La llegada de una masa de aire polar se hizo sentir con fuerza en el norte argentino y la provincia de Tucumán no fue la excepción. Los registros agrometeorológicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) consignaron heladas en distintos puntos del territorio tucumano, con los focos de frío extremo concentrados en los sectores montañosos y provocando preocupación en la producción local.
Registros más extremos y persistencia del frío
Según el último informe provisorio de la Sección Agrometeorología de la EEAOC, la localidad de Las Nubes, en Tafí del Valle, se consolidó como la zona más fría en lo que va del mes. Allí se detectó la marca más extrema del reporte: -6,7 °C desde las 22 del martes 23 de junio hasta la madrugada y la mañana del miércoles 24 de junio. Lo distintivo en esta zona fue la persistencia del fenómeno, con una duración récord de 20 horas y 30 minutos continuos por debajo de cero. En el informe, como dato actualizado, aclararon: «Sigue helando» en la zona.
Días previos, entre el 22 y 23 de junio, esa misma estación ya había registrado una helada de 12 horas y 30 minutos con una mínima de -5,4 °C.
Impacto en los valles
Colalao del Valle se posicionó como el segundo epicentro del frío extremo en la provincia, con una temperatura de -6,0 °C en la noche-madrugada del 23 al 24 de junio, acumulando nueve horas y 45 minutos continuos de temperatura extrema. La recurrencia del frío en esa zona fue notable: el 23 de junio registró -4,2 °C (durante ocho horas y media) y el 20 de junio tocó -3,8 °C.
En tanto, en Pinar de los Ciervos (también en Tafí del Valle), la helada más intensa se produjo entre el 22 y 23 de junio, con -4,7 °C y una duración de 18 horas y 45 minutos. Posteriormente, entre el 23 y 24 de junio, se registró -2,4 °C durante nueve horas.
La situación en la llanura
Fuera de la alta montaña, las bajas temperaturas también afectaron la llanura tucumana. La localidad de Benjamín Paz registró el 24 de junio una mínima de -0,5 °C durante una hora.
Estos registros reflejan no solo la intensidad del episodio de frío sino también su prolongada duración en las zonas más altas, factores que representan un desafío para las actividades agropecuarias y requieren seguimiento acotado por parte de las autoridades y los productores.
Avanza en la Legislatura un proyecto para proteger y regular el acceso a los recursos biológicos de Tucumán
Con la participación de representantes del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo, se analizaron herramientas para modernizar normativa vinculada a los recursos biológicos, genéticos y bioquímicos.
El vicegobernador de la provincia, a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, participó esta mañana de una reunión de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Legislatura, donde se avanzó en el análisis de un proyecto de ley destinado a regular el acceso a los recursos biológicos, genéticos y bioquímicos de Tucumán.
La iniciativa tiene como objetivo crear una legislación provincial adecuada a los compromisos asumidos por la República Argentina en materia de biodiversidad, particularmente a través del Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Protocolo de Nagoya, garantizando mecanismos que permitan proteger estos recursos estratégicos y promover su aprovechamiento científico y tecnológico.
Participaron de la reunión los legisladores Silvia Elías de Pérez, presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología; Maia Martínez, Carlos Eduardo Verón Guerra, Walter Herrera, Carlos Gallia y Raquel Nievas. También estuvieron presentes el secretario de Estado de Producción, Eduardo Castro; el subsecretario Martín Lazarte; y miembros del equipo técnico: Ainhoa Carmen y Virginia Méndez.
“Estamos convencidos de que gran parte del futuro de Tucumán está en el desarrollo científico, por eso creemos que hay avances que podemos dar para acompañar mejor a nuestros investigadores”, señaló Silvia Elías de Pérez.
La legisladora explicó que uno de los objetivos es agilizar los mecanismos para la investigación científica en instituciones reconocidas. “Queremos facilitar la colecta de material biológico cuando se trate de científicos que trabajan en entidades reconocidas por la provincia, mediante permisos institucionales otorgados por la autoridad de aplicación. Esto permitiría desarrollar investigaciones sin generar trabas innecesarias”, señaló.
Finalmente, adelantó que existe intención de avanzar con rapidez en el tratamiento de la iniciativa. “El vicegobernador nos pidió premura para avanzar en este tema y estamos trabajando con toda la energía para que el proyecto pueda llegar al recinto en los próximos meses”, expresó.
A su turno, el secretario de Estado de Producción, Eduardo Castro, valoró el trabajo realizado por la comisión y sostuvo que el proyecto incorpora aspectos vinculados a los recursos naturales y biológicos que actualmente no cuentan con un marco legal específico.
“El proyecto coincide con muchas de las líneas de trabajo que venimos desarrollando desde el área productiva y representa una herramienta importante para garantizar que los recursos biológicos de la provincia permanezcan protegidos y bajo la órbita de Tucumán”, afirmó.
Castro adelantó que el Poder Ejecutivo realizará una evaluación técnica de la propuesta y acercará observaciones y aportes en los próximos días.
Además, destacó la importancia del patrimonio biológico provincial. “La provincia cuenta actualmente con alrededor de 6.000 recursos biológicos resguardados en el CERELA. Por eso es fundamental contar con una normativa que garantice su protección y establezca reglas claras para su utilización”, concluyó.
Con Tucumán a la cabeza, la producción sucroalcoholera sella un récord histórico en la campaña 2025-2026
Con una campaña que se extendió por 401 días, Tucumán, Salta y Jujuy registraron una producción de 618 millones de litros de alcohol. Más del 80% del total se destinó a bioetanol para el corte de naftas, consolidando a la caña de azúcar como un pilar clave de la energía renovable nacional.
Durante meses, los números del IPAAT fueron dejando una pista. Semana a semana, mientras la zafra avanzaba, los registros del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán anticipaban una campaña récord: a comienzos de año, con las destilerías todavía en plena elaboración, las proyecciones hablaban de superar los 610 millones de litros, un volumen sin precedentes. El 31 de mayo, cuando la campaña 2025/2026 concluyó tras 401 días de trabajo, esa previsión quedó corta: 618.467.953 litros de alcohol producidos a partir de caña de azúcar en Tucumán, Salta y Jujuy. El récord, esta vez, no sorprendió a nadie.
Que el dato no sorprenda no lo vuelve menos significativo. El IPAAT es el organismo provincial que sigue la actividad del complejo sucroalcoholero y reúne los volúmenes que cada destilería de las tres provincias declara a lo largo de la campaña. Ese seguimiento, sostenido durante toda la zafra, es lo que vuelve confiable el número final: no se trata de una estimación, sino del resultado acumulado de mediciones semanales. Por eso la marca de esta campaña —la más alta que el sector tenga registrada— llega con el respaldo de una curva que se pudo seguir en tiempo real.
El alcohol que sale de estas destilerías no es un producto único. Una fracción se mantiene como alcohol hidratado, el que conserva entre 4 y 5 por ciento de agua y se destina a la industria. La otra atraviesa un proceso adicional de deshidratación y se convierte en alcohol anhidro, conocido comercialmente como bioetanol, que es el que se mezcla con las naftas para cumplir el corte obligatorio de biocombustibles vigente en el país.
Tucumán, el principal productor del país
Tucumán volvió a encabezar la producción nacional. Sus diez destilerías elaboraron en conjunto 361.984.838 litros de alcohol, un 6,16 % más que en la campaña anterior, y se mantuvieron como las de mayor volumen del país. Detrás de esa cifra hay una nómina industrial que recorre buena parte de la historia productiva de la provincia: las plantas Concepción, Destilería Bella Vista, Famaillá, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales, Marapa, Santa Rosa y Santa Bárbara.
Siete de esas diez destilerías cuentan con plantas anhidradoras, donde el alcohol se deshidrata para transformarse en combustible: Concepción, Destilería Bella Vista, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales y Santa Rosa. Entre todas deshidrataron 302.006.624 litros de alcohol, un 11 % más que en el ciclo 2024/2025.
Salta y Jujuy, volúmenes que sostienen al conjunto
Más al norte, Salta y Jujuy completan el mapa del complejo. Sus cinco destilerías —San Isidro y Seaboard en Salta; Ledesma, Río Grande y La Esperanza en Jujuy— produjeron 256.483.115 litros de alcohol, con un alza del 8,29 % respecto de la campaña previa.
Cuatro de ellas cuentan con plantas anhidradoras: Ledesma y Río Grande en Jujuy, Seaboard y San Isidro en Salta. Entre todas deshidrataron 214.461.901 litros de alcohol para el corte con naftas. Con la producción tucumana, son quince las destilerías que integran el complejo sucroalcoholero del NOA.
El balance final permite ordenar las piezas. De los 618.467.953 litros de alcohol producidos durante toda la campaña, 516.468.525 se deshidrataron para la mezcla de biocombustibles. Más del 80 % del alcohol elaborado en el norte terminó, así, orientado al bioetanol que se incorpora a las naftas argentinas; el resto se mantuvo como alcohol hidratado para sus usos industriales y de consumo.
La caña como fuente de energía renovable
La lectura que hace el propio IPAAT sobre estos números excede el registro estadístico. Según el instituto, el resultado refleja no solo la capacidad productiva instalada en la región, sino también la importancia de la caña de azúcar como fuente de energía renovable y el potencial del sector para responder a una demanda de biocombustibles del país.