Pese a las negociaciones entre Rusia y Ucrania, hubo más muertes civiles y asedio a Kiev
«Es el genocidio del pueblo ucraniano; el enemigo ruso bombardea barrios residenciales» de Jarkov, escribió el gobernador Oleg Sinegubov. En tanto Michelle Bachelet, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, afirmó que desde el inicio de la invasión se registraron 102 civiles muertos, incluyendo siete niños.
Rusia mantuvo este lunes, en el quinto día de su invasión a Ucrania, el asedio sobre Kiev e intensificó su ataque sobre Mariupol y Jarkov, la segunda ciudad del país, con el resultado de varias bajas civiles, aun cuando en paralelo diplomáticos de las dos naciones mantenían la primera reunión en busca de una salida que frene el enfrentamiento bélico, mientras se multiplican y diversifican las sanciones a Moscú.
Al menos 11 civiles murieron durante bombardeos rusossobre barrios residenciales de Jarkov, cerca de la frontera rusa, mientras Kiev, la capital ucraniana, resistía algunos intentos de ocupación de madrugada, y por la mañana levantó el toque de queda.
«El enemigo ruso bombardea barrios residenciales» de Jarkov, escribió el gobernador regional Oleg Sinegubov en las redes sociales, en las que expresó:»A causa de los bombardeos, que se siguen produciendo, no podemos utilizar los servicios de rescate”. Detalló que “actualmente hay 11 muertos y decenas de heridos», una situación a la que consideró “un crimen de guerra”.
Además, aviones rusos bombardearon la ciudad de Brovary, cerca de Kiev, poco después de que terminara la primera ronda de las negociaciones de paz bilaterales en la frontera de Bielorrusia. La muerte de civiles profundizó la discusión sobre el ataque de Rusia a barrios residenciales, aunque Moscú insiste en su discurso de que solo tiene objetivos militares.
El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó en su aparición diaria ante los medios que los militares rusos “hacen todo lo posible» para «garantizar la seguridad de los civiles» y denunció que existen “grupos nacionalistas ucranianos que usan a la población civil como escudo humano».
Siete niños muertos
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, afirmó este lunes que desde el inicio de la invasión se registraron 102 civiles muertos, incluyendo siete niños, y advirtió que las cifras reales en el terreno pueden ser «considerablemente» más altas.
Por otra parte, las autoridades ucranianas afirmaron que los rusos intentaron varias veces durante la noche un asalto a la capital, Kiev, donde el toque de queda se levantó este lunes por la mañana, como estaba previsto.
Por eso se formaron largas colas fuera de los supermercados, mientras brigadas de voluntarios con lazos amarillos y azules -los colores nacionales- levantaron barricadas improvisadas. Muchos de los residentes de la ciudad pasaron el fin de semana refugiados bajo tierra en sótanos, refugios antiaéreos y estaciones de metro convertidas en búnkeres.
Ucrania señaló que las tropas rusas “desaceleraron el ritmo de la ofensiva” militar y denunció ataques contra edificios civiles en las ciudades de Zhytomyr y Chernigov.
Del otro lado, Rusia reivindicó su “supremacía aérea” en toda Ucrania, aseguró que controla la central nuclear de Zaporozhie, en el sudeste ucraniano y señaló que ocupa Berdyansk, una ciudad portuaria ubicada del sudeste, a orillas del mar de Azov, en la provincia Zaporiyia.
Durante toda la madrugada hubo cruentos combates en los alrededores de la portuaria Mariupol, según informó el jefe de la administración regional de Donetsk, Pavlo Kyrylenko, frente a los micrófonos de la televisión.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus fuerzas habían atacado 1.146 objetivos militares desde el inicio de la invasión, entre ellos 31 puestos de mando y comunicación, 81 baterías antiaéreas S-300, Buk M-1 y Osa, y 75 estaciones de radar», según Konashenkov, citado por la agencia de noticias rusa Interfax.
Con todo, el ministro del Interior ucraniano, Denis Monastirskii, afirmó que la situación, a cinco días de la entrada de tropas extranjeras, es «grave pero estable».
«Cada día el enemigo envía más y más fuerzas, pero nuestras gloriosas fuerzas armadas sencillamente están destruyendo todo lo que llega a Kiev, que sigue siendo el principal lugar del ataque», explicó a la cadena CNN.
Soldado ucranianos patrullando las calles. (Foto: AFP).
Las negociaciones
A algunos kilómetros, los negociadores rusos y ucranianos tuvieron un primer contacto, en el puesto de control Alexandrovka-Vilcha, en la frontera entre Bielorrusia y Ucrania, para poner sobre la mesa las pretensiones de cada parte, en un encuentro del que además de unos mínimos avances, todos se llevaron el compromiso de “una segunda ronda”, esta vez en el límite entre Bielorrusia y Polonia.
El jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, dijo que se identificaron “algunos puntos sobre los que es posible hallar un terreno común» y el titular de la oficina presidencial ucraniana Mijaíl Podoliak resaltó que se detectó “una serie de temas prioritarios sobre los que se han perfilado determinadas decisiones».
Repercusiones en el Primer Mundo
Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, exigió este lunes a su homólogo francés, Emmanuel Macron, el reconocimiento de Crimea como territorio ruso y la desmilitarización de Ucrania como condiciones para terminar la guerra en ese país.
El mandatario ruso subrayó que la resolución del conflicto «era posible solo si los intereses de seguridad legítimos de Rusia eran tomados en cuenta sin condición», según el Kremlin.
Mientras, los Gobiernos de Croacia, Luxemburgo, Italia y Reino Unido se comprometieron a enviar armamento a Ucrania, igual que Finlandia, que también suministrará ayuda militar a la exrepública soviética y rompe así con su posición «histórica» de neutralidad.
Japón y Suiza, otra nación tradicionalmente neutral, se sumaron a las sanciones, y el Reino Unido endureció sus restricciones al imponer medidas contra otros organismos económicos y financieros rusos y prohibió el acceso a los puertos británicos a los buques con bandera rusa. Lo mismo hizo Canadá, al anunciar que las instituciones financieras del país norteamericano tienen prohibido realizar transacciones con el Banco Central de Rusia.
El Tesoro de los Estados Unidos, en tanto, prohibió las transacciones de los estadounidenses con el Banco Central de la Federación Rusa, el Fondo Nacional de Riqueza de la Federación Rusa y el Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa.
Y el presidente Volodimir Zelenski reclamó a la UE que acelere el ingreso del país al bloque, un punto sobre el que no parece haber acuerdo total.
En un intento de réplica, Rusia anunció que restringe los vuelos de compañías aéreas de 36 países, en respuesta al cierre del espacio aéreo de muchos Estados a sus aviones.
El propio canciller Serguei Lavrov estuvo entre los primeros en sufrir las consecuencias de esta penalidad: debió cancelar el viaje que tenía previsto hacer mañana a la ciudad suiza de Ginebra para participar de un encuentro de la ONU justamente porque no tenía forma de llegar.
La cuestión de la asistencia fue tema también de una charla del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con los principales líderes de los países de la Organización del Alianza Atlántico Norte (OTAN), que acordaron adoptar “medidas adicionales para garantizar la seguridad y la defensa” de sus territorios y renovaron el llamado a Rusia para que “detenga inmediatamente la guerra, retire todas sus fuerzas de Ucrania y regrese al camino del diálogo”.
La Asamblea General de la ONU fue otro terreno diplomático en el que se discutió el cuadro de situación: abierta con un minuto de silencio por iniciativa de su presidente, Abdulla Shahid, en memoria de las víctimas de la invasión, la “sesión extraordinaria de urgencia» prevé discutir hasta mañana –o quizás hasta el miércoles- una declaración de condena a Moscú.
Aunque ya había habido sanciones en materia deportiva para Rusia –el traslado de Moscú a otras sede de partidos claves de la UEFA y la quita de la fecha de Fórmula 1- este lunes el país recibió una de las decisiones quizás más duras: la FIFA suspendió el país hasta nuevo aviso en toda competencia internacional a nivel selecciones y clubes de fútbol, lo que determina su eliminación del próximo Mundial Qatar 2022.
Donald Trump aseguró que destruyó 158 barcos: «La armada iraní yace en el fondo del mar»
El presidente estadounidense confirmó la baja de más de 150 buques y advirtió que no habrá piedad para los sobrevivientes que intenten maniobras hostiles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que destruyó 158 buques iraníes y afirmó que “la Armada iraní yace en el fondo del mar”, al tiempo que advirtió que cualquier embarcación que desafíe el bloqueo naval será eliminada de manera inmediata.
A través de un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense sostuvo que la fuerza naval de Irán fue completamente aniquilada en el marco del conflicto en curso.
“La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 buques. No hemos atacado su pequeño número de lo que ellos llaman ‘buques de ataque rápido’, porque no los considerábamos una gran amenaza”, expresó Trump.
La advertencia directa a Irán en medio del bloqueo
En el mismo mensaje, Trump lanzó una advertencia explícita a Irán sobre cualquier intento de desafiar la medida: “Si alguno de estos buques se acerca a nuestro BLOQUEO, será ELIMINADO inmediatamente, utilizando el mismo sistema de eliminación que empleamos contra los narcotraficantes en barcos en alta mar. Es rápido y brutal”, escribió.
El presidente dejó en claro que la estrategia estadounidense contempla una respuesta inmediata ante cualquier movimiento considerado hostil.
EEUU advierte sobre más ataques en el estrecho.
Marina
Referencia al combate contra el narcotráfico
En el cierre de su mensaje, Trump vinculó estas acciones con operativos previos realizados en el mar contra el narcotráfico: “P.D.: ¡El 98,2% de las drogas que ingresaban a Estados Unidos por mar o océano se han DETENIDO! Gracias por su atención a este asunto”, agregó.
Escalada de tensión en el conflicto
Las declaraciones del mandatario profundizan la escalada en el conflicto con Irán y elevan el nivel de confrontación en una región clave para el comercio energético global.
El anuncio de la destrucción de la flota iraní y las advertencias sobre el bloqueo naval refuerzan un escenario de alta tensión, con posibles consecuencias militares y económicas a nivel internacional.
El ataque personal de Donald Trump al Papa, algo sin precedentes en la historia de los presidentes de Estados Unidos y del resto del mundo en general, ha tenido también una respuesta insólita. León XIV, que este lunes partía de viaje hacia Argelia y por tanto tenía previsto hablar con los periodistas que le acompañan en el avión, ha declarado ante las inevitables preguntas de la prensa: “No tengo miedo a la administración Trump (…) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”, según los medios italianos.
Robert Prevost, de nacionalidad estadounidense y también peruana, ha dicho sobre Trump que no desea “entrar en un debate con él”, pero que “el Evangelio es claro” y “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”. Trump arremetió este domingo en las redes sociales contra el papa León XIV, afirmando que es “débil”, “nefasto” en política exterior y debería “dejar de complacer a la izquierda radical”.
Ante una embestida de este tipo, la respuesta ha llegado en cuestión de horas. Las palabras concretas del Papa este lunes, según la transcripción de los medios italianos, son las siguientes: “No, no tengo miedo de la administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso existe la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz. No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado, como algunos están haciendo. Yo sigo hablando claro contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para encontrar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera”. El Papa ha ido hablando por el pasillo del avión con los periodistas acreditados de varios países, a los que iba saludando, y por esa razón han ido trascendiendo a lo largo de la mañana distintas declaraciones sobre el mismo asunto.
De este modo se ha producido la colisión final, personal y directa entre el Papa y Trump, algo que se veía venir desde que León XIV, de forma sutil pero decidida, comenzó hace semanas a criticar tanto la guerra en Irán como la manipulación del mensaje cristiano desde la Casa Blanca. El trasfondo de este choque es profundo, pues el mundo de la ultraderecha estadounidense y global pretende distorsionar la fe religiosa en clave política a su favor. El propio Papa advirtió de ello a los obispos españoles el pasado mes de noviembre, tal como reveló EL PAÍS.
También la Iglesia católica de EE UU ha deslegitimado la guerra en Irán según el concepto cristiano de guerra justa, aclarando que esta no lo es, y justo el domingo, horas antes de los ataques de Trump al Papa, la cúpula episcopal volvió a repetirlo. De ahí la respuesta enfurecida del mandatario, que descargó en un texto muy largo meses de ira contenida: “El papa León es DÉBIL ante la delincuencia y nefasto en materia de política exterior”, escribió en redes sociales.
“No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela (…) No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido POR UNA APLASTANTE MAYORÍA“, comentó Trump en su perfil de Truth. Luego, hablando con los periodistas, prosiguió: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy un gran admirador del papa León”.
Horas después el presidente estadounidense remató su ofensiva verbal con una imagen de inteligencia artificial en la que aparece él mismo como si fuera Jesucristo curando un enfermo. Durante los días del cónclave, hace ahora un año, Trump ya publicó una imagen en la que estaba vestido de papa.
Este domingo, en su diatriba contra Prevost, el líder republicano también ha llegado a decir: “León debería estarme agradecido porque, como todos saben, su nombramiento fue una increíble sorpresa. No figuraba en ninguna lista de papables y fue elegido únicamente por ser estadounidense, porque se creía que era la mejor manera de gestionar la relación con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”.
De este modo el presidente de EE UU ha pasado otra línea roja que declara abierta oficialmente la hostilidad del mundo de la ultraderecha estadounidense contra el pontífice. Ha terminado el año de tregua desde que fue elegido León XIV, en mayo de 2025. En realidad, tras este paréntesis, se da seguimiento a la batalla que se desplegó durante años desde este ámbito contra el anterior papa, Francisco, que incluyó conspiraciones internas y financiación de movimientos reaccionarios dentro de la Iglesia católica. Sin embargo, el hecho de que Prevost sea estadounidense es una diferencia importante y habrá qué ver cuáles son las consecuencias en la sociedad norteamericana. Es previsible que a partir de ahora se aceleren la animadversión pública contra el Papa y las maniobras para desacreditarlo desde la esfera ultraconservadora.
Aunque León XIV ha mantenido un perfil muy prudente y dijo expresamente que no pensaba inmiscuirse en cuestiones de política interna, ha acabado chocando con Trump cuando ha decidido no callarse ante la guerra de Irán. Fue muy clara, por ejemplo, su reacción al ultimátum de la Casa Blanca con la amenaza de hacer desaparecer una civilización. Replicó que era “verdaderamente inaceptable”.
En el Vaticano, además, causa enorme preocupación la continua distorsión del mensaje cristiano desde la administración estadounidense, tanto en clave de épica bélica como nacionalista, como la imagen de varios predicadores en el Despacho Oval apoyando a Trump. “Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas”, dijo el Papa la semana pasada, una más de muchas frases de este tipo en los últimos meses
Donald Trump ordenó un bloqueo al estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos anunció que la marina estadounidense interceptará a todos los barcos que hayan pagado peaje a Irán en el estrecho de Ormuz.
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Pakistán no lograron un acuerdo debido a las divergencias entre ambas partes en algunos puntos clave, y luego de ese encuentro el presidente Donald Trump anunció un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
En su cuenta de Truth Social, Trump anunció que la marina estadounidense interceptará a todos los barcos que hayan pagado peaje a Irán en el estrecho de Ormuz.
A la vez, advirtió que cualquier embarcación iraní que dispare contra buques de su país o civiles “será enviado al infierno”. “La Marina de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz”, subrayó el mandatario norteamericano.
Trump sostuvo también el cierre iraní de esa vía marítima de “extorsión mundial” y consideró que “los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás serán extorsionados”.
La postura de Irán
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó el fracaso de las negociaciones al hablar con la televisión estatal iraní IRIB al término de la maratónica ronda de conversaciones de paz entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos en Islamabad, la capital paquistaní, que se extendió durante el fin de semana.
Baghaei afirmó que «esta ronda de negociaciones fue la más larga del último año, con una duración aproximada de 24 o 25 horas».
Subrayó que la diplomacia, un proceso continuo, es una herramienta para proteger los intereses nacionales. Indicó que las conversaciones se llevaron a cabo tras casi 40 días de combates, en un clima de sospecha y desconfianza.
“Por lo tanto, era natural que no se esperara que estas negociaciones llegaran a buen término en una sola reunión”, indicó, según reflejó la agencia Xinhua.
Describió los temas tratados como «complicados», y señaló que se añadieron a las negociaciones nuevos asuntos, como el estrecho de Ormuz, cada uno con sus propias complejidades. En una publicación en X de este domingo, Baghaei enumeró algunos de los principales temas de negociación, entre ellos «el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra contra Irán y en la región».
Añadió que se intercambiaron numerosos mensajes y textos entre ambas partes, asegurando que «los negociadores iraníes están empleando todas sus capacidades, experiencia y conocimientos para salvaguardar los derechos e intereses de Irán».
El portavoz afirmó que Irán está decidido a utilizar todos los medios, incluida la diplomacia, para asegurar los intereses nacionales y proteger el bienestar del país. Subrayó que Irán no ha olvidado los «incumplimientos de promesas y actos maliciosos» de Estados Unidos y no perdonará los «crímenes atroces» cometidos por EE. UU. e Israel.
Aseguró que el éxito del renovado proceso diplomático depende de la «seriedad y buena fe de la otra parte», instando a EE. UU. a abstenerse de exigencias excesivas y peticiones ilegales, y a reconocer los derechos e intereses legítimos de Irán.
Las conversaciones entre las delegaciones iraní y estadounidense en Islamabad tuvieron como objetivo aliviar las tensiones en Oriente Medio tras el alto el fuego alcanzado la madrugada del miércoles entre Irán, Estados Unidos e Israel.