Biden asume la Presidencia y promete «un nuevo día» para EEUU después de Trump
La asunción de Biden en un frío pero soleado mediodía de Washington puso fin a cuatro tumultuosos años de gobierno del republicano Donald Trump, quien, ausente en la investidura, se fue de la capital con la promesa de volver «de alguna manera».
El demócrata Joe Biden se convirtió en el 46° presidente de Estados Unidos y, tras proclamar que «prevaleció la democracia», prometió «un nuevo día» para un país profundamente dividido y sumido en una confluencia de crisis sin precedentes.
En un hecho sin precedentes, poco antes de que Biden jurara el cargo, Kamala Harris juró el suyo y se convirtió en la primera vicepresidenta mujer de Estados Unidos y en la mujer con el puesto de más alto rango en la historia del país.
La ceremonia de investidura en las escalinatas del edificio del Congreso, una sagrada tradición de la democracia estadounidense, reflejó los desafíos que enfrentan Biden, un veterano político de 78 años, y Harris, de 56.
En primer lugar, la asunción se realizó con un Capitolio aún sacudido por un ataque de partidarios de Trump hace dos semanas para evitar la validación del triunfo electoral de Biden, rodeado de fuerzas de seguridad y privado de las habituales multitudes por el coronavirus.
Las medidas de seguridad en la ceremonia fueron excepcionales.
Biden llegó al Capitolio junto a su esposa.
Unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional y miles de policías de todo el país fueron desplegados y la jornada no contó con las multitudes que tradicionalmente llenan la enorme explanada del «National Mall» para saludar al flamante mandatario. En cambio, ese espacio estuvo cubierto por más de 190.000 banderas plantadas para representar al público ausente.
Los estadounidenses fueron exhortados a quedarse en casa para evitar una mayor propagación de un virus que ya mató a 400.000 personas en Estados Unidos, infectó a 24,5 millones y llevó a la recesión a la primera economía mundial tras diez años de crecimiento.
«La voluntad del pueblo fue escuchada, y la voluntad del pueblo fue obedecida. Otra vez aprendimos que la democracia es preciosa y frágil. A esta hora, amigos míos, prevaleció la democracia», dijo Biden en su discurso de asunción.
«Hoy es el día de la democracia. Este es un día para la historia y un día de esperanza, de renovación y firmeza», agregó.
Luego aludió de inmediato a las urgencias del país, sobre todo al coronavirus.
«Tenemos mucho que hacer en este invierno peligroso (…) Pocas personas en la historia de nuestra nación (…) se encontraron con una época más desafiante o difícil que en la que estamos ahora», afirmó.
El exvicepresidente y exsenador demócrata llega a la Casa Blanca presentándose como un unificador de un país dividido, sacudido y maltrecho tras cuatro años de presidencia del republicano Trump.
Horas antes de la investidura, Trump, uno de los presidentes más polémicos de la historia de Estados Unidos, salió de la Casa Blanca por última vez como mandatario y partió hacia su retiro en Florida, dejando detrás un legado de caos y una nación fracturada.
«Volveremos de alguna manera», dijo el republicano en declaraciones de despedida en la base aérea de Andrews, cerca de Washington, al pie del avión presidencial que luego lo llevó a Florida, donde se recluyó en su club de golf de Mar-a-Lago, en Palm Beach.
Aunque Trump deseó buena suerte al futuro gobierno por segunda vez en dos días, otra vez evitó mencionar a Biden por su nombre, y hasta ahora no solo nunca lo felicitó, sino que, en un hecho sin precedentes en 150 años, faltó a su investidura en Washington.
Lady Gaga cantó en la apertura de la ceremonia.
Los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton sí estuvieron, en cambio, en la asunción, que quedó inscrita en los libros de historia, en particular por el ascenso, por primera vez, de una mujer a la Vicepresidencia de la primera potencia.
Harris, de 56 años, hija de inmigrantes indios y jamaicanos, será además la primera persona negra en ser vicepresidente.
Trump, en tanto, llegó a su club Mar-a-Lago en Florida poco antes de la solemne inauguración del mandato de Biden. Cientos de partidarios bordearon la autopista que lo condujo a su residencia agitando banderas de su campaña electoral y de Estados Unidos, informó la agencia de noticias AFP.
En el final de un mandato marcado por los escándalos, Trump dejó el poder con su nivel más bajo de popularidad, abandonado por muchos y sometido a juicio político por haber incitado el ataque del 6 de enero al Capitolio.
Biden, en cambio, llegó al poder rodeado de un apoyo que trasciende a su partido y, tras medio siglo en política, buscó marcar desde el primer día el contraste, tanto en la forma como en el fondo, con su antecesor.
En un acto de fuerte simbolismo, Biden, el segundo presidente católico de la historia del país, asistió esta mañana a una misa en la catedral de San Mateo de Washington -donde se realizó el funeral del primer mandatario católico, John F. Kennedy- acompañado por líderes demócratas y republicanos del Congreso, en una muestra de unidad a horas del inicio de su mandato.
Pero no todo fue simbolismo. Biden tiene previsto firmar en sus primeras horas de Gobierno una serie de decretos sobre clima, inmigración, relaciones exteriores y la gestión de la pandemia, que marcan una primera ruptura importante con el gobierno anterior.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló sus amenazas contra Irán tras la ruptura del alto el fuego y advirtió que su país podría lanzar ataques masivos si no se alcanza un acuerdo. A pesar del endurecimiento del conflicto, confirmó que las negociaciones siguen en marcha mientras crece la tensión en el estrecho de Ormuz.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump combinó presión diplomática con una retórica abiertamente belicista. “Estamos ofreciendo un ACUERDO muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, de no hacerlo, Estados Unidos destruirá todas y cada una de las centrales eléctricas, así como todos y cada uno de los puentes de Irán. ¡SE ACABÓ EL SER EL ”TIPO BUENO“! Caerán rápido, caerán fácilmente y, si no aceptan el ACUERDO, será un honor para mí hacer lo que se deba hacer; algo que otros presidentes deberían haber hecho a Irán durante los últimos 47 años. ¡ES HORA DE PONER FIN A LA MÁQUINA ASESINA DE IRÁN!”.
El mensaje refleja un cambio de tono respecto a los intentos de negociación, con una advertencia explícita sobre posibles ataques a infraestructura clave del país.
Críticas por el cierre del estrecho de Ormuz
En la misma publicación, Trump acusó a Irán de violar el alto el fuego al reactivar acciones en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial. “Irán decidió disparar ayer en el estrecho de Ormuz: ¡una violación total de nuestro acuerdo de alto el fuego! Muchos de los disparos iban dirigidos a un buque francés y a un carguero del Reino Unido. Eso no estuvo bien, ¿verdad?”, sostuvo.
El mandatario vinculó estos incidentes con la decisión iraní de restringir el tránsito marítimo en la zona, lo que volvió a tensar el escenario internacional.
Negociaciones abiertas pese a la escalada
A pesar del tono confrontativo, Trump confirmó que las gestiones diplomáticas continúan. “Mis representantes se dirigen a Islamabad, Pakistán; estarán allí mañana por la tarde para entablar negociaciones”, señaló, en referencia a una posible nueva ronda de conversaciones para intentar frenar el conflicto.
El presidente también hizo referencia al impacto económico del cierre del estrecho, al afirmar que la medida perjudica más a Irán que a Estados Unidos. Según indicó, el bloqueo implica pérdidas diarias millonarias para Teherán, mientras que Washington no se vería afectado de la misma manera.
El factor económico y la presión estratégica
En su mensaje, Trump aseguró que el cierre del paso marítimo representa un golpe para la economía iraní. “Irán anunció recientemente que cerraría el estrecho, lo cual resulta extraño, dado que nuestro BLOQUEO ya lo ha cerrado. Nos están ayudando sin saberlo, y son ellos quienes salen perdiendo con el cierre del paso: ¡500 millones de dólares al día! Estados Unidos no pierde nada”, afirmó.
Además, destacó que, en este contexto, varios buques estarían redirigiendo sus operaciones hacia puertos estadounidenses. “De hecho, muchos buques se dirigen ahora mismo a EEUU (a Texas, Luisiana y Alaska) para cargar mercancías, cortesía del CGRI, ¡que siempre quiere hacerse pasar por “el tipo duro””, agregó.
Un conflicto en escalada y sin resolución inmediata
El cruce de amenazas y la continuidad de las negociaciones reflejan un escenario contradictorio. Mientras Estados Unidos mantiene la presión militar y económica, también deja abierta la vía diplomática. Del otro lado, Irán endurece su postura con medidas como el cierre del estrecho de Ormuz y acciones en la zona.
Con el conflicto entrando en su octava semana, el margen para un acuerdo parece cada vez más estrecho, en un contexto marcado por la incertidumbre y el riesgo de una escalada mayor. /ámbito
Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz y continúa la tensión
Teherán sostuvo que tomó la medida como respuesta al bloqueo impuesto por Estados Unidos. “El control ha vuelto a su estado anterior”, indicó el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya
El régimen de Irán informó este sábado que ha restablecido un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz, luego de haber anunciado su reapertura, como respuesta al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes.
Según el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, “el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”, indicó en un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
Zolfagari explicó que el control sobre el paso marítimo implica restricciones al tránsito en una de las principales rutas energéticas, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
Añadió que Teherán había autorizado previamente el paso “limitado y gestionado” de algunos buques petroleros y comerciales como “gesto de buena fe” durante las negociaciones, pero que esta medida se revocó por la continuidad del bloqueo estadounidense, al que calificó de reiterado incumplimiento por parte de Washington.
“Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso”, afirmó Zolfagari.
Durante la madrugada, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, señaló en X que el estrecho de Ormuz “no permanecerá abierto” si el bloqueo estadounidense sigue vigente y denunció “afirmaciones falsas” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el paso marítimo y las negociaciones de paz.
“Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones”, expresó Qalibaf, quien lideró la delegación iraní en las recientes conversaciones con EEUU en Islamabad.
Qalibaf indicó también que el tránsito por el estrecho se realizará según “rutas designadas” y con “autorización de Irán”.
Por su parte, Trump declaró el viernes en un acto en Arizona que el estrecho está “completamente abierto” para el comercio, y sugirió la posibilidad de ingresar en Irán para extraer el uranio enriquecido junto con la República Islámica, propuesta que el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, rechazó en una entrevista televisiva, asegurando que el uranio no saldrá del país. /Infobae
Donald Trump aseguró que destruyó 158 barcos: «La armada iraní yace en el fondo del mar»
El presidente estadounidense confirmó la baja de más de 150 buques y advirtió que no habrá piedad para los sobrevivientes que intenten maniobras hostiles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que destruyó 158 buques iraníes y afirmó que “la Armada iraní yace en el fondo del mar”, al tiempo que advirtió que cualquier embarcación que desafíe el bloqueo naval será eliminada de manera inmediata.
A través de un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense sostuvo que la fuerza naval de Irán fue completamente aniquilada en el marco del conflicto en curso.
“La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 buques. No hemos atacado su pequeño número de lo que ellos llaman ‘buques de ataque rápido’, porque no los considerábamos una gran amenaza”, expresó Trump.
La advertencia directa a Irán en medio del bloqueo
En el mismo mensaje, Trump lanzó una advertencia explícita a Irán sobre cualquier intento de desafiar la medida: “Si alguno de estos buques se acerca a nuestro BLOQUEO, será ELIMINADO inmediatamente, utilizando el mismo sistema de eliminación que empleamos contra los narcotraficantes en barcos en alta mar. Es rápido y brutal”, escribió.
El presidente dejó en claro que la estrategia estadounidense contempla una respuesta inmediata ante cualquier movimiento considerado hostil.
EEUU advierte sobre más ataques en el estrecho.
Marina
Referencia al combate contra el narcotráfico
En el cierre de su mensaje, Trump vinculó estas acciones con operativos previos realizados en el mar contra el narcotráfico: “P.D.: ¡El 98,2% de las drogas que ingresaban a Estados Unidos por mar o océano se han DETENIDO! Gracias por su atención a este asunto”, agregó.
Escalada de tensión en el conflicto
Las declaraciones del mandatario profundizan la escalada en el conflicto con Irán y elevan el nivel de confrontación en una región clave para el comercio energético global.
El anuncio de la destrucción de la flota iraní y las advertencias sobre el bloqueo naval refuerzan un escenario de alta tensión, con posibles consecuencias militares y económicas a nivel internacional.