Reclamaron una “desescalada inmediata” y el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ofreció la mediación de Washington para iniciar “conversaciones constructivas”.
Además del misil balístico intercontinental, en el ataque Rusia también lanzó con un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal y siete misiles de crucero Kh-101.