La serie dirigida por Ana Katz y protagonizada por Carla Peterson como una reconocida y excéntrica terapeuta de parejas, volverá a la plataforma el próximo domingo, con las actuaciones de Griselda Siciliani junto al español Daniel Rovira y el uruguayo Alfonso Tort
“Terapia alternativa”, la serie de comedia dramática dirigida por Ana Katz y protagonizada por Carla Peterson como una reconocida y excéntrica terapeuta de parejas, volverá a la plataforma Star+ este domingo con su segunda temporada, que contará con las actuaciones de Griselda Siciliani junto al español Daniel Rovira y el uruguayo Alfonso Tort. En esta tanda de episodios, Selva Pérez Salerno (Peterson), ya recibida finalmente como psicóloga y dispuesta a profundizar en sus métodos en el consultorio, se encuentra con un nuevo desafío que la conectará personalmente con su propio pasado y le abrirá cuestionamientos sobre su futuro.
Quienes motoricen esa dinámica serán Serena (Siciliani), Darío (Rovira) y Amadeo (Tort), una “trieja” que fluctúa entre la separación y la pasión irrefrenable; así como Betty (Ana María Cores) y Raúl (Víctor Laplace), un matrimonio de reconocidos artistas del ámbito de la comedia musical que se llevan pésimo entre sí. Más polémica y disruptiva que nunca, Selva dará la bienvenida a estos pacientes en una trama atravesada por temas de la actualidad como la vida en pareja, las relaciones poliamorosas, las formas que adoptan las familias contemporáneas, la fidelidad y los prejuicios sociales.
La serie se caracteriza por un enfoque irónico y humorístico, con personajes que argumentan cuestiones contemporáneas y discutidas en el ámbito social, como las relaciones poliamorosas y las nuevas configuraciones familiares. Además, tratan otras problemáticas como la fidelidad y los prejuicios sociales. Graciela Borges regresa una vez más al papel de Grace en el reparto de esta temporada, que también cuenta con la participación de Daniel Cabot, Rafael Ferro, Malena Pichot, Carola Reyna y Marilina Bertoldi, entre más.
Realizada por la productora Kapow para Star Original, “Terapia alternativa” es una creación de los directores y productores de cine y televisión argentinos Mariano Cohn y Gastón Duprat, responsables de películas como “El Ciudadano Ilustre”, “4×4” y “La Obra Maestra”. Por su parte, la dirección general de la serie es de la autora, directora y actriz argentina Ana Katz (“El Juego de la Silla”, “Los Marziano”, “Una Novia Errante”, “El Cuaderno de Tomy”), quien también se desempeña como escritora junto con Daniel Katz y Alejandro Jovic. La tira, en su primera entrega, tuvo a Eugenia “La China” Suárez y a Benjamín Vicuña en los roles principales y ahora retorna con siete episodios de media hora cada uno.
La trama de “Terapia alternativa” gira en torno a Selva, una destacada y singular especialista en terapia de pareja cuyos métodos convencionales son cuestionados cuando Elías y Malena, dos amantes que desean terminar su relación, acuden a su consulta en busca de asesoramiento. Frente a esta situación sin precedentes, Selva se sumerge con ellos en un enfoque terapéutico poco ortodoxo, el cual la lleva a cruzar las fronteras tradicionales de su práctica profesional, describe la Sinopsis oficial de la serie.
“Terapia alternativa” busca contar a través de diez capítulos, la historia de personajes que se hacen preguntas y replanteos, ponen en cuestión cierta moralidad impuesta, sufren culpa y transitan sus conflictos con dudas y temores. Todo atravesado por una buena dosis de humor. Además, cuenta con una original mirada al mundo de la terapia, y su trama aborda aspectos de la vida cotidiana con los que la audiencia podrá identificarse: la vida en pareja, la infidelidad, el amor, la familia y el deber ser.
El elenco de la segunda entrega se completa con figuras como Miguel Ángel Solá, Rafael Ferro, Malena Pichot, Carola Reyna y Marilina Bertoldi, junto con participaciones especiales de otros reconocidos actores como la propia China Suarez. Además de Katz, la dirección de los episodios corre a cargo de Adriana Vior y los guiones están coescritos por Daniel Katz y Alejandro Jovic.
Los episodios se emitirán en formato de 30 minutos vía streaming a partir del 28 de febrero. Previo a esto, los dos primeros episodios serán preestrenados el 27 de febrero a las 10:00 p.m. por Star Channel, que programará una emisión doble cada martes. La primera temporada de diez episodios ya están disponibles para su visualización en la plataforma Star+.
China Suarez y Benjamin Vicuña, protagonistas de temporada 1
La temporada 1 de “Terapia alternativa” se estrenó en Star Plus el 24 de septiembre de 2021 y llegó como una atractiva comedia dramática producida por Star Original Productions protagonizada por Carla Peterson, Benjamín Vicuña, María Eugenia “China” Suárez, Julieta Cardinali y Fernán Mirás. La historia se centró en una pareja de amantes que atraviesa una crisis en su relación, por lo cual, deciden buscar la ayuda de una excéntrica psicóloga, la cual creen que podría ayudarlos a separarse y así lograr ser felices cada uno con sus respectivos matrimonios.
Selva (Peterson) es una excéntrica y reconocida terapeuta de parejas, que ve desafiada su forma de hacer análisis ante la llegada a su consultorio de una pareja de amantes, que va en busca de ayuda para terminar con el engaño a sus familias y separarse. Elías (Benjamín Vicuña), un hombre amable y tranquilo, que se preocupa por cumplir, ser buen padre, hijo y marido, y está casado con Eliana (Julieta Cardinali), su novia de toda la vida con quien tiene dos hijos.
Por otro lado, Malena (Eugenia ‘China’ Suárez), una mujer de carácter firme, segura de sí misma e inteligente y que está casada con Álex (Fernán Mirás) con quien tiene un hijo. Ante este nuevo e inexplorado desafío, Selva se embarcará junto a esta pareja en un tipo de terapia atípica, que la hará traspasar todos los límites permitidos en su profesión, llegando a obsesionarse con ellos y a reinventar su forma de entender la terapia donde, para lograr el objetivo, pondrá el cuerpo además de la cabeza.
Compuesta por 10 episodios de 45 minutos, el elenco de la primera temporada incluyó a Grace (Graciela Borges), la conductora del programa de televisión en el que Selva da consejos sobre la vida en pareja; Gervasio (Gustavo Garzón), el controlador padre de Elías; y Jorge (Boy Olmi), el infiel padre de Malena. A su vez, la serie contó con las participaciones de Marcelo Subiotto (“Animal”) como “la persona preferida” de Selva, Diego Reinhold (“Miss Tacuarembó”) como el jefe de Malena y Mario Alarcón (“El secreto de sus ojos”) como Gustavo Calderón, un paciente de Selva.
Benjamín Vicuña y Eugenia “China” Suárez, fueron pareja y pocos días antes del lanzamiento de la serie, anunciaron la ruptura de esa relación, fruto de la cual nacieron sus hijos Magnolia y Amancio. Además, hay que recordar que él tuvo cuatro hijos con su pareja anterior, con la modelo argentina Carolina “Pampita” Ardohaim y ella es madre de Rufina, junto a Nicolás Cabré. Juntos, ya habían trabajado por primera vez en 2016 en la película romántica “El hilo rojo”, cuando la pareja superó un escándalo mediático, que involucraba a Pampita, por ese entonces esposa de Vicuña.
Luego, compartieron variadas producciones, desde el film “Los padecientes” de Nicolás Tuozzo hasta la novela de El Trece, “Argentina, tierra de amor y venganza”. En “Terapia Alternativa” encarnan a esta pareja de amantes, Elías y Malena, que quiere separarse; pero solos no pueden. En la realidad, en la vida real, constituyeron una familia ensamblada; mientras que, en la ficción, luchan por librarse de eso.
Por su parte, Carla Peterson está casada con el economista argentino Martín Losteau (actualmente, senador y político en campaña), madre de Gaspar y protagonista de varios éxitos en la pantalla chica como “Los Exitosos Pells” o “Cien días para enamorarse”. El año pasado, estrenó la película “No me rompan”, que protagonizó junto a Julieta Díaz y Salvador del Solar, un film que celebra la complicidad femenina. En la nueva temporada de “Terapia alternativa”, vuelve a ponerse en la piel de Selva, una excéntrica psicóloga a la que acuden los amantes.
Argentina cayó en lectura, matemática y ciencias y tuvo sus peores resultados desde 2006, según las pruebas PISA
Argentina empeoró sus resultados en las tres áreas evaluadas y quedó octava en América Latina. Matemática registró el puntaje más bajo de la serie nacional comparable.
Los estudiantes argentinos retrocedieron en Ciencias, Lectura y Matemática en las pruebas PISA 2025. El país obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática: los tres resultados quedaron por debajo de la medición de 2022 y, en el caso de Matemática, representan el puntaje más bajo de toda la serie histórica comparable.
Argentina se ubicó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática entre los 91 sistemas educativos participantes. En América Latina quedó octava en las tres áreas evaluadas.
El deterioro también se refleja en los niveles de aprendizaje. El 76% de los estudiantes argentinos de 15 años no alcanzó el nivel básico en Matemática. En Lectura, el 60% quedó por debajo de ese umbral y en Ciencias, el 59%.
Además, el 48,8% presentó un desempeño bajo simultáneamente en las tres áreas. En el promedio de los países de la OCDE, esa proporción fue del 19,7%. En el otro extremo, apenas el 1,2% de los alumnos argentinos alcanzó los niveles más altos en al menos una de las disciplinas, frente al 11,9% de la OCDE.
Una caída en las tres áreas
Los resultados difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que Argentina perdió 13 puntos en Ciencias respecto de 2022, al pasar de 406 a 393; 12 puntos en Lectura, de 401 a 389; y 11 puntos en Matemática, de 378 a 367.
Es la primera vez dentro de la serie comparable que el país retrocede simultáneamente en las tres áreas.
La caída argentina ocurrió en un contexto de deterioro mundial de los aprendizajes, especialmente en Lectura. Sin embargo, el retroceso partió de niveles que ya eran bajos.
En Ciencias, el promedio de la OCDE fue de 482 puntos, 89 más que Argentina. Mientras el país perdió 13 puntos desde 2022, el promedio de la organización retrocedió 3.
En Lectura, la OCDE obtuvo 461 puntos. Argentina perdió 12 respecto de 2022, mientras que el retroceso promedio internacional fue de unos 14 puntos.
En Matemática, la diferencia fue de 96 puntos: Argentina obtuvo 367 frente a los 463 de la OCDE. El promedio internacional también cayó, aunque lo hizo en 9 puntos frente a los 11 del país.
El informe PISA utiliza alrededor de 20 puntos como referencia aproximada del aprendizaje adquirido por un estudiante durante un año de escolarización.
Matemática, el área más crítica
Solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó al menos el nivel 2 en Matemática, considerado por PISA como el umbral básico de desempeño. En el promedio de la OCDE lo consiguió el 65%.
La situación empeoró respecto de las mediciones anteriores. En 2022, el 27% de los alumnos argentinos alcanzaba ese nivel y en 2018 lo hacía alrededor del 31%. La presencia de estudiantes argentinos en los niveles 5 y 6 fue prácticamente nula, mientras que en la OCDE llegó al 8%.
En Ciencias, el 41% alcanzó al menos el nivel básico, frente al 74% de la OCDE. El 59% quedó por debajo de ese umbral y apenas el 1% llegó a los niveles 5 o 6.
En Lectura, el 40% alcanzó el nivel básico, frente al 69% promedio de la OCDE. También en esta área solo el 1% de los estudiantes argentinos llegó a los niveles superiores.
“Los resultados de PISA 2025 confirman una tendencia que no podemos ignorar: 8 de cada 10 estudiantes argentinos de 15 años no alcanzan los niveles mínimos en Matemática, y la caída se repite en Lectura y Ciencias”, consideró Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación.
Octava en América Latina
Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos participantes en las tres áreas evaluadas y estuvo entre los que más retrocedieron desde 2022.
En Ciencias, Uruguay obtuvo el mejor resultado regional, con 445 puntos, seguido por Chile (442), Costa Rica (424), Colombia y México (414), Brasil (409) y Perú (406). Argentina y Ecuador alcanzaron 393 puntos.
El resultado muestra un cambio respecto de 2022. Entonces Argentina tenía 406 puntos y superaba por tres a Brasil. En 2025, Brasil subió a 409 y Argentina cayó a 393, por lo que la diferencia pasó a ser de 16 puntos.
En Lectura, Chile encabezó la región con 436 puntos, seguido por Uruguay (423), Costa Rica (416), México y Brasil (408), Colombia (399) y Perú (390). Argentina obtuvo 389.
En Matemática, Uruguay consiguió 405 puntos y Chile, 403. Luego se ubicaron México (388), Costa Rica (387), Perú (382), Colombia (381) y Brasil (377). Argentina quedó detrás de esos siete países con 367 puntos y apenas por encima de Ecuador, con 366.
La caída argentina de 11 puntos en Matemática fue la mayor registrada entre los países latinoamericanos respecto de PISA 2022.
Una nueva evaluación
PISA 2025 incorporó una prueba de resolución computacional de problemas, destinada a medir la capacidad para desenvolverse en entornos digitales mediante herramientas de programación y modelización.
Argentina obtuvo 403 puntos, frente a un promedio de 500 en la OCDE. Entre los 13 países latinoamericanos quedó novena.
El deterioro fue mundial
Más de 760.000 alumnos de 91 países y economías participaron de PISA 2025. En Argentina fueron evaluados 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. La prueba se realizó de manera digital.
PISA no mide el dominio de contenidos curriculares específicos, sino la capacidad para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas. En esta edición, Ciencias fue el área principal y Matemática y Lectura funcionaron como dominios secundarios.
Según la OCDE, PISA 2025 registró los puntajes promedio más bajos desde que se realiza la evaluación en las tres áreas. Entre los 74 países y economías con resultados comparables, 48 no mostraron grandes cambios en Ciencias, pero al menos la mitad retrocedió en Lectura y Matemática.
La organización señala que la pérdida de aprendizajes forma parte de un proceso de largo plazo y no puede atribuirse únicamente al cierre de las escuelas durante la pandemia. Entre los factores analizados aparecen la disminución de la lectura por placer, los cambios en los hábitos digitales, los problemas de asistencia y una menor interacción familiar vinculada con la vida escolar.
Celulares, IA y clima escolar
Los cuestionarios complementarios mostraron además diferencias entre los estudiantes argentinos y el promedio de la OCDE en el uso de dispositivos y las condiciones dentro de las aulas.
El 55% de los alumnos argentinos afirmó que sus compañeros se distraen con dispositivos electrónicos durante la mayoría o todas las clases de Ciencias, frente al 28% en la OCDE.
El 37% asiste a escuelas donde está prohibido utilizar celulares en todo el establecimiento, mientras que en la OCDE la proporción llega al 49%.
También es mayor el uso de inteligencia artificial: el 52% de los adolescentes argentinos dijo utilizar chatbots de IA al menos una vez por semana como ayuda para aprender, frente al 46% en la OCDE. El 41% los utiliza para investigar temas nuevos y la misma proporción para resumir textos.
En cuanto al clima escolar, el 58% sostuvo que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o todas las clases de Ciencias, casi el doble del 31% de la OCDE. El 47% señaló además que sus compañeros no escuchan al docente, frente al 29% internacional.
El 66% dijo haber llegado tarde a la escuela al menos una vez durante las dos semanas anteriores a la evaluación, contra el 50% de la OCDE.
Los datos muestran, a la vez, una valoración favorable de los docentes. El 78% afirmó que su profesor de Ciencias se interesa por el aprendizaje de todos los alumnos, el 73% que continúa enseñando hasta que comprenden y el 79% que brinda ayuda adicional cuando es necesaria. Los tres indicadores superan los promedios de la OCDE.
Tras superar la primera mitad del año y dejar atrás el receso invernal, las comunidades educativas de todo el país ya contemplan con atención el tramo final del ciclo lectivo 2026. Con la premisa central de garantizar el piso federal de 190 días de clases efectivos acordado colectivamente por el Ministerio de Capital Humano y el Consejo Federal de Educación (CFE), las autoridades de cada jurisdicción confirmaron de forma oficial las fechas exactas en las que las aulas cerrarán el dictado ordinario de contenidos.
El cronograma nacional revela que la conclusión de las actividades académicas se desplegará de manera progresiva durante la tercera semana de diciembre 2026, adaptando los calendarios locales a las dinámicas institucionales de cada provincia del territorio argentino.
El cierre de clases depende de cada gobierno en cada provincia, por eso presentamos la nómina completa de las 24 jurisdicciones del país organizadas según el día de cierre del calendario lectivo regular:
Miércoles 16 de diciembre 2026: Formosa.
Viernes 18 de diciembre 2026:La gran mayoría de las jurisdicciones argentinas darán por terminado su período lectivo de manera conjunta en esta fecha: Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Tucumán.
Martes 22 de diciembre 2026: Provincia de Buenos Aires, Mendoza.
Miércoles 23 de diciembre 2026: La Pampa.
El inicio de las vacaciones de verano y la conclusión del año lectivo
La finalización de la actividad escolar ordinaria dará comienzo formal al receso y a las vacaciones de verano 2026-2027 en toda la RepúblicaArgentina. Para la gran mayoría de los alumnos, las vacaciones comenzarán inmediatamente el día posterior al cierre de las aulas fijado en su respectiva provincia.
Sin embargo, este cierre no implica la desconexión total para la totalidad del estudiantado: quienes necesiten períodos de intensificación de saberes, apoyo pedagógico adicional o rendir asignaturas pendientes deberán asistir a las mesas de examen programadas en los días subsiguientes. De este modo, la planificación federal equilibra los días lectivos requeridos con el inicio del receso para toda la comunidad educativa nacional.
El Aeroparque Jorge Newbery no estará operativo desde las 9 de este martes por trabajos de mantenimiento preventivo en la pista dentro de un plan integral de obras impulsado por Aeropuertos Argentina, que supera los u$s 85 millones.
El programa está orientado a acompañar el crecimiento récord de pasajeros que viene registrando la terminal en los últimos años.
Qué pasará con los vuelos durante el cierre de Aeroparque
La totalidad de los vuelos que habitualmente parten y llegan a Aeroparque —incluidos los servicios de cabotaje y regionales— se trasladará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. La decisión fue coordinada con las aerolíneas y los organismos públicos durante los meses previos, y el anuncio oficial se hizo el 5 de junio, lo que permitió reprogramar itinerarios, ajustar slots y reorganizar personal en ambas terminales.
Según explicaron las autoridades aeroportuarias, se eligió esta franja porque afecta una menor cantidad de operaciones que otros días de la semana y porque se ajusta mejor a las condiciones climáticas previstas para fines de agosto, lo que reduce el riesgo de cancelaciones adicionales por factores meteorológicos. En paralelo, se trabajó con los prestadores de servicios terrestres y de handling para asegurar la capacidad de atención en Ezeiza, tanto en mostradores como en posiciones de estacionamiento de aeronaves.
El impacto del cierre en números
En un período similar, Ezeiza opera habitualmente alrededor de 530 movimientos entre despegues y aterrizajes. Durante estas 55 horas, recibirá unos 940 movimientos, lo que representa un incremento cercano al 80% respecto de su operación normal.
Aeroparque, en tanto, realizará aproximadamente 180 movimientos en las horas previas al cierre —el 25 de agosto, entre las 0 y las 9— y en el momento de la reapertura —el 27 de agosto, a partir de las 16—, cuando la actividad se retome de forma progresiva.
Un plan de obras de más de u$s 85 millones
El mantenimiento de la pista se enmarca en un plan estratégico de infraestructura que supera los u$s 85 millones y que busca modernizar la terminal y mejorar la experiencia del pasajero.
La primera etapa del proyecto ya incluyó la ampliación de la Plataforma Norte para otorgarle mayor capacidad operativa para aeronaves, la ampliación del PIR doméstico y del hall de check-in, y mejoras en las vialidades de Arribos Internacionales.
La segunda etapa, actualmente en desarrollo, apunta a ampliar las zonas de preembarque nacional e incorporar tecnología para reducir los tiempos de espera: se proyecta una disminución de hasta 26% en el tiempo de check-in y de 33% en el PIR. El plan contempla, además, la construcción de una nueva sala VIP, la ampliación de la superficie comercial y nuevas propuestas gastronómicas.