El entrenador de Argentina, Lionel Scaloni, confirmó durante la tarde de éste miércoles que no podrá viajar a Chile para el partido del jueves por la 15ta. fecha de las Eliminatorias Sudamericanas porque su PCR dio positivo en coronavirus.
Scaloni brindó estas declaraciones con barbijo y ropa de entrenamiento, informando desde el inicio en la conferencia de prensa virtual que se quedará en Buenos Aires al igual que su ayudante Pablo Aimar, por contacto estrecho.
De esta manera serán Roberto Ayala, Diego Placente y Walter Samuel se harán cargo del equipo en Calama.
Al respecto, Scaloni aclaró que se siente «bien» de salud y que está curado, pero que el resultado de PCR permanece positivo: «Estoy en condiciones para poder estar acá, lo que no puedo hacer es ingresar a Chile».
Los jugadores Alexis Mac Allister y Emiliano Buendía tampoco viajarán a Calama por positivo de coronavirus y contacto estrecho, respectivamente.
El seleccionado argentino de fútbol, sin Lionel Messi por primera vez en el asegurado camino al Mundial de Qatar 2022, visitará el próximo jueves a Chile, urgido de una victoria, en la altura del desierto de Calama.
El partido correspondiente a la fecha 15 de las Eliminatorias sudamericanas se disputará desde las 21.15 en el estadio Zorros del Desierto, ubicado a poco más de 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar, con arbitraje del brasileño Anderson Daronco y transmisión de la TV Pública y TyC Sports.
En el VAR estarán los brasileños Rafael Traci y Pericles Bassols.
El equipo de Lionel Scaloni jugará su primer partido del año mundialista luego de asegurar la clasificación a la Copa del Mundo con cinco fechas de anticipación, si se suma el encuentro suspendido ante Brasil, tras alcanzar los 29 puntos.
El campeón de América expondrá su invicto de 27 partidos, la racha más larga de la actualidad, en la desconocida altura de Calama y sin Lionel Messi, quien no se había perdido ningún partido desde el inicio del camino a Qatar.
El capitán «albiceleste» tuvo un inicio de año complicado con el contagio de Covid-19 y recién el pasado fin de semana pudo jugar sus primeros minutos en Paris Saint Germain luego de atravesar por un proceso de recuperación que, según admitió, le llevó más tiempo de lo que pensaba.
Chile está afuera de la zona de clasificación con 16 unidades y por su necesidad será buena medida para ver la respuesta del equipo de Scaloni sin su máximo referente.
El entrenador santafesino volvería a apostar por el cordobés Paulo Dybala en lugar de Messi, como sucedió en el inicio de la última doble fecha de noviembre en la visita a Uruguay, donde Messi empezó en el banco de suplentes.
El 10 de Juventus tendrá una nueva oportunidad luego de haber podido jugar apenas un tiempo en la victoria sobre la «Celeste», ya que luego de participar en el gol de Ángel Di María sufrió una molestia muscular que lo marginó del partido en el entretiempo.
La otra ausencia destacada será la del defensor Cristian Romero, quien todavía no pudo volver a jugar en Tottenham luego de la lesión que sufrió en el clásico ante Brasil (1-1) disputado en San Juan.
Germán Pezzella, el habitual reemplazante del «Cuti», está suspendido y le abrió la posibilidad a Lisandro Martínez de ser titular.
El defensor de Ajax sería el acompañante de Nicolás Otamendi en la zaga central y en los laterales seguirán Nahuel Molina y Marcos Acuña por derecha e izquierda, respectivamente. En el mediocampo no hay dudas y será con el triángulo habitual compuesto por Rodrigo De Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso.
Y en ofensiva se repetiría el tridente que jugó desde el inicio en Montevideo: Dybala, Lautaro Martínez y Ángel Di María, quien nuevamente llevará el brazalete de capitán.
Con la clasificación a Qatar asegurada, Argentina asumirá un rol importante en la competencia por las dos plazas y media que restan definirse.
El partido de Chile
Chile necesita imperiosamente de una victoria para seguir con chances y para hacerse fuerte de local decidió mudarse a la altura de Calama, un escenario poco habitual para los partidos del seleccionado.
El entrenador uruguayo Martín Lasarte explicó que la idea fue que su equipo se acostumbre a jugar en la altura ya que el próximo martes visitará a Bolivia en La Paz y generarle un «inconveniente» a la visita.
«Si la altura les puede causar algún inconveniente, mejor para nosotros», aseguró el DT que asumió en marzo del año pasado tras la partida de Reinaldo Rueda a Colombia.
El seleccionado argentino se presentará este jueves ante el seleccionado chileno.
El uruguayo supo complicar a Argentina en los dos partidos previos, ya que en junio del año pasado rescató un empate 1-1 en Santiago del Estero en la primera rueda de las Eliminatorias y pocos días después, repitió el resultado en el debut de ambos en la Copa América de Brasil.
La «Roja» no contará con el mediocampista Arturo Vidal, quien fue expulsado en el último partido ante Ecuador (0-2) y recién volverá para jugar la última doble fecha de marzo.
El equipo no llega de la mejor manera ya que Mauricio Isla, uno de los más experimentados es baja por Covid-19, y otros referentes como Eugenio Mena, lateral izquierdo de Racing Club, y Charles Aránguiz no están en condiciones físicas óptimas.
Con Alexis Sánchez como estandarte, Chile se ilusiona con repetir el histórico triunfo 1-0 en Santiago de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010 y encaminar la clasificación luego de la frustración de faltar a Rusia 2018 tras ser bicampeón de América.
Probables formaciones
Chile:Claudio Bravo; Paulo Díaz o José Pedro Fuenzalida, Guillermo Maripán, Gary Medel y Sebastián Vegas o Eugenio Mena; Charles Aránguiz, Erick Pulgar y Marcelo Allende; Eduardo Vargas, Ben Brereton y Alexis Sánchez. DT: Martín Lasarte.
Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez y Marcos Acuña; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Paulo Dybala, Lautaro Martínez y Ángel Di María. DT: Lionel Scaloni.
•Hora: 21.15.
•Estadio: Zorros del Desierto (Calama).
•Árbitro: Anderson Daronco (Brasil).
•TV: TV Pública y TyC Sports.
San Martín cayó con Chicago en Mataderos en un partido que tenía controlado
Thiago Ocampo y Simón Pérez marcaron para el “Torito”, mientras que Mauro Verón había igualado transitoriamente para el “Santo”, que jugó gran parte del partido con un hombre de menos
Era una tarde para embolsar tres puntos, pero por errores propios se quedó con las manos vacías. Ante un Nueva Chicago limitado, San Martín prolongó su sufrimiento en Mataderos y sufrió su segunda derrota consecutiva al caer por 2 a 1.
La bisagra del partido fue la expulsión de Santiago Briñone, apenas pasada la hora de juego. Hasta ese momento, el conjunto dirigido por Alejandro Orfila había sido superior y había hecho méritos para irse al descanso en ventaja. Sin embargo, la inferioridad numérica modificó por completo el desarrollo y terminó pagando caro una desatención defensiva sobre el final.
La disputa del encuentro estuvo en duda hasta pocas horas antes del inicio por las intensas lluvias caídas sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, el campo del estadio República de Mataderos respondió bien y el partido pudo desarrollarse con normalidad, más allá de algunos sectores anegados.
Desde el comienzo quedó expuesta una defensa local con muchas dificultades para salir jugando. San Martín presionó alto, recuperó rápido la pelota y generó situaciones claras antes de los diez minutos. El arquero Luciano Jachfe comenzó a convertirse en la figura de Nueva Chicago mucho antes de que terminara la primera etapa.
Orfila realizó las modificaciones esperadas: el regreso de Víctor Salazar tras cumplir la suspensión y el ingreso de Mauro Verón por Diego Diellos, ausente por acumulación de tarjetas.
Con Gabriel Carabajal manejando los tiempos y Álvaro Véliez y Bruno Cabrera muy participativos por las bandas, el «Santo» encontró espacios y dominó el desarrollo. Sin embargo, cuando parecía estar más cerca de abrir el marcador, un error en la salida permitió que Thiago Ocampo eludiera a Nahuel Manganelli y definiera desde un ángulo cerrado para el 1 a 0.
La reacción no tardó en llegar. Una buena combinación por la izquierda terminó con la asistencia de Véliez para Verón, que dejó atrás las chances desperdiciadas y definió cruzado para establecer un merecido empate.
San Martín continuó siendo superior. Incluso, desde las tribunas comenzaron los reclamos hacia los futbolistas de Nueva Chicago por la falta de actitud. En realidad, al equipo de Germán Lanaro le faltaba juego para sostener el ritmo que imponía la visita.
La expulsión cambió todo
El complemento comenzó con los mismos protagonistas, aunque el partido cambió rápidamente. San Martín perdió claridad, dejó de generar peligro y el local empezó a adelantarse algunos metros. Aun así, Nueva Chicago seguía sin encontrar los caminos.
Todo cambió a los 62 minutos. Briñone llegó tarde a una dividida y vio la tarjeta roja. Con un hombre menos, el «Santo» resignó protagonismo y comenzó a defender un empate que hasta ese momento parecía un resultado insuficiente.
Orfila buscó renovar el mediocampo y refrescar el equipo, pero los cambios no lograron modificar la tendencia. Y cuando el encuentro entraba en su tramo decisivo, una desatención en un tiro de esquina permitió que Simón Pérez apareciera en el primer palo para convertir el 2 a 1.
San Martín fue por el empate en los minutos finales e incluso reclamó una mano dentro del área que Gabriel Gutiérrez decidió no sancionar. No alcanzó.
Lo que parecía una tarde ideal para reencontrarse con el triunfo terminó siendo otra frustración. El «Santo» acumula tres partidos sin ganar, dos derrotas consecutivas y empieza a perder parte del envión que había conseguido en el comienzo del ciclo de Orfila.
Boca Juniors logró salir con vida de Chile, después de caer derrotado en los 90 minutos en el Estadio El Teniente. Con un gran despliegue en la tanda de penales pudo abrochar la clasificación y sigue en competencia en la Copa Sudamericana.
El trámite estuvo atravesado y determinado por el estado del campo de juego. Al estar parejo, verde y muy mojado, la pelota rodó con velocidad y ambos equipos aprovecharon para intentar sumar minutos de posesión. Como contrapartida, las imprecisiones y resbalones estuvieron a la orden del día.
El cuadro local combinó esas características con presión alta sobre la salida Xeneize. Así, por momentos lo complicó bastante y le generó algunas situaciones de peligro. Entre otras, el remate desviado de Faúndez, el de González que rozó en un defensor de Boca, y otro de Sarrafiore que terminó en el córner.
Los de Rodolfo Arruabarrena encontraron en Leandro Paredes y Tomás Aranda a los futbolistas más claros en el tratamiento del balón. El juvenil buscó en varias oportunidades las subidas de Lautaro Blanco, aunque sin demasiado éxito en la puntada final. Villa estuvo demasiado contenido, y no gravitó en su sector.
El Xeneize creció en influencia durante el complemento, ayudado por la lógica merma física de O’Higgins en la presión. Sin embargo, continuó dependiendo demasiado de la inspiración de Aranda para acercarse al arco rival.
Los dueños de casa convirtieron a la pelota aérea en su principal arma. A los 20’, avisó por esa vía con el cabezazo de Brizuela. Siete minutos más tarde, y en un lateral directo al área, Figal la bajó en su intento por despejar, y Francisco González sacó un gran remate que superó a Montero.
Luego de abrir el marcador, O’Higgins redobló la apuesta para darlo vuelta en el tiempo regular. Sin embargo, el cuadro argentino estuvo cerca de empatarlo con un tremendo remate de Flores desde la puerta del área grande que pegó en el travesaño, y otros dos de Tomás Aranda que el portero sacó al córner.
En tiempo de descuento llegó la ocasión más clara para la visita, cuando el volante y capitán Leandro Paredes buscó el centro al corazón del área, y Ayrton Costa se esforzó para meter un cabezazo que se abrió demasiado.
El árbitro Wilmar Roldán marcó el final del juego, y la definición tuvo que darse por la vía de los penales. En la serie, Thiago Vecino erró el tercer disparo para O’Higgins, mientras que Álvaro Montero le tapó el tiro a Luis Pavéz. En el momento en el que podía asegurar la clasificación, Tomás Aranda la picó y el arquero se lo tapó.
Brizuela tenía que convertir sí o sí para estirar la vida del cuadro local, y no falló. Así, la definición pasó a estar en los pies de Lautaro Blanco. El lateral no falló, y el Xeneize pasó de ronda. Ahora, el elenco de La Ribera clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana, donde enfrentará a Recoleta FC. O’Higgins no pudo con el milagro, y se quedó afuera.
El Decano pegó en los momentos justos del segundo tiempo y, con un soberbio Leandro Díaz como figura, se impuso por 2-0 ante Central Córdoba en el Madre de Ciudades.
En un duelo picante y parejo, Atlético Tucumán mostró su jerarquía en los momentos de definición para llevarse tres puntos de oro de Santiago del Estero. Central Córdoba intentó imponer condiciones en su casa, pero la contundencia de la visita terminó inclinando la balanza en el complemento para sellar el 2-0 definitivo.
Desde el pitazo inicial, el partido se jugó con el pulso bien alto. La primera emoción no tardó en llegar: a los 6 minutos, Fermín Vella ganó de cabeza tras un tiro de esquina y la pelota besó el palo izquierdo del arquero Ingolotti, dejando sin aliento al conjunto local.
Sin embargo, el Decano no se quedó atrás y respondió rápido. A los 11 minutos, Atlético armó una brillante jugada colectiva que derivó en un centro preciso de Godoy; Ramiro Ruiz Rodríguez conectó de cabeza y su intento pasó rozando el poste derecho.
Con el pasar de los minutos, el local buscó equilibrar las acciones mediante el remate lejano. A los 23 minutos, González probó de media distancia, aunque su disparo se elevó por encima del travesaño sin mayores complicaciones para la zaga tucumana.
En la segunda mitad, la visita salió decidida a romper el cero. A los 15 minutos del complemento, Ruiz Rodríguez volvió a hacer de las suyas con una gran acción individual y un remate cruzado que obligó a Ingolotti a lucirse para enviarla al córner.
Esa jugada fue el preludio de lo que venía. Apenas dos minutos más tarde, a los 17 minutos, llegó el primer grito de la tarde. Un pelotazo largo encontró la peinada de Leandro Díaz; la pelota derivó en Ruiz Rodríguez, quien asistió magistralmente al propio «Loco» para que este defina a la red y estampe el 1-0 a favor de Atlético.
Central Córdoba sintió el golpe e intentó empujar con más ganas que ideas, pero la defensa visitante se mostró firme y sin fisuras.
Cuando el partido moría y el local sumaba gente en ataque, llegó la estocada final. A los 47 minutos, con el tiempo cumplido, Leandro Díaz capturó una pelota en el aire y sacó un remate formidable, de colección, para colgarla lejos del alcance del arquero y poner el 2-0 lapidario.