El Banco Central decidió alinearse con las expectativas de inflación y bajó las tasas de manera sorpresiva el jueves.
Según esta nueva disposición cada banco podrá fijar su propia tasa para los plazos fijos.
Este aumento en la tasa nominal anual implica un rendimiento mensual de 8,08% mensual y una tasa efectiva anual de 154,16 por ciento
Con la medida, el Gobierno busca calmar las presiones sobre el dólar en medio de la tensión cambiaria y la elevada inflación.