La periodista tucumana que denunció por abuso sexual a cuatro exjugadores de Velez sufrió una crisis emocional por la contradenuncia presentada en los últimos días por uno de los acusados e intentó quitarse la vida dos veces.
La joven de 26 años quiso saltar al vacío desde la terraza de un edificio céntrico en su provincia natal. Un empleado de mantenimiento fue quien la salvó y luego fue asistida por sus compañeros de trabajo y médicos.
Sin embargo, otro episodio ocurrió pocas horas después, cuando cerca de las 23 tomó una cantidad excesiva de pastillas para dormir y tuvo que ser socorrida por su familia.
Tras esta última situación, la joven quedó internada en un hospital público, donde es asistida por un grupo de profesionales.
Todo ocurrió luego de que la familia del actual jugador de Central Córdoba, José Florentín, presentara una contradenuncia por “falso testimonio” y acusara a los abogados Patricia Neme y Franco Venditti de haber elaborado un plan para sostener la dura acusación que recae contra los jugadores.
Ante ello, la Justicia ordenó rápidamente allanamientos en el domicilio del padre de la víctima y de los letrados, lo que generó una crisis en la joven, que está bajo tratamiento psicológico.
La causa está en manos de la fiscal Adriana Reinoso Cuello. Hasta el momento, el expediente no fue elevado a juicio y los imputados -Florentín, Braian Cufré y Abiel Osorio- permanecen en libertad.
En ese contexto, los representantes de la joven insistieron con que se eleve el caso a juicio: “A quince meses de la denuncia, la causa continúa inexplicablemente estancada en la etapa de instrucción, a pesar del cúmulo de evidencias recolectadas que tornan innecesario cualquier tipo de dilación”.
Y cuestionaron: “Lo único que ha mostrado celeridad en este proceso han sido las maniobras de la defensa, que buscan confundir y hostigar, desviando el foco con denuncias cruzadas absolutamente ajenas al objeto procesal. Lo preocupante es que esas maniobras parecen haber tenido más eco en la fiscalía que el derecho de la víctima a obtener justicia en un plazo razonable”.
“La demora actual no puede justificarse bajo ningún argumento legal ni procesal: cada día sin elevar la causa a juicio constituye un acto de revictimización, un mensaje de impunidad para los acusados y un golpe directo a la confianza ciudadana en la Justicia de Tucumán“, remarcaron.
Cuáles son las penas a las que se enfrentan los exjugadores de Vélez
-Braian Cufré y José Florentín están imputados como coautores de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas y enfrentan penas que van desde los ocho hasta los 20 años de cárcel según lo establecido en el Código Penal.
-Sebastián Sosa, por su parte, está acusado de abuso sexual agravado en calidad de partícipe secundario. En este caso el arquero se enfrenta a las mismas penas que Cufré y Florentín, aunque por su participación podría recibir menos años.
-En el caso de Abiel Osorio, el jugador de 21 años está imputado por abuso sexual con acceso carnal, por lo que se enfrenta a penas que van desde los seis a los 15 años de cárcel. /TN
En la ciudad de Juan Bautista Alberdi investigan amenazas de tiroteo dentro de un establecimiento escolar, tras constatar las pintadas en un sanitario de la Escuela Técnica N.º 1.
Por supuesto esto ha generado momentos de tensión y preocupación en toda la comunidad educativa.
La situación fue detectada en las últimas horas y derivó en la inmediata intervención de efectivos policiales, quienes se hicieron presentes en el establecimiento para resguardar la seguridad y dar inicio a las tareas investigativas.
Mientras tanto, varios padres se acercaron al lugar visiblemente preocupados y comenzaron a radicar denuncias, exigiendo respuestas y medidas concretas para garantizar la seguridad de los estudiantes. En este contexto, las autoridades del establecimiento mantuvieron una reunión con padres de la cooperadora escolar, donde se abordó la situación y se analizaron posibles acciones preventivas frente a los hechos ocurridos.
Varios manifestaron que no enviarán a sus hijos a clases este jueves, hasta tanto haya mayores garantías de seguridad y claridad sobre lo sucedido.
Hasta el momento no se brindaron detalles oficiales sobre el contenido de los mensajes ni sobre posibles responsables.
La muerte de Jonathan Rodríguez, ocurrida días después de haber sido aprehendido por efectivos policiales en la ciudad de Simoca, abrió una investigación judicial que avanza bajo una calificación más grave y genera creciente inquietud tanto en el ámbito judicial como en la comunidad.
De acuerdo con los primeros datos del caso, el joven fue detenido el 4 de abril durante un operativo policial. Horas después de su aprehensión, debió ser trasladado a un centro de salud en estado crítico.
Con el correr de los días, se confirmó su fallecimiento, lo que motivó la intervención del Ministerio Público Fiscal.
A partir de la evolución del caso, la causa fue recaratulada con una figura de mayor gravedad, lo que refleja la relevancia que adquirió el expediente en las últimas horas.
En ese contexto, la querella impulsó una serie de medidas probatorias orientadas a reconstruir con precisión lo ocurrido durante el lapso en que Rodríguez permaneció bajo custodia policial.
Entre los requerimientos planteados se incluyen la identificación de todo el personal que intervino en el procedimiento, así como el análisis de registros fílmicos que puedan aportar elementos objetivos para esclarecer las circunstancias del hecho.
El caso también tuvo impacto en el plano social. El sábado pasado, familiares y allegados de la víctima se concentraron frente a la comisaría de Simoca para reclamar el avance de la investigación y exigir que se determinen eventuales responsabilidades.
Mientras tanto, la pesquisa continúa en desarrollo y se aguardan nuevas diligencias en los próximos días que permitan arrojar luz sobre lo sucedido y avanzar en la determinación de responsabilidades.
Liberaron al futbolista que desató el pánico en un avión, aunque quedó imputado
Emiliano Endrizzi, jugador de Gimnasia de Jujuy, recibió la libertad condicional tras el insólito episodio. La Justicia le impuso severas restricciones y el club evalúa rescindirle el contrato.
El futbolista de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Emiliano Endrizzi, fue liberado este lunes tras haber sido detenido el fin de semana por gritar la palabra «bomba» a bordo de un avión comercial. Si bien recuperó su libertad, la Justicia lo imputó formalmente por el delito de «intimidación pública y atentado contra la seguridad de medios de transporte y comunicación».
El juez federal de Garantías N°1, Eduardo Hansen, rechazó el pedido de prisión preventiva solicitado por la fiscalía y dispuso la libertad provisoria del jugador, aunque le impuso estrictas restricciones: deberá presentarse cada siete días ante la Policía Federal, informar cualquier cambio de domicilio y tendrá terminantemente prohibido salir del país sin autorización judicial.
El riesgo de fuga y su futuro en el club
Durante la audiencia, el fiscal federal Sebastián Jure había solicitado que el deportista continuara tras las rejas, argumentando la gravedad del hecho y un posible riesgo de fuga, dado que Endrizzi no es oriundo de la provincia y reside en una vivienda alquilada. A este complejo panorama judicial se le suma una fuerte incertidumbre laboral: la dirigencia del «Lobo» jujeño anunció que evalúa rescindirle el contrato tras el escándalo.
Por su parte, la defensa técnica del jugador, encabezada por el abogado Sebastián Alsina, minimizó el hecho asegurando que todo se trató de un “comentario desafortunado” emitido en medio de una charla informal. Para acreditar el arraigo de su defendido y evitar la prisión preventiva, el letrado presentó constancias escolares de los hijos del deportista y demostró que la familia reside en Jujuy desde hace tres años.
Al fundamentar su fallo, el juez Hansen reconoció la gravedad del episodio, pero optó por una solución intermedia. No obstante, dejó una dura advertencia sobre el enorme costo y desgaste de recursos que estas «bromas» le generan al Estado: “Estas bromas graciosas o comentarios desafortunados provocan temor generalizado y deben ser tratadas con severidad”, sentenció el magistrado.
Crónica de un vuelo de terror
El insólito incidente que derivó en la detención del lateral izquierdo ocurrió el último sábado, cuando el plantel completo de Gimnasia de Jujuy se encontraba a bordo del vuelo FO 5181, listo para despegar hacia la Ciudad de Buenos Aires.
En ese momento, desde su butaca 16C, Endrizzi señaló a otro pasajero y lanzó en voz alta: “Él lleva una bomba”.
La frase, que luego se comprobó que era una falsa alarma, generó un clima de terror inmediato y obligó a la tripulación a activar el protocolo de emergencia. El avión fue trasladado hacia una zona aislada a 500 metros de la terminal y se procedió a la evacuación total de los pasajeros.
Durante más de tres horas, el aeropuerto quedó virtualmente paralizado mientras se desplegaba un megaoperativo que incluyó la conformación de un comité de crisis. Personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la División de Explosivos revisaron minuciosamente la aeronave y los equipajes con trajes especiales. Finalmente, se descartó la presencia de cualquier artefacto peligroso y se desactivó la alarma.