también bajo presión

La desprotección creció con más fuerza entre las mujeres, cuyo empleo privado precario aumentó 14,1% en dos años, contra un 9,3% en los varones, en parte por el recorte estatal: de los 212.000 puestos públicos eliminados, 132.000 eran ocupados por mujeres. A esto se suma el deterioro salarial en sectores feminizados como salud y educación, que llevó la brecha salarial de género a un 10%, un valor récord. Entre los mayores de 66 años, la cantidad de personas activas creció 14% por los bajos haberes jubilatorios, y su desempleo blue alcanzó un 12,6%, también un máximo histórico.

La educación, un factor de contención

El informe destaca que completar estudios universitarios reduce fuertemente el riesgo: la desprotección baja al 18% entre quienes tienen título universitario, mientras trepa al 45% con secundario completo y al 66% entre quienes no terminaron ese nivel educativo.

Continuar Leyendo

Economía

Cuánto cuesta mantener a un hijo de hasta 12 años, según el INDEC

El relevamiento del organismo estadístico incluye el gasto necesario para cubrir la adquisición de bienes y servicios básicos, y la valorización del tiempo de cuidado de infantes y niños.

Avatar

Publicado

el

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el informe técnico sobre la Canasta de Crianza correspondiente a agosto de 2026.

El relevamiento mide el gasto necesario para cubrir la adquisición de bienes y servicios básicos (alimentos, vestimenta, educación, salud y transporte), y la valorización del tiempo de cuidado de infantes y niños de hasta 12 años.

Según los datos oficiales, la canasta osciló entre los $557.303 y los $713.070 mensuales, dependiendo de la franja etaria.

Montos totales por tramo de edad

El valor total que requiere la crianza según cada franja etaria quedó compuesto de la siguiente manera:

– Menores de 1 año: $557.303 por mes ($181.852 en bienes y servicios y $375.450 en tareas de cuidado).

– De 1 a 3 años: $663.900 por mes ($234.814 en bienes y servicios y $429.086 en tareas de cuidado).

– De 4 a 5 años
: $567.243 por mes ($299.064 en bienes y servicios y $268.179 en tareas de cuidado).

– De 6 a 12 años: $713.070 por mes ($370.990 en bienes y servicios y $342.080 en tareas de cuidado).

Bienes vs. Tiempo de cuidado

La metodología del INDEC combina la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires con la valorización del tiempo dedicado a las tareas de crianza (tomando como referencia el régimen salarial del personal de casas particulares en la categoría «Asistencia y cuidado de personas»).

– Menores de 3 años: El gasto más representativo es el costo del cuidado, debido a las horas intensivas que requiere la primera infancia (147 horas mensuales para menores de 1 año y 168 horas para el tramo de 1 a 3 años).

– De 4 a 12 años: La inserción en el sistema escolar obligatorio reduce las horas teóricas de cuidado, a la par de que se incrementa el peso del costo de bienes y servicios, que alcanza su pico máximo de $370.990 en el segmento de 6 a 12 años.

Líneas de pobreza e indigencia

Una familia necesitó en agosto al menos $1.605.497 para no ser pobre y $726.469 para no caer en la indigencia, de acuerdo con la canasta básica total (CBT) y la canasta básica alimentaria (CBA) informada por el INDEC).

Ambas canastas tuvieron un incremento mensual de 2,6%, superando a la inflación del 1,7%.

La CBT aumentó 38,3% con respecto a agosto de 2025 y 22,7% en los ocho meses de 2026, mientras que la CBA subió 39,6% y 23,7%, respectivamente.
En estos casos, también se ubicaron por encima de la inflación interanual de 33,5% y acumulada de 21,3%.  /Perfil

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Tendencias