Por el homicidio de Gabriel Eliseo Navarro ocurrido el 7 de enero en Banda del Río Salí, la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Público Fiscal, que conduce Ignacio López Bustos, dispuso la prórroga de la prisión preventiva para la mujer apodada “La Polaca”, de 33 años. Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal, Lucas Manuel Maggio recordó la imputación (delito de homicidio agravado por el vínculo) y consideró que persisten los riesgos procesales (fuga y entorpecimiento de la investigación), por lo cual, solicitó la extensión de las medidas de coerción de máximo intensidad por 46 días hasta el término de la investigación penal preparatoria (IPP).
Asimismo, el investigador señaló que los nuevos testimonios incorporados respaldan la hipótesis de la Fiscalía (ver abajo) y que aún resta una pericia de ADN sobre los lechos subungueales. Finalmente, el juez actuante dispuso que la imputada sea trasladada desde su actual lugar de detención a la Unidad Penitenciaria N° 4.
La acusación
El sábado 7 de enero del corriente año, siendo las 01:30 horas, en circunstancias que Navarro y su pareja se encontraban caminando por avenida Independencia e intersección de calle Chile de la ciudad de Banda del Río Salí, tras una discusión que estaban manteniendo por un problema económico la acusada con claras intenciones de quitarle la vida le asestó a Navarro una puñalada en el tórax a la altura del corazón con un cuchillo tipo sierrita (con cabo de color verde de 18 cm aproximadamente), produciéndole lesiones que dañaron severamente el corazón siendo trasladada la víctima al Hospital Centro de Salud donde falleció por un shock hipovolémico causado por las lesiones recibidas.
Salieron a la luz videos del menor manipulando el arma que llevó a la escuela Congreso antes del disparo
En las horas posteriores al episodio comenzaron a circular imágenes que son analizadas por los investigadores y que muestran al menor manipulando el arma antes de que ocurriera el disparo.
Un grave episodio generó preocupación en la Escuela Congreso, ubicada en la zona de Congreso y Lavalle, en el barrio Sur de San Miguel de Tucumán. Un alumno de 14 años ingresó al establecimiento con un arma de fuego cargada y, en circunstancias que todavía son investigadas, se produjo un disparo dentro del aula.
De acuerdo con la información difundida, el adolescente habría llevado un revólver calibre 38 al establecimiento. En las horas posteriores al episodio comenzaron a circular imágenes que son analizadas por los investigadores y que muestran al menor manipulando el arma antes de que ocurriera el disparo.
Investigan cómo llegó el arma a manos del adolescente
Uno de los principales interrogantes que intenta responder la investigación es de dónde provino el arma y cómo llegó a estar en poder del estudiante. También se busca determinar qué ocurrió exactamente dentro del aula y si el disparo fue accidental o intencional.
Las autoridades educativas tomaron conocimiento de la situación y dieron aviso a la Policía. El rápido accionar permitió activar el protocolo correspondiente y evitar que el episodio tuviera consecuencias mayores. No se registraron personas heridas como consecuencia del disparo.
Además, los investigadores trabajan sobre otros registros audiovisuales que podrían aportar información sobre el comportamiento previo del adolescente. Según trascendió, existen imágenes anteriores en las que el mismo joven aparece exhibiendo y manipulando armas de fuego.
El caso generó preocupación entre la comunidad educativa y abrió nuevamente el debate sobre el acceso de menores a armas de fuego y los mecanismos de prevención dentro de los establecimientos escolares. La investigación busca establecer las circunstancias concretas del hecho y determinar las responsabilidades que correspondan.
Mientras continúa la investigación, desde la institución se informó que las clases continuarán con normalidad y que se adoptaron las medidas correspondientes tras el episodio. El objetivo ahora está puesto en esclarecer cómo ingresó el arma a la escuela y garantizar la seguridad de estudiantes y docentes./Losprimeros
Profunda conmoción sacudió este martes a la capital tucumana tras el hallazgo sin vida de Oscar Mauricio Sosa (38) y de su hijo Ignacio Tadeo Sosa (7) en el interior de una vivienda ubicada en calle Entre Ríos al 1130. En el lugar intervino personal de la Comisaría Seccional Segunda, el Sistema de Emergencias 107 y la Unidad Fiscal de Homicidios, a cargo del fiscal Carlos Sale, quien confirmó que la causa está caratulada como un homicidio seguido de suicidio.
El hecho comenzó a develarse a primera hora de la mañana cuando dos hijos mayores del hombre ingresaron a la propiedad y se toparon con la trágica escena, dando aviso inmediato a las autoridades policiales.
El mensaje de la madrugada y el hallazgo de los cuerpos
De acuerdo con la reconstrucción efectuada por el Ministerio Público Fiscal, alrededor de las 4 de la madrugada el hombre envió un mensaje a sus otros dos hijos solicitándoles expresamente que concurrieran al domicilio a las 8:00.
Al llegar al inmueble en el horario pautado, los jóvenes encontraron a su padre y a su hermano menor sin signos vitales. Los médicos del 107 que acudieron de urgencia constataron los decesos, dando paso al trabajo pericial del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) para el levantamiento de rastros y la toma de testimonios.
La carta de despedida y la confesión en la escena
En contacto con la prensa en la puerta del inmueble, el fiscal Carlos Sale detalló los elementos secuestrados en el lugar, entre los que se destaca una carta manuscrita. En el texto, el hombre explicó que le suministró una sobredosis de medicamentos al niño para que no sintiera dolor al asfixiarlo antes de quitarse la vida.
La víctima de 7 años tenía diagnóstico de autismo severo y los padres estaban separados. En la misiva, el progenitor expresó un mensaje en el que aseguraba que tomaba la determinación porque «no iba a poder soportar que nadie lo cuide» ante su ausencia.
Allegados y familiares indicaron a los pesquisas que el hombre no registraba antecedentes de adicciones y residía en esa vivienda junto a dos hermanos.
Declaraciones del hermano del filicida
La investigación por el presunto filicidio seguido de suicidio ocurrido este martes en una vivienda de calle Entre Ríos al 1.100 sumó un nuevo testimonio. La hermana del hombre de 38 años, señalado como el autor de la muerte de su hijo de siete años, habló sobre la situación que atravesaba su hermano y describió cómo era el vínculo que mantenía con el niño.
Según relató, el hombre estaba desempleado y tenía a su cargo el cuidado permanente del pequeño, quien padecía autismo severo y otros problemas de salud que requerían atención durante las 24 horas. “La situación era desesperante realmente”, sostuvo la mujer.
Explicó que su hermano estaba bajo prisión domiciliaria, una circunstancia que, según consideró, había agravado su situación personal y económica. “No podía salir a trabajar y sustentarlo más al chiquito”, dijo. Aclaró, además, que los hermanos colaboraban económicamente con él y con el niño.
La mujer aseguró que su hermano se ocupaba prácticamente en soledad de su hijo. “Lo cuidaba las 24 horas del día. Lo cuidaba todo el tiempo”, afirmó. Según su relato, era un padre muy presente y tenía una relación “excelente” con el niño.
El hombre también tenía otros dos hijos. De acuerdo con la información aportada por su hermana, fueron ellos quienes recibieron un llamado y posteriormente concurrieron a la vivienda. La mujer dijo que se enteró de lo ocurrido a través de ellos.
Una separación reciente
Otro de los factores mencionados por la hermana fue la reciente separación de la madre del niño. Según explicó, la ruptura se había producido aproximadamente un mes y medio atrás y, dentro de las dificultades propias de una separación, ambos mantenían el diálogo.
La mujer explicó que la madre del niño trabajaba y que, por ese motivo, su hermano había quedado a cargo del pequeño. “Él se encargaba totalmente”, señaló.
Consultada sobre si la separación pudo haber influido en lo ocurrido, consideró que pudo haber sido parte de un conjunto de circunstancias que lo llevaron a sentirse cada vez más solo y desesperado.
Sin embargo, aseguró que la familia no había advertido señales que permitieran anticipar una decisión semejante. “Ningún indicio” de que quisiera quitarse la vida, afirmó. También sostuvo que, hasta poco antes del hecho, lo veía bien.
Una nota y una investigación en marcha
El fiscal que interviene en la investigación confirmó que en la vivienda fue encontrada una nota escrita por el hombre. De acuerdo con lo informado, en ese escrito habría dejado asentado que le suministró una sustancia al niño y que posteriormente tomó la decisión de quitarse la vida.
La hermana sostuvo que su hermano pudo haber tomado esa decisión porque temía que nadie pudiera cuidar al niño como él lo hacía. Se trataba, según explicó, de un pequeño que necesitaba atención permanente debido a su condición de salud.
“Él lo hacía con mucho cariño, pero quizás pensó que otra persona no lo iba a atender como él”, expresó.
La investigación busca ahora reconstruir las últimas horas del hombre y del niño y determinar con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda. La Justicia deberá establecer, además, las circunstancias que rodearon las muertes y el contenido de la nota encontrada en el lugar.
La situación procesal previa: arresto domiciliario y traslado
El adulto fallecido se encontraba cumpliendo una medida cautelar de arresto domiciliario vinculada a una causa penal tramitada ante la Justicia de la provincia de Córdoba.
En los últimos días, el hombre había sido notificado sobre la inminencia de su revocación o traslado efectivo hacia los tribunales cordobeses para avanzar con el proceso judicial en esa jurisdicción, situación que precipitó el desenlace fatal.
Los cuerpos serán trasladados a la morgue judicial para la realización de las autopsias de rigor, que determinarán con precisión científica la sustancia utilizada y las causas de los fallecimientos.
Un alumno de 14 años llevó un arma de fuego y realizó un disparo adentro del aula en la Escuela Congreso
El grave episodio se registró este martes, alrededor de las 14.45. El proyectil impactó y quedó incrustado en una de las paredes. El adolescente entregó voluntariamente el revólver a los efectivos.
Un adolescente de 14 años quedó a disposición de la Justicia luego de efectuar un disparo dentro de un aula de la Escuela Congreso, ubicada en Congreso al 600, en la esquina con Lavalle, en San Miguel de Tucumán. No hubo heridos y la Policía secuestró el revólver que habría utilizado.
El grave episodio se registró este martes, alrededor de las 14.45. Efectivos que realizaban tareas de vigilancia en barrio Sur fueron alertados sobre una situación con un arma de fuego dentro del establecimiento educativo.
Cuando los policías llegaron a la escuela, la secretaria les informó que un alumno había llevado un arma y que, mientras la manipulaba, se produjo un disparo dentro del aula.
El proyectil impactó y quedó incrustado en una de las paredes, sin alcanzar a estudiantes, docentes ni integrantes del personal. La detonación provocó momentos de temor y desconcierto en la comunidad educativa.
Según fuentes de la investigación, el adolescente entregó voluntariamente el revólver a los efectivos. Durante la inspección del lugar, los uniformados también encontraron elementos que permitieron confirmar que el arma había sido accionada.
El director de la escuela solicitó inmediatamente la intervención policial. En el procedimiento participó personal de la Comisaría Segunda y también fueron informados la Unidad Regional Capital y el Ministerio de Educación de Tucumán.
Hasta el momento no se determinó si el alumno intentó amenazar a alguno de sus compañeros o si el disparo se produjo accidentalmente mientras manipulaba el revólver. Ese será uno de los principales aspectos que deberán esclarecer los investigadores, junto con el origen del arma y la manera en que el menor logró ingresarla al establecimiento.
Las autoridades educativas dispusieron medidas de contención para los alumnos y el personal, además de actuaciones administrativas destinadas a reconstruir lo sucedido y reforzar la seguridad dentro de la institución.
Debido a que tiene 14 años, el adolescente no puede ser responsabilizado penalmente bajo el régimen vigente. Sin embargo, quedó a disposición de la Justicia de Niños, Niñas y Adolescentes, que deberá establecer las medidas de protección correspondientes.
En las horas posteriores al episodio debía resolverse si el joven sería entregado a sus padres o si permanecería alojado provisoriamente en el Centro de Admisión y Derivación hasta la intervención del juez competente.
El caso generó una fuerte conmoción entre docentes, estudiantes y familiares, especialmente porque el disparo se produjo dentro de un aula y pudo haber ocasionado consecuencias mucho más graves. La investigación continuaba para determinar las responsabilidades y establecer cómo tuvo acceso el adolescente al revólver.