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Policiales

Se entregó y quedó detenido el conductor que atropelló a una pareja y huyó

El violento siniestro vial ocurrió durante la madrugada del domingo 2 de agosto en la esquina de Jujuy y Bolívar.

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La investigación por el violento siniestro vial ocurrido durante la madrugada del domingo 2 de agosto en la esquina de Jujuy y Bolívar dio un giro en las últimas horas. Marcelo Emilio Rossi, señalado como el conductor de la camioneta que atropelló a una pareja y huyó sin asistir a las víctimas, se presentó de manera voluntaria ante la Justicia y quedó detenido.

La causa, que se tramita bajo la carátula provisoria de lesiones culposas, investiga el atropello de María Victoria Caliva Roldán y Ángel Nahuel Álvarez, quienes circulaban en motocicleta cuando fueron embestidos por una Ford Ranger XLT.

Además de la presentación de Rossi, su abogado defensor puso a disposición de la Justicia la camioneta involucrada en el hecho, un elemento considerado clave para avanzar con las pericias. Tanto el imputado como el vehículo fueron trasladados a la Comisaría Segunda, donde quedaron a disposición del Ministerio Público Fiscal mientras se intenta reconstruir la mecánica del accidente y determinar las responsabilidades penales.

El caso había generado una fuerte conmoción por la gravedad de las lesiones sufridas por María Victoria Caliva Roldán, quien permanece internada en el Hospital Padilla luchando por su recuperación.

El accidente ocurrió alrededor de las 2.30 de la madrugada del domingo, cuando la joven regresaba a su casa junto a su novio. Según relató su familia, ambos circulaban por calle Jujuy y, al cruzar Bolívar, fueron impactados por una camioneta que no se detuvo tras el choque y escapó del lugar.

«Mi hija volvía a casa con el novio cuando vino una camioneta a gran velocidad, los chocó y siguió de largo. Nunca frenó», había contado Romina Roldán, madre de la víctima.

Como consecuencia del impacto, la joven sufrió gravísimas lesiones. Ingresó al Hospital Padilla con una severa lesión en la pierna izquierda, una hemorragia interna y un compromiso renal. Con el paso de las horas su cuadro se agravó debido a un coágulo cerebral y lesiones pulmonares, por lo que debió ser intubada y conectada a un respirador mecánico.

En las últimas horas, sin embargo, la familia recibió una noticia alentadora. Según informaron los médicos, la paciente comenzó a mostrar una evolución favorable. Incluso logró responder mediante movimientos de sus manos, aunque todavía permanece en terapia intensiva y no puede respirar por sus propios medios.

Mientras tanto, Ángel Nahuel Álvarez, el joven que la acompañaba en la motocicleta, sufrió heridas de menor consideración y solo necesitó algunos puntos de sutura.

Desde el primer momento, los familiares iniciaron una intensa búsqueda para identificar al conductor. Contaban con un video en el que se observaba la camioneta, aunque la patente no podía distinguirse. También solicitaron la colaboración de vecinos para obtener imágenes de cámaras de seguridad que permitieran reconstruir el recorrido del vehículo tras la fuga.

La camioneta buscada era una Ford Ranger gris oscuro, que presentaría daños visibles en la parte delantera producto del impacto, entre ellos el desprendimiento de una parte de la parrilla.

Con la presentación voluntaria de Rossi y el secuestro del vehículo, la investigación ingresó ahora en una nueva etapa. Los peritajes sobre la camioneta y las pruebas reunidas por la Fiscalía serán determinantes para establecer cómo ocurrió el siniestro y definir la situación procesal del acusado.

La familia de Victoria había insistido durante los últimos días en que el responsable fuera identificado y llevado ante la Justicia. «Lo único que queremos es que se haga justicia y que esto no vuelva a pasar», expresaron sus padres mientras esperan la recuperación de la joven.

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Caso Érika Álvarez: pedirán seis años de prisión para Justina Gordillo

La fiscalía cerró la investigación y elevó la causa a juicio oral. Además, un juez prorrogó la prisión preventiva de la acusada por dos meses más.

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La investigación por el atroz crimen de Érika Antonela Álvarez ingresó en su etapa final. Por este motivo, la Unidad Fiscal a cargo de Pedro Gallo dio por concluida la instrucción y redactó el pedido de apertura a juicio oral. En este sentido, el Ministerio Público confirmó que solicitará la pena de seis años de prisión para Justina Gordillo por el delito de encubrimiento agravado. Asimismo, durante una audiencia celebrada este lunes, la Justicia resolvió extender la prisión preventiva de la mujer por otros dos meses.

El rol de Gordillo y la confesión clave en la causa
El homicidio ocurrió el pasado 7 de enero en un domicilio de Yerba Buena. De acuerdo con la acusación, Gordillo llegó a la vivienda de su entonces pareja, Felipe «El Militar» Sosa, cuando el cuerpo de la víctima aún permanecía en el lugar. En consecuencia, la fiscalía sostiene que la exempleada judicial colaboró activamente para ocultar evidencias del femicidio.

Por otro lado, la situación de la imputada se agravó tras la reciente condena en juicio abreviado de Nicolás Navarro. El joven admitió su participación como encubridor y confirmó que Gordillo estaba en la escena mientras gestionaban el descarte de las pertenencias de Érika.

Rumbo al juicio oral contra los imputados
Con el cierre de las actuaciones, la causa quedó a un paso del debate oral y público. En esta nueva instancia, Felipe «El Militar» Sosa enfrentará el proceso como principal acusado por el delito de femicidio. Por otro lado, Justina Gordillo y Jorge Díaz deberán responder ante el tribunal en calidad de imputados por encubrimiento. De esta forma, las partes se preparan para presentar las pruebas que definirán las condenas de los implicados en los próximos meses.

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Los Ralos quedó sin luz tras el choque de una cosechadora contra una línea de media tensión

El accidente ocurrió durante las tareas nocturnas de recolección de caña de azúcar.

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Un accidente operativo en el sector agrícola provocó la interrupción del suministro eléctrico en la localidad de Los Ralos y sus zonas aledañas. Durante la noche, una cosechadora de caña de azúcar marca Case colisionó contra la estructura de una línea de media tensión mientras realizaba labores de recolección en un predio rural. Como consecuencia directa del impacto, el poste cedió y provocó la caída del cableado energético sobre el terreno.

Operativo de emergencia y reparación de la red

El colapso del tendido generó un apagón inmediato que afectó a viviendas, comercios, alumbrado público y establecimientos del área. Tras recibir la alerta, cuadrillas técnicas de la empresa distribuidora se desplegaron en el lugar para aislar la zona de riesgo y evaluar los daños. Los operarios trabajaron durante la madrugada en la sustitución del poste destruido y en el reeditado de las líneas para normalizar el servicio de forma progresiva.

Daños materiales y recomendaciones de seguridad

Afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se registraron personas heridas ni víctimas como resultado de la colisión. Los daños se circunscribieron a la infraestructura del sistema eléctrico y a componentes estructurales de la maquinaria agrícola. Ante este tipo de eventos en plena época de zafra, los organismos de seguridad vial solicitaron a los conductores de equipos de gran porte extremar los cuidados al maniobrar cerca de tendidos de media y alta tensión.

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El niño que cayó en una boca de tormenta en Villa Luján sigue internado y temen que sufra neumonía

El episodio ocurrió el viernes 31 de julio, alrededor de las 18.40, en inmediaciones del pasaje Miguel Cané y Saavedra.

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Un niño de tres años permanece internado en el Hospital del Niño Jesús después de caer en una boca de tormenta sin tapa y quedar sumergido en líquidos cloacales, en Villa Luján. Su familia advirtió que existe riesgo de que desarrolle una neumonía y reclamó respuestas a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

El episodio ocurrió el viernes 31 de julio, alrededor de las 18.40, en inmediaciones del pasaje Miguel Cané y Saavedra. El pequeño, cuya identidad se preserva por tratarse de un menor de edad, caminaba junto con su madre, una tía, su hermano de 10 años y una bebé de 10 meses rumbo a la plaza del barrio.

Según relató Micaela, tía del niño, la familia eligió transitar por Miguel Cané porque también había desbordes cloacales sobre la avenida Ejército del Norte. Al acercarse a Saavedra, el pequeño, que iba tomado de su mano, pisó una superficie cubierta de barro y cayó dentro del pozo.

La mujer explicó que el niño se hundió por completo y se soltó de su mano. Intentó retirarlo, pero el líquido volvió a arrastrarlo hacia el interior hasta que finalmente consiguió rescatarlo.

Una vez afuera, la familia le quitó la ropa para interrumpir el contacto con los efluentes. Micaela utilizó sus propias prendas para limpiarlo, mientras la madre corrió con él hasta su casa, situada a una cuadra y media, para bañarlo.

La tía también quedó cubierta por el líquido contaminado. Ante la emergencia, el hermano mayor tuvo que llevar a la bebé hasta la vivienda y el cochecito quedó abandonado en el lugar.

Micaela aclaró que ningún vecino presenció la caída ni participó del rescate, aunque algunos ofrecieron ayuda al día siguiente. También destacó la rápida intervención del Sistema de Emergencias 107 y del 911, contactados inmediatamente después del incidente.

El niño fue trasladado al Hospital del Niño Jesús y continúa internado. Aunque en un primer momento la familia recibió información alentadora sobre su evolución, este lunes surgieron nuevas señales de preocupación.

De acuerdo con el relato de su tía, los médicos detectaron el ingreso de líquido al organismo y la presencia de mucosidad, por lo que vigilan la posible aparición de una neumonía. El paciente deberá permanecer hospitalizado durante los próximos días. “No está fuera de peligro”, sostuvo Micaela.

La experiencia también afectó emocionalmente a los dos hermanos. Según la mujer, el niño de 10 años, que observó el accidente, no pudo comer durante dos días, llora y se encuentra angustiado. El pequeño hospitalizado recuerda reiteradamente la caída y tiene pesadillas.

La familia atribuyó las consecuencias físicas y psicológicas del episodio a la falta de mantenimiento y control por parte de la SAT y del municipio.

Al día siguiente, Micaela regresó al lugar para medir la profundidad del pozo y encontró a operarios de la empresa de agua trabajando en el sector. La abertura fue reparada, sellada y posteriormente señalizada.

Durante esa visita se encontró con Marcelo Caponio, titular de la SAT. Según la mujer, el funcionario le pidió disculpas y le explicó que la empresa enfrenta reiterados robos de tapas, situaciones que —afirmó— muchas veces no son denunciadas por los vecinos.

Micaela aseguró que le solicitó a Caponio que visitara a la madre del niño en el hospital, pero señaló que ese encuentro no se concretó.

La familia sostuvo que su reclamo no persigue una compensación económica. “No pedimos dinero; pedimos justicia por lo que vivió un niño de tres años y por el dolor innecesario que continúa atravesando”, expresó la tía.

También exigió que los organismos responsables reparen la infraestructura urbana y se comuniquen con la madre del pequeño para ofrecerle una explicación y disculpas. Remarcó que el episodio pudo haber terminado con consecuencias aún más graves.

El caso reactivó un reclamo que los vecinos de Villa Luján aseguran haber formulado durante años. Habitantes de la zona afirmaron que habían advertido reiteradamente sobre el deterioro de la boca de tormenta situada en Miguel Cané y Saavedra mediante fotografías y presentaciones.

Según sus testimonios, el pozo llevaba aproximadamente cuatro años en malas condiciones. Las reparaciones y la señalización fueron realizadas después de la caída del niño.

Los residentes advirtieron, además, que el problema no se limita a esa abertura. Denunciaron desbordes cloacales frecuentes, pérdidas de agua, acumulación de barro contaminado y hundimientos en las veredas provocados por filtraciones.

“Venían, destrancaban y a los dos días estaba de nuevo”, describieron sobre las intervenciones anteriores. Celia, una vecina que vive a mitad de cuadra, aseguró que el olor llegaba hasta su vivienda y que, durante las jornadas calurosas, resultaba difícil permanecer al aire libre.

Para los habitantes del barrio, la caída pudo evitarse si los reclamos previos hubieran recibido una solución definitiva. Ahora piden que las tareas no se concentren únicamente en el lugar del accidente y que se ejecute una intervención integral sobre las redes y la infraestructura deteriorada de Villa Luján.

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