El Laboratorio de Sistemas de Información Territorial del INTA Famaillá determinó, a partir del procesamiento de imágenes satelitales, un avance cercano al 58,1% en la cosecha del cultivo de caña de azúcar en la provincia. El dato equivale a 156.850 ha cosechadas hasta el 14 de agosto de 2020.
Las imágenes satelitales procesadas para este estudio fueron provistas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina (CONAE). La toma de datos fue realizada por sensores a bordo de las plataformas satelitales LANDSAT 8 (NASA) y SENTINEL 2 (ESA). En la Figura 1 se observa la superficie del cultivo cosechada a nivel departamental.
Figura 1. Superficie cosechada de caña de azúcar al 7 de agosto. Zafra 2020.
Avance por departamento
Los principales departamentos cañeros, Leales y Cruz Alta que representan una superficie cercana al 40% del total de caña plantada en Tucumán, muestran un avance de cosecha promedio superior al 60%. Éstos son priorizados para el inicio de zafra por el mayor riesgo de heladas y el aporte de buena disponibilidad de materia prima al comienzo de la cosecha. En general, las fabricas localizadas en el Este y Centro de la provincia se abastecen de cañaverales de estos departamentos al inicio de la zafra.
Simoca, tercero en importancia por su área cultivada, muestra un avance cercano al 56%.
En el sur de la provincia, Río Chico y Alberdi en su conjunto representan un avance cercano al 70% de su área cultivada. En tanto, Graneros y La Cocha llegaron prácticamente a la finalización de la cosecha con un 95% de avance en promedio, muy por encima de la media provincial.
Por otra parte, los departamentos del área Centro y Sur como Lules, Famaillá, Monteros y Chicligasta evidencian un avance de cosecha menor, con un promedio aproximado de 43%, muy por debajo de la media provincial. Mientras Burruyacu, cuarto departamento en importancia por su área cultivada, registra un avance del 48%.
Finalmente, los departamentos de menor superficie cultivada como Tafi Viejo, Yerba Buena y Capital tienen un bajo avance de cosecha.
Cuadro 1. Grado de avance de cosecha por departamentos. Zafra 2020. Datos satelitales procesados hasta el 7 de agosto de 2020 y ajustados por molienda diaria del complejo industrial sucroalcoholero hasta el 14 de agosto.
Ante el avance actual de cosecha sobre el área cultivada y considerando un ritmo pleno de molienda en términos operativo-teóricos, se necesitan cerca de 50 días de zafra en todos los ingenios para la recolección total de la caña de la provincia.
En relación a la campaña anterior, que a la misma fecha de análisis registraba un 46% del área total cosechada, este año presenta un 30% más de avance relativo.
A partir de lo antes mencionado, de no ocurrir lluvias de importancia y sin mayores demoras en las fábricas por problemas técnicos, se abren varios escenarios hacia el fin de zafra:
1- Ingenios sin disponibilidad de materia prima propia y sin reserva suficiente de caña desde inicios de campaña, podrían finalizar su zafra entre el 25 y 30 de septiembre.
2- Ingenios con materia prima asegurada por contratos o productores “fidelizados” desde zafras anteriores, terminarían la molienda entre el 30 de septiembre y 10 de octubre.
3- Ingenios con producción propia y materia prima asegurada por contrato a inicios de campaña, finalizarían la zafra entre el 10 y 20 de octubre.
Las razones que podrían explicar la mayor recolección de materia prima a esta fecha en la presente campaña obedecen a:
§ Excelentes condiciones de tránsito para cosecha y equipos de transporte en los campos a fines de abril y principios de mayo.
§ Alta calidad de materia prima a inicio de zafra en buena parte de la provincia.
§ Necesidad de reponer stock de azucares de la cosecha anterior.
Con Tucumán a la cabeza, la producción sucroalcoholera sella un récord histórico en la campaña 2025-2026
Con una campaña que se extendió por 401 días, Tucumán, Salta y Jujuy registraron una producción de 618 millones de litros de alcohol. Más del 80% del total se destinó a bioetanol para el corte de naftas, consolidando a la caña de azúcar como un pilar clave de la energía renovable nacional.
Durante meses, los números del IPAAT fueron dejando una pista. Semana a semana, mientras la zafra avanzaba, los registros del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán anticipaban una campaña récord: a comienzos de año, con las destilerías todavía en plena elaboración, las proyecciones hablaban de superar los 610 millones de litros, un volumen sin precedentes. El 31 de mayo, cuando la campaña 2025/2026 concluyó tras 401 días de trabajo, esa previsión quedó corta: 618.467.953 litros de alcohol producidos a partir de caña de azúcar en Tucumán, Salta y Jujuy. El récord, esta vez, no sorprendió a nadie.
Que el dato no sorprenda no lo vuelve menos significativo. El IPAAT es el organismo provincial que sigue la actividad del complejo sucroalcoholero y reúne los volúmenes que cada destilería de las tres provincias declara a lo largo de la campaña. Ese seguimiento, sostenido durante toda la zafra, es lo que vuelve confiable el número final: no se trata de una estimación, sino del resultado acumulado de mediciones semanales. Por eso la marca de esta campaña —la más alta que el sector tenga registrada— llega con el respaldo de una curva que se pudo seguir en tiempo real.
El alcohol que sale de estas destilerías no es un producto único. Una fracción se mantiene como alcohol hidratado, el que conserva entre 4 y 5 por ciento de agua y se destina a la industria. La otra atraviesa un proceso adicional de deshidratación y se convierte en alcohol anhidro, conocido comercialmente como bioetanol, que es el que se mezcla con las naftas para cumplir el corte obligatorio de biocombustibles vigente en el país.
Tucumán, el principal productor del país
Tucumán volvió a encabezar la producción nacional. Sus diez destilerías elaboraron en conjunto 361.984.838 litros de alcohol, un 6,16 % más que en la campaña anterior, y se mantuvieron como las de mayor volumen del país. Detrás de esa cifra hay una nómina industrial que recorre buena parte de la historia productiva de la provincia: las plantas Concepción, Destilería Bella Vista, Famaillá, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales, Marapa, Santa Rosa y Santa Bárbara.
Siete de esas diez destilerías cuentan con plantas anhidradoras, donde el alcohol se deshidrata para transformarse en combustible: Concepción, Destilería Bella Vista, La Corona, La Florida, La Trinidad, Leales y Santa Rosa. Entre todas deshidrataron 302.006.624 litros de alcohol, un 11 % más que en el ciclo 2024/2025.
Salta y Jujuy, volúmenes que sostienen al conjunto
Más al norte, Salta y Jujuy completan el mapa del complejo. Sus cinco destilerías —San Isidro y Seaboard en Salta; Ledesma, Río Grande y La Esperanza en Jujuy— produjeron 256.483.115 litros de alcohol, con un alza del 8,29 % respecto de la campaña previa.
Cuatro de ellas cuentan con plantas anhidradoras: Ledesma y Río Grande en Jujuy, Seaboard y San Isidro en Salta. Entre todas deshidrataron 214.461.901 litros de alcohol para el corte con naftas. Con la producción tucumana, son quince las destilerías que integran el complejo sucroalcoholero del NOA.
El balance final permite ordenar las piezas. De los 618.467.953 litros de alcohol producidos durante toda la campaña, 516.468.525 se deshidrataron para la mezcla de biocombustibles. Más del 80 % del alcohol elaborado en el norte terminó, así, orientado al bioetanol que se incorpora a las naftas argentinas; el resto se mantuvo como alcohol hidratado para sus usos industriales y de consumo.
La caña como fuente de energía renovable
La lectura que hace el propio IPAAT sobre estos números excede el registro estadístico. Según el instituto, el resultado refleja no solo la capacidad productiva instalada en la región, sino también la importancia de la caña de azúcar como fuente de energía renovable y el potencial del sector para responder a una demanda de biocombustibles del país.
A nivel nacional, las ventas por el Día del Padre cayeron 0,3% interanual y la racha negativa sumó cuatro años consecutivos para una de las fechas más importantes del año para el comercio minorista. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las promociones y la financiación volvieron a ser herramientas centrales para impulsar las compras, aunque con resultados limitados frente a un consumidor cada vez más enfocado en cuidar el gasto.
¿Cómo fueron las ventas en Tucumán?
Gabriela Coronel, presidenta de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, detalló que «más de 90 comercios afectados al Día del Padre (calzado, indumentaria, marroquinería, bazar, tecnología, regalería) reflejaron una caída interanual en las ventas de un 8,3%».
Además, dijo que «más del 90% de los clientes optó por pagar con tarjeta de crédito y financiaron en 6 cuotas. Estamos hablando de un ticket promedio de $82.000, entonces eso refleja un poco la caída de ventas».
«Es el cuarto año consecutivo de caída de ventas y todavía no hay repunte en el consumo. Es una situación alarmante», agregó.
Coronel sostuvo que hay distintas variables que propician esta situación además del bajo poder adquisitivo de la gente. «Hay una competencia desleal como contrabando y además uno tiene un local comercial con una estructura y no puede competir con una venta que no está registrada».
«Esto conlleva a cierre de locales y despidos de personal, por eso hay que tomar medidas urgentes para poder sostener la situación», cerró.
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó este martes un incremento del 33% en la tarifa de taxis, luego de una ajustada votación que finalizó con nueve votos a favor y siete en contra. La medida fue impulsada por el bloque oficialista y contó con el respaldo de sectores aliados, lo que permitió alcanzar la mayoría necesaria para su sanción.
Con la nueva ordenanza, la bajada de bandera pasará de $900 a $1.200, mientras que la ficha por cada 100 metros recorridos se elevará a $120.
La actualización comenzará a regir una vez que el Departamento Ejecutivo promulgue la norma, un trámite que se concretaría en las próximas horas.
La iniciativa fue acompañada por los concejales peronistas José María Franco, Ernesto Nagle, Eduardo Molina, Hugo Andina Lizárraga, Facundo Vargas Aignasse, Gonzalo Carrillo Leito y Emiliano Vargas Aignasse. También votaron a favor Cristian Abel, de Acción Vecinal, y Gastón Gómez, de Libres del Sur.
En tanto, rechazaron la propuesta los ediles radicales Gustavo Cobos, José María Canelada, Leandro Argañaráz y Federico Romano Norri, junto a Ramiro Ortega y Alfredo Terán de Zavalía, de Fuerza Republicana, y Carlos Ale, del Partido por la Justicia Social.
La sesión se desarrolló mientras un grupo de taxistas se manifestaba frente al edificio legislativo para seguir de cerca el tratamiento del proyecto y reclamar mayores controles sobre los vehículos que prestan servicios mediante aplicaciones.
Durante el debate, el presidente del bloque oficialista, Ernesto Nagle, defendió la actualización tarifaria al sostener que busca preservar el funcionamiento del sistema sin perder de vista la situación de los usuarios. Por su parte, José María Franco, titular de la Comisión de Transporte, argumentó que el incremento responde al aumento de los costos operativos del sector, como combustibles, repuestos y mantenimiento de las unidades.
Desde la oposición, Gustavo Cobos consideró que si bien el porcentaje guarda relación con la inflación acumulada desde la última actualización, también debe contemplarse la pérdida de poder adquisitivo de los pasajeros. El edil radical advirtió que una suba de esa magnitud podría afectar la demanda del servicio y propuso un incremento menor.
En la misma línea, Carlos Ale cuestionó la medida al considerar que impactará en los sectores más vulnerables, especialmente en los jubilados, quienes recurren con frecuencia al transporte de taxis para movilizarse por la ciudad.