De cara a lo que será el vibrante clásico del norte entre San Martín de Tucumán y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, la Policía de la Provincia diagramó un megaoperativo de seguridad para evitar cualquier tipo de desborde. El jefe de Policía, Joaquín Girvau, fue categórico al referirse a la llegada de los simpatizantes del «Lobo» jujeño: habrá controles exhaustivos en las fronteras y no se tolerará ningún tipo de inconducta.
Según la información que manejan las fuerzas de seguridad, se espera el arribo de unos 2.000 hinchas visitantes que, además, llegarían divididos en tres o cuatro facciones distintas de su barra brava. «El primer anillo de seguridad estará en el Puesto Fronterizo Cabo Vallejo por la Ruta 9. Desde las 10 de la mañana habrá un control permanente en los colectivos y vehículos particulares», advirtió Girvau.
Las directivas son claras: no se permitirá el ingreso a la provincia de personas en estado de ebriedad ni el traslado de bebidas alcohólicas. La policía tampoco dejará que los visitantes realicen la tradicional «previa» en las calles de la ciudad. «Ingresan a Tucumán, llegan al estadio por el corredor seguro guiados por la policía, ven el partido en la tribuna de calle Bolívar, suben al colectivo y vuelven a Jujuy», sentenció el comisario, remarcando que «si vienen dispuestos a vivir una fiesta, la policía va a acompañar; si vienen a hacer problemas, van a quedar detenidos».
El operativo contará con 250 efectivos apostados en el interior y los alrededores del estadio de la Ciudadela, sumado a un fuerte despliegue del Grupo Cero, Infantería, la división motorizada y el grupo especial DOM para el encapsulamiento y traslado de los micros.
El firme antecedente con Juventud Antoniana
El estricto tono del jefe de Policía no es casual. Responde a la política de «tolerancia cero» que se aplicó el último fin de semana durante el partido entre Tucumán Central y Juventud Antoniana de Salta.
En aquella jornada, las fuerzas de seguridad tucumanas interceptaron a la parcialidad salteña en los controles de acceso y detectaron graves irregularidades y comportamientos que alteraban el orden público. Fiel a la consigna de evitar incidentes en las inmediaciones de los estadios tucumanos, la policía tomó una decisión tajante: tres colectivos repletos de hinchas de Juventud Antoniana fueron obligados a pegar la vuelta y regresar a su provincia sin poder presenciar el encuentro.
«No vamos a permitir ningún tipo de descontrol ni beberaje. Ya tuvimos el caso este fin de semana con la gente que venía a Tucumán Central y se tuvieron que volver. Queremos que el fútbol sea una fiesta», reforzó Girvau, enviando un claro mensaje a la hinchada jujeña de cara al partido de esta noche.
Nuevos golpes al narcotráfico y a las estafas
En otro tramo de la entrevista, el jefe de Policía confirmó los recientes procedimientos exitosos en materia de seguridad general. Por un lado, destacó el secuestro de 48 kilos de marihuana camuflados en el sistema de envío de encomiendas. La droga, que había partido desde Salta con destino a la capital tucumana, fue detectada por los escáneres en el puesto 7 de Abril (Operativo Lapacho). Tras una vigilancia encubierta en la sucursal de la empresa de transportes, dos mujeres fueron detenidas por la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) y puestas a disposición de la Justicia Federal.
Finalmente, Girvau adelantó que la División de Delitos Telemáticos desbarató una banda dedicada a la falsificación de moneda extranjera. Tras una serie de allanamientos impulsados por la fiscalía de turno, se logró la aprehensión de los sospechosos y el secuestro de una cantidad significativa de dólares falsos, en una investigación que aún sigue abierta y promete nuevos operativos. /Los Primeros/