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Política

La Corte adelanta el futuro de Cristina Kirchner y Mauricio Macri

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La Corte adelanta el futuro de Cristina Kirchner y Mauricio Macri

En las facultades de Derecho circula un sarcasmo muy antiguo: «El buen abogado, conoce la ley; el gran abogado, conoce al juez». Esta broma rige al pie de la letra en muchos tribunales del país. Sobre todo, en los de los fueros federal penal o contencioso administrativo, los más politizados. Allí los procedimientos y las pruebas pueden ser meras coartadas en una guerra de facciones. Si no se considera esta deformación, será imposible comprender qué se está discutiendo en la causa de los traslados de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli. El debate sobre un detalle burocrático esconde una puja durísima sobre el destino penal del oficialismo y de la oposición.

El ajedrez procesal debe resolver en estos días dos incógnitas relevantes. La primera: qué puede esperar Cristina Kirchner de la Corte Suprema. No respecto de su objetivo de desplazar a Bruglia, Bertuzzi y Castelli. La decisión de la Corte sobre este conflicto será leída como una insinuación del comportamiento de ese tribunal en los numerosos expedientes en los que la vicepresidenta está imputada. La suerte de Bruglia, Bertuzzi y Castelli puede ser, por la negativa, la suerte de la señora de Kirchner. Esa relación es menos subliminal en el caso de Castelli: la Corte deberá decidir si él seguirá integrando el tribunal oral que condene o absuelva a la vicepresidenta en la trama de los cuadernos de Oscar Centeno.

El otro enigma es cómo quedará compuesta la Cámara Federal Penal. Se podría pensar que, al promover su reemplazo, Cristina Kirchner estará seleccionando a quienes la juzguen. No es lo principal. Entre otras cosas, porque los expedientes en los que ella está involucrada ya pasaron por la Cámara. Lo que suceda con Bruglia y Bertuzzi dará una pista sobre lo que les espera a los funcionarios del gobierno anterior, en especial a Mauricio Macri. No tanto porque esos dos magistrados garanticen demasiada complacencia, sino por la posibilidad de que sean reemplazados por otros alineados con el oficialismo. Una brutal simplificación diría que en la querella por el traslado de estos jueces se está disputando la peripecia judicial de la señora de Kirchner y de Macri.

El presidente del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz, emitió una señal política al someter a consideración de sus pares, el martes próximo, el per saltum solicitado por los tres jueces apuntados por el Gobierno. Fue una respuesta a la presión de la opinión pública. Y también a la de los colegas que pedían alguna acción de parte de él. Sobre todo, Ricardo Lorenzetti. El expresidente de la Corte sigue siendo el principal rival de Rosenkrantz. Volvió a notarse en la discusión que ambos mantuvieron en el Zoom que los reunió anteayer, cuando fue comunicada la medida.

Rosenkrantz pidió que el per saltum se vote el martes próximo. Dio tiempo a sus colegas para que elaboren su voto. O lo reelaboren, si es verdad que Helena Highton ya había entregado el suyo y, ante la novedad, lo retiró. Pero Rosenkrantz también dio tiempo a la Cámara Contencioso Administrativa para que se expida sobre la situación de los tres jueces. Ellos recurrieron a esa Cámara después de que en primera instancia rechazaran sus planteos. La Cámara, integrada por Jorge Alemany y Guillermo Treacy, podría expedirse antes del martes. En tal caso, el per saltum perdería sentido.

Es curioso: nadie en el oficialismo pronostica que los camaristas contencioso administrativos aceptarán el reclamo de los tres jueces. Para menoscabo de Alemany y Treacy, en los comentarios no aparecen razones técnicas. Se arguye que «Wado ya arregló todo con Sergio». Wado de Pedro es el ministro del Interior y, más allá de esa función, el operador judicial que Alberto Fernández juró que no habría en su gobierno. Es verdad: el Presidente podría decir que Wadito, como lo denomina, obedece a Cristina Kirchner. Como él mismo y casi todo su gabinete. Sergio es Sergio Fernández, camarista que se precia de ser el caudillo de ese fuero. Es el hermano de Javier Fernández, auditor de la Nación a quien el tenebroso Antonio Stiuso identificó como su gestor en la Justicia.

Es cierto que hay algunos indicios de que los intercambios entre Sergio Fernández y el Gobierno son exitosos. Se atribuye a esas transacciones que el proyecto de reforma judicial ya no incluya la unificación del fuero contencioso con el civil y comercial, como había soñado Ricardo Recondo. Otra señal de esa sintonía. Uno de los alfiles de este camarista es Enrique Alonso Regueira. Oficia como secretario de Helena Highton en la Corte. Fue designado pocos días después de que Fernández convalidara que Highton siguiera en el tribunal a pesar de haber cumplido 75 años. Casualidades. Regueira integraba la lista de candidatos a jueces que Macri había remitido al Senado y que Alberto Fernández retiró. Ahora logró que su nombre vuelva a ser enviado. El mismo destino que otro amigo de Sergio Fernández, Edgardo Lara Correa. Regueira y Lara dependen también de que Alemany y Treacy «voten bien». De todos modos, vaticinar sobre el signo o las razones de ese voto sería prejuzgarlos.

Si Bruglia, Bertuzzi y Castelli ven rechazado su reclamo, podrían pedir ir a la Corte por la vía del recurso extraordinario. Si se lo negaran, irían en queja. En cualquier caso, el per saltum carecería de sentido. En cambio, si Alemany y Treacy no fallaran, los jueces del máximo tribunal tendrían que expedirse el martes próximo. Es una decisión delicadísima: el per saltum es una medida extrema. No está garantizado que haya una mayoría que lo apruebe. Pero sí podría haberla para pedirle a la Alemany y Treacy que se pronuncien cuanto antes. Tal vez también podría ordenar que se otorgue licencia a los tres jueces en los cargos que ocupan hasta ahora.

Con per saltum o sin él, el modo en que la Corte se pronuncie es un misterio. Hay un condicionamiento relevante. En abril de 2018, Lorenzetti, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda firmaron la ya célebre acordada 7, convalidando los traslados que ahora están puestos en tela de juicio. En especial el de Bruglia, por una consulta específica del Ministerio de Justicia. Hay otros criterios que podrían obligarlos a ratificar aquel escrito. Rosatti en su Tratado de Derecho Constitucional afirma que un traslado requiere de un nuevo acuerdo del Senado si la competencia del nuevo cargo es «radicalmente diversa». ¿Es este el caso? Como señaló un experto, «el papel soporta todo». Es decir, algún ministro podría alegar que en 2018 no tuvo en cuenta aspectos que ahora parecen gravitantes. Un desafío para las doctoras Iglesia, Manríquez, Vocos Quiroga, Sicardi y Messuti, que integran una oficina exquisita de la Corte: el «Sector Coherencia». ¿Alguien del Poder Ejecutivo merecería visitar ese reducto? Ocurrencias.

Más allá de las ataduras conceptuales, la política se ha vuelto muy resbaladiza. Cristina Kirchner ya tuvo una experiencia negativa. Fue cuando preguntó por la legalidad de las sesiones virtuales del Senado y la Corte rechazó el planteo cinco a cero. Después de ese detalle visitó a Alberto Fernández para hablar de la Justicia. A los pocos días, Fernández anunció la formación de la comisión Beraldi, para analizar la reforma de la Corte.

¿Algún juez supondrá que puede negociar una «corrección» a la acordada 7 a cambio de liberarse de las presiones de la vicepresidenta? Tres circunstancias juegan en contra de ese hipotético toma y daca. Una es que la amenaza que podría plantear Cristina Kirchner es inverosímil. Las posibilidades de que el Frente de Todos sume cuatro senadores el año que viene, para alcanzar los dos tercios, tienden a cero. El otro motivo por el cual es ilusorio un acuerdo es el caso Larreta: el recorte de fondos a la Ciudad, que puede seguir avanzando, demostró que es inútil querer hacerse amigo de este oficialismo. Esa lección vale, sobre todo, para Lorenzetti: cada vez que se publica su foto con Claudio Bonadio y el brasileño Sergio Moro, retrocede 20 casilleros en su marcha hacia la reconquista de la presidencia. El tercer factor fue mencionado por un amigo del Presidente: «La brecha cambiaria y la fuga de depósitos nos juegan en contra. ¿O usted cree que los jueces no miran esos datos cuando están por firmar una sentencia?».

El kirchnerismo es tenaz en la adversidad. La ministra de Justicia, Marcela Losardo («mi ahijada», la llama Highton), acaba de solicitar al Consejo de la Magistratura que anule los concursos convocados, hace ya tiempo, para cubrir las vacantes de Bruglia, Bertuzzi y Castelli en sus puestos originarios. Quizás el Consejo espere el pronunciamiento de la Corte. Pero interesa observar esta política de los hechos consumados, que hunde sus raíces en la tradición santacruceña: cuando la Corte ordenó reponer al procurador de la provincia, Eduardo Sosa, Néstor Kirchner eludió la obligación eliminando el cargo. Tampoco el Consejo es un paradigma de calidad institucional. Esa institución aconsejó anular los traslados de Bruglia, Bertuzzi y Castelli, que ella misma había aprobado. ¿No valdría la pena inaugurar allí una «Oficina de Coherencia»?

En la Cámara Federal hay dos vacantes. Para cubrirlas se llamó a un concurso. Si Bruglia y Bertuzzi dejan el tribunal, se producirían otras dos. O, por lo menos, una, en el caso de que el camarista Eduardo Farah, trasladado a un tribunal oral, vuelva a su sede originaria. El kirchnerismo ha marcado con resaltador algunos nombres del orden de mérito de aquel concurso: Roberto Boico, con considerables antecedentes académicos, que fue defensor de Cristina Kirchner; Alejo Ramos Padilla, el juez de Dolores, a quien se reprochó haber protegido a Lázaro Báez en la causa por facturas apócrifas de Bahía Blanca; Marcelo Martínez de Giorgi, identificado con la vieja Secretaría de Inteligencia; Elena Dilario y Leonel Gómez Barbella, fervorosos militantes de Justicia Legítima.

El objetivo de promover a alguno de estos candidatos no es tanto proteger a la señora de Kirchner, sino escarmentar al gobierno de Macri, cuyas causas judiciales tramitarán en esa Cámara. Sería un error, sin embargo, pensar que esta rivalidad partidaria es la razón exclusiva por la que se pretende desplazar a los camaristas. Un conocedor de Comodoro Py apunta: «Hay un detalle importantísimo en esta guerra. Bertuzzi y Bruglia no son amigos ni de (Darío) Richarte, ni de Javier (Fernández), ni del Tano (Daniel Angelici), ni de Stiuso. No integran el rebaño que sigue al espionaje». Es una razón poderosa: Bruglia y Bertuzzi no forman parte del pacto corporativo de la Justicia Federal.

El seguimiento minucioso que los colaboradores de Cristina Kirchner hacen de esta guerra fue interrumpido ayer por dos novedades. Una alegró al grupo: el juez Martínez de Giorgi sentenció que en las comunicaciones entre el diputado Eduardo Valdés y su amigo Juan Pablo Schiavi, detectadas de forma clandestina por la AFI de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, no hubo complot alguno, ni estuvieron dirigidas a entorpecer la causa de los cuadernos. Buena noticia para Valdés y, sobre todo, para Schiavi, que hoy recibirá una mala: la Corte confirmará las condenas de la tragedia de Once.

La otra novedad que llegó a la oficina de la vicepresidenta fue catastrófica. Tiene que ver con la causa que se sigue contra Arribas en Lomas de Zamora. Al remitir a la fiscal, Cecilia Incardona, un libro de actas sobre operaciones de espionaje entre 2016 y 2018, la titular de la AFI, Cristina Caamaño, no tomó los resguardos para preservar el secreto. Incardona subió la documentación al sistema informático, con lo que ventiló información delicadísima que, en muchos casos, afecta tareas realizadas en combinación con otros países. Un inconveniente gravísimo para Caamaño. Una alegría inesperada para quienes quieren reemplazarla.

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Política

Jaldo viajará este miércoles a Buenos aires para reunirse con Santilli y gobernadores del NOA

El Mandatario tucumano mantendrá reuniones con el jefe de Gabinete de la Nación y con sus pares de Salta, Jujuy y Catamarca para avanzar en una posición común de cara al encuentro del Norte Grande. Entre los principales temas figuran la conectividad, la infraestructura vial y el abastecimiento de gas para las provincias del NOA.

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El gobernador, Osvaldo Jaldo, confirmó que este miércoles por la tarde viajará a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para desarrollar una intensa agenda de trabajo que incluirá el Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación Argentina, Diego Santilli, y posteriormente se reunirá con los gobernadores de Salta, Jujuy y Catamarca, con el objetivo de consensuar una agenda común de cara a la próxima reunión del Norte Grande, prevista para el 12 de agosto.

El Gobernador señaló que las provincias del NOA buscan unificar criterios sobre cuestiones estratégicas para el desarrollo regional, entre ellas la conectividad, el estado de las rutas nacionales y el abastecimiento del gas.

En ese sentido, Jaldo advirtió sobre la nueva realidad que atraviesan las provincias del norte respecto al suministro de gas natural.

«Antes el gas provenía de Bolivia y las provincias del Norte éramos las primeras en recibirlo. Hoy el abastecimiento llega desde Vaca Muerta y pasamos de ser los primeros a ser los últimos en la red de distribución. Dependemos del consumo de otras provincias y solo recibimos gas cuando existe disponibilidad», sostuvo.

Frente a este escenario, el Mandatario remarcó la necesidad de avanzar con obras de infraestructura que permitan garantizar el abastecimiento para Tucumán y el resto de la región.

«Queremos plantear la importancia de concretar la planta de reversión del gasoducto, una inversión indispensable para que el gas de Vaca Muerta llegue con normalidad a Tucumán, Salta y Jujuy. Esa obra permitirá que nuestras provincias recuperen el abastecimiento que históricamente tuvieron», concluyó.

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Política

Cuál será la posición de los representantes tucumanas en el Senado sobre el proyecto de inviolabilidad de la propiedad

El Gobernador Osvaldo Jaldo, mantuvo conversaciones con Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, quienes expresaron su rechazo al proyecto en el Senado.

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El gobernador, Osvaldo Jaldo, se refirió a la posición que adoptará el Bloque Independencia mañana en el Senado del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad y sostuvo que, de acuerdo con las conversaciones que mantuvo con las senadoras nacionales Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, ambas manifestaron su rechazo a la iniciativa.

En ese sentido, el mandatario provincial afirmó: “he conversado con las dos senadoras nacionales – Beatriz Ávila y Sandra Mendoza- y he visto que las dos se están oponiendo a la aprobación de la ley y son personas que no cambian de posición”.

“Yo no puedo opinar por ellas, pero lo que yo sé hasta acá, que estaban decididas a no acompañar ese proyecto de extranjerización de las tierras argentinas, porque yo lo que creo que la gente puede venir a invertir, lo que no se puede venir a apropiar de nuestras tierras”, reflexionó.

Asimismo, Jaldo planteó su postura sobre la propiedad de las tierras y señaló: “Ustedes no se olviden que en la historia muchos hombres y mujeres han peleado mucho. Primero, para liberarnos de los ingleses, liberarnos de los españoles. Hemos tenido criollos y criollas que han perdido la vida para darnos una patria, para darnos esta tierra. ¿Y ustedes se imaginan que por ley nosotros la entreguemos? La verdad que no nos cabe en la cabeza esta decisión”.

El Gobernador también indicó que el proyecto recibió modificaciones durante su tratamiento legislativo y remarcó la necesidad de analizar esos cambios antes de su votación.

En ese marco, expresó: “Por supuesto que hay que leer las modificaciones que hicieron en el proyecto, porque hasta hoy están haciendo modificaciones porque no están los votos para sancionarla, creo que hace falta 40 votos, no los tienen en el Senado. Yo creo que de ninguna manera tenemos que entregar un metro cuadrado de tierra argentina a los extranjeros, que vengan a invertir, que vengan a producir, pero la tierra es y será de los argentinos que somos los que vivimos en este bendito país”.

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Política

La Legislatura declaró de interés e impulsa la incorporación de un documental sobre el cierre de ingenios a la currícula educativa

Durante el encuentro con investigadores del CONICET y la UNT se declaró de interés legislativo la serie audiovisual «Historia de un colapso. La industria azucarera en Tucumán» y se dictaminó un proyecto para solicitar su incorporación a los contenidos educativos vinculados al Día Nacional del Desagravio al Pueblo Tucumano.

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El vicegobernador y presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo, recibió a los investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán integrantes del equipo de la serie audiovisual «Historia de un colapso. La industria azucarera en Tucumán», una producción que reconstruye el impacto social, económico y cultural del cierre masivo de ingenios azucareros ocurrido en 1966.

Participaron del encuentro los legisladores Gabriel Yedlin, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Defensa del Consumidor, José Cano, Hugo Ledesma y Gerónimo Vargas Aignasse, junto a los investigadores Leandro Lichtmajer, Hugo Fernando Longhi y Silvia Rossana Nofal.

Durante la reunión se hizo entrega de la declaración de interés legislativo a la serie documental y la comisión emitió dictamen favorable al proyecto que solicita al Ministerio de Educación incorporar este material audiovisual a los contenidos educativos vinculados al Día Nacional del Desagravio al Pueblo Tucumano, en el marco de las leyes Nacional N.º 27.620 y Provincial N.º 9.840.

La serie documental será presentada oficialmente el próximo 18 de agosto, a las 19, en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (San Martín 1545). La producción, estará acompañada por una plataforma web con recursos didácticos destinados a su utilización en ámbitos educativos.

El presidente de la Comisión, Gabriel Yedlin, destacó el trabajo conjunto entre la Legislatura y la comunidad científica. «Es una manifestación más de la voluntad de esta Cámara y de nuestro vicegobernador Miguel Acevedo, que nos ha ayudado a poner los temas de derechos humanos en agenda. Este año es muy especial: se cumplen 60 años del cierre de los ingenios y esta actividad institucional nos permite volver a poner ese tema en el centro del debate», afirmó.

Yedlin subrayó el valor del material elaborado por los investigadores. «Además de declarar de interés este trabajo, presentamos un proyecto para que el Ministerio de Educación aproveche estos materiales pedagógicos elaborados por el CONICET. Son microseries muy documentadas que permiten enseñar nuestra historia reciente y comprender un proceso que sigue teniendo consecuencias hasta nuestros días», sostuvo.

En ese sentido, Yedlin vinculó la memoria histórica con los desafíos: «Muchas cosas han empezado pasando en Tucumán y después se han extendido al país, como el cierre de los ingenios, el Operativo Independencia, el cierre de los talleres de Tafí Viejo y luego el de los ramales ferroviarios. Todo eso tiene un hilo conductor de un modelo político, económico y social que no es muy distinto a algunas cosas que hoy hay que interpretar que están pasando también a nivel nacional. Cuando los gobiernos nacionales toman decisiones, afectan claramente a las provincias, y el cierre de los ingenios es un ejemplo de eso».

Por su parte, el legislador José Cano resaltó la importancia histórica del documental. «Historia de un colapso aborda lo que significó el cierre de los ingenios durante la dictadura de Onganía, que implicó una pérdida del 35% del Producto Bruto Interno de Tucumán y la migración de miles de tucumanos. Celebro esta iniciativa de los investigadores del CONICET y la decisión del presidente de la Cámara, Miguel Acevedo, de acompañarla», expresó.

Además, remarcó la necesidad de incorporar estos contenidos en las escuelas. «Es fundamental que estos cortos formen parte de la currícula educativa para que las nuevas generaciones conozcan el impacto que tuvieron aquellas decisiones nacionales sobre Tucumán y comprendan la importancia de construir un verdadero país federal», agregó.

En tanto, el investigador del CONICET Leandro Lichtmajer explicó los alcances del proyecto audiovisual. «Presentamos los avances de este trabajo realizado junto al Instituto Superior de Estudios Sociales, el INVELEC y la Escuela de Cine de la Universidad. Además del documental, desarrollamos una página web con recursos didácticos destinados a docentes para abordar este tema en las aulas», señaló.

Sobre el contenido de la producción, indicó: «Se llama ‘Historia de un colapso’ porque el cierre de once ingenios dispuesto por la dictadura de Juan Carlos Onganía generó una crisis económica, social y migratoria de enorme magnitud. Buscamos explicar cómo se produjo ese proceso, cuáles fueron sus causas y cuáles son sus efectos hasta la actualidad».

Finalmente, Lichtmajer valoró el reconocimiento otorgado por la Legislatura. «La declaración de interés legislativo es muy importante porque le da visibilidad y proyección a un trabajo científico construido a partir de muchos años de investigación. Para nosotros representa un respaldo muy significativo», concluyó.

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