Política
La situación social IFE: el Gobierno analiza mantener el bono de $10.000 de ANSeS para los sectores más vulnerables después de la pandemia
La semana que viene comienza a pagarse la segunda cuota del Ingreso Familiar de Emergencia. Se podría prolongar para las personas que no tienen ninguna ayuda del Estado.
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El primer registro estimó 3,6 millones de beneficiarios. Unos días más tarde, se habían anotado más de 12 millones personas y, dos meses después, lo cobraron 8,5 millones. Esa zona gris que se visibilizó, ese universo que estaba fuera de todo radar oficial, fue el primer impacto del Ingreso Familiar de Emergencia: se comprobó que hay 5 millones de argentinos sin salario, sin jubilación y sin ningún plan social.
Por la incertidumbre sobre cómo será la nueva normalidad y cuánto durarán la cuarentena y, sobre todo, la post pandemia, el IFE se instaló en la agenda del Gobierno como una medida que se mantendrá más allá de lo que dure la crisis por el COVID-19.
Lo que en su diseño original se proyectó como una medida de emergencia, adquirió con el correr de las semanas otro matiz. «Va a continuar hasta que sea necesario que continúe», dicen ahora en el Gobierno.
Según aclaran en la Anses, aún está en estudio qué formato tendrá y cual será su alcance. Ese es el organismo que, por las bases de datos que maneja y por su despliegue territorial, tendrá «las herramientas para evaluar y ejecutar» la continuidad de ese programa.
Como parte del análisis se desliza que tendrá otro nombre, más referido al «ingreso universal familiar», en sintonía con la Asignación Universal por Hijo (AUH). Una variable es que, en el futuro, excluya a los que reciben otro tipo de asistencia o tengan aportes de empleadores, cobren la AUH o sean trabajadoras domésticas, que en esta etapa pueden recibirlo.
El último jueves se firmó el decreto del IFE 2 -el pago correspondiente a mayo- que estuvo precedido por un detalle político: el que lo anunció, vía Twitter, fue el ministro de Economía, Martín Guzmán.
El anuncio había sido planeado el sábado pasado, tras una charla con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y sembró dos señales.
Una: Guzmán, como contó Clarín, quiere dejar de ser «el ministro del canje de deuda» y pesar en otros temas y en otra agenda, y el IFE lo pone en un lugar de ministro con agenda social.
La otra es fiscalista: que la continuidad la haya informado Economía indica que no hay, a priori, tensiones respecto al gasto social, aunque Guzmán no pierde de vista, en ninguna de sus charlas, el renglón del déficit fiscal.
Desde Economía avalan la continuidad de una medida que significó un aporte de 89 mil millones de pesos. La cifra podría, incluso, crecer para la segunda cuota del IFE, que comienza a pagarse este lunes.
¿Cómo seguirá y hasta cuánto? La respuesta es incierta, porque también lo es la extensión de la cuarentena y, además, no se sabe cómo será y qué tiempo demandará recuperar alguna «normalidad» en materia social y económica.
Una posible tercera cuota del IFE, que en el Gobierno consideran inevitable, podría mostrar una merma en la cantidad de beneficiarios, porque se pagará cuando el 85% del país ya haya salido de la cuarentena estricta, con buena parte del sector productivo y comercial ya en marcha.
Sin embargo, el epicentro de la pandemia, la Capital Federal y el Conurbano, sigue con restricciones fuertes a la actividad. El 55,2% de los beneficiarios del IFE viven en el área metropolitana, según un informe de la Secretaría de Política Económica de la cartera que conduce Guzmán.
Para Mercedes D’Alessandro, directora Nacional de Economía, Igualdad y Género, el IFE «mostró cuestiones que estaban bajo la alfombra», a la vez que la pandemia «generó otro tipo de personas, empresas e institucionales vulnerables».
El volumen que tiene el IFE, el programa social de mayor alcance de la historia argentina, se explica porque «mostró a sectores vulnerables que existían» pero, además, alcanzó a los sectores que más golpeó la crisis sanitaria, sobre todo a cuentapropistas e informales, dijo D’Alessandro en declaraciones a radio Del Plata.
Sobre la continuidad del programa, la funcionaria sostuvo que «los que trabajan prefieren seguir haciéndolo y no cobrar el IFE» y detalló que según los datos oficiales, para la mayoría de los beneficiarios los 10 mil pesos del programa son inferiores a sus ingresos habituales.
En la Casa Rosada comparan el IFE con los 2,4 millones de beneficiarios de la AUH y usan esos datos para defender la velocidad con que se pensó -se anunció a días del inicio de la cuarentena total- y se puso en práctica.
Así y todo, hubo un remanente que cobró casi 60 días después de inscribirse y por el nivel de informalidad y el universo de beneficiarios que no están bancarizados, los pagos futuros podrán tener la misma complicación.
Ese grupo es de unos 2 millones de personas y la cifra, por las condiciones globales, puede servir como parámetro para proyectar el universo que podría estar alcanzado por el futuro IFE.
Una de las medidas que tomó el Gobierno, a través del Banco Central, fue disponer la obligatoriedad de que los bancos abran cuentas para los beneficiarios, como un recurso para agilizar el pago.
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Política
Medina Ruiz descartó un intercambio de bebés en el Hospital Regional de Concepción
El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, afirmó que se respetaron los protocolos de identificación, pero admitió deficiencias en la comunicación respecto al sexo del recién nacido.
Publicado
2 horas atrásel
20 agosto, 2026
El Ministerio de Salud de Tucumán descartó que se haya producido un intercambio de bebés en el Hospital Regional de Concepción y brindó una reconstrucción detallada de lo sucedido con la joven que durante todo su embarazo esperaba una niña y, después de una cesárea de urgencia, recibió un recién nacido varón. La explicación oficial sostiene que los mecanismos de identificación entre la madre y su hijo se cumplieron correctamente, aunque reconoce que existieron errores de comunicación y fallas dentro del hospital que serán investigadas mediante un sumario administrativo.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, se trasladó este jueves al hospital de Concepción y encabezó una conferencia de prensa en la que reconstruyó el episodio ocurrido el pasado 14 de agosto. Su principal definición fue que, de acuerdo con la documentación, los registros y los procedimientos revisados hasta ahora, no existen elementos que permitan sostener que el bebé haya sido cambiado.
La historia comenzó cuando una joven de 22 años llegó al establecimiento para realizarse un control de embarazo. Durante la consulta, los profesionales detectaron una situación que podía comprometer seriamente la vida del bebé: la frecuencia cardíaca fetal había descendido hasta los 65 latidos por minuto, cuando los valores habituales se encuentran entre 120 y 160.
Frente a esa emergencia, el personal actuó para estabilizar al bebé. Según Medina Ruiz, se administró oxígeno a la madre y los latidos lograron recuperarse hasta los 135 por minuto. Inmediatamente después se decidió trasladarla al quirófano para realizar una cesárea de urgencia. El nacimiento se produjo a las 11.45.
El ministro explicó que el recién nacido estaba en buenas condiciones generales, aunque había nacido rodeado de líquido con meconio, circunstancia que también exigía atención debido al riesgo de aspiración. Luego fue trasladado al sector de recepción del recién nacido, donde recibió las primeras atenciones y fue higienizado antes de continuar con el procedimiento hospitalario.
La confusión que posteriormente desató la preocupación de toda la familia tenía un antecedente decisivo. Durante el embarazo, la madre había realizado dos o tres ecografías en establecimientos privados y, según la información verbal que había recibido, esperaba una niña. La familia había preparado ropa femenina e incluso tenía elegido el nombre.
Según la reconstrucción oficial, después de la cesárea el protocolo quirúrgico dejó asentado que el bebé nacido era varón. Sin embargo, esa información no fue correctamente transmitida a las distintas personas que intervinieron posteriormente en la atención de la madre y del recién nacido.
Medina Ruiz reconoció que allí se produjo uno de los puntos críticos del episodio. El bebé pasó por el sector de recepción, fue higienizado y se le colocó el pañal. La expectativa previa de que se trataba de una niña, sumada a la ropa preparada por la familia, habría contribuido a que la equivocación no fuera advertida inmediatamente.
“No es fácil confundir el sexo de un recién nacido”, reconoció el ministro, quien remarcó que en el protocolo confeccionado durante la intervención quirúrgica figura expresamente que se trataba de un varón. También explicó que el equipo que realizó la cesárea y los profesionales que posteriormente recibieron al bebé pertenecían a sectores diferentes, lo que habría provocado una falla en la transmisión de la información.
Horas después, cuando la familia cambió el pañal del recién nacido, advirtió que era varón. Allí comenzó una situación de enorme incertidumbre, porque los padres habían atravesado todo el embarazo convencidos de que esperaban una niña.
La explicación oficial sostiene, por lo tanto, que el problema central no habría sido un intercambio de recién nacidos, sino una cadena de errores de comunicación sobre el sexo del bebé, en un contexto en el que las ecografías previas habían generado la expectativa de que nacería una mujer.
Salud reconoció que esos errores no debieron producirse. Por ese motivo, se abrió un sumario administrativo interno para determinar exactamente en qué momento se produjo la falla, quiénes participaron y qué responsabilidades corresponden. El expediente también fue remitido al área jurídica del Siprosa.
La investigación no quedó limitada al ámbito sanitario. La Justicia intervino esa misma noche y fiscales se presentaron en el Hospital Regional de Concepción. Según Medina Ruiz, pudieron tomar declaración a los profesionales que habían participado de la cesárea porque todavía se encontraban cumpliendo la guardia de 24 horas.
El ministro pidió disculpas públicamente por lo ocurrido y aseguró que el sistema sanitario provincial se encuentra a disposición de la investigación judicial.
Sin embargo, la explicación oficial no terminó de despejar las dudas de la familia. Durante la conferencia de prensa, el abuelo del bebé cuestionó algunos puntos de la reconstrucción y aseguró que su hija sufrió un fuerte impacto psicológico.
El hombre afirmó además que la madre y el recién nacido no permanecieron juntos durante todo el proceso y sostuvo que las pulseras identificatorias fueron cortadas. También señaló que existiría documentación en la que inicialmente figuraba “femenino” y posteriormente se corrigió por “masculino”.
Precisamente por esas dudas, la Justicia dispuso la realización de pruebas de ADN, consideradas la herramienta definitiva para determinar científicamente que el recién nacido entregado a la joven es efectivamente su hijo.
Medina Ruiz aseguró que el propio Ministerio de Salud tiene interés en que ese resultado despeje cualquier sospecha. “Lo que queremos asegurar es que se trata del hijo de esta señora. Somos los primeros interesados en que se sepa la verdad”, afirmó.
Uno de los puntos centrales de la explicación oficial estuvo relacionado justamente con los mecanismos de identificación. El ministro detalló que la madre recibe un brazalete identificatorio, se registra su huella digital y sus datos personales, mientras que al recién nacido se le toma la huella plantar en el mismo documento. Antes del alta, esos datos deben ser nuevamente verificados.
A partir de la revisión realizada, Salud sostiene que esos pasos se cumplieron. “Tenemos certeza de que los procesos fueron los adecuados”, aseguró Medina Ruiz.
El Gobierno provincial también revisó otros elementos que considera determinantes para descartar un intercambio. De acuerdo con el ministro, existen cámaras de seguridad en la salida del quirófano, en el área de recepción de recién nacidos y en los pasillos del establecimiento.
Pero el dato que Salud considera más contundente es que no se produjo otro nacimiento en ese mismo momento. Según Medina Ruiz, esa circunstancia prácticamente elimina la posibilidad material de que dos recién nacidos hayan sido confundidos.
“No hubo otro parto en ese momento, así que no hay ninguna posibilidad de que haya habido, ni siquiera intencional ni no intencional, un cambio u otro tipo de suceso”, sostuvo el titular de la cartera sanitaria.
Sobre las ecografías que durante el embarazo habían señalado que se trataba de una niña, Medina Ruiz explicó que la ecografía es un estudio complementario y puede presentar errores en la determinación del sexo fetal. Para Salud, el dato objetivo es el registrado durante la cesárea: nació un varón.
De esta manera, la posición oficial diferencia claramente dos cuestiones. Por un lado, Salud reconoce que existieron errores que no deberían haber ocurrido, particularmente en la comunicación y en la información transmitida a la familia. Por otro, sostiene que hasta ahora no existe ninguna evidencia de un intercambio de bebés y que los mecanismos formales de identificación permiten establecer la trazabilidad entre la madre y el recién nacido.
De todos modos, será el resultado del ADN ordenado por la Fiscalía el que permitirá terminar definitivamente con la incertidumbre de los padres. Salud incluso ofreció la posibilidad de realizar un segundo análisis si fuera necesario.
Mientras avanza el sumario administrativo y continúa la investigación judicial, la madre y el bebé ya se encuentran en su domicilio y reciben seguimiento sanitario.
Medina Ruiz buscó finalmente transmitir tranquilidad y remarcó que se trata de una situación excepcional dentro del sistema. Según señaló, los establecimientos sanitarios provinciales atienden más de 1.000 partos mensuales y episodios de estas características no forman parte de la práctica habitual.
El caso, sin embargo, todavía tendrá un capítulo decisivo: la prueba genética deberá confirmar de manera científica la identidad del recién nacido. Hasta entonces, la explicación oficial sostiene que no existió un intercambio de bebés, admite graves fallas de comunicación y mantiene abierto un sumario para establecer responsabilidades por un episodio que provocó angustia e incertidumbre en toda la familia.
Política
La Policía custodiará con operativos especiales las batallas de “farmear aura” en Tucumán
Desde la fuerza de seguridad dejaron en claro que existe libertad para participar de estas reuniones, pero dentro de los límites establecidos por la ley. La Policía intervendrá ante cualquier situación que implique desórdenes, interrupción del tránsito o daños al patrimonio público.
Publicado
2 horas atrásel
20 agosto, 2026
Las convocatorias se multiplicaron en redes sociales y generaron preocupación entre las autoridades. La Policía confirmó que vigilará los encuentros y advirtió que actuará ante disturbios, cortes de tránsito o daños en espacios públicos.
Las llamadas batallas de “farmear aura” llegaron a Tucumán y ya encendieron las alertas de las autoridades. Ante las distintas convocatorias que comenzaron a circular en redes sociales, la Policía de Tucumán confirmó que desplegará operativos especiales en espacios públicos para prevenir incidentes.
El subjefe de la fuerza, Roque Yñigo, aclaró que las reuniones no estarán prohibidas, aunque serán monitoreadas de cerca. El objetivo, según explicó, es identificar a quienes organizan las convocatorias y garantizar que los encuentros se desarrollen sin situaciones que puedan derivar en delitos o contravenciones.
Qué hará la Policía durante las convocatorias
Yñigo señaló que se dispondrá personal policial, incluido personal de Infantería, en los lugares donde se concreten las reuniones. La intención será prevenir enfrentamientos y controlar que quienes participen respeten las normas de convivencia y circulación.
La advertencia de las autoridades es concreta: quienes provoquen desórdenes, interrumpan el tránsito o dañen el patrimonio público serán detenidos y puestos a disposición de la Justicia. De esta manera, la Policía busca diferenciar entre una actividad recreativa y cualquier conducta que pueda convertirse en un problema de seguridad.
Una convocatoria que generó preocupación
El despliegue policial comenzó a analizarse luego de que aparecieran diferentes convocatorias en redes sociales. Una de ellas había sido anunciada para el martes en la cancha de básquet de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), aunque desde la institución aclararon que el espacio no había sido autorizado para ese encuentro.
Posteriormente aparecieron nuevas invitaciones y algunas incluso ofrecían premios en dinero en efectivo para los ganadores. Frente a este escenario, los investigadores buscan determinar quiénes están detrás de las convocatorias y anticiparon que los organizadores estarán bajo seguimiento.
Qué son las batallas de “farmear aura”
La expresión “farmear aura” nació principalmente entre adolescentes y jóvenes y combina el término “farmear”, utilizado para referirse a acumular o conseguir algo, con “aura”, una palabra que en las redes sociales se relaciona con el carisma, la actitud, la presencia o el nivel de atractivo social de una persona.
Las denominadas batallas consisten en competencias informales en las que dos o más participantes buscan destacarse frente al público mediante acciones llamativas, divertidas, habilidosas o consideradas “épicas”. El objetivo es conseguir la mayor cantidad de “aura” y convertirse en el ganador de la jornada.
El antecedente que preocupa a las autoridades
La tendencia ya se replicó en distintas ciudades argentinas. Uno de los casos que generó mayor repercusión ocurrió recientemente en Mar del Plata, donde una convocatoria de este tipo terminó en una batalla campal.
Ese antecedente explica, en parte, la decisión de reforzar la presencia policial en Tucumán. Por ahora, las autoridades no buscan impedir las reuniones, pero dejaron claro que habrá intervención inmediata si las competencias terminan en violencia, daños o alteraciones del orden público.
Qué deben saber los padres
El término “farmear aura” surge de la combinación de dos conceptos centrales en la cultura digital. Por un lado, está el verbo “farmear”, tomado del inglés “to farm”, habitual en videojuegos como League of Legends y Pokémon Unite para describir la acción de repetir tareas y acumular recursos o experiencia. Por otro, aparece “aura”, que en el lenguaje de la Generación Z representa el conjunto de atributos simbólicos que una persona proyecta: carisma, seguridad, magnetismo, estilo.
Las batallas de “farmear aura” se consolidan como una tendencia viral entre adolescentes, redefiniendo la búsqueda de reconocimiento y prestigio“En la vida social todos hacemos en alguna medida una presentación de nosotros mismos frente a los demás. Elegimos qué mostrar, qué ocultar, qué gestos nos representan. Esta es una versión contemporánea, juvenil, de una presentación social del yo. La palabra farmear, que está en los videojuegos, introduce esta idea actual de que el prestigio aparece casi como algo que uno puede acumularlo, perderlo, contabilizarlo”, detalló Wainstein, quien dirige la Especialización en Psicología Clínica Sistémica de la UBA.
De los videojuegos a la vida real: cómo se “farmea aura” en redes y en la calle
La viralización de este fenómeno se produjo a través de plataformas como TikTok, Instagram y X, donde los usuarios empezaron a utilizar frases como “+1000 de aura” o “perdió aura” para comentar y calificar comportamientos. La lógica es sencilla: cada acción puede sumar o restar aura, casi como si la reputación funcionara como un marcador de videojuego. Una respuesta ingeniosa, una pose original o una actitud segura pueden convertirse en formas de “ganar aura”, mientras que situaciones embarazosas o intentos fallidos de destacarse suelen interpretarse como “pérdida de aura”.
El impacto de la tendencia trascendió el mundo virtual. Durante 2026, comenzaron a organizarse batallas de farmear aura en plazas y espacios públicos de Brasil, Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay. En estos encuentros, dos jóvenes se enfrentan cara a cara y buscan proyectar la mayor presencia posible a través de poses, miradas, movimientos y referencias a memes o figuras deportivas. El público —con aplausos y vítores— decide quién “farmeó” más aura.
La tendencia de farmear aura se viralizó en redes sociales con videos de jóvenes que hacen batallas en la calle.
Carisma y prestigio: una competencia social sin riesgos físicos
A diferencia de otros desafíos virales que circularon en redes, las batallas de farmear aura no implican riesgos físicos ni actividades peligrosas. La competencia gira en torno a la actitud, el control de la imagen y la capacidad de sostener la compostura bajo presión. “Lo más importante en farmear es el carisma, subir el carisma, mostrar carisma, lograr carisma. Y hasta esto aparentemente no entraña ningún peligro”, afirmó Campos Cervera.
Entre los gestos más populares de estas competencias se encuentran el “six-seven” —que consiste en levantar ambas palmas y moverlas de forma alternada, asociado al rapero Skrilla y a memes de la NBA—, las poses “sigma”, referencias a celebraciones de Lionel Messi, movimientos de “mewing” (técnica para realzar la mandíbula) y caminatas deliberadas llamadas “aura walk”.
Redes sociales y la nueva lógica de la reputación
Las redes sociales han acelerado y amplificado el proceso de construcción de identidad y prestigio. Antes, la reputación se forjaba en ámbitos presenciales y de manera más lenta. Ahora, el proceso es visible, evaluable y cuantificable a través de likes, seguidores y visualizaciones. Según Wainstein, “el influencer es el paradigma de todo esto. Tienen indicadores públicos de reconocimiento”.
La tendencia responde a una necesidad de pertenencia y validación en un contexto donde los vínculos sociales presenciales se han vuelto más frágiles. “El reconocimiento de los otros es importante porque es constitutivo de nuestra identidad. Uno aprende quién es en buena medida a través de cómo es visto y respondido por los demás”, agrega el psicólogo.
Hasta el momento, tanto Campos Cervera como Wainstein coinciden en que este tipo de desafíos no presenta riesgos graves para los jóvenes y representa una competencia de habilidades sociales más que una búsqueda de popularidad vacía. Se trata de una práctica donde la creatividad, la actitud y la capacidad de sostener una imagen segura cobran protagonismo, desplazando viejos códigos y abriendo paso a otras formas de interacción y disputa simbólica.
Política
Sindicatos y organizaciones sociales protestarán por el creciente endeudamiento familiar
La movilización fue anunciada por la Confederación General del Trabajo (CGT) la semana pasada y rápidamente se sumaron las dos CTA (de los Trabajadores y la Autónoma) y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), entre otras organizaciones.
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12 horas atrásel
20 agosto, 2026
La morosidad récord crece en las preocupaciones de familias y bancos. Para meter presión, las tres centrales sindicales y organizaciones sociales marchan este jueves a las 14 hasta el Ministerio de Economía para visibilizar la problemática que afecta a casi 6 millones de personas. Apuntan contra el Gobierno y piden cambiar las políticas económicas. Advierten que la mayoría de los créditos son para «para cubrir costos básicos cotidianos (alimentos, servicios, alquileres y medicamentos) a tasas de interés altísimas».
La movilización fue anunciada por la Confederación General del Trabajo (CGT) la semana pasada y rápidamente se sumaron las dos CTA (de los Trabajadores y la Autónoma) y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), entre otras organizaciones. Se decidió tras la postura prescindente del Gobierno y la polémica frase del presidente Javier Milei: «Nadie les puso una pistola en la cabeza». Más cauto, el ministro de Economía Luis Caputo reiteró en los últimos días que es «un tema entre privados» y que se solucionará paulatinamente entre bancos y deudores. Los sindicatos no confían en ello.
Las razones de las tres centrales sindicales
En un hecho inédito, las tres centrales sindicales realizaron el miércoles en la sede de la CGT una conferencia de prensa conjunta para explicar las razones de la movilización. Distanciadas en otra época, decidieron confluir para reclamarle a un Gobierno que cerró todas las puertas para un diálogo, incluso a los sectores más dialoguistas de la CGT.
Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT explicó por qué marchan hasta el Ministerio de Economía: “cuando la deuda es para poder comer es un problema social, un problema de economía y un problema de gobierno, lo que quiere decir que acá hay dos culpables y dos responsables: el Presidente y el ministro de economía”.
Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP, reafirmó el análisis de que no es «un tema entre privados»: “La deuda no es un tema individual, es una deuda colectiva. Un pueblo endeudado es consecuencia de las políticas de gobierno que defiende a los poderosos que no pierden nunca”. / Ámbito
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