La velocidad con la que en las últimas dos semanas se sumaron nuevos casos de fiebre chikungunya encendió la preocupación en Tucumán.
En apenas 15 días, los contagios pasaron de 10 a 93 positivos confirmados.
Esta suba significativa obligó a las autoridades sanitarias a intensificar las medidas de prevención en toda la provincia.
El riesgo latente es que el brote continúe expandiéndose, en un contexto marcado por la fuerte presencia del mosquito transmisor, el Aedes aegypti.
Circulación local y focos de contagio
Los focos más importantes de contagio se concentran en barrios del sudeste de la capital tucumana.
También se detectó una fuerte presencia de infectados en las localidades de El Manantial y San Pablo.
En otros puntos de la provincia se registraron casos aislados, pero con una característica que preocupa a los especialistas: los pacientes no presentan antecedentes de viaje.
Esto confirma que el virus ya circula de manera local, lo que incrementa el riesgo de nuevos contagios si no se refuerzan los cuidados.
La resistencia del mosquito al frío
En este escenario, el Ministerio de Salud despliega operativos de control y bloqueo ante cada caso sospechoso.
Uno de los más recientes se llevó a cabo en Yerba Buena, en el barrio 120 Viviendas, donde se realizaron tareas de vigilancia epidemiológica y control del mosquito.
“Es fundamental evitar la acumulación de agua en recipientes y sostener controles domiciliarios de forma semanal», señaló el director de Salud Ambiental, Leandro Medina Barrionuevo.
El funcionario remarcó que esto es clave «especialmente después de las abundantes lluvias registradas durante el verano y el inicio del otoño”.
Además, advirtió que la baja de las temperaturas no implica un freno inmediato para el mosquito. Por el contrario, la persistencia de precipitaciones mantiene activos los criaderos.
“Los huevos del Aedes aegypti pueden permanecer adheridos a las paredes internas de los recipientes durante mucho tiempo, hasta un año, resistiendo el frío y la sequía», explicó Medina Barrionuevo.
Y alertó: «Cuando vuelven a entrar en contacto con el agua, se activan. Por eso es clave no solo vaciar los recipientes, sino también cepillarlos para eliminar esos huevos invisibles”.
Qué es la enfermedad y cuáles son sus síntomas
Chikungunya es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados, principalmente el Aedes aegypti, el mismo vector que transmite dengue y Zika.
El ciclo de contagio comienza cuando una hembra pica a una persona infectada y luego transmite el virus a otras al alimentarse de su sangre.
Los síntomas suelen aparecer entre tres y siete días después de la picadura.
El cuadro clínico se caracteriza por fiebre alta de inicio repentino, que puede superar los 39 grados, acompañada por un dolor articular intenso.
Este dolor es uno de los rasgos más distintivos de la enfermedad. Suele localizarse en manos, pies, muñecas y tobillos.
En algunos casos, puede ser tan severo que limita las actividades cotidianas de la persona durante días o incluso semanas.
A esto se suma, en aproximadamente la mitad de los casos, la aparición de sarpullido en la piel. También pueden presentarse dolores musculares, fatiga y malestar general.
Si bien hasta el momento no se reportan cuadros graves en la provincia, desde el sistema de salud insisten en la importancia de no subestimar los síntomas, evitar la automedicación y acudir al centro de salud más cercano ante cualquier sospecha.
Medidas efectivas para el hogar
Sin una vacuna de uso masivo ni un tratamiento específico, la principal estrategia para frenar el chikungunya es la prevención.
Todo se centra en eliminar los criaderos del mosquito en los hogares y espacios comunes.
¿Cuáles son las medidas más efectivas para evitar mosquitos en el hogar? El especialista Medina Barrionuevo aconsejó la siguiente lista:
- Descartar objetos: Retirar latas, botellas abiertas, baldes, neumáticos, electrodomésticos viejos y trozos de plástico o lona.
- Almacenamiento seguro: Si no es posible descartarlos, deben guardarse bajo techo y en posición invertida para impedir que acumulen agua.
- Controlar desagües y rejillas: Se aconseja cubrirlos con tela mosquitera o verter agua hirviendo una o dos veces por semana para eliminar huevos y larvas.
- Mantener las piscinas: Las piletas deben tener cloro y contar con filtrado. Cuando finaliza el verano, se debe evitar que acumulen agua de lluvia. Las piletas de lona deben desarmarse, limpiarse, secarse y guardarse bajo techo.
- Limpiar recipientes: Los contenedores que no puedan eliminarse deben vaciarse cada tres días y lavarse con detergente, frotando sus bordes y paredes. Esto incluye portamacetas, bebederos de mascotas, bandejas de aires acondicionados y floreros.
- Revisar los techos: Las canaletas y desagües deben permanecer libres de hojas o ramas que puedan provocar estancamientos.
Los peligrosos criaderos invisibles
Uno de los principales desafíos es que el mosquito puede reproducirse en lugares cotidianos y muchas veces inadvertidos.
Hasta una simple tapa de botella puede convertirse en un criadero.
También representan un riesgo las canaletas obstruidas, las rejillas, los objetos abandonados en patios o jardines, las cubiertas en desuso y los recipientes en obras en construcción.
A la lista se suman los tanques sin tapa, los bebederos de animales y la bandeja debajo del secaplatos.
Incluso pequeñas irregularidades en superficies donde se acumula agua pueden ser suficientes para que el insecto deposite sus huevos.
Zonas afectadas por los contagios
En los últimos días, se realizaron tareas de fumigación en la zona de Jujuy al 4.000, en la capital tucumana.
Se trata de un área sensible donde ya se han identificado varios casos confirmados de chikungunya.
También se realizaron distintos operativos, casa por casa, en sectores estratégicos del territorio.
Según informó el Ministerio de Salud de la provincia, esto incluyó trabajos territoriales en Estación Aráoz y en el barrio El Bosque.
Finalmente, las autoridades confirmaron que ya se reportaron casos en Villa Mariano Moreno, San Pablo, Banda del Río Salí, Yerba Buena, Concepción, La Madrid, Lules y Leales.