El titular del INDEC, Marco Lavagna, confirmó que el organismo está trabajando en una actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que incluirá una canasta renovada con nuevos productos y servicios.
Aunque no hay una fecha definida para la implementación del nuevo esquema, Lavagna aclaró que el impacto estadístico será menor. «Pareciera por lo que digo que va a dar un resultado muy distinto, pero será muy parecido», afirmó en una entrevista radial.
La actualización responde a la necesidad de adaptar la medición a los hábitos de consumo actuales y a estándares internacionales. «Vamos a actualizar la canasta al meter nuevos productos. No significa que dé una diferencia muy sustancial. Sirve para brindar mayor dato», explicó.
Entre los nuevos consumos que se sumarán al índice se destacan servicios como Netflix y celulares, que hoy no están reflejados en la medición vigente. Actualmente, el IPC del Indec se calcula sobre la base de la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHO) 2004-2005 y un índice base de 2016. Aunque en su momento se elaboró una nueva encuesta en 2017-2018, esa versión nunca se implementó.
Ahora, el organismo busca construir una estructura de medición proyectada a diez años, con datos más representativos de los patrones de consumo actuales.
Lavagna detalló que las diferencias que pueda arrojar el nuevo índice respecto del actual serán mínimas: «Las diferencias pueden ser de 0,1% o 0,2%, no es una diferencia grande en lo estadístico», señaló.
Además, explicó que a lo largo del tiempo, los índices deberían mostrar una tendencia similar, aunque en algunos meses podría notarse más peso de alimentos o servicios, según el contexto.
El anuncio se dio en medio de un contexto en el que la inflación mostró una leve suba en marzo, con un 3,7% mensual, cortando la racha descendente de los meses anteriores.
Consultado sobre lo que se espera para abril, Lavagna sostuvo: «Hay que esperar el dato de inflación de abril, porque el cambio del esquema cambiario se dio a mitad de mes (…) No veo una inflación muy distinta en el próximo mes».
YPF define esta semana si incrementa la nafta tras 45 días sin ajustes
La petrolera preservó precios estables a pesar del alza internacional del crudo, aunque el fin del esquema de contención reavivó el debate sobre posibles subas en las estaciones de servicio y sus efectos sobre la inflación y el consumo.
YPF definirá este lunes junto al resto de las petroleras qué ocurrirá con los precios de los combustibles tras el vencimiento del esquema de contención que aplicó durante los últimos 45 días para evitar trasladar de inmediato el impacto de la suba internacional del petróleo.
La decisión se da luego de que la compañía encabezada por Horacio Marín resolviera a comienzos de abril implementar un “buffer” de precios, mecanismo mediante el cual absorbió parte de la escalada del crudo internacional sin trasladarla plenamente a los surtidores.
Ese esquema finaliza el próximo 15 de mayo y el mercado espera ahora una definición conjunta entre YPF y el resto de las empresas del sector sobre los próximos movimientos tarifarios.
“Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor. Durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio”, había explicado Marín al anunciar la medida.
Qué es el “buffer” que aplicó YPF
El mecanismo implementado por la petrolera funcionó como una herramienta de estabilización temporal frente al fuerte salto de los precios internacionales de la energía. En la práctica, permitió contener parcialmente el traslado inmediato de las variaciones del Brent y del WTI hacia el precio final de las naftas y el gasoil. La decisión se tomó en medio de la escalada geopolítica generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que impulsó una fuerte suba global del petróleo.
Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, a fines de febrero, los combustibles en Argentina acumularon un aumento cercano al 23%. Al mismo tiempo, tanto el crudo Brent —referencia para Europa— como el WTI —referencia para Estados Unidos— llegaron a revalorizarse más de 50% durante las semanas de mayor tensión internacional.
El petróleo bajó, pero sigue en niveles elevados
En los últimos días, las versiones sobre un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán provocaron un fuerte retroceso en las cotizaciones internacionales del petróleo. El WTI cayó alrededor de 12% y pasó a operar cerca de los u$s95 por barril, mientras que el Brent retrocedió cerca de 10% y quedó en torno a los u$s101.
Pese a esa baja reciente, los precios internacionales todavía permanecen en niveles elevados respecto de comienzos de año, por lo que el mercado da prácticamente por descontado que habrá nuevos ajustes en surtidores. La principal incógnita ahora pasa por la magnitud del aumento y por el ritmo con el que las petroleras decidirán trasladar el diferencial acumulado durante el período de contención.
La presión sobre los surtidores
Dentro del sector reconocen que el congelamiento parcial aplicado por YPF ayudó a moderar el impacto inmediato sobre la inflación y sobre el bolsillo de los consumidores, aunque también admiten que el atraso acumulado deberá corregirse gradualmente.
Actualmente, llenar un tanque de combustible ya supera ampliamente los $100.000 en gran parte del país, luego de la fuerte aceleración de precios registrada desde marzo. La discusión entre las compañías también estará atravesada por la evolución futura del petróleo internacional y por el impacto que pueda generar la situación geopolítica en Medio Oriente durante las próximas semanas.
Las ventas minoristas pyme descendieron 3,2% interanual en abril
Para el 49% de los encuestados (+1 p.p. vs marzo) la situación de cara a los próximos 12 meses se mantendrá en las mismas condiciones, mientras que el 37,2% aguarda una mejora (-2,5 p.p. mensual) y el 13,8% proyecta un retroceso.
La actividad minorista pyme registró en abril una contracción interanual del 3,2% a valores constantes. La evolución mensual evidenció una merma del 1,3%, consolidando una retracción acumulada del 3,5% durante el primer cuatrimestre del año.
En cuanto al estado de los comercios, el 53,3% de los propietarios reportó estabilidad respecto al año anterior, cifra que representa un incremento de 2,5 p.p. sobre los valores de marzo. Este desplazamiento se origina en la disminución del segmento con percepción desfavorable, que se situó en el 39,6% frente al 42,2% del período previo.
Para el 49% de los encuestados (+1 p.p. vs marzo) la situación de cara a los próximos 12 meses se mantendrá en las mismas condiciones, mientras que el 37,2% aguarda una mejora (-2,5 p.p. mensual) y el 13,8% proyecta un retroceso. Sobre la disposición a invertir, el 58,7% considera que el contexto no es propicio para desembolsos, frente a un 12,6% que lo percibe de forma oportuna y un 28,7% sin definición.
El análisis por rubros ratificó la tendencia descendente con seis de los siete sectores en terreno negativo. Los retrocesos se localizaron principalmente en Bazar y decoración (-12,3%), Perfumería (-7,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-4,2%). El segmento de Farmacia constituyó la única excepción, con una variación positiva del 6,1%.
El índice general de ventas minoristas informado por CAME mide las ventas realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad.
Durante abril, se detectó que las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 8% y una suba intermensual desestacionalizada del 0,7%. Sin embargo, ese desempeño no logró compensar la contracción observada en el índice general de las ventas minoristas de CAME.
El período cerró con una contracción mensual del 1,3%, profundizando el retroceso acumulado del 3,5% en lo que va del año. La actividad se orientó hacia rubros esenciales y de recambio estacional, bajo un comportamiento de compra marcado por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones. El incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme.
En términos prospectivos, el 37,2% de los comerciantes prevé una evolución favorable para el próximo año. Sin embargo, la mayor parte de los encuestados (58,7%) posterga proyectos de inversión dada la inestabilidad en los valores de reposición y el bajo volumen de demanda interna. La recuperación del sector queda supeditada a la recomposición del ingreso real y a la normalización de la estructura de gastos fijos.
Luego de 64 años cerró una histórica fábrica de Campana y despidió 150 empleados
La multinacional estadounidense era la única productora local de negro de humo, un insumo central para la industria del caucho. La medida generó una respuesta inmediata del sindicato y de la cámara sectorial
Cabot Argentina comunicó formalmente el cierre definitivo de su planta ubicada sobre la avenida Larrabure, en Campana, provincia de Buenos Aires. La decisión implica el inicio de las tareas de desmantelamiento de la infraestructura y pone fin a una presencia industrial de más de seis décadas en el país.
El impacto laboral directo alcanza a 90 empleados de planta. A ellos se suman 60 trabajadores indirectos vinculados a servicios de vigilancia, comedor, lavadero y mantenimiento, lo que eleva a 150 el total de puestos afectados por la medida.
Ante el anuncio, el Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH) se manifestó en los portones de la fábrica. Desde la organización gremial realizaron contactos con el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y confirmaron que el próximo miércoles se realizará una audiencia en La Plata para discutir el futuro de los trabajadores afectados y los términos de la salida de la empresa del territorio argentino.
La Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) expresó su “profunda preocupación” por el cierre de la planta.
“La decisión no constituye un hecho aislado ni puede ser interpretada solamente como el cierre de una unidad productiva. Representa una señal de alerta para toda la cadena de valor del caucho, dado que el negro de humo es un insumo esencial para la fabricación de neumáticos, piezas técnicas, artículos industriales y diversos productos del sector. Por ello, la salida de un actor relevante del mercado local impacta no solo en los trabajadores directamente afectados y en la comunidad de Campana, sino también en el conjunto de empresas de la industria argentina del caucho, muchas de ellas pymes que dependen de proveedores críticos, abastecimiento confiable, escala industrial y previsibilidad para competir, producir y sostener el empleo”, dijo FAIC.
En el mismo documento, la federación señaló que “cada cierre de una planta proveedora implica pérdida de conocimiento técnico, empleo calificado, integración productiva nacional y autonomía industrial”, y reclamó a las autoridades nacionales, provinciales y municipales que analicen “con urgencia” el impacto de la medida sobre el abastecimiento local y la continuidad productiva del sector.
La FAIC también instó a abrir “una instancia de análisis y diálogo” y reiteró la necesidad de contar con una política industrial “que favorezca la permanencia, modernización y desarrollo de proveedores estratégicos, evitando que la industria nacional quede crecientemente expuesta a mayores costos, dependencia externa o interrupciones en el suministro de insumos críticos”.
Una planta con historia
La unidad productiva de Campana no era una instalación menor dentro de la historia corporativa de Cabot. Inaugurada el 14 de julio de 1962, fue la primera planta que la multinacional estadounidense instaló en toda América Latina. En sus primeros años de funcionamiento, contaba con una capacidad de 12.700 toneladas anuales y una dotación de 83 empleados.
Con el paso de las décadas, la planta fue creciendo hasta alcanzar una producción de 85.000 toneladas anuales de negro de humo, un insumo utilizado en la fabricación de neumáticos y productos de caucho y plástico.
La planta de Campana
Su proceso productivo se integraba con recursos nacionales: la materia prima principal era el aceite decantado proveniente de la refinería de YPF en Ensenada, complementado con gas natural local. En los últimos años, la empresa también había avanzado en proyectos de autoabastecimiento eléctrico.
Qué es el negro de humo y por qué importa su producción local
El negro de humo es un insumo estratégico para diversas ramas industriales. Se utiliza principalmente en la producción de neumáticos, pero también en piezas técnicas, artículos industriales y otros productos del sector del caucho. Cabot Argentina era la única empresa que lo producía en el país, lo que le otorgaba un rol singular dentro de la cadena de valor industrial nacional.
Con su cierre, las empresas que hasta ahora se abastecían localmente deberán recurrir a proveedores externos, con el impacto que eso implica en costos, logística y previsibilidad de suministro. Esta situación afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas del sector, que dependen de proveedores críticos para sostener su producción. /Infobae