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Salud

Un grupo de científicos argentinos comparó las tres vacunas contra el COVID-19 que se están aplicando

Se tuvo acceso a un trabajo de investigación sobre los hallazgos de Pfizer/BioNTech, Moderna y Sputnik V. Sobre esta última remarcan la falta de documentación sobre la Fase 3 y cuestionan su temprana aprobación

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La apuesta de estas tres vacunas contra el COVID-19 –Pfizer-Biontech (EEUU-Alemania), Moderna (EEUU) y Sputnik V (Rusia)– continúa con su incansable carrera de obstáculos, a pesar de las aprobaciones recibidas de las distintas agencias y organismos de regulación. Hasta hoy, el sello aprobatorio ocurrió bajo el contexto y uso de emergencia, tal como lo establece la actual pandemia global por el virus SARS-COV-2.

Elaborado por dos prestigiosas científicas argentinas, ellas son Mirna Biglione, médica especialista en Alergia e Inmunología del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (INBIRS UBA-CONICET) desde Buenos Aires, Argentina; y Laura Bover, doctora en Biología Celular, Oncología, y Química Biológica de la UBA, desde la Universidad de Texas, Estados Unidos. Las científicas y sus equipos recopilaron datos obtenidos hasta el 1 de enero 2021 y compararon su eficacia, componentes y contraindicaciones.

En diálogo exclusivo desde Texas, la doctora en Biología Celular Laura Bover explicó: “Los datos que relevamos los obtuvimos de las referencias que figuran al pie de la tabla, analizando documentos y sitios web de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), de un documento llamado “Lineamientos” publicado por el Ministerio de Salud de Argentina e información que presenta el sitio web de Gamaleya para Sputnik V”.

En el sitio web de la FDA no tienen trabajos científicos de Sputnik en Fase III. Sólo hay una nota de Reuters y esos mismos datos son los que publica la cartera sanitaria local y el gobierno argentino”, alertó Bover, aunque apuntó que “afirman desde Gamaleya que próximamente los compartirán”.

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De acuerdo a Bover, quien es actualmente directora del laboratorio de Anticuerpos Monoclonales del M.D. Anderson Cancer Center, el hospital número uno en el mundo para tratamientos contra el cáncer y lidera un grupo internacional de 60 científicos e investigadores que estudia la utilización del plasma de pacientes recuperados de COVID-19 como forma de tratamiento, “los porcentajes presentados se muestran así, como porcentajes pero no están los datos demográficos de los participantes en el estudio. Como si aparecen en las publicaciones de The New England Journal of Medicine (NEJM), la revista científica de alto impacto donde se publicaron los Fase III de Pfizer-Biontech y de Moderna. También allí se publicaron los datos del estudio clínico sobre plasma del Hospital Italiano. Gamaleya se supone que está preparando un estudio similar”.

Las diferencias también las vimos en las autorizaciones de uso de emergencia, realizadas para Moderna y Pfizer por FDA en USA y algunos otros países. Sputnik fue aprobada tempranamente en Rusia y autorizada para uso de emergencia en Argentina”, añadió.

Mirna Biglione, desde Buenos Aires, y médica especialista en Alergia e Inmunología, del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS) UBA-CONICET, explicó en referencia a la dificultad de compilar los datos oficiales y científicos de las vacunas: “cuando los datos de Fase III están publicados en revistas internacionales de referencia como lo es en este caso el NEJM, uno cuenta con datos fidedignosPor el momento se cuenta con una publicación para la vacuna Sputnik V en una revista internacional pero de Fase I y II, faltarían los de Fase III. Hay que considerar otra situación, que los datos muestran que los participantes tanto en el caso de Moderna como de Pfizer son más respecto a los que formaron parte de Sputnik V”.

“En la Argentina contamos con los documentos que brinda el Ministerio de Salud, y en la página del Centro Gamaleya hay información que brinda Reuters, pero no contamos con datos tan exhaustivos en el caso de Sputnik V como sucede con Moderna/NIH y Pfizer/BioNTech, seguramente próximamente los publicarán”, añadió

Para la investigadora del INBIRS, no debemos olvidarnos que estamos ante una pandemia, las personas están cansadas. Ya son muchos días, vivimos cuarentenas y en algunos casos cuesta tomar conciencia en lo que respecta a los hábitos de protección individual: cómo usar de manera correcta el barbijo cuando uno no ve al virus. “Nuestro enemigo es invisible y la mayoría de las personas que se infectaron cuentan que tuvieron síntomas leves y eso no ayuda para que se tome conciencia de la importancia de lo que implica la enfermedad, especialmente para los médicos, enfermeros, ambulancieros, camilleros; aquellos que están viendo la otra cara de la moneda, la realidad del contacto con pacientes en terapia intensiva, moderados, graves o severos que siguen falleciendo en todo el mundo y aquí en la Argentina también”, aseveró Biglione.

“Estamos viviendo una situación nuevamente complicada y difícil en la Argentina, y por ello en este contexto debemos considerar que el avance científico que hubo con el desarrollo de vacunas más avanzadas que están dando una eficacia mayor al 90% es un gran logro y es la herramienta que tendremos a mano, pero que recién estamos comenzando a utilizar”, analizó.

De acuerdo a la investigadora del INBIRS “No estamos aún vacunados, el virus está entre nosotros, cada vez hay más casos; por eso, el cuidado y la prevención son más clave que nunca: hay que hacer hincapié en preservar a los grupos de riesgo, mayores de edad, personas con comorbilidades como diabetes, obesidad, enfermedad cardíaca, pulmonar crónica, inmunodeficiencia, trasplantados, entre otras”.

Las investigadoras Bover-Biglione compararon los puntos más importantes de estos inoculantes, como la eficaciatipo de tecnología aplicadacomponentesadvertencias y reacciones adversas/limitaciones de cada plataforma. Aquí un detalle de la información de los cuadros:

Tras la información veraz

El primer ítem al que se refirieron fue la eficacia general en la prevención de infección sintomática, a partir de los datos obtenidos del análisis de los estudios de Fase III en curso. La vacuna de Moderna, que cuenta con una autorización de la Unión Europea (UE), de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) a partir de la publicación científica basada en los resultados parciales de Fase III multicéntrico en varios países del mundo al igual que la de Pfizer, mostró una eficacia del 94,1%, con 30.420 participantes, 8 semanas de seguimiento y aprobación al finalizar la Fase III. Cabe señalar que hasta ahora la vacuna del laboratorio de Moderna -en Massachusetts- solo prevé su fabricación para el territorio de los Estados Unidos.

Por su parte, la vacuna de Pfizer-BioNTech registró una eficacia de 95%, con 43.448 participantes, 8 semanas de seguimiento y aprobación definitiva al culminar la Fase III.

En el caso de la vacuna rusa Sputnik V, fue de 91,4%, con 22.714 personas en el ensayo, 3 semanas de seguimiento. Este inoculante fue aprobado en Rusia. “En nuestro país, la vacuna Sputnik se ha aprobado con el acceso a datos que aún no han sido publicados con datos de Fase II que no han sido publicados en revistas cientificas”, mencionaron ambas investigadoras, que confeccionaron los cuadros comparativos para el INBIRS.

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En la eficacia en condiciones preexistentes Moderna informó tener 90,9%, Pfizer 95,3% y en el caso de la vacuna de Gamaleya el dato es desconocido hasta el momentoen mayores de 65 años 86,4%, 94,7% y desconocido (en curso) respectivamente. En relación a la prevención del COVID-19 severo, la de Moderna mostró una efectividad del 97%, Pfizer 88,9% y Sputnik V 100%.

En el caso de las hospitalizaciones por el nuevo coronavirus, la vacuna de Moderna mostró un 89%, 100% de efectividad en el caso de Pfizer y desconocido en la de Gamaleya¿Estas 3 vacunas previenen la infección asintomática? En Moderna, posiblemente, aunque hay poca evidencia, y es un dato desconocido para la de Pfizer y Sputnik V. Tanto en la prevención de la transmisión como en la duración de la inmunidad la información en las 3 es desconocida. “Estos estudios clínicos requieren un seguimiento de hasta d y un número elevado de participantes para concluir observaciones más precisas”, advirtieron las investigadoras.

De acuerdo a lo por Biglione, “existen más datos al día de hoy para las vacunas que publicaron sus resultados de Fase III en NEJM, Pfizer y Moderna, para los efectos adversos, más poblaciones estudiadas, una mayor cantidad de voluntarios incluidos que para la vacuna Sputnik V” y agregó: “Vamos a tener que esperar un tiempo para ver cómo evolucionan los resultados de estos ensayos de Fase III en el caso de todas las vacunas, ya que cabe destacar que están aprobadas para uso de emergencia”.

“Desde el Centro Gamaleya no mostraron aún pruebas suficientes, pero probablemente las tengan. No obstante la OMS sugiere que para que sea valedera una evaluación deben seguirse por al menos 2 meses a los voluntarios de la fase III”, insistió Laura Bover desde Texas, Estados Unidos.

Tres vacunas aprobadas contra el COVID-19

Tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer cuentan con tecnología ARNm de proteína spike S viral (ARN mensajero, lleva la información para que nuestras células sinteticen la proteína). Sputnik se vale de dos adenovirus (Ad) humanos transportadores de ADN (es decir material genético-gen que lleva la información de la proteína spike S).

Las 3 vacunas se administran a partir de una inyección intramuscular, en dos dosis idénticas en el caso de Moderna y Pfizer y dos diferentes (Ad26 y Ad5) en el caso de Sputnik VModerna tiene un tiempo entre dosis de 4 semanas mientras que Sputnik y Pfizer 3 semanas.

El almacenamiento requerido para Moderna es -20°C en freezer regular, Pfizer -70°C en freezer ultra frío y en Sputnik V -20 Celsius, freezer regular, 2-8 Celsius, liofilizada y líquida.

La vacuna de Moderna está pensada para un rango etario de mayores de 18 años, la de Pfizer para mayores de 16 y la de Gamaleya de 18 a 60 años.

Las reacciones adversas más comunes en los 3 casos fueron dolor, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la inyección, cansancio, dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, dolor muscular y en articulaciones, náuseas, ganglios linfáticos inflamados, síntomas seudogripales y malestar generalEn Moderna, 21,5% de los eventos adversos severos fueron en vacuna y 4% en placebo; en Pfizer 8,8% y 2,1% respectivamente y en Sputnik V los datos son insuficientes al 1 de enero de 2021.

Las precauciones a tener en cuenta en la de Moderna y Pfizer son ante embarazo o sospecha del mismo en personal del área de salud con riesgo, pacientes trasplantados (órganos sólidos) y ante reacciones alérgicas previas severas (anafilaxia) a alimentos, una vacuna, o a otra medicación. Para las 3 vacunas, las advertencias son para personas con COVID-19 previo y tratamientos con anticuerpos monoclonales o plasma, en donde se debería esperar 90 días, vacunas previas más de 14 días (Moderna y Pfizer) y 28 días (Sputnik V), medicaciones que se estén tomando y patologías no mencionadas por insuficiente número de casos estudiados y se aconseja en cada caso consultar con médico de cabecera si es recomendable recibir la vacuna. “Los ensayos clínicos de Fase III concluirían luego de un seguimiento de seis meses, en total dos años”, aseveraron.

El interior de las vacunas

En cuanto a los componentes de las inoculaciones, la de Moderna está compuesta por ARNm (ácido ribonucleico mensajero), lípidos (SM-102, polietilenglicol [PEG] 2000 dimiristoil glicerol [DMG], colesterol y 1,2-diestearoil-sn-glicero-3-fosfocolina [DSPC]), trometamina, clorhidrato de trometamina, ácido acético, acetato de sodio y sacarosa.

Pfizer, por ARNm, lípidos ((4-hidroxibutil) azanodiil) bis(hexano-6,1-diil) bis(2- hidroldecanoato), 2 [(polietilenglicol [PEG]-2000]-N,N-ditetradecilacetamida, 1,2-distearoil-sn-glicero-3-fosfocolina y colesterol), cloruro de potasio, fosfato monobásico de potasio, cloruro de sodio, fosfato dibásico de sodio dihidratado y sacarosa.

En el caso de Sputnik V, Adenovirus 26 y 5 con ADN, Tris (hidroximetil aminometano); cloruro de sodio; sacarosa; cloruro de magnesio hexahidrato; sal sódica dihidrato de EDTA; polisorbato; etanol; 95 % de solvente para preparaciones inyectables hasta 0,5ml.

Máximas y contracara de inocular

De acuerdo a la recopilación de datos de las investigadoras Laura Bover y Mirna Biglione, quienes no deberían recibir la vacuna son aquellas personas que hayan tenido una reacción alérgica severa (anafilaxia, fiebre de 40°C, convulsiones) a la dosis previa de cada una de estas vacunas, a alguno de sus componentes en otras vacunas o medicamentos, en el caso de las 3 vacunas.

Embarazo o sospecha del mismo; lactancia en la de Moderna y Pfizer y en el caso particular de Pfizer/BioNTech aquellos que hayan tenido previa reacción alérgica al compuesto Onpattro (patisirán), medicamento usado para tratar amyloidosis, pues el medicamento y la vacuna utilizan algunos de los mismos lípidos.

Asimismo aclaran que Sputnik V no está autorizada para aquellos que reciben medicación que baje sus defensas; en enfermedades oncohematológica o agudas graves; en exacerbación de enfermedades crónicas con compromiso del estado general; inmunodeficiencias congénitas o adquiridas; trasplantados; embarazadas y mujeres en procesos de lactancia.

Según amplió Bover , “A principio de año todos decían que era una locura hacer una vacuna en 1 año. Ahora que está disponible, todos quieren la vacuna. Los 10-15 años que tarda en llegar a ser aprobada, se requieren para resolver todas esas dudas: quien la puede o no puede recibir, protege por cuantos meses o años, despierta inmunidad humoral (de anticuerpos) o celular (linfocitos T de memoria). Ahora hay que aprenderlo sobre la marcha. Lo que sabemos es que debe despertar los dos tipos de respuesta inmune: humoral (genera anticuerpos) y celular (linfocitos T de memoria)”.

Los adenovirus que se usan como vectores transportando el gen de la proteína S del virus, en el caso de Sputnik son dos diferentes (Ad26 y Ad5). Eso es importante, porque si bien los adenovirus son utilizados como vectores (tipo transportador del ADN) esos dos no tienen mucha prevalencia (circulación) en la población. Los adenovirus son muy comunes y causan distintas enfermedades , resfríos, vías respiratorias, tracto digestivo. Estos como vectores no infectan, sólo llevan el material genético. Y al no ser muy comunes en la población y ser distintos adenovirus en cada dosis, probablemente sean menos rechazados por el sistema inmune que si dieran las dos dosis con el mismo. Porque el sistema inmune ya lo reconoció en la primera dosis y puede desencadenar la respuesta y eliminarlo antes que cumpla su función transportadora. Y al ser poco comunes en la población tenemos menos memoria inmunológica contra ellos”, precisó y detalló: “Esto representa una ventaja para la vacuna, que logrará su cometido de despertar una respuesta inmune contra la proteína S”.

Es probable que todas las vacunas sean buenas y seguras, y eso se demostrará con el tiempo. Es posible que con gran número de vacunados los números de eficacia bajen del 90%, habrá quienes no desarrollen tanta protección. Pero lo más importante a recalcar, es que ninguna vacuna tiene eficacia del 100%. Eso indica que un 5-10% (o más) se pueden contagiar. Y tampoco se sabe si el que se contagie será asintomático, en cuyo caso puede tal vez contagiar a otro porque deja de cuidarse. Es por esto que lo más importante a comunicar es que hay que seguir cuidándonos”, concluyó Laura Bover

Salud

La ANMAT prohibió un insecticida por graves irregularidades

El organismo sanitario prohibió una serie de productos sanitarios tras detectar que circulaban sin registro y con irregularidades en su rotulado.

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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió una serie de productos sanitarios tras detectar que circulaban sin registro y con irregularidades en su rotulado. Entre los productos que no podrán ser comercializados en ninguno de sus canales, hasta que no reviertan la situación, se encuentran un insecticida doméstico sin autorización, implantes quirúrgicos falsificados y un purificador de agua sin habilitación.

Las tres resoluciones se publicaron este viernes en Boletín Oficial y alcanzan a empresas radicadas en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Salta.

El primer caso refiere a un producto insecticida líquido marca “Asesino X”, elaborado por una firma con sede en la localidad de Ituzaingó. La investigación se originó a partir de una alerta remitida por la Coordinación Regional de Inocuidad Salta / Jujuy del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) sobre la venta del concentrado en la localidad salteña de Salvador Mazza.

Al consultar en la base de datos de la ANMAT, se constató que el insecticida carecía de registro como domisanitario. Cuando la empresa fue citada para brindar explicaciones, sus representantes reconocieron el remito de venta, pero intentaron encuadrar el producto dentro de la categoría veterinaria.

El organismo desestimó ese argumento dado que el producto, explicaron mediante un texto oficial firmado por el administrador Luis Fontana, se aplica sobre superficies inanimadas y no sobre animales.

A partir de este procedimiento, se publicó la disposición 4812/2026 que prohíbe en todo el territorio nacional el uso, la comercialización, la publicidad y la distribución de todos los lotes del producto, e instruye el inicio de un sumario sanitario a la firma y a su directora técnica.

En otra de las disposiciones, la ANMAT se centró en productos expedidos por una ortopedia de ubicada en Santa Fe. Una inspección del Servicio de Fiscalización de Cadena de Comercialización detectó en el depósito del establecimiento múltiples irregularidades.

Había tres modelos de puntas de shaver marca Smith & Nephew sin datos de importador registrado ni número de registro sanitario en el país; tornillos de interferencia y arpones bajo la denominación “Vikingo” sin ningún tipo de habilitación, y un dispositivo Biomet con doble rótulo que ocultaba, debajo de una etiqueta con vencimiento vigente, un arpón vencido.

Desde la firma de productos Biomet, confirmaron que el lote correspondiente no era comercializado por ellos, lo que llevó a la ANMAT a concluir que el artículo estaba falsificado. En paralelo, otra empresa también determinó que un arpón hallado en el local correspondía a un lote propio que había sido manipulado por terceros externos.

Al igual que con el primer producto, se ordenó prohibir en todo el país el uso, la comercialización y la distribución de los artículos intervenidos, y ordena a la empresa a iniciar el retiro de mercado del lote afectado. Esta indicación quedó asentada en la disposición 4888/2026. La ANMAT también dispuso interponer una denuncia penal y publicar una alerta en su sitio oficial.

El tercer caso afectó a una empresa distribuidora de agua potable con sede en La Plata. La misma comercializaba un dispositivo de ósmosis inversa bajo la denominación “Hidrolit Romi 100” a través de su página web y otros sitios de ventas online, con el argumento de que el equipo sirve para tratar agua de pozo con alta salinidad.

Al investigar la denuncia, la ANMAT verificó que el producto no contaba con registro ante el organismo, pese a que la empresa sí posee habilitación como elaboradora y fraccionadora de dispositivos de acondicionamiento de agua de red.

La disposición 4932/2026 prohibió su venta, uso, distribución y publicidad en todo el territorio nacional y en plataformas digitales, hasta que la firma obtenga la inscripción correspondiente. Además, se instruyó sumario sanitario a la empresa y a quien ejerza su dirección técnica.

Esta no seria la primera vez que la firma recibe una sanción por la comercialización de sus productos. En 2019 frenaron la venta de una botella de hidratación que no tenía registro de ANMAT. El caso también se conoció mediante Boletín Oficial.

FUENTE: Infobae

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Salud

Medicamentos gratis de PAMI en 2026: cuáles mantienen cobertura al 100% y cómo acceder al beneficio

Se confirmó qué tratamientos continúan con cobertura total este año y explicó quiénes pueden solicitar medicamentos sin cargo, mediante el subsidio social.

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Los medicamentos representan uno de los principales gastos para muchos jubilados y pensionados. Por ese motivo, el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) mantiene durante 2026 un esquema de cobertura total para determinados tratamientos y un subsidio social, destinado a afiliados que no pueden afrontar el costo de sus remedios.

Además de las patologías que cuentan con cobertura automática del 100%, el organismo permite gestionar medicamentos sin cargo en casos de vulnerabilidad económica, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.

¿Qué medicamentos siguen siendo gratuitos en PAMI?

PAMI mantiene la cobertura del 100% para tratamientos vinculados con enfermedades de alta complejidad y patologías crónicas específicas. Entre ellos se encuentran:

  • Tratamientos para la diabetes (insulina, hipoglucemiantes y tiras reactivas).
  • Medicamentos oncológicos.
  • Medicamentos oncohematológicos.
  • Tratamientos para la hemofilia.
  • Medicación para VIH y Hepatitis B y C.
  • Medicamentos para pacientes trasplantados.
  • Tratamientos para trastornos hematopoyéticos.
  • Medicación para artritis reumatoidea.
  • Tratamientos para enfermedades fibroquísticas.
  • Medicamentos oftalmológicos intravítreos.
  • Tratamientos para la osteoartritis.

Estos tratamientos cuentan con cobertura total según las condiciones establecidas por PAMI y la prescripción médica correspondiente.

¿Cómo acceder a los medicamentos sin cargo por subsidio social?

Los afiliados que no pueden afrontar el costo de sus medicamentos ambulatorios pueden solicitar el beneficio de Medicamentos sin cargo por subsidio social.

El trámite puede realizarse de manera online y está destinado a quienes acrediten una situación de vulnerabilidad económica. Según cada caso, PAMI puede autorizar la cobertura de hasta cuatro o seis medicamentos sin cargo, dependiendo de la evaluación realizada por la Unidad de Gestión Local (UGL).

Para iniciar la gestión, el afiliado debe presentar la documentación requerida y cumplir con los requisitos económicos establecidos por el organismo.

¿Qué medicamentos tienen descuentos parciales?

No todos los remedios cuentan con cobertura total. Para medicamentos destinados a patologías comunes o tratamientos ambulatorios, PAMI mantiene descuentos variables que pueden ir del 40% al 80%, según el tipo de medicamento incluido en el vademécum vigente.

El porcentaje de cobertura depende de la medicación recetada, la patología del afiliado y las condiciones establecidas por el programa de medicamentos.

¿Cómo consultar la cobertura de un medicamento?

Los afiliados pueden verificar si un medicamento tiene cobertura total o parcial ingresando al vademécum oficial de PAMI o consultando con su médico de cabecera y la farmacia adherida.

También es posible realizar consultas y gestionar trámites relacionados con medicamentos desde el sitio web oficial del organismo o mediante la aplicación Mi PAMI. /Ámbito/

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Salud

El ministerio de Salud recuerda que el té de ruda no está recomendado para niños, embarazadas ni adultos mayores

Esta fecha en la que muchas familias mantienen la tradición de beber té o caña con ruda como un ritual de protección y bienvenida a un nuevo ciclo, especialistas del Sistema de Salud recordaron la importancia de consumir esta infusión con precaución y evitar su administración en grupos de riesgo.

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La jefa de Consultorios Externos del Hospital de Niños, la doctora Siomara Bertolli, explicó que esta práctica forma parte de la identidad cultural de nuestro país, especialmente de la región del Noroeste argentino, donde históricamente el mes de agosto era considerado una época difícil debido a las bajas temperaturas y el aumento de enfermedades.

«Se lo utiliza como un ritual todos los primeros de agosto para alejar los males y dar la bienvenida a un nuevo ciclo. Es una tradición que merece respeto, pero no debe administrarse a niños, embarazadas ni personas mayores, ya que puede contener sustancias tóxicas capaces de provocar náuseas, vómitos, mareos y dolor abdominal», advirtió la profesional.

Si bien la ruda ha sido utilizada popularmente con fines medicinales para aliviar cólicos o molestias digestivas, Bertolli aclaró que no existen evidencias científicas que respalden esos beneficios.

«No hay ninguna prueba científica de que tenga un efecto medicinal. Se trata de una costumbre cultural y de un ritual de protección, pero no de un tratamiento para prevenir o curar enfermedades», señaló.

En ese sentido, remarcó que, cuando se trata del cuidado de la salud infantil, las medidas realmente efectivas son mantener el calendario de vacunación al día, promover una alimentación saludable, garantizar un buen descanso y consultar al médico ante la aparición de los primeros síntomas de enfermedad.

Respecto al consumo en adultos sanos, la especialista indicó que, si deciden mantener la tradición, debe hacerse con moderación.

«En los adultos, si desean beberlo, la recomendación es que sea en muy poca cantidad, uno o dos sorbos el 1° de agosto. No debe consumirse en grandes cantidades porque también puede ocasionar complicaciones importantes», explicó.

Finalmente, la médica reiteró que el té de ruda es una práctica tradicional profundamente arraigada en la cultura popular, pero recordó que no reemplaza las medidas de prevención ni los cuidados médicos recomendados para proteger la salud.

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