Darío Lopérfido, gestor cultural, ex funcionario y protagonista de intensas controversias públicas en la Argentina de las últimas décadas, murió este viernes como consecuencia de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad neurodegenerativa que él mismo había hecho pública en un artículo de tono descarnado y personal. Tenía 61 años.
Argentina
La billetera de Google ya puede descargarse para ser utilizada en la Argentina
Publicado
3 años atrásel
Por
NICOLAS PIERSON
En las redes sociales muchos usuarios comentaron que ya tienen la herramienta en sus celulares y que pudieron cargarle los datos de tarjetas de crédito de bancos argentinos
Google Wallet, la billetera electrónica utilizada en todo el mundo administrada por el gigante de Internet, ya puede descargarse en la Argentina para para hacer pagos “contactless” en comercios con tarjetas de crédito o débito emitidas en el país. Muchos usuarios, en especial habituados a usar la herramienta en otros países, comenzaron a comentar la novedad en redes sociales y a compartir experiencias acerca de su utilización.
El mecanismo para registrarse, de acuerdo a lo que pudo comprobar Infobae, es rápido y simple. Una vez descargada la app en el teléfono celular, algo que lleva pocos segundos, hace falta anotar los datos personales, incluyendo un teléfono y un correo electrónico de Gmail. Una vez cumplido ese paso, ya es posible cargar tarjetas de crédito de bancos argentinos. Para ese fin, se pide un nuevo paso de seguridad, tal como recibir un código numérico a través de un SMS o acreditar a través de un llamado al banco emisor. La billetera también permite designarla como “medio de pago predeterminado” en caso de que en el mismo teléfono celular estén cargadas herramientas de uso similar.

Si bien desde la empresa aún no se informó sobre su disponibilidad en el país muchos usuarios esperaban esa posibilidad y la noticia empezó a expandirse por las redes. Quienes ya la utilizaban con tarjetas emitidas en el extranjero, podrán ahora agregar las de los bancos argentinos.
Al momento de su lanzamiento en otros lugares del mundo, desde Google se había explicado que la aplicación Wallet permite más opciones que almacenar las tarjetas de crédito y débito ya que también está destinada a cargar otra clase de productos como las tarjetas de fidelidad de supermercados o cadenas comerciales para acumular puntos o premios, gift cards para hacer regalos, certificados de vacunación Covid, tarjetas de embarque para un vuelo y las tarjetas para viajar en transporte público.
Sobre esto último, el usuario @MockelH se adelantó a pedir: “Salió Google Wallet en ARG. @TarjetaSUBEok dale habilitá que podamos cargar la tarjeta y pagar con el reloj”. Otro usuario de un blog especializado en viajes, @SirChandlerBlog, señaló: “Esto es muy útil para la vida diaria, pero fundamental para los viajes. Ciudades con sistemas más ABIERTOS que el de la SUBE, permiten el pago directo con los celulares en el transporte público. Así es en Río de Janeiro, Londres o New York”.

Habrá que esperar para saber cuáles de esas opciones serán posibles en la Argentina. Lo cierto es que la característica principal de la billetera Google Wallet y de Google Pay es que funciona con el sistema contactless (sin contacto), es decir, acercando el propio celular a la terminal POS (más conocida como posnet, una de sus marcas) para que se registre el pago. De esa forma, en algunos casos puede acortar al mínimo el momento del pago en comparación con otras alternativas. Ya casi en desuso la opción de pagar con tarjeta, esperar un ticket y firmarlo, el pago a través de esta vía busca no tener la necesidad de llevar todas las tarjetas en el bolsillo sino cargarlas “digitalmente” en el celular. También se diferencia de los pagos con código QR, muy difundidos en la Argentina, que requieren abrir la aplicación y enfocar con la cámara del celular antes de concretar el pago.
La clave para poder disponer de este medio de pago, muy utilizado en muchos países del mundo, es que el teléfono celular cuente con la tecnología NFC, algo que también viene expandiéndose en los últimos años en la Argentina. Esa tecnología presente en muchos celulares Android del mercado es la que viabiliza el “pago por aproximación”, simplemente acercando el teléfono a la terminal POS sin necesidad de utilizar la tarjeta de plástico.
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Argentina
Falleció Darío Lopérfido, exsecretario de Cultura de la Nación
Lopérfido, ex funcionario y protagonista de intensas controversias públicas, falleció como consecuencia de una Esclerosis Lateral Amiotrófica ( ELA).
Publicado
2 semanas atrásel
27 febrero, 2026
La noticia fue confirmada por allegados a su familia. En los últimos meses su estado de salud se había deteriorado de manera acelerada. Fiel a su estilo directo y provocador, Lopérfido había decidido anticiparse a los rumores y contar en primera persona el diagnóstico en un texto publicado en el sitio Seúl, donde abordó la enfermedad con crudeza y sin concesiones retóricas.
“Tener ELA es una mierda. No por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado. La vejez me resulta odiosa; morir sin atravesar esa catástrofe humana, en cambio, me parece un alivio”, escribió entonces. En otro pasaje, describió lo que consideraba la particularidad más desoladora del cuadro: “El problema de la ELA es que es una enfermedad sin épica. Un buen cáncer te da todo un tiempo con tratamientos espantosos durante el que podés aparecer pelado y decir ‘yo le voy a ganar al cáncer’. En la mayoría de los casos, el pelado se muere. Pero le deja un legado a su familia: que pueden decir ‘cómo la peleó’”.El texto circuló con rapidez en redes sociales y fue leído tanto como un gesto de honestidad brutal como una última intervención pública coherente con la personalidad de quien, a lo largo de su carrera, se caracterizó por el tono frontal y la voluntad de confrontar.
Gestión pública y cultura
Nacido en Buenos Aires el 5 de junio de 1964, Lopérfido, desarrolló una carrera que combinó periodismo, gestión cultural y actividad política. Durante la presidencia de Fernando de la Rúa fue secretario de Cultura de la Nación y luego secretario de Medios de Comunicación.
En ese período, integró el llamado Grupo Sushi, un núcleo informal de jóvenes funcionarios y asesores que rodearon a De la Rúa, primero en la Ciudad y luego en la Rosada. El mote —acuñado con ironía por la prensa— aludía a su perfil urbano, cosmopolita y de clase media acomodada, en contraste con la tradición más austera del radicalismo histórico. Entre reuniones políticas y cenas en restaurantes de moda, el Grupo Sushi simbolizó una renovación generacional dentro de la Alianza, pero también fue blanco de críticas que lo señalaban como expresión de una dirigencia distante de la crisis social que se profundizaría hacia el final de ese gobierno.
Su vida privada también tuvo momentos de fuerte exposición pública, especialmente durante su relación con la guitarrista y compositora María Gabriela Epumer, figura central del rock argentino de los años ochenta y noventa, integrante de bandas como Viuda e Hijas de Roque Enroll y colaboradora habitual de Charly García. La relación, que unió a un funcionario con una artista de culto, concentró atención mediática en una época de creciente interés por la vida íntima de los personajes públicos. Tras la muerte prematura de Epumer en 2003, Lopérfido la recordó en distintas entrevistas como una figura decisiva en su vida personal, en un registro muy distinto al tono confrontativo que solía adoptar en el debate político.
Años más tarde, de regreso en el ámbito porteño, ocupó cargos durante la jefatura de Gobierno de Mauricio Macri, entre ellos el de ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.En esa función impulsó reformas en el funcionamiento de organismos artísticos y promovió una agenda orientada, según definía, a la profesionalización de la gestión y la ampliación del acceso a bienes culturales. Sus detractores, en cambio, lo acusaron de imprimir un sesgo ideológico en las políticas culturales y de confrontar innecesariamente con sectores artísticos.
Su paso por el Teatro Colón, donde se desempeñó como director general, fue uno de los capítulos más visibles de su trayectoria. Allí promovió una política de coproducciones internacionales y una reorganización administrativa que, según sostuvo, permitió mejorar la programación y la proyección internacional de la sala. Sin embargo, también enfrentó conflictos sindicales y críticas por decisiones de gestión.
Antes y después de esos cargos, Lopérfido mantuvo una presencia activa en el debate público, con intervenciones en medios de comunicación, columnas de opinión –algunas fueron publicadas en la Agencia Noticias Argentinas- y participación en foros culturales. Su figura quedó asociada tanto a la modernización de estructuras culturales como a polémicas declaraciones sobre la historia reciente argentina, que generaron fuertes rechazos y pedidos de renuncia por parte de organismos de Derechos Humanos y sectores políticos.
La polémica y el desgaste
Uno de los episodios que marcó un punto de inflexión en su carrera fue su cuestionamiento público de las cifras de víctimas de la última dictadura militar. Aquellas declaraciones provocaron una ola de repudios, movilizaciones y finalmente su salida del Ministerio de Cultura porteño en 2016. Lopérfido defendió entonces el derecho a revisar datos históricos y denunció lo que consideraba una utilización política de la memoria.
Ese episodio consolidó su perfil como figura polarizante: para algunos, un funcionario dispuesto a desafiar consensos; para otros, un dirigente que cruzó límites inaceptables en temas sensibles para la sociedad argentina.
Tras dejar la función pública, continuó vinculado a proyectos culturales y mantuvo presencia en medios y redes sociales. Su estilo, caracterizado por la ironía y el tono desafiante, no se atenuó con el paso de los años.
En el plano vida personal, volvió a tener una pareja conocida: en 2014 se casó con Esmeralda Mitre, la heredera del diario La Nación. El matrimonio finalizó a principios de 2018 y un año más tarde, junto a Vinnie Blache Spencer, tuvo a su hijo Theo.
La revelación de la enfermedad
El artículo publicado en Seúl, meses atrás, mostró otra faceta. Sin abandonar la ironía, Lopérfido describió el avance de la ELA, enfermedad que afecta progresivamente las neuronas motoras y provoca debilidad muscular, dificultades para hablar, tragar y respirar.__IP__
Lejos de apelar a la épica del combate contra la enfermedad, eligió desmontarla. “La ELA es una enfermedad sin épica”, escribió, marcando distancia con la narrativa habitual de lucha y superación. Esa reflexión fue interpretada por muchos lectores como un gesto de lucidez y coherencia con su visión crítica de los relatos consoladores.
En el texto también cuestionó la idealización de la vejez y expresó una mirada pragmática sobre la muerte. Esa franqueza, que en otros contextos le valió reproches, fue en este caso leída como un acto de valentía.
FUENTE: NA
Argentina
El norte perdió más de 200 mil hectáreas de bosque por incendios y desmontes
Los datos surgen del informe que hace cada año Greenpeace a través del análisis de imagenes satelitales. Santiago del Estero es la provincia con peores índices.
Publicado
3 semanas atrásel
17 febrero, 2026
La crisis forestal en la Argentina no da tregua y golpea con mayor fuerza al norte del país. Aunque los bosques resultan esenciales para la conservación del suelo, la biodiversidad y las fuentes de agua, la pérdida de superficie nativa se profundiza año tras año.
Según datos de la Dirección de Bosques de la Nación, entre 1998 y 2024 el país perdió 7 millones de hectáreas de bosque nativo, una extensión equivalente a toda la provincia de Formosa. Históricamente, los desmontes se concentran en cuatro distritos: Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.
El último informe de Greenpeace, titulado “Deforestación en el norte de la Argentina”, advierte que en 2025 solo en esas cuatro provincias se desmontaron 94.204 hectáreas, una superficie comparable a casi cinco veces la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, el impacto total es aún mayor. De acuerdo al relevamiento realizado mediante imágenes satelitales, durante 2025 la pérdida total de bosques en el norte alcanzó 210.702 hectáreas, un 40% más que en 2024, cuando se habían registrado 149.649 hectáreas afectadas.
Por provincia, el mayor nivel de desmonte se registró en Santiago del Estero con 51.149 hectáreas, seguido por Chaco (16.872), Salta (15.129) y Formosa (11.054).

Las causas principales, según el reporte, son el avance de la frontera agropecuaria —principalmente para ganadería y cultivo de soja transgénica destinada en gran parte a la exportación hacia Asia y Europa— y los incendios forestales. Solo en 2025, el fuego arrasó 116.498 hectáreas de bosques, y el 45% de esa superficie se concentró en Santiago del Estero.
“Argentina está entre los 15 países con mayor pérdida de bosques en el mundo. La deforestación genera pérdida de biodiversidad, contribuye al cambio climático, provoca inundaciones y afecta recursos esenciales como alimentos, madera y plantas medicinales. Además, en muchos casos implica el desplazamiento de comunidades campesinas e indígenas”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.
El especialista también cuestionó los intentos de flexibilizar la Ley de Glaciares y la Ley de Bosques, al considerar que sería una medida grave frente al actual escenario ambiental. “Ante los compromisos climáticos asumidos para detener la deforestación hacia 2030, el país debería prohibir y sancionar su destrucción”, sostuvo.
En 2021, durante la cumbre climática COP26, la Argentina suscribió el compromiso de alcanzar la deforestación cero para 2030. No obstante, las cifras actuales muestran que la meta está lejos de cumplirse, especialmente en Santiago del Estero, donde el año pasado el 80% de los desmontes detectados fueron ilegales, realizados en zonas protegidas por la normativa vigente.
Argentina
Miles de jóvenes argentinos cruzan hacia a Brasil e busca de trabajo
Imágenes viralizadas en redes muestran largas filas de hombres y mujeres en los pasos fronterizos de Misiones hacia Brasil, en busca de empleo.
Publicado
4 semanas atrásel
12 febrero, 2026
En redes sociales se viralizaron fotos y videos que muestran largas filas de jóvenes de Misiones que se dirigían a cruzar la frontera en balsas por el río Uruguay. Su objetivo: conseguir empleo en Brasil como peones rurales.
Este movimiento migratorio comenzó a crecer durante la gestión de Alberto Fernández por la ventaja de percibir ingresos en reales, pero se intensificó en la actualidad debido a la crisis que atraviesan las economías regionales de Misiones y la notable reducción de oportunidades laborales.
Las imágenes registran extensas colas de jóvenes, en su mayoría varones, que aguardan para realizar trámites en Migraciones y luego cruzar en balsa por San Javier hacia San Xavier, o desde Alba Posse hacia Porto Mauá.
Autoridades locales destacan la falta de empleo en Misiones
Los intendentes de localidades fronterizas de Misiones con Brasil, como Bruno Beck (Andresito), Fausto Rojas (San Antonio), Matías Vilchez (San Javier), Lucas Gerhardt (Alba Posse) y Cali Goering (Colonia Aurora) dialogaron con La Nación y coincidieron en que la principal causa es la escasez de trabajo.
Cristian Castro, diputado provincial por el Partido Agrario y Social (PAYS) y vecino de San Javier, indicó que incluso cruzan jóvenes que tienen empleo, pero sus salarios son insuficientes.
“Todas las mañanas paso cerca del puerto y veo a los chicos que van a la cosecha, pero este año el volumen es más grande. Todo el tiempo y todos los días. En temporadas anteriores eran días puntuales, los viernes por ejemplo”, señaló Castro.
En esa zona, el río Uruguay, con un ancho menor a 1.000 metros, se cruza en 10 minutos en una balsa que también transporta automóviles.
“Acerqué a unos chicos con el auto y les pregunté si habían votado a Milei. Todos me dijeron que sí. Lo que me sorprendió, con los seis chicos que hablé, es que todos tenían trabajo, dos eran empleados de comercio y los otros cuatro trabajan en la yerba, esto demuestra la crisis de la chacra, de la yerba”, afirmó Castro.
El legislador conversó con seis jóvenes de Apóstoles y Aristóbulo del Valle, entre 20 y 24 años, que explicaron que se dirigirán a trabajar a Caxias. La mayoría nunca había viajado a Brasil. Casi todos vestían shorts, ojotas y llevaban poca ropa.
Además de San Javier, otras localidades donde se cruza el Uruguay en balsa son Alba Posse-Porto Mauá y El Soberbio-Porto Soberbo. También existen pasos secos hacia Brasil, como Bernardo de Irigoyen-Cerqueira o San Antonio-Santo Antonio. En Andresito se puede cruzar a Capanema por un puente.
Aunque cruzar la frontera para trabajar es una práctica histórica en Misiones, siempre fue un fenómeno limitado y motivado principalmente por la diferencia cambiaria, ya que el dinero ganado en Brasil, en reales, rendía mucho más en Argentina.
Ahora, la eliminación del cepo y la unificación cambiaria afectó profundamente la economía de la provincia, que posee un 90% de su territorio lindante con Brasil o Paraguay. Hasta hace poco, Misiones recibía miles de turistas, compradores y consumidores. Actualmente, la situación se invirtió: los argentinos cruzan para comprar.
Algunos intendentes señalaron que la provincia también sufrió la revocación de numerosas pensiones por invalidez, que servían a familias de bajos recursos para cubrir necesidades básicas.
Crisis laboral en Misiones y un sector productivo afectado
Misiones perdió unos 10.000 empleos registrados en el sector privado durante el primer año del Gobierno de Javier Milei. De ese total, se calcula que se recuperó apenas la mitad. Además, sectores como la yerba mate, el té, la forestoindustria, los cítricos, la mandioca, la construcción y el comercio atraviesan dificultades, con cierres de empresas y escasa creación de nuevos puestos laborales.
El turismo, otra fuente importante de ingresos para la provincia, también se ve afectado por el atraso cambiario. Muchos argentinos prefieren alojarse del lado brasileño, en Foz de Iguazú, por precios más económicos en los hoteles.
Un dato: el Aeropuerto de Iguazú registró en 2025 récord histórico de pasajeros, pero las Cataratas no alcanzaron los niveles de 2019, antes de la pandemia. “Ahora mucha gente viene en avión a Iguazú y cruza a Brasil”, detalló Jorge Antonio, empresario gastronómico.
Misiones: cruces fronterizos en aumento
“Tenemos muchísimos, como 2.000 sanantonienses que cruzan diariamente para trabajar del otro lado”, aseguró Fausto Rojas, intendente de San Antonio, localidad de frontera seca con Brasil.
“Cuando era chico, mis tíos me contaban que paraguayos o brasileños venían a trabajar aquí, en los años 70 u 80, ahora eso se dio vuelta”, explicó a La Nación Cristian Klingbeil, productor yerbatero que dejó el campo debido a la crisis de precios bajos y comenzó a trabajar en el taller metalúrgico de su padre en Oberá. De todas maneras, advierte: “El trabajo en el taller también está amenazado, no sé si pronto tendré que buscar otra cosa”.
“Antes la gente se iba cuando se paralizaba la zafra (momento de la cosecha de la yerba y el té), pero ahora se van en plena zafra, por los bajos salarios, que tampoco se cumplen”, indicó Carmelo Rojas, secretario de la Uatre en Oberá.
Según Rojas, un peón rural debería percibir entre 700.000 y 800.000 pesos al mes si se respetaran los convenios, algo que no ocurre porque los productores tampoco alcanzan a cubrir esos valores.
En Misiones, la mayor cantidad de empleadores rurales son pequeños agricultores llamados “colonos”, con parcelas de entre 25 y 50 hectáreas, muchos de los cuales atraviesan dificultades graves que incluso los llevan a poner en venta sus tierras.
“El misionero es muy arraigado a su tierra, le cuesta irse, no es como el santiagueño que no tiene empleo en su provincia y está acostumbrado a emigrar”, afirmó Ana Cubilla, secretaria del SUOR y concejal de Andresito, localidad fronteriza en el nordeste de Misiones.
Cubilla explicó que en Andresito “hay barrios enteros de tareferos que quedaron vacíos porque todos se fueron a Brasil a trabajar”. Calculó que el 80% de los trabajadores disponibles en la zona cruzó a Brasil.
Los tareferos reciben un subsidio durante los meses sin cosecha (octubre a diciembre), equivalente a la mitad de un salario mínimo. “No alcanza para nada, por eso muchos buscan irse y subsistir”, concluyó Cubilla. /Perfil
