José Luis Palacios propietario de Vivero Citrus y proveedor de plantas a los productores de café de Tucumán y de otras provincias, analizó y detalló el proceso que viene sosteniendo este cultivo que abre un horizonte de oportunidades comerciales y laborales.
Explicó que se encarga de entregar a los productores plantas chicas, aproximadamente entre 20 y 30 centímetros de altura, y con las cuales se hacen las plantaciones en los campos. «Estamos procesando los granos de mis dos socios (en una procesadora en Lules), que son los dos principales productores, los que más tienen plantado café hasta estos momentos en Tucumán», expresó.
Hace cuatro años se hizo la primera plantación comercial importante en la provincia de Tucumán. Y al otro año ya empezaron dos o tres productores más a plantar sus plantas de café, principalmente en la zona pedemontana, es decir, en la base de la montaña, en la parte más alta que permite el Gobierno hacer plantaciones para no degradar los montes que protegen el cerro.
Variedades de café en Tucumán
En esta nueva aventura con este cultivo, los actores involucrados van descubriendo las principales características que poseen las distintas plantas de café.
«Nosotros elegimos las variedades de café más famosas en el mundo. Por ejemplo, nuestro vivero es el primero en la Argentina que inscribió en el Registro Nacional de Variedades Vegetales la primera variedad de café. No había inscripta ninguna variedad de café porque no se hacía café, nunca se hizo café en la Argentina de esta manera, en una producción importante comercial», explicó.
Decidimos inscribir para tener la certeza de que esa variedad va a andar bien por el alto precio que tiene en todo el mundo, esa variedad se llama Geisha. Es la primera que se inscribió en la Argentina
Proceso industrial del café
Palacios agregó que hay otras variedades que se incorporaron que ya se han plantado y de las cuales ya se han cosechado cerezas de café. «La cereza se llama al grano de café que se corta de la planta de café, que es redonda y colorada, que parece una cereza pequeña, por eso se le da el nombre de cereza», detalló.
Esa cereza se la cosecha y tiene que estar antes de las 12 horas ya en proceso industrial, porque si no se humedece el grano y no sale con buen sabor el café.
«Inmediatamente ya tiene que entrar a un proceso. La mitad del negocio del café es en el campo: se planta la planta, se espera dos años y medio o tres, y de ahí se empieza a cosechar cada vez más kilos por año. Esa es la primera parte y la cosecha se hace en el campo y de ahí viene un proceso industrial que si no existe ese proceso industrial no existe el café, porque hay que tostarlo», amplió el especialista.
Pero antes de tostar hay que sacarle dos coberturas a esa cereza de café. Hay que primero procesarla y sacarle la pulpa, o sea, la pulpa es la carne de esa cereza donde la semilla está en el centro. Para eso se utiliza una máquina que se llama despulpadora, que separa por una parte todo el hollejo y por otra parte la semilla libre. «Pero esa semilla tiene una cáscara que se llama pergamino. Entonces luego hay que secarla, después de despulparla se la seca en secadores naturales que nosotros ahora en este invierno muy tardío y húmedo nos costó mucho hacer el secado», relató.
«Esas semillas después de secarlas van a otra máquina, entra en otro proceso industrial en donde se le saca esa cáscara que se llama pergamino y esa máquina se llama trilladora, la pela, le saca la cáscara, como la cáscara de la nuez pero por supuesto que es más chiquita y más delicada, para darle un ejemplo. Entonces una vez que se le saca esa cáscara, ese pergamino, queda el grano libre», graficó.
Se apunta a un café tucumano que sea de exportación
Palacios explicó que el grano libre de café es el que pasa a las tostadoras industriales. En el caso de Tucumán quienes se encargan de esa tarea son las empresas que producen café hace muchos años en, como por ejemplo Cabrales, Villa Rica, Cinco Hispanos, o La Virginia.
«Ellos compran ese café para tostarlo y antes de eso, durante todo el tiempo, decenas de años que Tucumán y la Argentina tomó café, es café importado. O sea, hasta ahora las tostadoras, el 99% por ciento del café que se toma en Argentina tiene origen importado», expresó.
En ese sentido subrayó que por eso para Tucumán es muy importante producir café «para tener no solamente un café argentino producido en Tucumán, sino también tenemos la posibilidad de exportarlo porque estamos obteniendo muy buenas notas de calidad en el café en taza».
¿Ya salió alguna cosecha de café tucumano que sea para consumo?
Sobre este punto el entrevistado aseguró que ya salió la primera cosecha de café tucumano «y la empresa que nos compró nos dijo que tiene una muy buena calidad y que entra por supuesto en los cafés de especialidad».
Por eso es que aparte de la variedad Geisha, trajeron otras variedades de café por medio de los ingenieros y especialistas café que invitaron a disertar en congresos y en jornadas sobre el cultivo, en donde ellos sugirieron después de conocer la estructura, y principalmente, el clima y el suelo de Tucumán, las variedades que tienen en sus países, por ejemplo Brasil, Colombia, Perú, que mueven miles de toneladas de café en el mundo y conocen la adaptación de las variedades que ellos tienen en climas y suelos muy similares a los de nuestra provincia.
Estamos teniendo una producción importante y una adaptación de esas nuevas variedades al suelo tucumano
Se estima un aumento del 200% de crecimiento de cosecha
El año que viene se espera que haya un 200% más de la cosecha que hubo este año. Entonces, con esa cantidad que produciría la provincia ya se conocería en toda la Argentina el sabor del café tucumano.
Y de ahí en adelante, como cualquier otra planta, cuando más años tiene, más grande está la planta y más producción da. «A medida que pasen los años va a ser más cantidad la presencia del café tucumano en la Argentina. Y los cafeteros industriales que tuestan, las tostadoras, ya van a tener para elegir un café nacional que posiblemente a ellos les salga más barato que importarlo», remarcó.
Pero siempre con la calidad como primera medida y como primer fin, es un café de calidad, o sea un café de especialidad
¿Otras provincias producen café en la Argentina?
Algunas provincias como Jujuy y Misiones están intentando impulsar plantaciones de café y hacer lo mismo que hace Tucumán.
«Pero recién se enteran y nosotros ya hace cuatro años que estamos en el tema del café. Entonces todavía no hay ninguna competencia que nos preocupe como tucumanos», sostuvo.
El café y el objetivo de crear una nueva industria en Tucumán
Palacios no dudó en señalar que la idea es que la producción de café sirva como otro pilar para mantener la estructura del negocio agroindustrial de Tucumán: «crear un nuevo cultivo y una nueva industria en nuestra provincia«.
Y consideró que Tucumán cuenta con algunas ventajas respecto a otras provincias, por características propias de la geografía, porque la planta de café es muy sensible al frío y a la insolación.
«Nosotros tenemos en Tucumán, aunque es una provincia muy chica, la más chica del país, una franja de aproximadamente 150 kilómetros desde los valles altos de Tafí Viejo y toda la zona pedemontana hasta La Cocha. Entonces hay una gran posibilidad de hacer varias hectáreas, se calculan seis o siete mil hectáreas donde podría convertirse de caña a café. Esa es la diferencia que nosotros tenemos con otras provincias que no tienen una franja tan importante y tienen solamente pequeños lugares donde ellos no tienen demasiada insolación y demasiado frío», destacó.
Por eso es que nosotros empezamos con gran fuerza y con gran entusiasmo a producir este cultivo por las condiciones climáticas y las situaciones de suelo
El suelo que tiene Tucumán, en esta zona pedemontana, ha sido arrastrado de las montañas durante cientos de miles de años y toda la materia orgánica de la cual se alimentan las raíces fue traída por el agua y está justamente en esa zona, en esa franja que comienza en Tafí Viejo y termina en La Cocha.
«Para aprovechar los nutrientes del suelo más el clima que nosotros tenemos en esa zona nos va a permitir seguir funcionando bien con nuevas plantaciones, que esa es la idea nuestra y de mucha gente que también está pensando en este cultivo porque tiene mucho futuro, justamente por lo que le dije: no hay café autóctono de Argentina y el primero va a ser en Tucumán, y se está plantando cada vez más para tratar de lograr nosotros tener una industria en Tucumán que ayude a la economía de la provincia», aseguró.
Sobre el final, Palacios, aseveró que es un cultivo que socialmente va a ayudar mucho porque la cosecha del café es manual, igual que la del arándano, igual que la frutilla. «Entonces es un alivio más para la sociedad trabajadora, se le va a dar más trabajo a la gente y eso es muy importante como una obra social», concluyó. /Lv12/