Cómo es el fenómeno de los galpones de productos importados en el Conurbano
Se trata de locales gigantes, donde la gente hace fila para poder comprar electrodomésticos o juguetes a valores similares a los de las apps extranjeras.
Un dron a $ 60.000, una pava eléctrica de acero inoxidable a $ 13.000, un oxímetro de pulso digital a $ 3.000. Precios que parecen irreales pero no lo son, pertenecen al catálogo de ventas de una de las tantas tiendas de importadores directos que emergieron en el Gran Buenos Aires. Y en la previa a la Navidad, se convirtieron en furor, con miles de visitantes y productos a la venta.
«Conviene para hacer regalos eventuales. Yo compré un arrancador de auto portátil, bastante económico. Me salió alrededor de $ 60.000”, cuenta Verónica una clienta que acaba de salir de Kiranimport, un negocio de productos importados con un local gigante en Ituzaingó. El mismo modelo se vende a $ 75.000 en algunas páginas de compras.
Se trata de productos a valores que hasta hace poco solo se veían en aplicaciones extranjeras pero que ahora se consiguen en galpones abiertos al público. Algunos se veían en bazares chinos, pero no con tanta variedad y a precios más altos. Los valores se muestran en dólares, como en un outlet de frontera. A diferencia de las plataformas virtuales, todo se puede ver, tocar y analizar en detalle.
Se observó que la mayoría de los clientes se llevaba más de un producto y que los electrodomésticos eran los artículos más elegidos.
«Compré algunas ollas para cocinar y una freidora, que en otros lugares vi que estaba más caro. Cuesta mirar los productos y convertir el precio (de dólares a pesos), hay mucha gente pero encontrás precios muy baratos», dice Sebastián, que fue con su esposa y dos hijas a comprar a la tienda de Ituzaingó.
Una concurrida tienda de productos importados en el conurbano.
«Algunas cosas no tienen comparación, acá la plata rinde», agrega.
“Mucha gente está comprando juguetes, hay mucha variedad”, aclara Verónica y destacó que en las últimas semanas ingresaron productos de muchos rubros distintos, como tecnología, electrodomésticos, juguetes, bazar, herramientas, librería y artículos de baño.
Verónica también destacó algo importante para la gente que vive de los lugares más característicos para comprar barato, como por ejemplo la zona de Once, en Balvanera: la cercanía a los barrios que resulta en ahorro de tiempo y costos de viaje.
Los productos se muestran en enormes galpones abiertos al público con los precios en dólares.
En el caso de los juguetes, la diferencia es notoria. Un metegol portátil y liviano con manijas giratorias para mesa o piso tiene un costo en efectivo de $ 11.412 (cuando se vende en internet casi al doble $ 22.200) o un juego de básquet con botón lanzador a $ 5.564 ($ 9.200 en otras páginas).
«Con efectivo tenés descuento y también se puede pagar con transferencia», agrega.
El contexto económico detrás del boom de los importados
La avalancha de importaciones y la reducción de impuestos a productos del exterior impactaron de lleno en las ventas de las empresas locales, que buscan alternativas para mantenerse competitivas frente a los bienes importados.
La gente que compra busca hacer rendir la plata lo máximo posible. Foto Clarín.La gente que compra busca hacer rendir la plata lo máximo posible. Foto Clarín.
«Lo que puede hacer la industria nacional es ver si hay márgenes para bajar los costos que pueden ser impositivos o de otro tipo. Pero hay veces que no, que el extranjero es más barato que uno», explica Pedro Moncarz, licenciado en economía.
Los rubros que registraron los mayores incrementos de las importaciones fueron electrodomésticos, baterías y lámparas, con un salto del 248,9%. En segundo lugar, motos, bicicletas y otros equipos de transporte con un 124,6%. Le siguen productos alimenticios con el 77,4%, prendas de vestir 61,8% y marroquinería, 44,7%. Estos cinco sectores concentraron el 48,8% del total de las importaciones de bienes de consumo entre enero y septiembre de 2025.
«En el caso de estos galpones deben tener muy pocos costos en términos relativos de lo que es la infraestructura para poner a la venta, mientras que los canales tradicionales tienen negocios y más costos para exhibir el producto. Todo amontonado como en un depósito, sin mayores costos para mostrarlos», explica el economista Pedro Moncarz.
Y agrega: «Dependiendo de donde venga el producto, puede ser una diferencia en el costo el tema laboral o de productividad por mayor escala de producción que tienen estos productores en el extranjero y, por lo tanto, pueden venderlo más barato».
Furor en el Conurbano y filas para comprar barato
Kiranimport, una de las tiendas de productos importados registró un récord de público durante diciembre. Según relatan sus empleados, las jornadas fueron intensas y ningún sector -cajas, empaquetado o ventas online- tuvo respiro. Estiman que en la previa a Navidad hubo entre 8.000 y 10.000 personas por día, para elegir entre una variedad de 3.500 artículos.
El viernes previo a las fiestas, la fila para pagar daba la vuelta completa dentro del local y la gente se desesperaba por agarrar los productos. Era tanta la cantidad de personas que muchos desistían de hacer la cola y se iban. “Mañana volvemos pero más temprano”, dijo una mujer que buscaba un juguete para su nieto de 10 años.
Los precios están en dólares, pero se puede abonar con distintos medios de pago. Eso sí: en efectivo hay entre un 5% y 10% de descuento. Y si el pago es con dólar billete, el beneficio llega al 15%.
Un set militar con helicóptero y soldado cuesta $ 13.514 (en otras páginas ronda los $ 22.000) o un dispenser de jabón a $ 3.000, cuando en otros locales se vende desde $ 4.500.
“Los bolsillos están flacos y vienen las fiestas y si tenés que hacer algún regalito, a lo mejor con $ 100.000 pesos le regalas a 15 personas. Entre 8 o 10 dólares para cada uno ya es un regalo”, cuenta Carlos Kalp, quien custodia la puerta de salida del local y sella cada factura para su control.
La tinta del sello debería durar una semana, pero apenas aguanta un día. Una dinámica similar se observa en New Red, que tiene sucursales en Merlo, González Catán, San Justo, Burzaco y Virrey del Pino. El negocio exige una compra mínima de tres productos.
En este local, una silla de playa fija cuesta $ 16.800 ($ 24.700 en otras páginas) o un ventilador de pie $ 38.900, cuando el más barato de la competencia supera los $ 55.000. El público pasa varias horas recorriendo los pasillos de la sucursal de San Justo.
La presencia de estos galpones también genera movimiento de otras actividades. Tras algunas horas de compras, el cansancio se hizo sentir y muchos aprovecharon para comer algo en los puestos de comida ubicados afuera de los comercios: empanadas, sandwiches, churros o bolitas de fraile. Estos puestos se instalan todo el día por el flujo constante de gente.
Sin embargo, el fenómeno no es exclusivo de la zona oeste de la provincia de Buenos Aires. En Quilmes está el Grupo Attain, que vende por mayor y menor y cuenta con un showroom para exhibir su mercadería.
A diferencia de otras plataformas, estos negocios importan los productos y los ofrecen de manera directa, sin pagar comisiones. Esa es una de las claves de sus precios competitivos. “Acá vienen muchos mayoristas”, explica Carlos Kalp.
Además, se manejan con canales de WhatsApp donde envían información sobre los nuevos productos, las promociones vigentes y sus precios, ya convertidos a pesos. /Clarín
Buenos Aires recupera su atractivo: el mercado inmobiliario entra en una nueva fase
Para Hugo Koifman, CEO de Branson Real Estate, «hoy el mercado tiene otro pulso. No es euforia, pero tampoco parálisis. Es un escenario donde las decisiones vuelven a tener lógica económica».
El mercado inmobiliario porteño atraviesa un punto de inflexión. Tras años de lateralización forzada por la inestabilidad macroeconómica, los fundamentos empiezan a alinearse: menor brecha cambiaria, reactivación del crédito hipotecario y una demanda contenida que busca canalizarse. Buenos Aires vuelve a ser una plaza con lógica de inversión.
«Hoy el mercado tiene otro pulso. No es euforia, pero tampoco parálisis. Es un escenario donde las decisiones vuelven a tener lógica económica«, afirmó Hugo Koifman, CEO de Branson Real Estate.
El dato más concreto está en el crédito. La reaparición de hipotecas UVA con volumen real multiplicaron sus colocaciones en los últimos trimestres— representa un cambio estructural, no cosmético. Por primera vez en más de una década, el financiamiento vuelve a ser una herramienta accesible para la clase media. Eso amplía la base de compradores y le da profundidad a un mercado que históricamente operó casi en su totalidad en efectivo.
«El crédito vuelve a ser una herramienta y no una apuesta. Cuando alguien toma un préstamo siente que hay cierto margen de previsibilidad para sostenerlo en el tiempo», explicó Koifman.
En paralelo, los precios del metro cuadrado en zonas consolidadas como Palermo, Belgrano y Núñez muestran una recuperación sostenida tras el piso de 2022-2023. El comprador que postergó su decisión está reentrando al mercado con la conciencia de que esperar ya no es la estrategia más conservadora. En términos reales, los valores actuales todavía presentan una ventana de entrada atractiva frente a los máximos históricos, lo que posiciona a Buenos Aires como una de las plazas con mayor potencial de apreciación en la región para el mediano plazo.
«No estamos frente a un boom, pero sí ante un mercado que dejó de estar en pausa. Y eso, en Argentina, ya es mucho», señaló Koifman.
El corrimiento del cepo cambiario y la convergencia de la brecha hacia niveles mínimos eliminaron una de las principales fricciones que bloqueaban las operaciones: la incertidumbre sobre a qué tipo de cambio cerrar. Hoy las transacciones fluyen con mayor certeza, y eso se traduce en tiempos de cierre más cortos y menor tasa de caída de operaciones en el proceso de escrituración.
Para Koifman, la variable que ordena todo el esquema es una sola: estabilidad. «Sin estabilidad no hay mercado posible. Es la condición mínima para que alguien compre, venda, invierta o financie«, sostuvo.
El efecto trasciende al real estate. En el ecosistema empresario porteño, la previsibilidad también comienza a traducirse en decisiones concretas de expansión, relocalización y desarrollo.
Los proyectos de usos mixtos, las reconversiones de oficinas y el segmento de vivienda premium muestran señales de dinamismo que no se veían desde antes de la pandemia.
Buenos Aires tiene una ecuación que pocos mercados latinoamericanos pueden ofrecer hoy: precios todavía deprimidos en dólares, demanda estructural insatisfecha, infraestructura urbana consolidada y un crédito que recién empieza a despertar. Para el inversor con horizonte de mediano plazo, la pregunta ya no es si entrar, sino cuándo y en qué.
Cerró una histórica fábrica de calzados y despidió a 40 empleados
Gomas Gaspar se especializaba en la fabricación de suelas de goma para diferentes tipos de calzado, entre los que se encontraban modelos urbanos, deportivos y de vestir
El barrio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba, atraviesa el impacto por el cierre definitivo de Gomas Gaspar, una fábrica dedicada a la producción de suelas y bases para calzado con más de treinta años de actividad. La empresa comunicó que cesa sus operaciones y despidió a 40 trabajadores, quienes reclaman sueldos atrasados, aguinaldos e indemnizaciones.
Gomas Gaspar se especializaba en la fabricación de suelas de goma para diferentes tipos de calzado, entre los que se encontraban modelos urbanos, deportivos y de vestir. Durante décadas, la firma fue proveedora de referencia para diversas marcas argentinas del sector.
Entre las causas principales que llevaron al cierre, los trabajadores y representantes sindicales señalan la caída del consumo interno, dificultades económicas propias de la empresa y la competencia creciente de productos importados. Esta combinación de factores habría afectado la viabilidad financiera de la fábrica.
En este marco, Arturo Pitkard, delegado Regional del Sindicato Obrero del Caucho, afirmó: “Gomas Gaspar comenzó con problemas para pagar el aguinaldo. Le dio al personal 30 días de vacaciones y cuando regresaron tampoco les pagó lo adeudado. Comenzó de a poco a despedir a los 40 trabajadores“.
“Una vez que cada uno tuvo su telegrama en mano, les pidió que vuelvan a trabajar en negro para levantar la fábrica. Los trabajadores aceptaron, algunos mayores, con mucha antigüedad en la empresa, quisieron poner el hombro porque lo conocían algunos de hacía casi tres décadas. El dueño, el ingeniero químico Rodolfo Polero les prometió que les iba a pagar, pero no les pagó nada”, dijo.
“El dueño desapareció, dejo solos a sus empleados, gente que tiene familia y no le importó nada. Esta empresa está concursada y él comenzó a desmantelar la empresa”, señaló Pitkard. “En la empresa nadie los atiende, no hay a quién reclamar”, remarcó.
“Gomas Gaspar les debe el aguinaldo, un mes y medio trabajado, además de la indemnización”, añadió.
Se sumaron varios testimonios de trabajadores que se encuentran en una situación crítica. Fabián Córdoba dedicó 18 años a Gomas Gaspar. Su preocupación se agrava por la situación de su esposa, quien hace seis años perdió la movilidad y requiere medicamentos por un valor de $250.000 mensuales.
“Trabajé en el sector de la prensa, pero iba al sector donde me necesitaban. No cobramos nada, necesito juntar la plata para los remedios. Mis hijos no me pueden ayudar, mi mamá y mis hermanos me dan una mano, pero no puedo pedirles más”, manifestó.
Por su parte, Carlos, con 13 años de antigüedad, contó: “Tengo un hijo de 13 años, una nena de 7, un varón de un año y medio y otro hijo en camino. Me parece muy injusto lo que nos hizo el dueño, habernos despedido de esa manera. Se cree impune, nos cerró la puerta y nos dijo arréglense como puedan. Nos mandó el telegrama, nos pidió que siguiéramos trabajando y nunca nos pagó. Teníamos que venir y después salir a hacer changas porque no nos daba ni un peso. Es impresionante la impunidad que tuvo con nosotros”.
El cierre de Gomas Gaspar se suma a otros en este sector. Por ejemplo, John Foos, fundada en la década de 1980, deja de fabricar zapatillas en su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar productos terminados provenientes de distintos países de Asia.
Por su parte, la empresa Viamo formalizó su ingreso en concurso preventivo de acreedores, luego de un proceso de deterioro que combinó problemas financieros, conflictos laborales y un ajuste profundo en su estructura operativa.
Grupo Dass, fabricante de zapatillas para marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, desvinculó a 43 empleados. La compañía, de capitales argentinos y brasileños, había cerrado en enero de 2025 su planta de Coronel Suárez para concentrar la producción en Misiones. Actualmente, la planta misionera también atraviesa dificultades.
Por otra parte, la empresa Vulcalar, ubicada en La Rioja, interrumpió la fabricación de calzado y dejó sin ingresos a unas 80 personas. / Infobae
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dio a conocer este lunes que la recaudación en abril fue de $17,4 millones. De esta forma, acumuló nueve meses consecutivos de caída, quedando por debajo de la inflación.
Al respecto, desde ARCA explicaron que: “La recaudación de este período continúa estando incidida negativamente por los menores ingresos vinculados al comercio exterior, debido principalmente a la desaceleración de las importaciones por la alta base de comparación a causa del fuerte crecimiento que tuvieron en los primeros meses del año anterior”, así como a la “reducción de las alícuotas de Derechos de Exportación, especialmente para soja, trigo y maíz, en relación con las vigentes en abril de 2025”.
Si bien sectores como el agro y la industria están entre los que más aportaron en el cobro de los impuestos en la actividad interna como externa, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue el principal pilar de la recaudación con una suba interanual de 28,3%, lo que representa ingresos por $6.049.934 millones.
Asimismo, mientras el componente impositivo creció un 30,7%, el aduanero lo hizo en 21,6%, producto de la desaceleración de las importaciones. Además, entre otros factores, tanto las devoluciones como la adhesión a los planes de pago bajaron el ritmo de incremento del tributo.
Por otro lado, el Impuesto a las Ganancias también hizo su aporte. Fueron $3.136.961 millones los que sumó, incrementándose 28%, constató la Agencia Noticias Argentinas.
Por su parte, con una suba del 35,1% interanual que representó $1.426.170 millones, el impuesto a los débitos como a créditos de los bancos tuvo uno de los mejores avances relativos.
También, la ANSES creció interanualmente un 26,6%, logrando reunir un total de $4.552.872 millones.
Derechos de exportación a la baja
En relación con los derechos de exportación, estos aportaron $574.547 millones, pero tuvieron una baja interanual del 13,3% debido a la disminución de las alícuotas en productos del agro como la soja, el trigo y el maíz.
Por su lado, los derechos de importación y demás tributos relacionados con la recaudación sumaron $588.298 millones, es decir, un alza del 15,8% interanual.
Otro factor fue el impuesto a los combustibles, que sumó a las arcas del Estado unos $586.383 millones con un incremento interanual del 74,1%.__IP__
También, Bienes Personales marcó una suba, menor del 12% interanual, pero logró aportar $65.783 millones.
Por último, el informe de ARCA también dio a conocer que se harán modificaciones en la estructura tributaria teniendo en cuenta la eliminación de impuestos internos a seguros, a los servicios de telefonía celular y satelital, a los objetos suntuarios, así como también a vehículos automóviles y motores, embarcaciones y aeronaves. El presente mes de mayo será a partir del cual la medida comenzará a mostrar los reflejos en la recaudación.