Se difundieron imágenes del interior de una sede policial del estado Anzoátegui. Las personas privadas de su libertad aparecen desnudas, acostadas boca abajo y en pésimas condiciones de higiene y seguridad
Desnudos, boca abajo, rodeados de suciedad, con las manos tomándose sus cuellos, con gallos peleando arriba de ellos y con policías que se ríen mientras un oficial golpea con un palo de madera a un preso tirado en el suelo, desprotegido e implorando no recibir más agresiones. En esas condiciones, aparecen aquellos privados de su libertad en un video de 45 segundos de duración sobre lo que sucede en una comisaría de Venezuela.
Las imágenes fueron difundidas por la periodista Alexandra Belandia en su cuenta de Twitter y se viralizaron rápidamente. “Cuando pregunten sobre Derechos Humanos en Venezuela; lo que sucede en las Comisarias/Prisiones (escuche el diálogo). El trato entre la Policía y sus privados; además de ‘la reinserción’ a la sociedad a través de ‘grandes obras’ de Maduro. Muestre el video”. Con ese mensaje, la comunicadora difundió el video que generó la indignación de todo un país.
De acuerdo a lo que informó el medio venezolano ACN, el video fue grabado por un oficial en un patio del Centro de Coordinación de la Policía en Anaco. Según lo que informó la prensa local, al menos 82 presos fueron golpeados durante al menos dos horas y se les negó el agua y la comida por 24 horas. El castigo se debió a que los reclusos se habían declarado en huelga contra la falta de alimento, el agua limpia y los medicamentos.
Fue tal el revuelo que se generó en Venezuela que tuvo que salir a hablar del caso el fiscal general de la nación, Tarek William Saab. El funcionario afín al régimen de Nicolás Maduro ordenó que se investiguen las violaciones a los derechos humanos de los presos que se encuentran en la sede de la Policía de Anaco, en el estado Anzoátegui.
Saab informó que designó a dos fiscales en materia de derechos humanos para que investiguen las agresiones e indicó que imputarán por su responsabilidad al comisario Hernán Díaz, a los funcionarios Jackson Guevara, José Fernández y José Mendoza; y a dos subalternos.
El régimen de Maduro fue señalado por sus reiteradas violaciones a los derechos humanos. En julio, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, presentó un informe en el que denunció esta situación. “El destino de más de 30 millones de venezolanos está en las manos de las autoridades y de su habilidad para poner los derechos humanos por delante de cualquier ambición ideológica o política”, señaló en su discurso de presentación del documento en Ginebra.
El informe acusó al régimen de Maduro de “graves vulneraciones de derechos”, y documentó, entre otros graves hechos, más de 6.800 ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad venezolanas entre enero de 2018 y mayo de 2019. Estos delitos “deben ser investigados a fondo, estableciendo responsabilidades para sus autores, y garantizando su no repetición”, afirmó la alta comisionada.
Bachelet también denunció las repetidas informaciones recibidas sobre torturas durante detenciones arbitrarias, y en este sentido recordó la reciente muerte del ex oficial de Marina Rafael Acosta cuando se encontraba bajo custodia, un caso que pidió sea investigado de forma imparcial y transparente.
Por otro lado, la ex presidente chilena indicó que “las instituciones esenciales y el Estado de derecho en Venezuela se han erosionado” y “el ejercicio de las libertades de expresión, asociación, asamblea y participación corre peligro de ser castigado con represalias y represión”.
También denunció el uso repetido de “fuerza excesiva y letal contra manifestantes” y “ataques contra oponentes políticos y defensores de los derechos humanos, con métodos que van desde las amenazas y las campañas de descrédito a detención arbitraria, tortura, violencia sexual, asesinatos y desapariciones forzadas”.
“La única forma de salir de esta crisis es la unión, y pido al Gobierno de Venezuela que vea a la oposición y a los defensores de derechos humanos como socios en la causa común de estos derechos y de la Justicia, para plantar las semillas de un acuerdo duradero que lleve a la reconciliación”, concluyó Bachelet.
Tensión extrema en el estrecho de Ormuz: tres buques mercantes fueron atacados por proyectiles
La crisis marítima se agrava drásticamente. Embarcaciones comerciales sufrieron daños y hay tripulantes atrapados. Ya son 14 los barcos impactados desde el inicio del conflicto, paralizando el transporte de crudo a nivel global.
El transporte marítimo a lo largo del estrecho de Ormuz se encuentra prácticamente paralizado. Este miércoles, empresas de seguridad marítima confirmaron que otros tres buques mercantes fueron alcanzados por proyectiles desconocidos, elevando a 14 el número de embarcaciones atacadas en la región desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero.
Esta crisis de seguridad bloqueó las exportaciones de aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, haciendo que los precios internacionales del crudo se disparen a máximos no vistos desde el año 2022.
El ataque más grave: un buque incendiado y marineros desaparecidos
El incidente de mayor gravedad de la jornada lo sufrió el granelero Mayuree Naree, de bandera tailandesa. La operadora del barco, Precious Shipping, informó que la nave fue alcanzada por «dos proyectiles de origen desconocido», lo que provocó un incendio y severos daños en la sala de máquinas.
«Se reporta que tres miembros de la tripulación están desaparecidos y se cree que están atrapados en la sala de máquinas», detalló la compañía en un comunicado, agregando que los 20 tripulantes restantes lograron ser evacuados a Omán.
La Guardia Revolucionaria iraní, a través de la agencia de noticias Tasnim, aseguró que el barco fue «atacado por cazas iraníes». De confirmarse, esto sugeriría el primer enfrentamiento directo por parte de las fuerzas de Irán, que previamente se habían limitado a disparar misiles o a utilizar drones.
Daños en otras dos embarcaciones
Las alertas también se encendieron por impactos en otros dos buques mercantes que navegaban por la zona de conflicto:
ONE Majesty: El portacontenedores de bandera japonesa sufrió el impacto de un proyectil a 46 kilómetros al noroeste de Ras Al Khaimah (Emiratos Árabes Unidos). Su fletador, Ocean Network Express, confirmó que el barco fue golpeado mientras estaba anclado y sufrió daños menores por encima de la línea de flotación. Toda la tripulación resultó ilesa y la nave sigue operativa.
Star Gwyneth: Este granelero con bandera de las Islas Marshall fue alcanzado a unos 80 kilómetros al noroeste de Dubái. La empresa Star Bulk Carriers informó que el proyectil impactó en la bodega mientras el barco estaba fondeado, sin provocar heridos ni escoramiento (inclinación) en la nave.
La postura de Estados Unidos e Irán
El contexto geopolítico no augura una solución a corto plazo. La Guardia Iraní advirtió que cualquier barco que pase por el estrecho de Ormuz será considerado un blanco militar. Como contrapartida, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con intensificar los ataques de su país contra Teherán si continúa obstruyendo este paso clave.
Pese a la escalada, fuentes del sector revelaron que la Armada de Estados Unidos rechaza casi a diario las solicitudes de la industria naviera para recibir escoltas militares a través del estrecho. El argumento de las fuerzas norteamericanas es que, por el momento, el riesgo de sufrir ataques operativos es demasiado alto.
El papa León XIV pidió «que cese el estruendo de las bombas»
El pontífice habló del conflicto en Medio Oriente y pidió detener los bombardeos y abrir un canal de diálogo que permita escuchar a las poblaciones afectadas.
El papa León XIV volvió a manifestar su preocupación por la situación en Medio Oriente y reclamó el fin de los ataques armados en la región. Lo hizo este domingo, tras el rezo del Ángelus, al advertir sobre el riesgo de que el conflicto se amplíe y afecte a más países.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, frente a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el pontífice pidió detener los bombardeos y abrir un canal de diálogo que permita escuchar a las poblaciones afectadas.
“Que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”, afirmó el líder de la Iglesia católica, quien expresó especial inquietud por los informes que llegan desde Irán y por la posibilidad de que la violencia se extienda hacia países vecinos como Líbano.
El Papa encomendó su llamado a la Virgen María y pidió que prevalezcan los caminos de negociación para avanzar hacia una salida pacífica que permita devolver la estabilidad a la región.
En el mismo mensaje, el pontífice también dedicó unas palabras al Día Internacional de la Mujer y expresó su cercanía con quienes sufren violencia y discriminación en distintas partes del mundo.
“Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia. A ellas, en modo especial, les expreso mi solidaridad y mis oraciones”, señaló.
Además, en una carta publicada en la revista Plaza de San Pedro, León XIV remarcó la necesidad de promover políticas concretas para prevenir la violencia de género y afirmó que la educación de los jóvenes resulta clave para erradicar estas conductas. También pidió no minimizar las agresiones y animó a denunciarlas para evitar que queden impunes.
Un fuerte estallido registrado en las inmediaciones de la embajada de Estados Unidos en Oslo encendió las alarmas de seguridad en la capital de Noruega. El hecho ocurrió durante la madrugada y motivó un amplio operativo policial para investigar lo sucedido y descartar nuevos riesgos en el área.
Según informaron las autoridades, la explosión se produjo en el acceso al edificio diplomático y generó daños materiales menores, aunque no se reportaron personas heridas. El estruendo fue percibido por vecinos de la zona, quienes alertaron rápidamente a los servicios de emergencia.
Tras el episodio, la policía local acordonó el sector y desplegó distintos recursos para analizar la escena. Equipos especializados comenzaron a realizar peritajes en el lugar para determinar el origen del estallido.
El caso también activó la intervención del Servicio de Seguridad de la Policía de Noruega (PST), que decidió movilizar personal adicional para colaborar con la investigación y reforzar las tareas de vigilancia en torno a la representación diplomática.
Amplio operativo para esclarecer lo ocurrido en la embajada de EEUU
Luego del incidente, las fuerzas de seguridad desplegaron perros rastreadores, drones y helicópteros para examinar el área y verificar que no hubiera otros artefactos peligrosos en las inmediaciones.
Testigos citados por medios locales indicaron que, tras la detonación, se pudo observar una columna de humo elevándose cerca del perímetro de seguridad de la embajada.
Pese al contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, los investigadores evitaron por el momento establecer una relación directa entre el hecho y el conflicto que involucra a Irán en Medio Oriente.
El jefe de respuesta de emergencias, Mikael Dellemyr, explicó que aún es prematuro sacar conclusiones sobre el origen del incidente. “Es demasiado pronto para afirmar cualquier hipótesis”, señaló el funcionario, quien también indicó que no existían amenazas previas conocidas contra la embajada en los días anteriores.
Por su parte, el gobierno noruego expresó su preocupación por lo ocurrido. La ministra de Justicia y Emergencias, Astri Aas-Hansen, calificó el episodio como “inaceptable” y aseguró que las autoridades están destinando recursos significativos para esclarecer el caso y encontrar a los responsables.
La funcionaria también buscó transmitir tranquilidad a la población al remarcar que no hay indicios de que exista un peligro inmediato para los ciudadanos.
El incidente ocurre en un momento de alta sensibilidad internacional, en el que varias sedes diplomáticas de Estados Unidos alrededor del mundo han reforzado sus medidas de seguridad debido a la inestabilidad generada por los conflictos en Oriente Medio.