Agozino, subrayó que desde hace años, diversas organizaciones humanitarias internacionales e independientes y los periodistas denuncian, con fotos y videos de apoyo, la presencia de niños soldados en las filas del Polisario, «ante la total indiferencia de la ONU y de las autoridades europeas».
El reclutamiento de niños por el Polisario comienza a los diez años, con “entrenamiento militar”. Para algunos, luego son separados de sus familias y enviados a Cuba u otras ciudades argelinas durante años para recibir entrenamiento militar y adoctrinamiento político, agregó el orador.
La conmoción es tan fuerte que estos jóvenes descubren que no pertenecen a ningún país, habiendo olvidado su lengua materna y su religión, continúa el Dr. Agozino.
El orador denuncia en este contexto «la impunidad internacional de la que gozan los líderes del Polisario y del gobierno argelino» hasta tal punto que autorizaron la presencia de un niño soldado entre la delegación que acompañó, en enero de 2022, al enviado especial del El Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. Steffan de Mistura durante su primera visita a los campamentos de Tinduf.
Por otra parte, en declaraciones al canal marroquí M24, Agozino saludó la realización de este “Congreso Internacional de Psicología Social” en la Universidad Argentina “John F. Kennedy”, que abrió el camino a un debate con expertos internacionales sobre el problema de los niños soldados, y en particular, el caso de los niños soldados del Polisario.
Refiriéndose al programa de propaganda «Vacaciones en Paz» organizado en España y sus consecuencias psicosociales en los niños, el experto argentino señaló la política sistemática del Polisario de separar a ciertos niños de sus familias y enviarlos a Cuba para entrenamiento militar y adoctrinamiento político.
Para él, es «uno de los crímenes humanitarios más aberrantes, porque afecta a niños indefensos y familias impotentes, porque si se niegan a participar en las actividades de propaganda del Polisario, sufren represalias de todo tipo, incluido el acceso a una alimentación adecuada y otros productos de primera necesidad, medicinas, etc…”
Estas prácticas son una violación flagrante de los derechos humanos, explicó el Sr. Agozino, quien se refiere en este contexto a un conjunto de normas internacionales que prohíben no solo el reclutamiento de niños soldados, sino también otras formas de explotación de los niños en los conflictos armados.
Preguntado sobre la posibilidad de que algún día el Polisario y su mentor Argelia sean llevados ante la justicia internacional por estas violaciones de los derechos de los niños, el experto argentino fue categórico: “Sí, por supuesto, no solo es posible, sino que es un deber. El procedimiento debe aplicarse específicamente a quienes tienen responsabilidades militares dentro del Polisario, porque son ellos los responsables del reclutamiento de niños soldados”.
Previamente, el Sr. Agozino había hecho un recordatorio histórico del conflicto en torno al Sahara y las condiciones inhumanas en las que viven los niños en los campamentos de Tinduf bajo un régimen totalitario y sin ningún atisbo de esperanza de escapar.
Además del tema de los niños soldados, el congreso de Buenos Aires abordó otros temas relacionados en particular con el impacto psicológico de la pandemia de Covid 19, el «trauma libanés» y los desafíos de los controles en el contexto laboral, entre otros, tal como nos informa mapexpress.ma

