Empresa familiar y resiliencia: por qué trabajar con la familia, aunque no sea sencillo, puede ser una gran oportunidad
Donde hay vínculos, también hay compromiso, sentido de pertenencia y una capacidad de resiliencia que difícilmente se encuentre en otros modelos organizacionales.
En el debate público sobre liderazgo, negocios y desarrollo profesional aparece con frecuencia una afirmación que se repite casi como un consejo bienintencionado: trabajar con la familia es complicado; mejor evitarlo. Quienes sostienen esta idea no están del todo equivocados. Las empresas familiares concentran emociones, historias compartidas, expectativas no dichas, lealtades profundas y, muchas veces, conflictos no resueltos. Todo eso vuelve la dinámica más compleja que en una organización tradicional.
Sin embargo, quedarse solo con esa conclusión es perder de vista algo fundamental: que esa complejidad, bien trabajada, puede transformarse en una de las mayores fortalezas de una empresa. Porque allí donde hay vínculos, también hay compromiso, sentido de pertenencia y una capacidad de resiliencia que difícilmente se encuentre en otros modelos organizacionales. Hoy, más que preguntarnos si es conveniente o no trabajar con la familia, la verdadera pregunta es otra: cómo preparar a las empresas familiares para convivir con esa complejidad y transformarla en valor sostenible en el tiempo.
La empresa familiar: un modelo exigente, no un modelo débil
Las empresas familiares no son una excepción marginal en la economía global. Muy por el contrario: a nivel mundial representan cerca del 70% del PBI y generan alrededor del 60% de los puestos de trabajo, según datos del Family Firm Institute y la OCDE. En Argentina, más del 80% de las empresas tienen origen y control familiar. A pesar de su peso económico y social, las estadísticas de continuidad suelen ser alarmantes. Diversos estudios coinciden en que solo alrededor del 30% de las empresas familiares logra pasar a la segunda generación, y menos del 15% alcanza la tercera. Cuando se analizan las causas de esta alta mortalidad, el problema rara vez es exclusivamente económico. La mayoría de los fracasos se explican por conflictos relacionales, falta de acuerdos claros y dificultades para gestionar la transición generacional. Esto ayuda a entender por qué trabajar con la familia puede resultar difícil. No porque el modelo esté condenado al fracaso, sino porque exige un nivel de preparación, diálogo y madurez emocional mayor que otros esquemas empresariales.
Resiliencia: la capacidad que marca la diferencia
En este contexto, la resiliencia se convierte en una capacidad central. En las empresas familiares, la resiliencia no es solo la habilidad de atravesar crisis económicas o cambios de mercado. Es, sobre todo, la capacidad de sostener los vínculos mientras se toman decisiones difíciles, de adaptarse sin romper, de conversar lo incómodo antes de que se transforme en conflicto. Las familias empresarias resilientes no son aquellas que no tienen problemas, sino aquellas que desarrollan herramientas para enfrentarlos. Entienden que separar por completo familia y empresa no es realista, pero mezclarlas sin reglas claras tampoco es sostenible. La resiliencia se construye cuando la familia aprende a poner palabras donde antes había silencios, acuerdos donde antes había supuestos, y procesos donde antes había improvisación.
Ordenar para cuidar: el valor del Protocolo Familiar Empresario
Una de las herramientas más relevantes con las que cuentan hoy las empresas familiares para fortalecer su resiliencia es el Protocolo Familiar Empresario. Lejos de ser un documento rígido o meramente legal, el protocolo es un acuerdo vivo que ayuda a ordenar la relación entre familia, propiedad y empresa. Contar con un protocolo permite: Definir reglas claras de participación de los familiares en la empresa. Establecer criterios objetivos para el ingreso, desarrollo y salida de miembros de la familia. Clarificar roles, responsabilidades y expectativas, reduciendo ambigüedades. Prevenir conflictos futuros, conversando hoy lo que mañana podría convertirse en una crisis. Diferenciar los espacios de decisión empresarial de los espacios familiares, sin negar ninguno de los dos. Las empresas familiares que cuentan con protocolos no eliminan los conflictos, pero sí logran canalizarlos de manera más madura y constructiva. El protocolo no enfría los vínculos; los cuida, porque pone límites claros que protegen tanto a la empresa como a la familia.
El otro gran desafío: preparar a las nuevas generaciones
Si los acuerdos ordenan el sistema, las personas lo sostienen. Y aquí aparece uno de los desafíos más sensibles de las empresas familiares actuales: la preparación de las nuevas generaciones. Las generaciones jóvenes llegan al mundo laboral con una mirada distinta. Diversos estudios muestran que más del 65% de los jóvenes de familias empresarias estaría dispuesto a involucrarse en el negocio familiar solo si puede hacerlo de una manera alineada con sus intereses, valores y propósito personal. El mandato, por sí solo, ya no genera compromiso sostenido. Para muchos jóvenes, la pregunta central no es si la empresa es rentable, sino si ese proyecto puede tener sentido para ellos en el largo plazo. Cuando esa conversación no se habilita, aparecen la distancia, el desinterés o el compromiso forzado, que suele tener un costo alto tanto para la empresa como para la relación familiar.
Preparar el vínculo con el legado
Preparar a las nuevas generaciones no implica empujarlas a ocupar un lugar determinado. Implica ofrecerles información, herramientas y espacios de reflexión para que puedan decidir de manera consciente cómo quieren relacionarse con el legado familiar. Algunos jóvenes encontrarán sentido en asumir roles de liderazgo operativo. Otros preferirán vincularse desde la propiedad, como accionistas responsables. Otros, incluso, decidirán no participar activamente del negocio, sin que eso signifique una ruptura con la familia o con su historia. La clave está en que la decisión sea informada, elegida y sostenible.
Grupos Estim: una herramienta para preparar la convivencia intergeneracional
En este escenario surgen propuestas orientadas específicamente a acompañar a las nuevas generaciones en su relación con la empresa familiar. Los Grupos Estim son una de ellas. A través de grupos de pares y el acompañamiento de mentores especializados, los jóvenes trabajan sobre su rol, desarrollan habilidades de comunicación, liderazgo y gestión emocional, y ganan claridad sobre cómo desean vincularse con el legado familiar. El aprendizaje entre pares —ampliamente estudiado y validado— permite que los participantes se reconozcan en otros, reduzcan el aislamiento y construyan decisiones más sólidas. Este proceso impacta positivamente en toda la familia: mejora el diálogo intergeneracional, reduce tensiones y facilita conversaciones que antes resultaban difíciles de sostener.
Desafiante, sí. Una oportunidad enorme, también
Trabajar con la familia no es sencillo. Requiere acuerdos, preparación, habilidades blandas y mucha conversación. Pero hoy, a diferencia de décadas atrás, las empresas familiares cuentan con un cuerpo creciente de conocimiento, estudios y herramientas que permiten abordar esa complejidad de manera mucho más consciente.
El estudio de las dinámicas familiares empresarias ha avanzado enormemente. Hoy sabemos que sostener una empresa familiar en el tiempo no depende solo de estrategias de mercado, sino de la calidad de los vínculos, la claridad de los acuerdos y la preparación de las personas. Prepararse es clave. Porque cuando una familia empresaria invierte en acuerdos, en formación y en desarrollo humano, los resultados pueden exceder todas las expectativas: empresas más sólidas, vínculos más sanos y un legado que no solo se conserva, sino que se transforma y se proyecta.
La empresa familiar no es un camino fácil. Pero bien acompañada, puede ser uno de los proyectos más resilientes, humanos y trascendentes de nuestra economía.
Las ventas por el Día de la Madre 2026 bajaron 1,4% interanual
Con este resultado se acumulan cinco caídas interanuales consecutivas para la misma fecha, confirmando la persistencia de un consumo acotado por presupuestos familiares estrictos,
Las ventas en los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre registraron un descenso del 1,4% frente al mismo período del año anterior, medidas a precios constantes. Con este resultado se acumulan cinco caídas interanuales consecutivas para la misma fecha, confirmando la persistencia de un consumo acotado por presupuestos familiares estrictos, donde el financiamiento en cuotas y las promociones operaron como herramientas indispensables para atenuar la retracción de la actividad comercial.
El ticket promedio se ubicó en $ 63.197. A pesar de la disponibilidad de descuentos, promociones y opciones de financiación, las herramientas comerciales funcionaron principalmente para sostener la actividad operativa y generar liquidez, sin alterar el patrón de compra cauteloso del consumidor. El resultado confirma un escenario de demanda contenida, donde el público priorizó artículos de menor valor unitario antes que compras de mayor escala.
Respecto a la incidencia de la festividad en las ventas del mes, el 39,9% de los comercios relevados consideró que el impacto fue moderado, mientras que un 31,7% señaló que suma, pero no cambia el panorama. Por su parte, un 19,3% indicó que no generó impacto en su actividad y solo el 9% la definió como clave para traccionar las ventas mensuales, confirmando que la fecha actuó como un alivio temporal más que como un impulso sostenido para el sector minorista.
El 51,3% de los comercios señaló que las ventas se ubicaron en niveles iguales a los esperados, mientras que un 32,5% reportó resultados por debajo de sus estimaciones (29,4% peor y 3,1% mucho peor). Por su parte, el 16,2% restante manifestó haber superado sus previsiones iniciales (15,2% mejor y 1% mucho mejor). En conjunto, la distribución refleja un desempeño mayormente alineado con las proyecciones, aunque con más comercios por debajo de lo esperado que por encima, en un marco de prudencia donde la fecha mantuvo su relevancia tradicional, pero sin generar un quiebre en la tendencia general de demanda contenida.
El monto promedio por operación exhibió una marcada dispersión entre los rubros relevados. Por encima del promedio general ponderado ($ 63.197) se posicionaron Cosméticos y perfumería ($ 88.000), Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video ($ 72.581) y Calzado y marroquinería ($ 67.332). En contraste, por debajo de la media se ubicaron Equipos periféricos, accesorios y celulares ($ 60.089), Indumentaria ($ 55.416) y Librería ($ 37.638), estableciendo este último el menor registro del relevamiento.
Análisis sectorial
De los seis rubros relevados, cuatro registraron caídas interanuales en sus ventas y dos exhibieron variaciones positivas, con un promedio ponderado que arrojó una retracción del 1,4%. Las bajas se produjeron en Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video (-3,6% anual), seguido por Cosméticos y perfumería (-3,2%), Equipos periféricos, accesorios y celulares (-3,2%) y Calzado y marroquinería (-2,2%). En el extremo opuesto, los incrementos se observaron en Librería (+3,4% anual), mientras que Indumentaria registró un crecimiento marginal (+0,1%).
Calzado y marroquinería.
El sector registró una baja interanual del 2,2%, ubicando su ticket promedio en $ 67.332 a precios corrientes. Si bien la fecha traccionó una mayor afluencia de público respecto a septiembre, el nivel de facturación real continuó condicionado por la cautela del gasto familiar. La demanda se concentró predominantemente en artículos de menor valor unitario, calzado de uso diario y marroquinería pequeña, limitando el crecimiento del ticket promedio.
En el aspecto cualitativo, las ventas dependieron fuertemente de esquemas de financiación en 3 y 6 cuotas y rebajas de hasta el 20%, instrumentos clave para generar liquidez operativa a costa de resignar rentabilidad. Varios comercios advirtieron restricciones crediticias en los consumidores por falta de margen en tarjetas y una marcada reticencia hacia los pares de gama alta. En el balance, las promociones permitieron sostener el volumen físico, operando en un marco de márgenes reducidos.
Cosméticos y perfumería.
El rubro tuvo una caída interanual del 3,2%, con un ticket promedio de $ 88.000 a precios corrientes, ubicándose como el valor unitario más elevado del relevamiento general. El desempeño de los comercios tradicionales se vio fuertemente condicionado por factores climáticos adversos en centros de alta densidad comercial, amortiguando el impacto estacional propio de la fecha.
En el relevamiento sectorial aportado por la cámara del rubro, las precipitaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior dificultaron la afluencia hacia los locales a la calle durante las jornadas previas. Si bien hacia la tarde del sábado y las primeras horas de la jornada festiva se observó una reactivación del tránsito comercial, la actividad continuó acotada por el clima, limitando el nivel de operaciones en los puntos de venta físicos.
Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video.
El sector exhibió una contracción interanual del 3,6%, registrando un ticket promedio de $ 72.581 a precios corrientes. A pesar del incentivo de la fecha comercial, la demanda continuó condicionada por la restricción presupuestaria de los hogares, volcándose principalmente hacia pequeños electrodomésticos y líneas de menor valor unitario. Los canales de venta digital mostraron un dinamismo superior al de los locales tradicionales, compensando parcialmente la menor concurrencia presencial.
En el análisis cualitativo, la concreción de operaciones estuvo supeditada a plazos extendidos de financiamiento y créditos personales ante la escasez de liquidez en plaza. Los comerciantes destacaron que asumir los costos financieros y las bonificaciones para competir recortaron sensiblemente los márgenes de ganancia unitarios. La falta de esquemas de cuotas sin interés en determinados segmentos limitó la rotación de artículos de mayor tamaño durante la jornada.
Equipos periféricos, accesorios y celulares. El rubro registró una baja interanual del 3,2%, con un ticket promedio de $ 60.089 a precios corrientes. El sector evidenció una menor tracción en comparación con ediciones anteriores, caracterizado por una postergación en la renovación de terminales móviles y un público enfocado en compras de bajo costo. La demanda se concentró casi exclusivamente en artículos complementarios y gadgets accesibles como auriculares, fundas y relojes inteligentes.
Desde la perspectiva cualitativa, las operaciones se concretaron a través de descuentos por pago al contado y esquemas de 3 y 6 cuotas sin interés, mecanismos que permitieron cerrar ventas reduciendo el margen unitario. Los comerciantes reportaron una conducta de compra orientada a regalos menores y de compromiso, supeditada a presupuestos acotados. Asimismo, señalaron que la competencia de productos importados incidió negativamente en el desempeño de los locales tradicionales.
Indumentaria.
El sector presentó una leve variación interanual positiva del 0,1%, situando su ticket promedio en $ 55.416 a precios corrientes. El rubro logró mantenerse en terreno neutro gracias a la estacionalidad de la fecha y a la demanda de prendas livianas de temporada y ropa deportiva. Sin embargo, el comportamiento del público estuvo marcado por decisiones de compra de último momento y una búsqueda rigurosa de precios bajos para ajustar el presupuesto.
En el aspecto cualitativo, el sostenimiento de las operaciones dependió fuertemente de promociones comerciales agresivas, tales como esquemas 2×1, 3×2 en remeras y rebajas de hasta el 20%. La financiación mediante cuotas sin interés y las promociones bancarias locales resultaron determinantes para traccionar ventas, aunque redujeron sensiblemente los márgenes unitarios. De este modo, el sector logró estabilizar el volumen vendido a costa de una menor rentabilidad por operación.
Librería.
El rubro exhibió un incremento interanual del 3,4%, con un ticket promedio de $ 37.638 a precios corrientes, ubicándose como el valor unitario más bajo de todo el relevamiento. El sector se posicionó como una alternativa económica recurrente para la adquisición de obsequios en un escenario de presupuestos restringidos. Asimismo, en algunas plazas locales la realización de eventos específicos, como ferias del libro, complementó la tracción comercial generada por la festividad.
Desde el plano cualitativo, las ventas se concentraron en títulos de cocina, desarrollo personal y opciones de bajo costo, favorecidas por rebajas aplicadas por editoriales y promociones con tarjetas. No obstante, los comerciantes señalaron que los descuentos y los costos asociados a las plataformas de cobro redujeron el margen operativo por operación. Por otra parte, las condiciones climáticas adversas incidieron de manera dispar en la concurrencia a los locales a la calle, por lo que muchos consumidores se volcaron al comercio electrónico.
En medio del debate en el Congreso sobre qué respuesta debería dar el Estado al creciente endeudamiento de las familias argentinas, un nuevo informe reveló que el 67% de la población considera necesaria una intervención frente a la morosidad, aunque la mayoría prefiere que se regulen las condiciones de los créditos antes que avanzar con una condonación de las deudas.
Los datos del Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora muestran que el 56,2% de los argentinos tomó alguna deuda en los últimos seis meses y que, entre quienes recurrieron al financiamiento, el 55,1% lo hizo para cubrir gastos básicos, como alimentos y salud, mientras que otro 21,3% necesitó endeudarse para pagar tarifas y servicios. Apenas el 11,8% utilizó el crédito para comprar bienes durables.
El aumento del endeudamiento está asociado con las dificultades de los hogares para sostener sus gastos mensuales. Según el relevamiento, el 65,3% de los argentinos se queda sin ingresos a más tardar el día 20 de cada mes, mientras que solo el 24,2% logra llegar a fin de mes con el dinero disponible y apenas el 9,8% tiene capacidad de ahorro.
La combinación de ingresos insuficientes y mayores necesidades de financiamiento plantea que, cuando se usa el crédito para comprar alimentos o pagar servicios, las cuotas comprometen parte de los ingresos futuros y pueden generar nuevas necesidades de endeudamiento.
En su análisis, Zentrix advirtió que ese comportamiento es “compatible con un crédito que financia las últimas semanas del mes y que, al pagarse, resta ingreso al mes siguiente”. La dificultad para afrontar los vencimientos se configura así como un riesgo persistente para los hogares que necesitan recurrir al financiamiento para sostener sus gastos cotidianos.
Qué esperan los argentinos que haga el Estado frente a la morosidad
La discusión sobre las posibles medidas para atender el endeudamiento de las familias encontró una posición mayoritaria a favor de la intervención estatal, aunque con diferencias sobre el alcance que debería tener.
El estudio reveló que el 36,1% considera que la morosidad es un problema de toda la sociedad y que el Estado debería hacerse cargo, mientras que otro 30,9% entiende que se trata de una cuestión entre privados, pero igualmente cree necesaria una intervención oficial. En cambio, el 29,1% sostiene que el Estado no debería intervenir.
Entre quienes reclaman alguna respuesta estatal, el 61,3% prefiere que se regulen el otorgamiento y las condiciones de los créditos, mientras que el 23,6% se inclina por una refinanciación de las deudas a través del Banco Central. Solo el 7,5% considera que deberían condonarse por ley.
“Es una demanda de reglas más que de rescate”, sostuvo Zentrix en su análisis, al señalar que las dificultades para afrontar los compromisos financieros están vinculadas con necesidades recurrentes de financiamiento y no solamente con situaciones excepcionales.
Los resultados incorporan una dimensión al debate parlamentario sobre el tratamiento de las deudas. La mayoría de quienes piden intervención se inclina por modificar las condiciones de acceso y devolución de los préstamos, mientras que las alternativas de refinanciación y condonación reúnen un respaldo considerablemente menor.
Los sectores que más se endeudan para cubrir gastos básicos
Las diferencias en el uso del crédito reflejan las desigualdades en la capacidad de compra de los hogares. Mientras que el 68,1% de las personas de clase baja tomó alguna deuda durante los últimos seis meses, la proporción se reduce al 47,1% en la clase media y al 36,5% en la clase alta, de acuerdo con el sondeo realizado por Zentrix.
Entre los sectores de menores ingresos que se endeudaron, el 65,5% necesitó financiamiento para cubrir alimentos y gastos de salud. En cambio, entre las personas de mayores recursos, el 63,4% utilizó los préstamos para comprar bienes durables.
La situación de la clase media presenta otra particularidad, ya que el 29% de quienes tomaron deuda lo hizo para pagar tarifas y servicios, la proporción más elevada de los tres sectores socioeconómicos. En la clase baja, ese porcentaje fue del 18,2% y en la alta, del 4,7%.
La presión sobre los ingresos también es desigual. En los hogares de menores recursos, el 59,6% se queda sin dinero a más tardar el día 15 del mes y el 83,3% no supera el día 20. Además, apenas el 0,9% consigue ahorrar, lo que reduce las posibilidades de afrontar gastos imprevistos sin recurrir al financiamiento.
Las dificultades no se limitan a los sectores de menores ingresos. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 72% se queda sin dinero a más tardar el día 20 y el 60,9% tomó deuda durante los últimos seis meses. En ese grupo, solo el 3% logra ahorrar.
El deterioro de la capacidad de compra también se refleja en la percepción sobre los salarios. El 81,8% de los consultados por la consultora considera que sus ingresos no le ganan a la inflación, una proporción que se mantiene por encima del 81% desde marzo.
En ese escenario, el endeudamiento representa una dificultad adicional para las familias que ya destinan sus ingresos al pago de gastos esenciales. La necesidad de afrontar cuotas con salarios que se agotan antes de fin de mes aumenta la exposición a posibles atrasos y explica por qué la discusión sobre la morosidad empezó a incorporar el papel que debería asumir el Estado frente a las condiciones de financiamiento de los hogares.
El posteo de Dibu Martínez desde el hospital luego de ser operado de la fractura en la mandíbula
La lesión se produjo durante la victoria de Chelsea por 2-0 ante Everton, por la Premier League. A los 65 minutos, cuando su equipo ganaba 1-0, Martínez salió a despejar con los puños un centro de Kiernan Dewsbury-Hall y chocó su cabeza contra la del defensor Jarrad Branthwaite.
Emiliano “Dibu” Martínez publicó un mensaje desde el hospital después de ser operado por una fractura de mandíbula que sufrió durante el partido entre Chelsea y Everton. El arquero argentino agradeció los mensajes de apoyo y adelantó que espera volver a jugar en las próximas semanas.
El arquero compartió una imagen desde el hospital y contó que la operación salió bien.
“Gracias a todos por los mensajes, la operación fue bien. Lo más importante es que ganamos y con arco en cero. En unas semanas volvemos ya”, escribió en una publicación en sus redes sociales. En la imagen se lo ve internado, con la zona del golpe inflamada y levantando tres dedos de una mano.
La lesión se produjo durante la victoria de Chelsea por 2-0 ante Everton, por la Premier League. A los 65 minutos, cuando su equipo ganaba 1-0, Martínez salió a despejar con los puños un centro de Kiernan Dewsbury-Hall y chocó su cabeza contra la del defensor Jarrad Branthwaite.
El arquero debió ser reemplazado tras el choque de cabezas con Jarrad Branthwaite.
Los médicos lo atendieron durante unos ocho minutos en el campo de juego. Luego lo inmovilizaron y lo retiraron del Hill Dickinson Stadium en una camilla, con asistencia de oxígeno. El arquero, de 34 años, fue trasladado a un hospital para realizarse estudios.
El entrenador del Chelsea, Xabi Alonso, confirmó al terminar el encuentro que Martínez estaba consciente y que había sido llevado al centro médico para someterse a pruebas. “Por lo que sé, salió del estadio consciente. Ahora mismo está en el hospital haciéndose unas pruebas por precaución. Pero esto es lo que sé hasta ahora”, dijo.
En la conferencia de prensa, el técnico reiteró que el cuerpo médico todavía esperaba información más precisa. “Sobre Emi, lo que sabemos es que salió del estadio consciente, y ahora mismo está en el hospital haciéndose pruebas por precaución, así que tenemos que esperar. Y, desde luego, esperemos que no sea nada grave, pero por ahora tenemos que esperar”, expresó.
Alonso también describió el episodio como una conmoción cerebral, aunque aclaró que no contaba con más detalles sobre el diagnóstico. “Fue una conmoción cerebral, pero más allá de eso, yo solo vi un fragmento del video y ahora tenemos que esperar”, agregó.
Antes de la publicación del arquero, su esposa, Mandinha Martínez, había compartido un mensaje para transmitir tranquilidad. “Gracias a todos por los mensajes tan lindos y por estar pendientes de Emi. Está bien, no es nada grave y pronto volverá a ser el de siempre. Gracias de corazón por tanto cariño y apoyo”, escribió.
Mandinha Martínez agradeció los mensajes y señaló que el arquero se encontraba bien.
El periodista Gastón Edul informó que los resultados de la tomografía de cabeza y de los estudios de espalda y cuello fueron favorables, y que el arquero tenía una lesión ósea en la mandíbula. Más tarde, agregó que Martínez debía ser operado por esa lesión.
De acuerdo con la información difundida sobre el diagnóstico, el choque le provocó una fractura de maxilar. Hasta el momento del mensaje del jugador, Chelsea no había publicado un parte médico oficial con precisiones sobre la lesión ni sobre los plazos de recuperación.
La transmisión de ESPN señaló que el arquero podría permanecer alrededor de un mes y medio fuera de las canchas y que no estaría disponible para la próxima convocatoria de la Selección argentina, prevista para noviembre. El plazo dependerá de cómo evolucione después de la intervención. En su publicación, Martínez expresó que espera regresar “en unas semanas”.