Para el fiscal, Pachelo es un “criminal psicópata capaz de matar”
El principal acusado por el crimen del Carmel ya ingresó a la sala junto a los vigiladores acusados tras ser trasladado desde una cárcel de San Martín. También es acusado por una serie de robos millonarios en countries
Hoy, el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de San Isidro comenzará el proceso para esclarecer el crimen de María Marta García Belsunce, cometido hace casi 20 años en el country Carmel. Nicolás Pachelo, el principal acusado, fue trasladado desde la Unidad N°46 de San Martín y esperó su turno en una celda, confirmaron fuentes del expediente. Fue ingresado a la sala poco después de las 10:30.
Pachelo, aseguran fuentes penitenciarias, fue trasladado a esa cárcel para tener mayor proximidad a los tribunales de San Isidro mientras dure el juicio en su contra. El año pasado había sido trasladado a la Unidad N°9 de La Plata, luego de residir durante meses en la Unidad N°23 de Florencio Varela, escenario del motín más feroz de la historia provincial reciente, lugar donde tenía una conducta considerada ejemplar y buen trato con los otros detenidos.
Pachelo es defendido por su histórico abogado, el penalista Roberto Ribas, que arribó a los tribunales esta mañana.
Gustavo Hechem, querellante en el caso (Maximiliano Luna)
Gustavo Hechem, abogado de la querella de Carlos Carrascosa, ya presente en el lugar, aseguró que cree que Pachelo “es el culpable” y que espera que “se haga justicia”. “La principal prueba contra Pachelo es que entre las 18:20 y las 18:40 estaba a diez metros de María Marta”, continuó.
“Hay que informar todo. La resolución de Casación de 2016 estableció no solamente que Carrascosa no había sido autor del crimen sino también que no encubrió. Y además de eso, hubo un sobreseimiento de los demás imputados por encubrimiento”, remarcó Hechem al hacer referencia a los hermanos de la víctima, Horacio García Belsunce, John Hurtig y otros familiares y allegados que también quedaron desvinculados del caso.
Pachelo con barbijo detrás de su abogado, Roberto Ribas. (Maximiliano Luna)
También se encuentran acusados como cómplices los ex vigiladores del barrio privado Norberto Glennon (57) y José Ortiz (45). Según la acusación, los tres ejecutaron a María Marta de seis disparos cuando la socióloga los descubrió robando en el interior de su casa, de donde huyeron con un cofre metálico en el que había una llave de una caja de seguridad bancaria y chequeras.
Glennon llegó libre al proceso, también fue visto en los tribunales poco antes de la audiencia, vestido con una campera azul: evitó a los fotógrafos al verlos acercarse. En los últimos años se había dedicado al delivery de comidas rápidas, con una invención suya, la “mila cochina”, con huevos fritos y papas fritas. Ortiz, vestido con una campera marrón, tomó asiento junto a Pachelo.
Pachelo, sin barbijo (Maximiliano Luna)
Pachelo -que se negó a participar de la serie “Carmel” en Netflix que retrató el caso- jamás fue imputado por el investigador original del caso, el fiscal Diego Molina Pico, que lo había citado como testigo en lo que fue una de las mayores controversias del caso. Pachelo presentó dos planteos para no declarar en el juicio a cargo del Tribunal Oral Criminal N° 6 de San Isidro que condenó en 2007 al viudo de García Belsunce, Carlos Carrascosa, luego absuelto.
Los fiscales María Inés Domínguez, hoy fallecida, y Andrés Quintana, designados en Pilar a fines del 2016 para revisar el crimen del country, pidieron la declaración indagatoria de Pachelo y de su mujer, Inés Dávalos. La imputación en contra del ex vecino de García Belsunce fue por los delitos de robo agravado por el uso de armas en concurso real con homicidio criminis causa, también agravado por el uso de armas, es decir, robar y matar para tapar el robo. “Hay motivos suficientes para sospechar. Estaba en el lugar preciso a minutos de la muerte, se cree que había robado antes en la zona”, apuntó Domínguez a Infobae en 2017.
El proceso será transmitido en vivo por Youtube a través del canal de la Suprema Corte bonaerense.
El vigilador Ortiz, también acusado por el crimen, con lentes y campera marrón (Maximiliano Luna)
Pachelo esta vez no solo es juzgado por el crimen de María Marta: también se lo juzga por una serie de robos en countries de zona norte como Abril y Tortugas, cometidos entre la época del crimen de María Marta y hasta más de 15 años después. En el proceso también se acusa a otros dos cómplices, Matías Marasco e Iván Martínez, uno de ellos vecino de Puerto Madero, el otro caddy de golf, con una Dodge Ram como vehículo de fuga. Pachelo usaba nombres falsos a bordo de su Audi para engañar a los guardias, con el apellido Zapiola, así como llaves falsas para entrar a las casas. A veces, directamente, forzaba la entrada.
“El aquí imputado Pachelo se dedicaba al robo en emprendimientos inmobiliarios desde el año 2000 al año 2018, los realizaba con conocimiento previo del lugar y datos de víctimas o allegados, así como datos de actividades deportiva”, comenzó el fiscal acusador. Los botines ascienden a 120 millones de pesos a cotizaciones actuales. En un asalto se alzó supuestamente con un botín que incluía 20 relojes como Rolex, Hublot, camperas Harley Davidson, dólares, zapatillas Nike y Adidas. En Tortugas, por ejemplo, habría robado en 2018 una barra de oro de cien gramos. Entre sus víctimas también se encontraba un conocido relacionista público y empresario al que le robaron una caja de seguridad con una pistola Glock y 32 mil euros.
El vigilador Norberto Glennon, también acusado (Maximiliano Luna)
Luego, llegó el momento de acusar a Pachelo por el crimen de García Belsunce. El fiscal Patricio Ferrari apeló a un recurso dramático para dirigirse al tribunal y a las defensas. Puso frente al estrado una serie de seis balas. Cada bala era un motivo para acusar al hombre, al que llamó un “criminal psicópata”.
“Pachelo es un criminal de raza vinculado al mundo del delito, psicópata narcisista, ludópata empedernido capaz de matar y mucho más”, dijo, en un monólogo lapidario.
Aseguró, por ejemplo, que Pachelo asalto casi todas las viviendas que rodeaban la casa de la victima los domingos de 18 a 20 y que meses antes le robó el a María Marta, llamado Tom, al que consideraba un hijo. La extorsionó tras el robo: ella fue quien impulsó que lo echen del country.
Las balas frente al tribunal.
Luego, el proceso pasó a un cuarto intermedio para definir si se continúa con el juzgamiento del asesinato de Belsunce o los robos a los countries. También para resolver si Pachelo debe presentarse a todas las audiencias o no, si sigue en La Plata preso o permanece en la Unidad N°46.
El Tribunal resolvió poco antes de las 13: crimen primero, robos después. Ferrari impugnó la decisión con vehemencia. Pidió un juicio único y aseguró que hay urgencia por que haya condena por los robos por el plazo que Pachelo lleva preso sin condena. Hechem, querellante, apoyó al fiscal, las defensas se opusieron.
Finalmente, el Tribunal resolvió que primero se juzgue el crimen, luego los robos, una decisión unánime que fue protestada por el fiscal.
Tiroteo en una escuela: atacaron en la celda al menor de 16 años que fue acusado como cómplice del asesino inimputable
Según fuentes de la investigación del caso, el adolescente de 16 años amigo del agresor y que está imputado por la fiscal de Menores, como partícipe secundario de homicidio calificado y doble tentativa de homicidio calificado, fue atacado dentro de la cárcel de Las Flores, al norte de esta ciudad, donde permanece detenido con prisión preventiva.
A 19 días de la mañana en la cual un adolescente de 15 años ingresó armado en la Escuela Normal Mariano Moreno de Santa Fe, disparó su escopeta y asesinó a Ian cabrera, alumno de 13 años que cursaba el primer año del secundario, e hirió a otros ocho, siguen los efectos colaterales derivados de esa situación.
Según fuentes de la investigación del caso, el adolescente de 16 años amigo del agresor y que está imputado por la fiscal de Menores, Carina Gerbaldo, como partícipe secundario de homicidio calificado y doble tentativa de homicidio calificado, fue atacado dentro de la cárcel de Las Flores, al norte de esta ciudad, donde permanece detenido con prisión preventiva.
“Le prendieron fuego al colchón de su celda e intentaron lesionarlo cuando era trasladado para reunirse con los abogados que ejercen su defensa”, confió una fuente penitenciaria.
El hecho se produjo este jueves en horas de la tarde en el pabellón juvenil de la Unidad Penitenciaria N° 2 y según los informes, el incidente involucró a otros internos del denominado sector compartido, que incluso habrían incendiado un colchón mientras el joven se encontraba reunido con sus defensores.
Tras el episodio, sus abogados solicitaron a la Justicia que se adopten medidas urgentes para garantizar su seguridad. Esas medidas incluyen el pedido de traslado a otra dependencia del Servicio Penitenciario pero alejada de la ciudad capital.
“A partir de lo ocurrido, la defensa informó de la situación a la Oficina de Gestión Judicial de San Cristóbal y reclamó que se resguarde ‘la integridad física y emocional’ del menor durante el tiempo que continúe privado de su libertad, añadió la fuente.
Este adolescente, al que vinculan por razones de amistad con el agresor y que, según las evidencias colectadas, habría estado en conocimiento del ataque armado ocurrido el 30 de marzo a las 7.15 cuando la comunidad educativa de la Escuela N°40 se disponía a cumplir con el habitual acto de izamiento de la enseña patria, está detenido desde el 9 de abril por disposición del juez José Alberto Boaglio, quien ordenó una prisión preventiva de 90 días.
Como se informó, en la causa se le atribuye una presunta participación secundaria en el ataque armado perpetrado en la Escuela Normal, donde fue asesinado Ian Cabrera, de 13 años, que cursaba el primer año en dicho establecimiento.
En la acusación del Ministerio Público de la Acusación (MPA), “el menor habría tenido conocimiento previo del hecho” y colaborado de alguna manera con el autor de los disparos, aunque sin intervenir directamente en la ejecución del ataque.
Pero la defensa cuestiona esa imputación y sostiene que no existen pruebas suficientes para acreditar que el adolescente conociera con antelación lo que iba a ocurrir, lo que derivó en la apelación a las medidas dispuestas y ahora será la Cámara de Apelaciones de Rafaela la que deberá definir si confirma la prisión preventiva y la calificación legal.
El detenido, cuyas iniciales son N.C, es considerado punible según la legislación vigente al tener 16 años. Por ahora se encuentra detenido bajo un régimen de alojamiento cerrado, en función de la gravedad de los cargos y del avance de la investigación judicial.
La mortal balacera
La tragedia que aún conmociona a San Cristóbal, una localidad de 16 mil habitantes, cabecera del departamento homónimo, ocurrió el lunes 30 de marzo, cuando un adolescente de 15 años, identificado como G.C., ingresó armado en la escuela y efectuó disparos con una escopeta dentro del establecimiento. Como consecuencia del ataque, murió Ian Cabrera, de 13 años, y otros ocho alumnos sufrieron heridas de distinta consideración.
A diferencia del autor material de los disparos, que tiene 15 años y se encuentra bajo un régimen legal distinto por ser inimputable, el joven de 16 años, amigo del agresor, enfrenta el proceso judicial bajo la figura de punibilidad. Ahora, la Justicia intenta determinar cuál fue su grado de participación y si existió algún nivel de colaboración o planificación previa en el ataque. /La Nación
El operativo en el lugar es en el marco de una denuncia presentada por el empresario Sergio Gómez Sansone contra el presidente de AETAT, Daniel Orell, y contra el vicepresidente, Jorge Berreta, por administración fraudulenta. También incluye la presentación al directivo Luis García.
«La denuncia consiste en un pedido de rendición de cuentas porque consideró que existió una administración fraudulenta por parte de los directivos de la AETAT de los fondos que corresponden a las empresas que yo represento y venía desde el 2024 pidiendo aclaraciones y no había logrado tener una respuesta positiva», explicó Gómez Sansone.
«Estoy sorprendido del eficaz movimiento d ela Justicia , yo el viernes de la semana pasada he ratificado mi denuncia y el fiscal y la Justicia están actuando en consecuencia, lo cual me devuelve las esperanzas en que estamos en Estado de Derecho en donde podemos sentirnos agraviados y que la Justicia va a actuar a favor de quien corresponda en la búsqueda de la verdad», sostuvo.
En la causa interviene la Fiscalía de Cibercriminalidad N°2.
«La Justicia está investigando cómo se distribuyen los fondos que el Gobierno aporta para el sistema de transporte público entre las empresas y que en el medio no haya ninguna malversación», dijo el titular de las líneas 8 y San Pedro de Colalao.
Agresión en un club: Prisión preventiva para una de las acusadas
La mujer quedó detenida a pedido del Ministerio Fiscal. En tanto, la otra imputada deberá cumplir con una serie de reglas de conducta mientras avanza la investigación.
Este viernes 17 de abril se llevó a cabo la formulación de cargos y pedido de medidas de coerción por la agresión que sufriera una mujer en un club de rugby. El caso es investigado por la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo de Mariano Fernández, quien fue representado por la auxiliar de fiscal Jimena Castro.
La Fiscalía acusó a Florencia Ortiz, de 28 años, en calidad de autora, por los delitos calificados como: desobediencia judicial en perjuicio de la administración pública (primer hecho); lesiones dolosas graves, agravadas por haber sido cometidas en ocasión de un espectáculo deportivo (segundo hecho); y amenazas (tercer hecho), todos ellos en concurso real. En tanto, Carolina Ortiz, de 44 años, fue imputada como participe necesaria del delito de lesiones dolosas graves, agravadas por haber sido cometidas en ocasión de un espectáculo deportivo.
En contra de la primera, la Fiscalía requirió la prisión preventiva por 45 días. “Se trató de un hecho grave en el que le quemó la cara a la víctima. La prisión preventiva es la única medida de coerción suficiente para neutralizar el riesgo de entorpecimiento de la investigación que se presenta en este momento. Ya incumplió una medida de restricción de acercamiento. Envió un mensaje intimidatorio a la hermana de la víctima para amedrentarla”, señaló la representante de la UFI interviniente, quien precisó las medidas investigativas en curso.
Respecto a la segunda, la imposición por el término de seis meses de una serie de reglas de conductas, entre ellas la promesa de someterse al procedimiento y no obstaculizar la investigación, fijar y mantener domicilio, la prohibición de realizar actos que obstaculicen el descubrimiento de la verdad, la obligación de presentarse ante la Unidad Fiscal, no acercarse a la víctima y su grupo familiar por un radio de 200 metros y abstenerse de realizar cualquier acto de intimidación por cualquier medio.
Por su parte, la jueza interviniente resolvió hacer lugar parcialmente al plazo de prisión preventiva expresado por la acusación pública, concediendo la medida de coerción de mayor intensidad por el término de 20 días.
La acusación
Primer hecho:
El 2 de julio de 2025 se ordenó que Florencia Rosario Ortiz se abstuviera de realizar actos turbatorios, perturbatorios o intimidatorios en contra de Lucas Pontoni. En esas circunstancias, Ortiz, estando notificada de la resolución judicial, y sabiendo que no puede turbar, perturbar o intimidar a Pontoni, el 10 de abril de 2026, a las 20:25, en el Club Universitario Rugby Club, ubicado en calle Ingeniero Farías y Lavalle, de San Miguel de Tucumán, se acercó a Pontoni y le dijo: “Con hijos ajenos te hacés el papá”.
Segundo hecho:
A las 20:00 horas, se programó en las instalaciones del Club Universitario, un partido de hockey femenino, correspondiente a la novena división, entre Universitario e IPEF. Fue en esas circunstancias, que a hora 20:30, María Teresa Miranda se encontraba observando el partido, cuando Florencia Ortiz se acercó hasta ese lugar, y le dijo a Miranda: “Esto es mío”, tomando con sus manos un termo que contenía agua hervida y un mate, que se encontraban al lado de Miranda. Inmediatamente después, llegó Carolina Ortiz, que sin mediar palabras agarró del pelo a Miranda y la sostenía para que Florencia Rosario Ortiz, habiendo destapado el termo, le arrojara agua hirviendo a Miranda, ocasionándole lesiones que la inutilizaron para el trabajo por un tiempo mayor a un mes.
Tercer hecho
Siendo las 23:42 horas del 11 de abril pasado, Florencia Rosario Ortiz, desde un teléfono celular, le mandó un mensaje a la hermana de la víctima, diciendo: “Así como sos rapidita para subir cosas que no te competen, lo único que te voy a decir es que aguantés los trapos, nada después”.