El sistema de Transferencias 3.0, el mecanismo de pagos digitales con códigos QR, comenzará a funcionar este lunes plenamente en la Argentina y permitirá usar cualquier billetera virtual, ya sea de un banco o una fintech, para abonar en todos los comercios que acepten este medio de cobro, sin importar la empresa que provea el código.
El sistema habilitará a los comercios a recibir el dinero de forma instantánea, irrevocable y con la comisión más baja del mercado, lo que ayudará a simplificar las operaciones y a competir contra el efectivo que, pese al avance de los mecanismos de pago virtual, sigue siendo la forma de pago usada en cerca de 8 de cada 10 transacciones.
Será el punto final de un sistema en el que, desde hace casi dos años, trabajan en forma conjunta el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los bancos públicos y privados, las fintech, las empresas de tarjetas de crédito y débito y las cámaras compensadoras y administradoras de pagos (Coelsa, Fiserv, Red Link y Prisma).
«Lo que buscamos con Transferencias 3.0 es integrar a todo el sistema de pagos electrónicos; va en el mismo sentido que hemos hecho con el cheque electrónico y con la factura de crédito electrónica», aseguró el presidente del BCRA, Miguel Pesce, en una reunión con las cámaras de comercio días atrás.
«La intención es reemplazar al efectivo por las Transferencias 3.0 como el medio predominante de pago en nuestra economía y que este sistema sea eficaz y eficiente, tanto para la persona que va a pagar como para la persona que va a cobrar», agregó.
A partir de Transferencias 3.0, el plazo de acreditación máximo para los comercios será de 25 segundos, con una comisión que estará en del rango del 0,6% al 0,8%, dependiendo del tipo de aceptador y su política de competencia de precio.
«Esta interoperabilidad es casi única en el mundo. Queremos que para el comercio sea tan fácil aceptar dinero en efectivo como un sistema de pago con billetera digital. Por eso propiciamos el pago inmediato a los comerciantes. El pago inmediato nos pondrá mucha presión a todos los actores para hacer mejores servicios en el mercado», señaló esta semana Maia Eliscovich, head de Ualá Bis, en una conferencia organizada por la Cámara Argentina de Fintech.
«Lo que buscamos con Transferencias 3.0 es integrar a todo el sistema de pagos electrónicos; va en el mismo sentido que hemos hecho con el cheque electrónico y con la factura de crédito electrónica».MIGUEL PESCE
El objetivo de todos los actores es el mismo: facilitar y simplificar los pagos digitales, agrandar el mercado de uso de dinero electrónico con más competencia y, al mismo tiempo, reducir el uso de efectivo de modo de expandir la inclusión financiera y formalizar a un gran sector de la economía.
El pago mediante código QR es uno de los que más creció durante la pandemia.
Para alcanzar la interoperabilidad de los códigos QR fue necesaria cooperación de tanto la infraestructura de pagos como de la normativa, de los desarrollos de producto de cada una de las empresas interesadas en leer los QR y de las decisiones comerciales de cada fintech o banco que participa.
Por eso, las primeras pruebas del sistema comenzaron en diciembre del año pasado, con la apertura de códigos por parte de empresas clave del sistema en grandes comercios y cadenas con presencia en todos el país, con la idea de asegurar un correcto funcionamiento y evitar una mala experiencia de usuario.
Mercado Pago, una de las principales empresas del sector con más de 1,5 millones de comercios adheridos a pagos con QR en la Argentina, avanzó desde entonces en la incorporación de más de 5.200 locales de 18 cadenas como Burger King, Farmacity y La Anónima, entre otras, en las que ahora se puede pagar con las aplicaciones BNA+ y Cuenta DNI, de los bancos Nación y Provincia; Yacaré, Reba y ANK; y MODO, la aplicación que desarrollaron más de 30 bancos para agilizar los pagos y transferencias.
En junio de 2021 se concretaron más de 8,5 operaciones por adulto con medios electrónicos de pago -tarjetas de débito, crédito o transferencias electrónicas-, alcanzando una marca mensual máxima desde que se posee registro de la serie, mientras que el total de operaciones realizadas en el primer semestre del año superó en 40% al promedio del mismo período de 2020, según datos del Informe de Inclusión Financiera del BCRA.
Si bien existe una tendencia creciente en el uso de todos los medios de pago electrónicos desde hace unos años -excepto en las tarjetas de crédito-, el mayor dinamismo se observó entre las transferencias electrónicas cuya participación en el total de operaciones pasó de 4% en enero de 2016 a 23% en junio de 2021.
El efecto de la pandemia en los hábitos de consumo, la proliferación en el uso de billeteras electrónicas y los cambios regulatorios para facilitar la interoperabilidad de los medios de pago son algunos de los factores que explican este cambio de comportamiento.
De hecho, uno de los medios de pago que más creció en este tiempo fueron los pagos mediante código QR que tuvieron tasas de variación de 136% en cantidades y de 140% en montos reales en comparación los valores promedio de 2019 y 2020.
«El uso masivo del QR dependerá de la educación que se lleve a cabo sobre los usuarios. Hoy 8 de cada 10 transacciones siguen siendo en efectivo y 6 de cada 10 personas no usan cuenta bancaria por eso el desafío es la inclusión financiera y superar la barrera del efectivo», afirmó Agustín Viola, director de Mercado Pago.
El consumo masivo sigue en caída pese a que trepó la venta de televisores por el mundial
Las ventas en supermercados retrocedieron en junio. La contracara fue el comercio electrónico y el impacto del fútbol, que dispararon la compra de tecnología y bebidas.
En los despachos oficiales de la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda, la persistente baja del consumo masivo genera una creciente inquietud política. Aunque el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo sostienen que la desaceleración de la inflación es el motor principal para la reactivación, los indicadores de la calle demuestran que el alivio macroeconómico todavía no se traduce en el poder de compra de los hogares.
Según el último informe de la consultora Scentia, las ventas en los supermercados cayeron 2,6% interanual en junio, acumulando una contracción del 4,6% durante el primer semestre del año. La retracción golpeó con mayor dureza a rubros de primera necesidad: los alimentos perecederos se desplomaron un 7,9% en la comparación interanual, seguidos por los artículos de higiene y cosmética, que registraron una baja del 5,9%.
La radiografía del comercio físico en rojo
La tendencia contractiva se replicó en todos los canales de comercialización analizados por el sector privado:
Autoservicios independientes: registraron una caída del 1,9% mensual y acumulan una baja del 3,2% en el año.
Canal mayorista: anotó un retroceso del 3,8% en el primer semestre.
Kioscos y comercios tradicionales: sufrieron la caída más profunda, con un rojo interanual del 4,6%.
Este escenario refleja un cambio drástico en los hábitos de las familias argentinas, que compran con extrema cautela, reducen la frecuencia de visitas a las góndolas, achican la estructura de sus canastas y migran masivamente hacia marcas más económicas o segundas líneas para llegar a fin de mes.
Las excepciones: el boom del e-commerce y el efecto Mundial
La única contracara visible a la parálisis de los locales físicos fue el sostenido crecimiento del comercio electrónico. El e-commerce anotó una suba del 0,5% mensual en junio, disparándose un 41% en la comparación interanual. A pesar de este notable avance digital, su volumen total en el mercado interno todavía no logra compensar el desplome generalizado del consumo tradicional.
Por otra parte, la cita del Mundial de Fútbol funcionó como un bálsamo temporal para categorías muy específicas. Impulsada por el evento deportivo, la venta de televisores y tecnología creció un 61% durante el mes pasado. En sintonía, el rubro de las bebidas también logró esquivar la crisis: el consumo de bebidas alcohólicas trepó un 9,4% interanual, mientras que las variantes sin alcohol avanzaron un 3,5%.
Para el oficialismo, el desafío urgente consiste en lograr que la estabilidad financiera impacte de manera tangible en la economía real. Sin una recomposición urgente del salario y el crédito, el relato de la recuperación corre el riesgo de quedar atrapado en los gráficos macroeconómicos, lejos de la realidad de los comercios y las familias.
Crecen ventas de autopartes usadas y repuesteros advierten sobre competencia vía courier
Las ventas por correo de repuestos usados crecieron 140% en un año, mientras aumentan las comercializaciones sin garantía sobre el estado de las piezas.
Los comerciantes de repuestos de autos en la provincia de Córdoba manifiestan inquietud ante el notable crecimiento del mercado de piezas usadas y el incremento de ventas por courier. Ambos fenómenos, según referentes del sector, están generando efectos directos sobre la actividad comercial tradicional.
Expansión del mercado de autopartes usadas
En diálogo con La Voz, Luis García, presidente de la Cámara de Empresarios de Repuestos Automotor y Afines de Córdoba (Cerac), señaló que la situación responde en buena medida a la falta de poder adquisitivo: “No hay plata en la calle y muchos automovilistas buscan ahorrar comprando repuestos usados, pero sin garantía de ningún tipo”, explicó.
El crecimiento de ese mercado, según el directivo, se intensificó desde mediados de 2024, tras la ampliación por parte del Estado nacional del listado de piezas recuperables de vehículos dados de baja. En agosto de ese año, la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación dictó la Resolución 188/2024, que amplió de 30 a 142 la cantidad de piezas autorizadas provenientes de desguaces.
El objetivo oficial fue reducir precios en el mercado paralelo y desincentivar ventas ilegales. No obstante, los repuesteros remarcan que el mercado paralelo creció en forma significativa y, a su juicio, sin controles adecuados.
García advirtió sobre la falta de trazabilidad de esas piezas: “No hay ninguna trazabilidad de esas piezas que garantice que sean efectivamente de los vehículos que fueron dados de baja. Tampoco es posible conocer el nivel de desgaste de estas autopartes, lo que las transforma en piezas inseguras”. Añadió además la sospecha sobre orígenes ilícitos de algunos repuestos por la ausencia de registro que permita confirmar su procedencia.
Complementariamente, desde las plantas de la ITV en Córdoba ya se alertó sobre un aumento en los rechazos de vehículos que circulan con piezas de segunda mano o reparadas que no coinciden con el modelo o la versión, lo que suma preocupación por seguridad y homologación.
“Estamos trabajando con Faccera (Federación Argentina de Cámaras de Comerciantes en Repuestos del Automotor) para abordar este tema que nos preocupa y que se observa en todo el país”, indicó García, en referencia a iniciativas sectoriales para buscar respuestas coordinadas.
Impacto de las importaciones por courier
Otro foco de interés es la creciente entrada de autopartes por courier. Los repuesteros de Córdoba denuncian un efecto competitivo fuerte tanto por importadores ocasionales como por consumidores finales que compran piezas en el exterior.
Según cifras manejadas por Cerac, el año pasado las importaciones por esta vía en la provincia totalizaron alrededor de 8 millones de dólares en repuestos. Para 2026 prevén un crecimiento estimado del 140%, hasta 20 millones de dólares (aprox. 30 mil millones de pesos).
Ese volumen genera inquietud: “Estos números nos preocupan, sobre todo porque no se ve cuál sería el techo de este fenómeno. Hasta dónde puede llegar y cómo afectará a los comercializadores locales”, manifestó García.
El dirigente denunció además la falta de controles sobre importadores eventuales y los calificó como una “competencia desleal”. Sostuvo que, con un simple número de CUIL, ciertos importadores realizan compras en el exterior para revender a precios bajos sin someterse a las mismas regulaciones y sin ofrecer garantías a los clientes. En muchos casos, añadió, estos actores “reventarían” sus stocks a precios muy bajos por necesidades de liquidez, presionando los márgenes del mercado formal.
Como conclusión sobre la coyuntura, García señaló que, aunque las ventas se mantienen, los márgenes se reducen: “Estamos en un momento complicado para el sector repuestero. La competencia crece, y aunque las ventas se mantienen, los márgenes son cada vez más estrechos”.
Desafíos ante la llegada masiva de autos chinos
Un tercer aspecto que afecta al mercado de repuestos es la llegada creciente de vehículos de origen chino, especialmente modelos híbridos y eléctricos. Si bien la demanda de piezas aún es reducida por ser vehículos nuevos en su mayoría, el sector prevé que la necesidad de repuestos crecerá con el tiempo.
García explicó que, para marcas como BYD y Baic, las concesionarias están obligadas a mantener un lote mínimo de repuestos. No obstante, son pocos los repuesteros locales que cuentan con stock para esas marcas, lo que genera demoras y la necesidad de importar piezas por vía aérea en muchos casos.
En términos operativos, ello implica que por ahora la demanda es acotada, pero que, a medida que aumente la flota circulante, será imprescindible adaptar la oferta de repuestos, la logística de abastecimiento y las capacidades de servicio técnico para esos modelos.
La suba generalizada de precios sigue siendo uno de los indicadores más observados por los gobiernos, los organismos internacionales y los mercados a la hora de evaluar el desempeño económico de cada país. En América Latina, donde las trayectorias inflacionarias suelen ser dispares, el cierre del primer semestre del año permite trazar una comparación entre las distintas economías de la región y observar cómo se posicionó la Argentina frente al resto.
Con base en los datos difundidos por los organismos oficiales de estadística de cada país, se elaboró un ranking que ordena a 19 naciones latinoamericanas según su inflación acumulada entre enero y junio de 2026. La medición contempla los índices de precios al consumidor publicados por cada entidad estatal correspondiente, lo que permite establecer un panorama comparativo homogéneo sobre la evolución de los precios en la primera mitad del año.
El resultado del relevamiento mostró una amplia dispersión entre los distintos países de la región. Mientras algunas economías lograron mantener sus índices en valores mínimos, otras enfrentaron subas considerablemente más pronunciadas, entre las que se ubicó la Argentina.
El podio de un ranking negativo
Una vez más, Venezuela encabezó la tabla con una inflación acumulada de 129,80% en el primer semestre, muy por encima del resto de los países relevados. La cifra confirmó a esa economía como la que registró el mayor incremento de precios en la región durante ese período.
En segundo lugar se ubicó la Argentina, con una inflación acumulada de 16,80% entre enero y junio. Cabe recordar, que puntualmente en junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 1,9%, con una variación interanual de 33,5 por ciento.
El tercer puesto correspondió a Cuba, con una inflación acumulada de 12,24% en el semestre. Ese registro dejó a la isla como el tercer país con mayor suba de precios en el ranking, aunque con una diferencia amplia respecto de los dos primeros lugares.
El resto de los países
Detrás de los tres primeros puestos, un conjunto de países mostró variaciones acumuladas de entre 3% y 5% en el semestre. Bolivia se ubicó en el cuarto lugar con una inflación de 4,82%, seguida por Colombia, con 4,77 por ciento.
Más atrás se ubicaron Honduras, con 3,80%, y Perú, con 3,40 por ciento. Completaron este segmento intermedio Brasil, con una inflación acumulada de 3,36%, y Uruguay, con 3,33%, ambos países con guarismos muy cercanos entre sí.
En el tramo inferior de la tabla se agruparon las economías con las variaciones de precios más bajas del semestre. Chile registró una inflación acumulada de 2,80%, mientras que El Salvador anotó 2,70 por ciento.
Nicaragua se ubicó con 2,17%, seguida por República Dominicana, con 2,02%, y Paraguay, con 1,90 por ciento. Guatemala completó su primer semestre con una suba acumulada de 1,67%, en tanto que México registró 1,50 por ciento.
Los tres últimos lugares del ranking quedaron en manos de Ecuador, con una inflación acumulada de 1,39%; Panamá, con 1,10%, y Costa Rica, que cerró el semestre con el registro más bajo de toda la región: 0,08 por ciento.
La posición argentina en el marco regional
Argentina mantiene una fuerte brecha inflacionaria con los países del tramo intermedio y del tramo bajo de la tabla. Mientras que la mayoría de las economías relevadas acumuló subas de precios de un dígito en el semestre, la Argentina registró un incremento de 16,80%, más de tres veces superior al de Bolivia, el país que encabezó el grupo intermedio.
El dato positivo, de acuerdo con la información difundida por el Indec, es que la desaceleración de la inflación mensual fue un factor que caracterizó buena parte del primer semestre en el país. En junio, el índice de precios al consumidor marcó una suba de 1,9%, el nivel más bajo en diez meses y una baja de 0,2 puntos porcentuales respecto de mayo, cuando el índice había sido de 2,1 por ciento.
Pese a esa tendencia, el relevamiento de los organismos oficiales de estadística de la región confirmó que, más allá de la moderación observada mes a mes, la Argentina continuó ubicada entre los países con mayor inflación acumulada de América Latina durante el primer semestre de 2026. / Infobae