Empresarios y empleados gastronómicos llevan adelante una manifestación en el parque Avellaneda, precisamente en la intersección de calle Asunción y Avenida Mate de Luna.
Solicitan una ayuda por parte del Estado, frente a la crisis económica que atraviesan desde el inicio de la pandemia. Aseguran que “La reducción de horarios es igual a una menor cantidad de personas”. “Esperamos decisiones inteligentes y prácticas por parte de nuestras autoridades. El miedo y la desinformación solo nos perjudican”, son algunos de los mensajes reflejados en sus pancartas.
Constanza Bauque, presidenta de la Cámara de Actividades Gastronómicas, estuvo en el lugar y expresó al móvil de Martín Borja, para Los Primeros que “lo que estamos exigiendo es una mesa de diálogo con las autoridades del gobierno, ya que hasta el momento nadie nos recibió. Venimos pidiendo algún tipo de ayuda, que tampoco recibimos todavía. Por día están cerrando entre tres y cuatro establecimientos gastronómicos en la provincia y lamentablemente, son muchas fuentes de trabajo que se pierden y que no se podrán recuperar en un corto plazo”.
Por otro lado agregó: “no estamos de acuerdo con el nuevo horario establecido para la atención en bares y restaurantes. La diferencia entre la vida y la muerte de nuestros locales, son esas dos horas que nos quitaron. Entendemos que el virus no empieza a transitar a partir de las 10 de la noche. No habría ningún tipo de inconveniente en que sigamos trabajando hasta las 00:00 hs. para mantener las fuentes laborales”, expresó Bauque.
Con respecto a la venta y el consumo, aseguró que “es un desastre. Tenemos restringidos salones al 50%, mesas solo para tres personas, con lo cual solo tenemos entre un 20% y 30% de ventas, teniendo en cuenta todos los costos fijos: luz, gas, teléfono, alquileres, empleados. Estamos todos endeudados, la situación no da para más”.
También se refirió a la reducción de la jornada laboral de los trabajadores, que llegaron a pasar de 8 horas a 4 horas diarias, con turnos rotativos.
Por otro lado, Los Primeros conversó con Juan Manuel, propietario de una sandwichería ubicada en 12 de octubre y Av. Mate de Luna, que sufrió un robo violento hace un año y ahora está sin poder trabajar, producto de una clausura en su local.
“El pasado domingo, alrededor de las 12 de la noche mientras realizaba delivery, arribaron nueve personas, entre ellos miembros de la Policía de Tucumán y el Grupo Cero. Por la inseguridad que hay en la zona, trabajo a puertas abiertas y con todas las luces prendidas, en ese momento estaba solo. Cuando les digo que solo estaba haciendo envíos a domicilio, me responden que solo está permitido hasta las 22 horas, cuando en ningún lado especifica que el delivery es hasta las 10 de la noche. Entonces me clausuraron el local”.
Juan Manuel, lleva tres días con su local cerrado por lo que aseguró que tuvo que cambiar de rubro para poder subsistir económicamente: “somos todos laburantes, solo pedimos que nos dejen trabajar. Cumplimos con los protocolos pero sin embargo, no nos permiten trabajar”. /Los Primeros/
Con Tucumán a la cabeza, la producción sucroalcoholera sella un récord histórico en la campaña 2025-2026
Con una campaña que se extendió por 401 días, Tucumán, Salta y Jujuy registraron una producción de 618 millones de litros de alcohol. Más del 80% del total se destinó a bioetanol para el corte de naftas, consolidando a la caña de azúcar como un pilar clave de la energía renovable nacional.
Durante meses, los números del IPAAT fueron dejando una pista. Semana a semana, mientras la zafra avanzaba, los registros del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán anticipaban una campaña récord: a comienzos de año, con las destilerías todavía en plena elaboración, las proyecciones hablaban de superar los 610 millones de litros, un volumen sin precedentes. El 31 de mayo, cuando la campaña 2025/2026 concluyó tras 401 días de trabajo, esa previsión quedó corta: 618.467.953 litros de alcohol producidos a partir de caña de azúcar en Tucumán, Salta y Jujuy. El récord, esta vez, no sorprendió a nadie.
Que el dato no sorprenda no lo vuelve menos significativo. El IPAAT es el organismo provincial que sigue la actividad del complejo sucroalcoholero y reúne los volúmenes que cada destilería de las tres provincias declara a lo largo de la campaña. Ese seguimiento, sostenido durante toda la zafra, es lo que vuelve confiable el número final: no se trata de una estimación, sino del resultado acumulado de mediciones semanales. Por eso la marca de esta campaña —la más alta que el sector tenga registrada— llega con el respaldo de una curva que se pudo seguir en tiempo real.
El alcohol que sale de estas destilerías no es un producto único. Una fracción se mantiene como alcohol hidratado, el que conserva entre 4 y 5 por ciento de agua y se destina a la industria. La otra atraviesa un proceso adicional de deshidratación y se convierte en alcohol anhidro, conocido comercialmente como bioetanol, que es el que se mezcla con las naftas para cumplir el corte obligatorio de biocombustibles vigente en el país.
Tucumán, el principal productor del país
Tucumán volvió a encabezar la producción nacional. Sus diez destilerías elaboraron en conjunto 361.984.838 litros de alcohol, un 6,16 % más que en la campaña anterior, y se mantuvieron como las de mayor volumen del país. Detrás de esa cifra hay una nómina industrial que recorre buena parte de la historia productiva de la provincia: las plantas Concepción, Destilería Bella Vista, Famaillá, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales, Marapa, Santa Rosa y Santa Bárbara.
Siete de esas diez destilerías cuentan con plantas anhidradoras, donde el alcohol se deshidrata para transformarse en combustible: Concepción, Destilería Bella Vista, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales y Santa Rosa. Entre todas deshidrataron 302.006.624 litros de alcohol, un 11 % más que en el ciclo 2024/2025.
Salta y Jujuy, volúmenes que sostienen al conjunto
Más al norte, Salta y Jujuy completan el mapa del complejo. Sus cinco destilerías —San Isidro y Seaboard en Salta; Ledesma, Río Grande y La Esperanza en Jujuy— produjeron 256.483.115 litros de alcohol, con un alza del 8,29 % respecto de la campaña previa.
Cuatro de ellas cuentan con plantas anhidradoras: Ledesma y Río Grande en Jujuy, Seaboard y San Isidro en Salta. Entre todas deshidrataron 214.461.901 litros de alcohol para el corte con naftas. Con la producción tucumana, son quince las destilerías que integran el complejo sucroalcoholero del NOA.
El balance final permite ordenar las piezas. De los 618.467.953 litros de alcohol producidos durante toda la campaña, 516.468.525 se deshidrataron para la mezcla de biocombustibles. Más del 80 % del alcohol elaborado en el norte terminó, así, orientado al bioetanol que se incorpora a las naftas argentinas; el resto se mantuvo como alcohol hidratado para sus usos industriales y de consumo.
La caña como fuente de energía renovable
La lectura que hace el propio IPAAT sobre estos números excede el registro estadístico. Según el instituto, el resultado refleja no solo la capacidad productiva instalada en la región, sino también la importancia de la caña de azúcar como fuente de energía renovable y el potencial del sector para responder a una demanda de biocombustibles del país.
A nivel nacional, las ventas por el Día del Padre cayeron 0,3% interanual y la racha negativa sumó cuatro años consecutivos para una de las fechas más importantes del año para el comercio minorista. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las promociones y la financiación volvieron a ser herramientas centrales para impulsar las compras, aunque con resultados limitados frente a un consumidor cada vez más enfocado en cuidar el gasto.
¿Cómo fueron las ventas en Tucumán?
Gabriela Coronel, presidenta de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, detalló que «más de 90 comercios afectados al Día del Padre (calzado, indumentaria, marroquinería, bazar, tecnología, regalería) reflejaron una caída interanual en las ventas de un 8,3%».
Además, dijo que «más del 90% de los clientes optó por pagar con tarjeta de crédito y financiaron en 6 cuotas. Estamos hablando de un ticket promedio de $82.000, entonces eso refleja un poco la caída de ventas».
«Es el cuarto año consecutivo de caída de ventas y todavía no hay repunte en el consumo. Es una situación alarmante», agregó.
Coronel sostuvo que hay distintas variables que propician esta situación además del bajo poder adquisitivo de la gente. «Hay una competencia desleal como contrabando y además uno tiene un local comercial con una estructura y no puede competir con una venta que no está registrada».
«Esto conlleva a cierre de locales y despidos de personal, por eso hay que tomar medidas urgentes para poder sostener la situación», cerró.
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó este martes un incremento del 33% en la tarifa de taxis, luego de una ajustada votación que finalizó con nueve votos a favor y siete en contra. La medida fue impulsada por el bloque oficialista y contó con el respaldo de sectores aliados, lo que permitió alcanzar la mayoría necesaria para su sanción.
Con la nueva ordenanza, la bajada de bandera pasará de $900 a $1.200, mientras que la ficha por cada 100 metros recorridos se elevará a $120.
La actualización comenzará a regir una vez que el Departamento Ejecutivo promulgue la norma, un trámite que se concretaría en las próximas horas.
La iniciativa fue acompañada por los concejales peronistas José María Franco, Ernesto Nagle, Eduardo Molina, Hugo Andina Lizárraga, Facundo Vargas Aignasse, Gonzalo Carrillo Leito y Emiliano Vargas Aignasse. También votaron a favor Cristian Abel, de Acción Vecinal, y Gastón Gómez, de Libres del Sur.
En tanto, rechazaron la propuesta los ediles radicales Gustavo Cobos, José María Canelada, Leandro Argañaráz y Federico Romano Norri, junto a Ramiro Ortega y Alfredo Terán de Zavalía, de Fuerza Republicana, y Carlos Ale, del Partido por la Justicia Social.
La sesión se desarrolló mientras un grupo de taxistas se manifestaba frente al edificio legislativo para seguir de cerca el tratamiento del proyecto y reclamar mayores controles sobre los vehículos que prestan servicios mediante aplicaciones.
Durante el debate, el presidente del bloque oficialista, Ernesto Nagle, defendió la actualización tarifaria al sostener que busca preservar el funcionamiento del sistema sin perder de vista la situación de los usuarios. Por su parte, José María Franco, titular de la Comisión de Transporte, argumentó que el incremento responde al aumento de los costos operativos del sector, como combustibles, repuestos y mantenimiento de las unidades.
Desde la oposición, Gustavo Cobos consideró que si bien el porcentaje guarda relación con la inflación acumulada desde la última actualización, también debe contemplarse la pérdida de poder adquisitivo de los pasajeros. El edil radical advirtió que una suba de esa magnitud podría afectar la demanda del servicio y propuso un incremento menor.
En la misma línea, Carlos Ale cuestionó la medida al considerar que impactará en los sectores más vulnerables, especialmente en los jubilados, quienes recurren con frecuencia al transporte de taxis para movilizarse por la ciudad.