Con la vuelta de Perón nació el Día de la Militancia
Tras 17 años de exilio y proscripción Juan Domingo Perón regresaba a la Argentina. Así, el 17 de noviembre de 1972 comenzaba a cerrarse un ciclo de persecuciones y dictaduras, inaugurándose otro marcado por la esperanza y un amplio consenso social. Los historiadores Felipe Pigna y Norberto Galasso conversaron con Télam sobre aquel día histórico para el peronismo.
Un hombre alto, robusto, de traje oscuro y una sonrisa que ilumina el gris del día, saluda con los brazos en alto como si quisiera abrazarse con todos. A su lado otro hombre, bastante más bajo que él, lleva al cielo un paraguas negro y replica aquella misma sonrisa. Lo demás: una pista mojada, algunos autos, algo de la nutrida comitiva. La foto no necesita epígrafe. Forma parte, de algún modo, de la memoria colectiva: Juan Domingo Perón, el presidente que marcó un antes y un después en la Argentina, estaba de vuelta.
Cuando a las 11 de la mañana del 17 de noviembre de 1972 el Boeing 707 de Alitalia aterrizó en el Aeropuerto de Ezeiza asediado por una lluvia terca, comenzaban a desandarse 17 años de exilio y proscripción para Juan Domingo Perón y el movimiento peronista.
Atrás quedaba el golpe de Estado de septiembre de 1955, la partida de Perón en barco al Paraguay, los fusilamientos de José León Suárez, la cárcel y la prohibición de dirigentes obreros y militantes. También la alternancia entre gobiernos civiles y militares con una mayoría impedida.
“Después del golpe de (Juan Carlos) Onganía en junio de 1966 la resistencia del pueblo argentino fue muy fuerte”, dijo el historiador Norberto Galasso a Télam.
A partir de entonces, los tiempos se aceleraron: “En los 70 se produce la muerte de (Pedro) Aramburu y el crecimiento de la guerrilla. Una situación muy difícil que hace que (Agustín) Lanusse, que era el hombre fuerte del gobierno, jugara la carta de (Roberto ) Levingston como reemplazante de Onganía. Pero Levingston no quiso ser una figura decorativa y finalmente Lanusse termina por desplazarlo y asume el poder en 1971”.
“El retorno de Perón cierra un ciclo dominado por la proscripción absoluta, el no poder ni siquiera nombrarlo, ni cantar la marcha peronista, todo eso empieza a terminar el 17 de noviembre de 1972”, destacó a Télam el historiador Felipe Pigna, quien recordó que “Lanusse permitió el retorno de Perón, a pesar de todas las cláusulas proscriptivas que intentó, porque no tenía más remedio, era eso o una convulsión social de consecuencias imprevisibles”.
“Lanusse llegó a la conclusión -explica Galasso- de que hay que buscar una negociación con Perón, que ya no se podía sostener la proscripción. Intentó que Perón aceptara volver pero sin ser candidato, ya que él pretendía ser el candidato institucional, y como gesto de buena voluntad le devolvió los restos de Evita y convocó a elecciones para 1973, siempre apostando a que no fuera candidato”.
Perón sabía que si lograba regresar podía ser presidente y que Lanusse no tendría chances. “Perón pateó el tablero y Lanusse mantuvo la fecha de las elecciones, pero estableció que quien no residía en el país antes del 25 de agosto de 1972 no pudiera presentarse. Lanusse relegó sus aspiraciones pero le cerró el paso al General si no regresaba antes de esa fecha. Perón entonces dice que va a volver, pero cuando él quiera”, aseguró Galasso.
“En ese contexto -agregó Pigna- ocurre algo estratégicamente interesante, que es que Perón no va a ser candidato. Quería que la transición, que iba a ser muy dura, muy difícil, estuviera a cargo de una persona de su absoluta confianza, y decide que el candidato sea Héctor Cámpora”.
Para el autor de “Evita”, la decisión de Perón de no ser candidato, ya que el llegó después del 25 de agosto, se produce “en un clima de gran intranquilidad e incertidumbre”. “Recordemos que en medio de todo eso, el 22 de agosto, se produce la Masacre de Trelew, el fusilamiento en la Base Almirante Zar de 16 guerrilleros que estaban presos en Rawson”, ejemplificó.
El avión
A las 11 de la mañana del 17 de noviembre de 1972, se abrió la puerta del avión de Alitalia que traía a Perón.
El consenso que despertaba la figura de Perón en la Argentina de comienzos de los años 70 tuvo su expresión en la comitiva que lo acompañó de regreso al país. En el vuelo chárter que partió con el líder peronista desde Roma viajaron 153 personas, entre artistas, deportistas, científicos, sacerdotes, músicos y dirigentes sociales, sindicales y políticos, alguno de ellos de tendencias contrapuestas e incluso enfrentadas.
Acompañar a Perón no era sólo un acto de lealtad sino también de pronunciamiento a favor de una democracia sin proscripciones y con justicia social. Y también una suerte de escudo humano en torno al hombre que en aquel momento la expresaba.
Formaron parte de la delegación el sacerdote Carlos Mujica, el historiador José María Rosa, el cantante Hugo del Carril, los sindicalistas José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel, el futbolista José Sanfilippo, la escritora Marta Lynch, la actriz Chunchuna Villafañe, el cineasta Leonardo Favio, el médico Raúl Matera y la cantante Marilina Ross, entre muchos otros.
“La gente fue igual, a pesar del riesgo de vida que suponía tener a los militares enfrente armados hasta los dientes”Felipe Pigna
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“La gente que acompañó a Perón en el chárter que lo trajo a Buenos Aires era muy variada, del arte, de la cultura, de la ciencia. Buscaban, de alguna manera, protegerlo ante los rumores, para nada infundados, de que pudiera sufrir un atentado. Esto era mucho más difícil que lo hicieran con toda esa gente que lo acompañaba”, recreó Pigna.
Para el historiador, la delegación “daba cuenta también de un testimonio de compromiso político y de no perder la oportunidad histórica de acompañar a Perón en su regreso al país después de tantos años de exilio y proscripción. Fue un hecho cultural, político e histórico sumamente importante”.
La calle
Una jornada lluviosa y el legendario paragüas de José Ignacio Rucci.
Perón también fue acompañado en las calles. A pesar de la lluvia que por momentos era intensa y del despliegue del Ejército, una multitud se movilizó para recibir al ex presidente. Hubo quienes incluso intentaron llegar al Aeropuerto de Ezeiza, en una jornada cuya fecha marcaría desde entonces el Día de la Militancia.
“La militancia se organizó desde el 16 a la noche. Yo participé junto a otros compañeros y recuerdo que íbamos por la ruta y nos encontramos con que el Ejército no permitía llegar al Aeropuerto. Pero la militancia se las ingenió para llegar, incluso cruzando a nado el río Matanza”, recordó Galasso.
Para Pigna “lo que se vivía era un clima de mucha incertidumbre. El centro de la escena estaba en la Autopista Richieri, en el camino a Ezeiza. Era un día lluvioso, complicado, donde las Fuerzas Armadas habían hecho un dispositivo de cierre del Aeropuerto, por lo que desde muchos kilómetros antes no se podía acceder”.
“Además, había que atravesar el río Matanza, por ejemplo, con un día lluvioso, con mucho viento, y la gente fue igual, a pesar del riesgo de vida que suponía tener enfrente a los militares armados hasta los dientes”, agrega. Y concluye: “Por eso se lo recuerda como un acto de entrega, de obstinación, de compromiso absoluto, algo que se expresó claramente aquel día”.
La casa
Desde Ezeiza, Perón se trasladó a una casa que había comprado el Partido Justicialista en Gaspar Campos 1065, en Vicente López, muy cerca de la quinta presidencial. “Se empieza a aglomerar gente alrededor de la casa y a cantar: ‘la Casa de Gobierno cambió de dirección / está en Vicente López por orden de Perón’. Entonces Perón sale varias veces a saludar a la multitud”, evocó Galasso, autor en 2005 de los dos tomos de “Perón”.
“Recuerdo que Perón hacía señas hacia determinados lugares y uno creía que lo reconocía, que lo saludaba, que se acordaba de cada uno de nosotros”, contó el historiador a Télam.
Perón estuvo en Gaspar Campos 27 días, ya que después iniciaría un periplo por Paraguay y Perú, antes de regresar de nuevo a Europa. Durante aquel período sentó las bases de lo que ocurría en los meses subsiguientes.
“Perón hacía señas hacia determinados lugares y uno creía que lo reconocía, que lo saludaba, que se acordaba de cada uno de nosotros”Norberto Galasso
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Entre los hechos más destacados se encuentran la definición de la fórmula Cámpora-Solano Lima para los comicios generales que se realizarían el 11 de marzo de 1973. “Cámpora era un hombre moderado -recordó Galasso-, que como legislador no había brillado pero que era de confianza de Perón. En un comienzo a la Juventud Peronista la fórmula no la seduce pero después Cámpora se la va ganando, acercándose al pueblo en los barrios, yendo a jugar al billar al café, etc”.
Para Pigna otro de los hechos salientes de aquellas jornada fue el encuentro “del General con la juventud”, “un sector absolutamente novedoso en la militancia partidaria”. “Un sector nuevo que copó Vicente López, y particularmente la calle Gaspar Campos, dándole un folclore muy particular, con cantos y consignas”.
Además, el historiador recordó que el líder peronista se reunió “con dirigentes políticos de todos los signos, fundamentalmente con Ricardo Balbín, encuentro que tenía un objetivo muy preciso para Perón, que era que el radicalismo se comprometiera a no tolerar la proscripción del peronismo y que si este no participaba en las elecciones la UCR tampoco lo hiciera”.
“Fue un encuentro entre dos personas que tenían bastante para reprocharse, ya que Balbín había estado preso durante el peronismo un largo tiempo y Perón había sufrido un golpe de Estado en el que Balbín y el radicalismo habían tenido muchísimo que ver. Sin embargo, fue un diálogo cordial, de encontrar puntos de coincidencia, para sacar al país del atolladero en el que estaba”, agregó.
La ida y la vuelta
El clásico saludo del General en el balcón.
Entre la ida de Perón en diciembre de 1972 y su regreso definitivo en junio de 1973 los hechos fueron vertiginosos. El 11 de marzo la fórmula Cámpora-Solano Lima ganó las elecciones con el 49,5% de los votos; el 20 de junio se produjo la llamada “Masacre de Ezeiza”, cuando sectores de la derecha peronista atacaron a militantes identificados con la Juventud Peronista que participan del retorno definitivo de Perón al país.
Además, el 13 de julio Cámpora presentó su renuncia para permitir nuevas elecciones; y el 23 de septiembre la fórmula Perón-Perón obtuvo el 61,85 % de los sufragios, dando lugar a la tercera presidencia de Perón, que se interrumpirá con su muerte el 1 de julio de 1974.
Pero la historia se escribe por partes. Y tiene sus hitos. “En aquel contexto de ascenso del movimiento juvenil Cámpora tenía una excelente imagen en la juventud, que lo llamaba El Tío, por ser algo así como el ‘hermano’ de Perón. Se sabía que era algo transitorio, que iba a gobernar en nombre de él. Cámpora al gobierno, Perón al poder”, resumió Pigna.
Y agregó: “Se votó en un clima muy convulsionado, con un movimiento peronista fuertemente dividido entre la izquierda y la derecha, que va a tener su expresión muy clara en los hechos de Ezeiza, donde se ven con toda nitidez las diferencias irreconciliables entre ambos sectores”.
“Alrededor de Cámpora se gestó un gabinete interesante -subrayó Galasso-, que respondía en gran medida a la ebullición que había en el movimiento peronista. Incluso un sector de derecha intentó imponer la candidatura de (Manuel de) Anchorena a gobernador bonaerense y el mismo Perón pide que lo desplacen y finalmente el candidato es (Oscar) Bidegain, vinculado a la JP. También aparecieron en el gabinete Jorge Taiana y Esteban Righi, este último como Ministro del Interior”.
“Hubo grandes tensiones internas en lo que es un gran movimiento popular compuesto por distintas alas. En el campo sindical, un enfrentamiento muy fuerte entre la burocracia sindical y Montoneros. Los acontecimientos se apresuraron por la presión de (Victorio) Calabró y de algunos sectores del Ejército, y también del radicalismo y de la Iglesia, que temían que el peronismo se conviertiera en guevarismo. Entonces presionaron para que Cámpora renunciara y se hicieran nuevas elecciones”, detalló Galasso.
La historia
El 17 de noviembre de 1972 clausuró una etapa dominada por la proscripción y persecución del peronismo, abrió el camino para el retorno de una democracia más amplia y plural y marcó un hito en la historia de Juan Domingo Perón, un hombre que, aún para quienes disintieron con él, resultó el gran protagonista de la Argentina del siglo XX.
Aquel día, aunque a la distancia pueda resultar frágil en sus derivaciones, todavía proyecta enseñanzas sobre actores y procesos que si bien son diferentes, irremediablemente forman parte de una historia común que de algún modo los interpela.
“Es fundamental para el peronismo la movilización popular, la ocupación de las calles, la movilización de los trabajadores y de los jóvenes militantes para pensar en un movimiento más transformador, más audaz”, aseguró Galasso a la hora de pensar las derivaciones del retorno de Perón en la actualidad.
En tanto que para Pigna, “lo que debería proyectar hoy el retorno de Perón es ese acuerdo entre personas que pensaban distinto, como Perón y Balbín, que parece tan lejano”.
“Que personas que puedan tener posiciones políticas distintas -subraya- puedan tener algún tipo de acuerdo; deponer rencores y diferentes situaciones y poner por delante el futuro del país y planificar una salida a un país que está tan acostumbrado a las crisis, porque no se sale de las crisis sin un mínimo de acuerdo”.
Y solo así, tal vez, la historia, con sus grandes sucesos y protagonistas, con sus héroes anónimos e ignorados, con sus nombres y sus prohombres, no haya transcurrido en vano.
Argentina cayó en lectura, matemática y ciencias y tuvo sus peores resultados desde 2006, según las pruebas PISA
Argentina empeoró sus resultados en las tres áreas evaluadas y quedó octava en América Latina. Matemática registró el puntaje más bajo de la serie nacional comparable.
Los estudiantes argentinos retrocedieron en Ciencias, Lectura y Matemática en las pruebas PISA 2025. El país obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática: los tres resultados quedaron por debajo de la medición de 2022 y, en el caso de Matemática, representan el puntaje más bajo de toda la serie histórica comparable.
Argentina se ubicó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática entre los 91 sistemas educativos participantes. En América Latina quedó octava en las tres áreas evaluadas.
El deterioro también se refleja en los niveles de aprendizaje. El 76% de los estudiantes argentinos de 15 años no alcanzó el nivel básico en Matemática. En Lectura, el 60% quedó por debajo de ese umbral y en Ciencias, el 59%.
Además, el 48,8% presentó un desempeño bajo simultáneamente en las tres áreas. En el promedio de los países de la OCDE, esa proporción fue del 19,7%. En el otro extremo, apenas el 1,2% de los alumnos argentinos alcanzó los niveles más altos en al menos una de las disciplinas, frente al 11,9% de la OCDE.
Una caída en las tres áreas
Los resultados difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que Argentina perdió 13 puntos en Ciencias respecto de 2022, al pasar de 406 a 393; 12 puntos en Lectura, de 401 a 389; y 11 puntos en Matemática, de 378 a 367.
Es la primera vez dentro de la serie comparable que el país retrocede simultáneamente en las tres áreas.
La caída argentina ocurrió en un contexto de deterioro mundial de los aprendizajes, especialmente en Lectura. Sin embargo, el retroceso partió de niveles que ya eran bajos.
En Ciencias, el promedio de la OCDE fue de 482 puntos, 89 más que Argentina. Mientras el país perdió 13 puntos desde 2022, el promedio de la organización retrocedió 3.
En Lectura, la OCDE obtuvo 461 puntos. Argentina perdió 12 respecto de 2022, mientras que el retroceso promedio internacional fue de unos 14 puntos.
En Matemática, la diferencia fue de 96 puntos: Argentina obtuvo 367 frente a los 463 de la OCDE. El promedio internacional también cayó, aunque lo hizo en 9 puntos frente a los 11 del país.
El informe PISA utiliza alrededor de 20 puntos como referencia aproximada del aprendizaje adquirido por un estudiante durante un año de escolarización.
Matemática, el área más crítica
Solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó al menos el nivel 2 en Matemática, considerado por PISA como el umbral básico de desempeño. En el promedio de la OCDE lo consiguió el 65%.
La situación empeoró respecto de las mediciones anteriores. En 2022, el 27% de los alumnos argentinos alcanzaba ese nivel y en 2018 lo hacía alrededor del 31%. La presencia de estudiantes argentinos en los niveles 5 y 6 fue prácticamente nula, mientras que en la OCDE llegó al 8%.
En Ciencias, el 41% alcanzó al menos el nivel básico, frente al 74% de la OCDE. El 59% quedó por debajo de ese umbral y apenas el 1% llegó a los niveles 5 o 6.
En Lectura, el 40% alcanzó el nivel básico, frente al 69% promedio de la OCDE. También en esta área solo el 1% de los estudiantes argentinos llegó a los niveles superiores.
“Los resultados de PISA 2025 confirman una tendencia que no podemos ignorar: 8 de cada 10 estudiantes argentinos de 15 años no alcanzan los niveles mínimos en Matemática, y la caída se repite en Lectura y Ciencias”, consideró Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación.
Octava en América Latina
Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos participantes en las tres áreas evaluadas y estuvo entre los que más retrocedieron desde 2022.
En Ciencias, Uruguay obtuvo el mejor resultado regional, con 445 puntos, seguido por Chile (442), Costa Rica (424), Colombia y México (414), Brasil (409) y Perú (406). Argentina y Ecuador alcanzaron 393 puntos.
El resultado muestra un cambio respecto de 2022. Entonces Argentina tenía 406 puntos y superaba por tres a Brasil. En 2025, Brasil subió a 409 y Argentina cayó a 393, por lo que la diferencia pasó a ser de 16 puntos.
En Lectura, Chile encabezó la región con 436 puntos, seguido por Uruguay (423), Costa Rica (416), México y Brasil (408), Colombia (399) y Perú (390). Argentina obtuvo 389.
En Matemática, Uruguay consiguió 405 puntos y Chile, 403. Luego se ubicaron México (388), Costa Rica (387), Perú (382), Colombia (381) y Brasil (377). Argentina quedó detrás de esos siete países con 367 puntos y apenas por encima de Ecuador, con 366.
La caída argentina de 11 puntos en Matemática fue la mayor registrada entre los países latinoamericanos respecto de PISA 2022.
Una nueva evaluación
PISA 2025 incorporó una prueba de resolución computacional de problemas, destinada a medir la capacidad para desenvolverse en entornos digitales mediante herramientas de programación y modelización.
Argentina obtuvo 403 puntos, frente a un promedio de 500 en la OCDE. Entre los 13 países latinoamericanos quedó novena.
El deterioro fue mundial
Más de 760.000 alumnos de 91 países y economías participaron de PISA 2025. En Argentina fueron evaluados 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. La prueba se realizó de manera digital.
PISA no mide el dominio de contenidos curriculares específicos, sino la capacidad para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas. En esta edición, Ciencias fue el área principal y Matemática y Lectura funcionaron como dominios secundarios.
Según la OCDE, PISA 2025 registró los puntajes promedio más bajos desde que se realiza la evaluación en las tres áreas. Entre los 74 países y economías con resultados comparables, 48 no mostraron grandes cambios en Ciencias, pero al menos la mitad retrocedió en Lectura y Matemática.
La organización señala que la pérdida de aprendizajes forma parte de un proceso de largo plazo y no puede atribuirse únicamente al cierre de las escuelas durante la pandemia. Entre los factores analizados aparecen la disminución de la lectura por placer, los cambios en los hábitos digitales, los problemas de asistencia y una menor interacción familiar vinculada con la vida escolar.
Celulares, IA y clima escolar
Los cuestionarios complementarios mostraron además diferencias entre los estudiantes argentinos y el promedio de la OCDE en el uso de dispositivos y las condiciones dentro de las aulas.
El 55% de los alumnos argentinos afirmó que sus compañeros se distraen con dispositivos electrónicos durante la mayoría o todas las clases de Ciencias, frente al 28% en la OCDE.
El 37% asiste a escuelas donde está prohibido utilizar celulares en todo el establecimiento, mientras que en la OCDE la proporción llega al 49%.
También es mayor el uso de inteligencia artificial: el 52% de los adolescentes argentinos dijo utilizar chatbots de IA al menos una vez por semana como ayuda para aprender, frente al 46% en la OCDE. El 41% los utiliza para investigar temas nuevos y la misma proporción para resumir textos.
En cuanto al clima escolar, el 58% sostuvo que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o todas las clases de Ciencias, casi el doble del 31% de la OCDE. El 47% señaló además que sus compañeros no escuchan al docente, frente al 29% internacional.
El 66% dijo haber llegado tarde a la escuela al menos una vez durante las dos semanas anteriores a la evaluación, contra el 50% de la OCDE.
Los datos muestran, a la vez, una valoración favorable de los docentes. El 78% afirmó que su profesor de Ciencias se interesa por el aprendizaje de todos los alumnos, el 73% que continúa enseñando hasta que comprenden y el 79% que brinda ayuda adicional cuando es necesaria. Los tres indicadores superan los promedios de la OCDE.
Tras superar la primera mitad del año y dejar atrás el receso invernal, las comunidades educativas de todo el país ya contemplan con atención el tramo final del ciclo lectivo 2026. Con la premisa central de garantizar el piso federal de 190 días de clases efectivos acordado colectivamente por el Ministerio de Capital Humano y el Consejo Federal de Educación (CFE), las autoridades de cada jurisdicción confirmaron de forma oficial las fechas exactas en las que las aulas cerrarán el dictado ordinario de contenidos.
El cronograma nacional revela que la conclusión de las actividades académicas se desplegará de manera progresiva durante la tercera semana de diciembre 2026, adaptando los calendarios locales a las dinámicas institucionales de cada provincia del territorio argentino.
El cierre de clases depende de cada gobierno en cada provincia, por eso presentamos la nómina completa de las 24 jurisdicciones del país organizadas según el día de cierre del calendario lectivo regular:
Miércoles 16 de diciembre 2026: Formosa.
Viernes 18 de diciembre 2026:La gran mayoría de las jurisdicciones argentinas darán por terminado su período lectivo de manera conjunta en esta fecha: Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Tucumán.
Martes 22 de diciembre 2026: Provincia de Buenos Aires, Mendoza.
Miércoles 23 de diciembre 2026: La Pampa.
El inicio de las vacaciones de verano y la conclusión del año lectivo
La finalización de la actividad escolar ordinaria dará comienzo formal al receso y a las vacaciones de verano 2026-2027 en toda la RepúblicaArgentina. Para la gran mayoría de los alumnos, las vacaciones comenzarán inmediatamente el día posterior al cierre de las aulas fijado en su respectiva provincia.
Sin embargo, este cierre no implica la desconexión total para la totalidad del estudiantado: quienes necesiten períodos de intensificación de saberes, apoyo pedagógico adicional o rendir asignaturas pendientes deberán asistir a las mesas de examen programadas en los días subsiguientes. De este modo, la planificación federal equilibra los días lectivos requeridos con el inicio del receso para toda la comunidad educativa nacional.
El Aeroparque Jorge Newbery no estará operativo desde las 9 de este martes por trabajos de mantenimiento preventivo en la pista dentro de un plan integral de obras impulsado por Aeropuertos Argentina, que supera los u$s 85 millones.
El programa está orientado a acompañar el crecimiento récord de pasajeros que viene registrando la terminal en los últimos años.
Qué pasará con los vuelos durante el cierre de Aeroparque
La totalidad de los vuelos que habitualmente parten y llegan a Aeroparque —incluidos los servicios de cabotaje y regionales— se trasladará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. La decisión fue coordinada con las aerolíneas y los organismos públicos durante los meses previos, y el anuncio oficial se hizo el 5 de junio, lo que permitió reprogramar itinerarios, ajustar slots y reorganizar personal en ambas terminales.
Según explicaron las autoridades aeroportuarias, se eligió esta franja porque afecta una menor cantidad de operaciones que otros días de la semana y porque se ajusta mejor a las condiciones climáticas previstas para fines de agosto, lo que reduce el riesgo de cancelaciones adicionales por factores meteorológicos. En paralelo, se trabajó con los prestadores de servicios terrestres y de handling para asegurar la capacidad de atención en Ezeiza, tanto en mostradores como en posiciones de estacionamiento de aeronaves.
El impacto del cierre en números
En un período similar, Ezeiza opera habitualmente alrededor de 530 movimientos entre despegues y aterrizajes. Durante estas 55 horas, recibirá unos 940 movimientos, lo que representa un incremento cercano al 80% respecto de su operación normal.
Aeroparque, en tanto, realizará aproximadamente 180 movimientos en las horas previas al cierre —el 25 de agosto, entre las 0 y las 9— y en el momento de la reapertura —el 27 de agosto, a partir de las 16—, cuando la actividad se retome de forma progresiva.
Un plan de obras de más de u$s 85 millones
El mantenimiento de la pista se enmarca en un plan estratégico de infraestructura que supera los u$s 85 millones y que busca modernizar la terminal y mejorar la experiencia del pasajero.
La primera etapa del proyecto ya incluyó la ampliación de la Plataforma Norte para otorgarle mayor capacidad operativa para aeronaves, la ampliación del PIR doméstico y del hall de check-in, y mejoras en las vialidades de Arribos Internacionales.
La segunda etapa, actualmente en desarrollo, apunta a ampliar las zonas de preembarque nacional e incorporar tecnología para reducir los tiempos de espera: se proyecta una disminución de hasta 26% en el tiempo de check-in y de 33% en el PIR. El plan contempla, además, la construcción de una nueva sala VIP, la ampliación de la superficie comercial y nuevas propuestas gastronómicas.