Así como el cóndor cordillerano que en su vuelo alto adivina que hay algo más detrás de la última frontera, yo me propuse despertar de mi cuasi letargo, insuflándome un sueño nuevo.
Es el caso de Martita Ayup, una genuina Tucumana, con 37 años de experiencia humana intensamente vividos.
Cuando contaba con 24 años de edad, en medio de su carrera universitaria (Biología), fue diagnosticada con una enfermedad auto-inmune, desconocida en ese momento. Enfermedad muy dolorosa que producía la muerte de tejido superficial lo que la obligaba a permanecer vendada durante varios meses.
Los dolores eran constantes a tal punto de impedirle moverse con soltura ya que su cuerpo estaba “anestesiado”. La dermatomiositis, acompañada con la vasculitis (que afecta a los músculos y articulaciones)se manifestó de tal manera que ella define como el despertar de un mal sueño ya que éste se vuelve doloroso e incómodo.
Tuvo la bendición de sentirse contenida por un excelente equipo médico, lo cual le permitió sentir que, de pronto, la magia comenzaba a manifestarse. Se preguntó: “¿Porque siento este gozo ahora que estoy en esta condición, y nunca lo sentí antes cuando estaba sana y tenía todo para ser feliz?”. A esas alturas Martita ya había perdido el miedo a morir pero comprendió que luego de esa amarga experiencia, todo estaría bien.
Esta “bebé” de 24 años que no podía moverse por sus propios medios, vio abrirse un mundo ante sí al enterarse de la existencia de un médico naturista. Sintió en su pecho que por allí encontraría su buen destino…
A tal punto estaba acertada, que a los 3 meses de tratamiento ya caminaba, fue mejorando abismalmente y, hasta el día de hoy (ya hace 12 años) nunca más volvió a tener síntomas.
A lo largo de este camino fueron apareciendo las personas indicadas en su vida, como una guía Divina. Asimiló terapias Holísticas tales como Bio Magnetismo, Sanación Pránica y Naturismo. Así encontró a su gran maestro que la introdujo a la meditación lo cual la llevó al Yoga en todo sus aspectos (Hatha Yoga y Kriya Yoga).
A mediados de su doctorado con respecto a su carrera científica (Biología) aportó su experiencia a mucha gente, compartiendo su bienestar y su salud física y mental. De esta manera, su proceso personal sigue profundizándose a través del Yoga, de procesos de ayunos largos y de una Nutrición Divina, que va más allá del alimento físico.
Hoy está radicada en Vancouver (Canadá) y transmite el convencimiento de que la “AUTO GESTIÓN DE LA SALUD” es posible, y muy necesaria para tener una vida sustentable y alegre; es decir ser responsable de uno mismo.
Para desarrollar esta tarea creó unos procesos grupales que llama “Habita tu Hogar”, en donde a través de la alimentación, el ayuno y el yoga, se estimula la desintoxicación física, mental y emocional.
Martita considera que, en estos tiempos, la tierra pide cambios en la humanidad y exclama por seres humanos más alegres y saludables, conectados con ellos mismos y con su verdadera naturaleza. El momento es ahora….siempre lo fue.
“La transformación interior nos habla de un renacer, es como abrir los ojos por primera vez…”
Adaptación del texto: Licenciada María Del Mar Novoa Zamora