En la noche de ayer, Daniela Cortés, la pareja de Sebastián Villa uno de los campeones con Boca de la última Superliga Argentina, denunció al jugador por violencia de género con durísimas imágenes.
La colombiana usó las redes sociales para mostrar lo que está pasando con desesperación y mucha angustia, al asegurar que teme no tan solo por su vida sino también por la de su familia, ya que habría sido amenazada.
«Lamentablemente me toca hacer esto hoy, porque ya no aguanto más!! Fueron 2 años viviendo juntos de muchos sufrimientos en los cuales perdoné y perdoné golpes esperando un cambio de parte de él y nunca pasó! Hay amenazas y todo diciendo que me va a dañar la vida y la de mi familia llamando a personas malas que trabajan en mi ciudad haciendo que solo entre en desesperación al ver a mi familia en peligro. Hago esto por miedo porque este hombre quien lo ve en redes o prensa como si fuera un hombre sabio y habla con madurez pero la realidad es otra», inicia en un video Cortés.
«Un maltratador tanto físico como psicológico. Y mucha gente está de testigo! No entiendo una persona “profesional” cómo es capaz de hacer tanto daño y que porque tiene malas amistades sólo se dedica a amenazar y humillar. Siento un dolor muy grande tener que estar en un país que no conozco y donde estoy sola sin mi familia y no poder viajar y salir corriendo, Con miedo de que pase algo con mi vida y la de mi familia. Este es el verdadero Sebastián Villa, el que maltrata mujeres, porque no he sido la única. Yo sólo le pedí a él y a sus empresarios ayuda para poder viajar a mi país y estar con mi familia y mi hija, es lo único que necesito en estos momentos, Ya no aguanto más, me siento frustrada ante esta situación. No tengo otra opción por el bienestar de toda mi familia porque él es capaz de hacer cualquier cosa, no saben la clase de hombre que es…», agregó.
Haciendose eco de esta lamentable denuncia, ya hay hinchas del «xeneize» que piden la inmediata desvinculación de Villa del club, aunque el goleador trató de limpiar su imagen y habló.
«Hola buenas noches para todos, les habla Sebastián Villa. Bueno a raíz de lo que se está viendo en las redes sociales, quería decirles que yo tengo mi madre, hermanas, primitas, sobrinitas, tengo mujeres en mi familia, Aclararles de que no estoy en mi casa y que no sé con qué intención se está publicando lo que se publicó. A partir de mañana empezaré a aclarar la situación con las personas indicadas. Una feliz noche para todos», aseguró en un video publicado en Instagram.
El argentino giró en 1:12.800 en su primer intento, tuvo problemas en la segunda salida a pista y no logró mejorar sus registros. Eso lo empujó al 14° lugar. Su compañero Gasly, que llevó el A526 con mejores, no tuvo un rendimiento demasiado superior en esta qualy. El francés, que giró en 1:12.616, también quedó afuera de Q2.
Alex Albon de Williams (16°), Esteban Ocon de Haas (15°), Franco Colapinto de Alpine (14°), Nico Hülkenberg de Audi (13°), Yuki Tsunoda de Racing Bulsl y Pierre Gasly de Alpine (11°) son los seis eliminados en esta tanda.
Colapinto, que tuvo un registro 0.184 más lento que Pierre, quedó a 0.275 de avanzar a Q3 con el tiempo de corte que firmó Arvid Lindblad en el 10° lugar con su Racing Bulls. Gasly, por su lado, no logró avanzar por 0.091
Atlético empató 0 a 0 con el líder Instituto en el José Fierro
Con este resultado, el Decano acumula 9 puntos, ubicándose en la 5 posición, mientras que La Gloria tiene 13 unidades y por ahora es líder en la zona A.
Atlético Tucumán e Instituto terminaron empatando sin goles en un encuentro válido por la fecha 6 del Torneo Clausura 2026.
El cotejo entre los dirigidos por Julio César Falcioni y los cordobeses, se disputó en el estadio Monumental José Fierro.
Con este resultado, el Decano acumula 9 puntos, ubicándose en la 5 posición, mientras que La Gloria tiene 13 unidades y por ahora es líder en la zona A.
Dos estilos bien marcados, una misma historia: ninguno pudo imponerla. Atlético Tucumán e Instituto se repartieron la pelota, las intenciones y las pocas situaciones, pero terminaron chocando contra sus propias limitaciones y firmaron un 0-0 que dejó más conforme al que llegó para cuidar el arco que al que quiso jugar con la pelota.
Falcioni volvió a mostrar qué quiere de su Atlético: orden, bloques cortos y paciencia para esperar el momento de atacar. El Decano arma sus equipos de atrás hacia adelante y los números empiezan a darle la razón. En seis fechas, solamente recibió goles en una. Otra valla invicta para un equipo que tiene claro dónde construir su identidad. El problema aparece del otro lado: todavía le cuesta encontrar peso en los metros finales. Los delanteros no terminan de responder y el gol sigue siendo una cuenta pendiente.
Enfrente estuvo Instituto, el equipo del Traductor Flores, con otra propuesta. La Gloria quiere tener la pelota, hacerla circular y controlar los partidos desde la posesión. Pero esta vez tampoco consiguió transformar esa intención en peligro. Entre un Atlético que esperaba y un Instituto que no encontraba cómo romperlo, el partido se fue quedando sin caminos.
El dato lo pinta casi de cuerpo entero: apenas hubo cuatro remates al arco en 90 minutos. La más clara fue para Instituto, cuando Alex Luna sacó un remate que terminó estrellándose contra el palo. Poco más. Demasiado poco para dos equipos que llegaban arriba y que, en teoría, tenían argumentos para ofrecer algo más.
El partido también tuvo su capítulo con el VAR. A los 32 minutos del segundo tiempo, Nicolás Laméndola había sido expulsado por Andrés Merlos tras recibir la segunda amarilla por una infracción sobre Matías Gallardo. Pero el VAR llamó al árbitro: al revisar la acción, Merlos entendió que el contacto merecía otra interpretación y corrigió su decisión. Roja afuera. Atlético siguió con once y el partido recuperó su equilibrio.
Después, nada. Instituto siguió siendo el equipo que quiso tener la pelota y Atlético, el que esperó su oportunidad. Pero ninguno logró llevar el partido a su terreno. El empate terminó siendo la consecuencia lógica de dos propuestas que esta vez quedaron neutralizadas.
Para Instituto, el 0-0 tiene el premio de sostenerlo en la cima de la Zona A. Para Atlético, el punto lo deja quinto en la Zona B y confirma algo que Falcioni viene construyendo: una defensa que ya parece garantía. El Decano no concede, pero necesita empezar a encontrar la llave del gol.
Porque atrás, Atlético está cada vez más firme. Ahora le falta lo más difícil: empezar a lastimar. /Olé
Graneros ganó en Ciudadela y es campeón del torneo de la Liga Tucumana de Fútbol. LOS GOLES
Venció 2 a 0 a Concepción FC en la reanudación de la final del torneo anual tras los incidentes del pasado domingo. La prensa y los hinchas no pudieron presenciar el encuentro, que solo fue transmitido por Canal 10.
En una tarde de reencuentros y tensión soterrada, Deportivo Graneros aprovechó la superioridad numérica con la que inició la segunda mitad de la final de la Liga Tucumana de Fútbol y se impuso con claridad sobre Concepción FC en la Ciudadela. El partido, que llegó a esta instancia luego de la suspensión por los incidentes registrados en Aguilares la semana anterior, se disputó en un clima atípico: sin prensa y sin público.
El equipo dirigido por Hugo Corbalán consiguió la victoria por 2 a 0, resultado construido en la primera etapa con las anotaciones de Vásquez y Mercado. Esos goles le dieron a los verdes la tranquilidad necesaria para manejar el resto del encuentro, sobre todo después de que el rival comenzara la segunda mitad con un hombre menos por la expulsión que dejó a Concepción FC sin su arquero titular, una sanción derivada de los incidentes del fin de semana anterior.
La escena de la reanudación presentó una postal inusual para una final: el silencio de las tribunas y la ausencia de acreditaciones periodísticas. Pese a ese marco, el juego respondió con una lectura ordenada de parte de Deportivo Graneros, que supo esfumar cualquier intento de reacción por parte de los visitantes y cerró el ciclo anual con la obtención del título local.
Con esta consagración se cierra una temporada marcada por la controversia y la interrupción: primero la final fallida en Aguilares y luego la conclusión en la Ciudadela, en la que el verde se impuso y alzó la copa. El festejo, contenido por el protocolo y la ausencia de hinchadas, deja a Deportivo Graneros como campeón de un torneo que quedará recordado tanto por lo deportivo como por los hechos extrafutbolísticos que lo condicionaron.