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La joven que fuera víctima de la violación grupal en Palermo emitió una dura carta

La joven de 20 años apuntó contra los medios de comunicación por el tratamiento del hecho y reclamó que no se difunda su identidad, ni su imagen

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La joven de 20 años que fue víctima de una violación grupal en el barrio porteño de Palermo advirtió que la protección de su identidad “es un derecho” e hizo un fuerte cuestionamiento a cómo se trató el caso en los medios de comunicación, el eje de la carta que su abogado, Hugo Figueroa, le hizo llegar a la Agencia Télam. En ese sentido, reclamó que no la revictimicen con la difusión de su identidad y de su imagen, en lo que denominó “un espectáculo pochoclero que solo alimenta el morbo”.

En el texto, la joven puntualizó en que se sintió “totalmente hostigada por parte de los medios”. Además, dijo que “con la sed de justicia social que hay (y bastante morbo en cierta otra parte), se deshumaniza a la víctima” e insistió: ”La protección de la identidad de la víctima no es un favor, es un derecho”.

El texto completo de la carta

”Me dirijo a ustedes con el motivo de invitarlos a reflexionar sobre los hechos ocurridos en las últimas semanas y su estrecha relación con los medios masivos de comunicación y la opinión pública. Para ello, los invito a mirar este vínculo desde mi perspectiva, la damnificada.

Desde el comienzo del hecho, la mediatización del caso y la opinión pública sobre el mismo fue constante debido a la gravedad de los daños causados sobre mi persona y el factor clave de que fue un hecho ocurrido en plena calle porteña, a luz del día, todo lo que ya sabemos.

Por un lado, me siento muy agradecida por la visibilización que se le dio a mi caso en sentido de la presión que se genera para que se haga justicia, gracias a ello varias personas se contactaron conmigo para solidarizarse y ofrecerme su ayuda en la medida de lo posible, sin embargo, por otra parte, casi desde el momento inicial de lo ocurrido, me sentí totalmente hostigada por parte de los medios.

Que se ponga en duda una víctima de agresión de género y abuso sexual no es una novedad, he crecido escuchando los cuestionamientos constantes hacia las mismas, y desde el momento en el que pude recobrar un poco de fuerzas no sólo estuve preparándome para el dolor y la angustia que me genera la situación ni todo lo que conlleva pasar por un momento así e iniciar una instancia penal teniendo veinte años, sino también preparándome mentalmente para lo que se venía: la exposición de un caso y de una víctima como un circo mediático.

Sinceramente, tanto de afuera (como televidente y ciudadana) como de adentro (víctima) jamás pensé que la presión sería tanta, estos días me he cuestionado muchas cosas que me gustaría compartirles.

Gran parte gracias a la exposición del caso y las cámaras de seguridad de la Ciudad, se ha podido visibilizar el caso y generarle celeridad ante la justicia, con la cual en este caso me toca resaltar que estoy muy agradecida por la seriedad y la velocidad con la que se está llevando a cabo la causa. Sin embargo, cuando las pruebas fílmicas ya están siendo investigadas, ¿por qué seguir televisando las imágenes una y otra vez?

Siento que con la sed de justicia social que hay (y bastante morbo en cierta otra parte), se deshumaniza a la víctima de cierta manera.

He visto mucha indignación en las redes y medios a favor de mi persona, que pobre chica, que sufrió un infierno, que la apoyamos, que repudiamos lo que le pasó, que ojalá esté bien… Sin embargo, a pesar de ello, no he visto que ninguno de los medios que trasmitieron ese mensaje de “apoyo” hayan blureado mi imagen al 100%, creo que ni siquiera se cuestionan (o no quieren hacerlo) que el hecho sea trasmitido todos los días en todo momento es revictimizante y me genera mucho dolor ya que claramente lejos de ayudar más que nada hace que me remita al hecho constantemente, cosa se imaginarán, no es para nada saludable luego de una experiencia así. (De hecho he tenido que tomar medidas como desconectar el teléfono de mi casa porque me llamaban constantemente para que dé una nota o incluso se presentaban periodistas en mi domicilio).

De todas formas, no me sorprendía tanto que se repitan constantemente las imágenes de mi persona en una situación vulnerable y realmente difícil, como dije anteriormente he visto este mismo mecanismo perpetuado a lo largo del tiempo cuando la agredida era otra mujer.

Lo que realmente me sorprendió y me duele muchísimo al punto de generarme terror y una angustia indescriptible (además claro, de la situación vivida) es la poca responsabilidad que han tenido los medios con la protección de mi identidad.

Estos últimos días no sólo han trasmitido en directo un video en el cual se ve mi rostro al descubierto sin ningún tipo de autorización, sino también que hoy en un canal han dejado ver mi nombre en un panel, sin ningún tipo de blureo ni nada por el estilo.

En el momento que sucedió, mi abogado, Hugo Figueroa, quien me está prestando sus servicios desinteresadamente, estaba por dar una nota en el canal, les indicó a los panelistas que no tenían bajo ninguna circunstancia el derecho de develar información sobre mi identidad y sin embargo, los mismos comenzaron a discutir, incluso tapaban mi nombre con la mano, mostrando un nulo grado de respeto, hasta que sacaron la imagen del expediente y comenzaron a decir que “imposible reconocer a alguien con sólo un nombre de pila” cuestionándolo tanto a él como a mí en consecuencia, sin demostrar ningún tipo de remordimiento, diciendo que la causa es de carácter público y “contraactacando” con que él mismo en otra nota, había expuesto mi orientación sexual. Esto último, fue totalmente consensuado y autorizado de mi parte y, por si no quedó claro, no tengo ningún problema en manifestar que mi inclinación sexual implica que no tengo interés sexoafectivo con hombres, lo tomo como hecho de conocimiento público y estoy totalmente orgullosa de ello, y de hecho, el comentario expuesto por mi patrocinante resultaba importante para reafirmar la posición de que no presté consentimiento alguno en la situación (sin contar el examen toxicológico en el cual se advirtieron drogas que tampoco fueron consumidas bajo mi consentimiento).

Sinceramente, jamás pensé que habría una falta de respeto de tal magnitud, tanto hacia mí, como a mi patrocinante que reitero, desde el primer momento me brindó sus servicios desinteresadamente.

Si me preguntan cómo estoy a partir de esta situación, si antes me daba miedo salir a la calle, ahora me da pánico, tengo episodios de hipervigilancia y angustia desmesurada, tengo un diagnóstico de estrés post-traumático y lo único que quiero es poder recuperarme para continuar con todos los proyectos que tenía planificados y en la medida de lo posible retomar la vida normal que tenía antes de ser violentada.

Me gustaría que se dejen de trasmitir las imágenes que respectan al caso en las que aparezco, ya que muy a pesar de lo que puedan opinar los demás, más de uno y más de dos me han reconocido con el simple hecho de mirar las imágenes con mi rostro difuminado (ni hablar ahora con mi rostro y mi nombre al descubierto), sin embargo, si eso no les mueve un pelo, les pido que difuminen la imagen de mi persona en un 100%, y si en ese caso, tampoco les parece relevante el dolor, la angustia y todas las emociones negativas que conlleva ver un hecho traumático en mi vida como tal trasmitido una y otra vez perpetuando mi revictimización y remitiéndome constantemente a aquel momento, y deciden continuar alimentando el morbo, los invito a hacerse algunas preguntas que me hice durante estos días tanto como víctima como consumidora.

Si la causa claramente avanza, los registros fílmicos de las pruebas ya están en los expedientes y la justicia de la que tanto se remarca la ausencia en algunos casos, aquí está accionando: ¿por qué seguimos consumiendo los mismos videos una y otra vez dando opiniones personales e incluso hablando de inconsistencias donde las fuentes son dudosas o no hay fundamentos? ¿Cómo se sentirá la víctima y su familia al ver un episodio traumático y doloroso de su vida expuesto una y otra vez como un trailer de un policial? Si estamos del lado de la damnificada, ¿por qué permitimos que se filtren su identidad? (nombre, rostro, fisiología). Si lo que queremos es la recuperación de la víctima, ¿por qué se le pone en un rol de mártir en el que parece que la víctima no es una persona sino más bien la situación de abuso que sufrió? Si lo que se busca es justicia, ¿por qué los medios no se ciñen a lo técnico y se convierte en un espectáculo del horror y dolor ajeno basado en opiniones y conjeturas sin argumentos? Si la situación es aberrante y todos coincidimos con que debe haber justicia y estas cosas no deberían pasar jamás, ¿por qué sigue trasmitiéndose constantemente el hecho y cuestionando el mismo en vez de dedicar ese tiempo para concientizar y hablar de la cultura de la violación? La víctima, ¿es sólo víctima del hecho y debe lidiar con las consecuencias y el dolor que conlleva el mismo?¿O también ahora es víctima de la perpetuación del dolor que se trasmite constantemente?

Esta vez fui yo, pero no me gustaría que el día de mañana la dañada sea otra y luego de una situación tan dolorosa deba sufrir también la exposición a que la gente diga lo que le dé la gana y haga de una vivencia horrible, traumática y todos los adjetivos que creo hasta ustedes saben utilizar más que yo, un espectáculo pochoclero que sólo alimenta morbo y genera más dolor. El respeto a la protección de la identidad de la víctima no es un favor, es un derecho”.

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Hallaron a una anciana sin vida y su casa estaba completamente revuelta en Barrio Sur

El hallazgo de una vecina sin vida movilizó a la Policía a Rondeau 700. La vivienda presentaba signos de desorden y la Justicia ordenó realizar una autopsia para esclarecer el caso.

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La Justicia provincial investiga las circunstancias que rodean el fallecimiento de una mujer de 89 años, cuyo cuerpo fue encontrado en el interior de su vivienda ubicada en Rondeau al 700, en pleno Barrio Sur de San Miguel de Tucumán.

El hallazgo se produjo cuando un sobrino de la víctima, identificada como Mercedes Elvira Monteros, se presentó en el domicilio como lo hacía de manera habitual para visitarla.

Al notar que no recibía respuesta desde el interior, el familiar decidió ingresar por sus propios medios al inmueble.

Una vez dentro, el hombre encontró a la anciana sin vida en el sector de la cocina y, de inmediato, dio aviso al personal de la Policía de Tucumán.

 

En una primera inspección ocular, el cuerpo de la víctima no presentaba lesiones visibles ni signos de haber sufrido agresiones físicas o golpes.

A pesar de esto, el médico de la fuerza policial dispuso de inmediato la realización de una autopsia para determinar científicamente la causa de la muerte.

La hipótesis de un posible hecho delictivo cobró fuerza cuando los efectivos ingresaron a las habitaciones y descubrieron que la vivienda se encontraba completamente revuelta.

Por este motivo, los investigadores de la policía tucumana no descartan que uno o más desconocidos hayan entrado a la propiedad con el objetivo de sustraer pertenencias y dinero de la jubilada.

El caso causó conmoción entre los habitantes de la cuadra, quienes recordaron a la mujer como una persona muy activa a pesar de su avanzada edad.

“Era una mujer que, pese a su edad, solía verse en la calle realizando trámites. Vivía sola porque sus familiares más cercanos no residen en la provincia”, relató Eugenia de Ramírez, vecina de la zona.

La causa se encuentra bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Homicidios, conducida por el fiscal Carlos Sale, quien aguarda los resultados de las pericias forenses para definir el rumbo de la investigación.

 

 

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Jinetes atacaron a azotes a runners durante de una competencia en Río Negro

Se trata de empleados de una finca que además retiraron parte de la señalización del circuito y provocaron la desorientación de varios participantes.

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Una competencia de trail running disputada en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, en la localidad rionegrina de General Roca, terminó con una grave denuncia judicial luego de que un grupo de jinetes atacara a corredores, retirara parte de la señalización del circuito y provocara la desorientación de varios participantes. Los organizadores confirmaron que acudirán a la Justicia al considerar que se trató de un hecho sin precedentes en la historia de la prueba.

El episodio ocurrió durante la 17.ª edición de la tradicional competencia «Doble Apolo», desarrollada en la provincia de Río Negro. Según la organización, los agresores interceptaron a los atletas mientras recorrían el circuito de 8 kilómetros, en el sector del cañadón que conduce a la subida de Colicheo.

Videos registrados por testigos y difundidos en redes sociales muestran el momento en que varios hombres montados a caballo bloquean el paso de los competidores, les arrojan piedras y los golpean con fustas mientras intentan continuar la carrera. Las imágenes también evidencian que algunos corredores fueron perseguidos durante varios metros cuando intentaban esquivar a los animales.

Posteriormente, los organizadores denunciaron que esos mismos jinetes retiraron parte de la señalización del recorrido de 8 kilómetros, lo que provocó que numerosos atletas perdieran la orientación durante la competencia. De acuerdo con lo informado por medios locales, los agresores sostenían que los participantes estaban ingresando a un área protegida.

Uno de los primeros corredores en relatar lo sucedido fue Víctor Simonelli, ganador de la prueba de 8 kilómetros. Durante la transmisión oficial del evento explicó que el incidente provocó confusión entre los competidores.

«Había una protesta. Nos desparramamos y no sabíamos para dónde ir porque no había señalización, pero nos guiamos y pudimos seguir», expresó.

Otro de los atletas afectados fue Fernando Castro, quien aseguró haber sido agredido físicamente mientras avanzaba por el circuito.

«Vi los caballos y que algunos corredores se volvían. Pensé que esto no podía suceder y seguí. Ahí me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera», relató.

Castro explicó que intentó continuar la competencia pese a las agresiones, aunque finalmente debió abandonar debido a las consecuencias físicas del ataque.

«No me pude recuperar, me acalambré todo y en el kilómetro 10 decidí abandonar. Estoy con impotencia, pero también contento porque la carrera pudo continuar. Hay que hacer algo para seguir disfrutando de nuestra barda. Esto no puede pasar. Arruinaron mi carrera; entrenamos todos los días para esto», manifestó.

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Gendarmería Nacional incineró 470 kilos de cocaína secuestrados durante un operativo en Tucumán

El procedimiento fue realizado por la Gendarmería Nacional Argentina.

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Personal de Gendarmería Nacional incineró en un horno especial 470 kilos de cocaína de máxima pureza que habían sido secuestrados en junio, en una camioneta que circulaba por la localidad tucumana de Río Seco.

El operativo que derivó en la incautación fue realizado el jueves 4 de junio por personal de Gendarmería Nacional sobre la ruta nacional 157, donde detuvieron la marcha de una Toyota Hilux roja que se trasladaba desde Famaillá hacia Atahona, en la provincia de Tucumán.

Según fuentes de la fuerza, cuando los gendarmes le consultaron al conductor, de nacionalidad argentina, por el contenido de la carga que transportaba, este respondió con contradicciones e inconsistencias, por lo que inspeccionaron lo que llevaba debajo de la lona de la caja.

Los gendarmes, con la asistencia de un can detector de narcóticos, descubrieron unas bolsas de arpillera ocultas detrás de bidones de combustible. Y al revisar el contenido de las mismas encontraron 449 paquetes que contenían cocaína. En total, se incautaron 470 kilos de esa droga. Los narcos que transportan droga suelen utilizar los bidones de nafta grandes para despistar a las fuerzas de seguridad con los olores.

A su vez, determinaron que el conductor registraba numerosos movimientos migratorios a países limítrofes, por lo que sospechan que pertenecía a una banda narco que ingresa cocaína al país desde el extranjero.

La cocaína secuestrada y el conductor detenido quedaron a disposición del Juzgado Federal 1 de Tucumán por infracción a la Ley 23.737.

https://www.facebook.com/watch/?v=1433024268857412

 

«Estamos frente a una investigación de gran envergadura y avanzaremos hasta las últimas consecuencias porque se trata de una estructura dedicada al tráfico de importantes cantidades de estupefacientes», señaló el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz a medios locales. /El Ancasti

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