Comenzará esta tarde el juicio a Juan Darthés por el abuso sexual de Thelma Fardin
El proceso se inicia esta tarde, a casi tres años de la denuncia y se realizará de modo remoto, con la participación de once testigos, entre ellos dos actrices que también acusaron al actor.
El actor Juan Darthés será juzgado desde este martes en Brasil por abuso sexual contra Thelma Fardin, quien sostuvo que espera el inicio del «inédito» debate «con mucha ansiedad y fuerza» a casi tres años de haberlo denunciado por un hecho ocurrido en Nicaragua cuando ella tenía 16 años y él 45.
El colectivo Actrices Argentinas recordó que el juicio contra Darthés «es un precedente histórico mundial» en el que participan tres países: Argentina, Brasil y Nicaragua.
«Estoy con mucha expectativa, ansiedad, con fuerza, aunque ya cansada de tanto recorrido y esperando que la respuesta de la justicia sea la que por supuesto espero yo y todas las víctimas que nos hemos atrevido a denunciar» casos de abuso sexual, señaló Fardin en declaraciones a Télam.
Durante el juicio once testigos desfilarán por vía remota ante el juez Ali Mazloum, entre ellos, las actrices Calu «Dignity» Rivero y Anita Co que también denunciaron a Darthés por acoso en el primer caso y abuso sexual en el segundo.
Fardin brindará este martes su declaración a las 14 en la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) ubicada en la calle Tte. Gral. Juan Domingo Perón 667.
«Por suerte, a causa de la situación por el Covid-19 no hizo falta que viaje a Brasil porque el juez al ser grupo de riesgo estará desde su casa», contó.
Destacó que ella será escuchada en sede judicial después de lograr «la posibilidad de que tres ministerios (públicos fiscales) de tres países (Argentina, Brasil y Nicaragua) diferentes validen mi palabra y den lugar a que lleguemos a esta instancia judicial».
La actriz sostuvo semanas atrás en las redes sociales que «tres ministerios públicos fiscales consideraron que hay prueba suficiente» en la denuncia por abuso sexual y violación que hizo contra Darthés.
«Lo fundamental es que la justicia realmente me escuche y haga algo con mi testimonio», subrayó.
Asimismo, remarcó que «afortunadamente tanto Calu como Anita son testigos dado que también son víctimas de diferentes tipos de abuso de esta persona y, además, fueron llevadas a sede judicial, una en lo penal y otra en lo civil y él las hostigó en la justicia denunciándolas por calumnias e injurias y daños y perjuicios cuando ellas fueron sus víctimas».
«Es una manera de que ellas puedan contar su historia que suma a mi caso particular pero que también suma a la causa de todas, porque es la posibilidad de poder dejar nuestra palabra en un espacio de legalidad», manifestó la actriz.
«Lo fundamental es que la justicia realmente me escuche y haga algo con mi testimonio».THELMA FARDÍN
Thelma Fardin pidió que Darthés quede detenido.
La audiencia que se realizará en la sala 7 de la justicia federal criminal de San Pablo no será pública, sino limitada apenas a la defensa, al acusado, a la querella y a la acusación.
Martín Arias Duval explicó a Télam que Thelma va a este juicio «como víctima, no como querellante», y recordó que la acusación está impulsada por el fiscal de Brasil.
Señaló que espera que se transforme «en un caso testigo», ya que es la primera vez que se hace un juicio de estas características sobre abuso, donde la denuncia inicial está radicada en Nicaragua.
Como los hechos denunciados ocurrieron en Nicaragua, país que no tiene convenio de extradición con Brasil, un acuerdo de cooperación entre ambos países permitió que la justicia brasileña lleve a cabo el juzgamiento y cumplimiento de una eventual condena.
Por su parte, la abogada de Thelma en Nicaragua, Eilyn Cruz, sostuvo a esta agencia que «se van a presentar elementos de prueba con lo cual se va a demostrar la culpabilidad de Darthés. Es un caso sin precedentes en el que Thelma rompió el silencio como víctima y lo logró encaminar pese a todos los obstáculos».
Los otros casos
En tanto, Raquel Hermida Leyenda, abogada de Rivero y Co, dijo a Télam que «en la Argentina es un abuso sexual con acceso carnal en un contexto laboral o sea que es doblemente agravado, mientras que en Brasil es un ‘juicio reservado’, así se llama».
Calu Rivero declarará el 1 de diciembre a las 14 desde el consulado argentino en Roma porque se encuentra en Italia trabajando, en tanto que Anita Co brindará testimonio 14.30 en la UFEM ese mismo día, indicó la letrada.
«La expectativa es la condena y, fundamentalmente, la detención», señaló.
En 2018, el actor le inició a Rivero una causa por «daños y perjuicios» luego de que ella lo denunciara por acoso sexual.
Rivero se había referido públicamente por primera vez de su repentina salida de la novela Dulce Amor, en 2012, en la que ella era protagonista junto con Darthés.
En el caso de Anita Co, la denunció penalmente y querelló por injurias porque ella 2018 había relatado en sus redes sociales un abuso que sufrió de parte del actor cuando, en 1999, grababan la tira «Gasoleros», pero la actriz fue sobreseída.
El apoyo de Actrices Argentinas
La conferencia de prensa en la que Fardin denunció la violación, con el apoyo del colectivo Actrices Argentinas.
Para este martes, Actrices Argentinas convocó a concurrir a la sede de la UFEM para respaldar a «nuestra compañera Thelma Fardin» y «apoyar esta acción contra el abuso».
Subrayaron que el juicio «abre el debate político y social sobre cómo terminar con la impunidad en casos de violencia de género».
Y además «cómo conseguir que las investigaciones y los mecanismos judiciales sean eficientes, accesibles a toda víctima y qué lugar le damos a la palabra de la víctima en lugar de estigmatizarla y revictimizarla».
Fue junto al colectivo Actrices Argentinas que Fardin denunció el 11 de diciembre de 2018 públicamente que Darthés la había violado en Managua el 17 de mayo de 2009.
Darthés, de nacionalidad brasileña, se encuentra en Brasil desde 2019 y el caso fue denunciado por el Ministerio Público y el juicio aceptado por el magistrado de la séptima sección judicial de San Pablo.
El actor está prófugo tras la denuncia por abuso sexual radicada por Fardin ante la justicia nicaragüense, en la que se lo acusa de haberla abusado en una gira de la novela televisiva «Patito Feo», cuando ella tenía 16 años.
La Fiscalía de Género de Nicaragua acusó por violación agravada y solicitó una orden de captura para Darthés en la causa que se abrió en ese país por la denuncia de la actriz.
Sol Abraham se consagró campeona de Gran Hermano Generación Dorada, 15 años después de haber ingresado por primera vez a la casa. La participante tucumana obtuvo el 51,8% de los votos en una definición que superó los 30 millones de participaciones y recibió un premio de $70 millones, además de una vivienda prefabricada.
La final llegó después de 174 días de convivencia de los 205 que duró el encierro, y reunió a dos jugadoras con recorridos opuestos dentro de la casa. Abraham se impuso ante la humorista Yipio, que obtuvo el 48,2% de los votos. La diferencia fue estrecha, pero alcanzó para que levantara el trofeo y quedara como la última participante del juego.
Rota en llanto, la ganadora celebró frente a las cámaras antes de abandonar la casa. “¡Jaque mate!”, gritó al conocer el resultado, en alusión al tono que atravesó la definición.
Luego agradeció al público y a la producción por la oportunidad de volver al programa. “Gracias por recibirme en tu casa y por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto, jugando al mejor ajedrez de toda mi vida”, expresó antes de cruzar la puerta. Tras escuchar las últimas palabras de la voz de Gran Hermano, apagó la luz y cerró una temporada que la tuvo como protagonista indiscutible.
El resultado dejó una marca para la historia del ciclo. Una mujer volvió a ganar Gran Hermano 19 años después de la consagración de Marianela Mirra -también tucumana-, quien se había impuesto en la edición de 2007 del formato. Esta vez, Abraham superó a otros 42 participantes y se quedó con el premio principal de la temporada.
Su triunfo tuvo un componente de revancha. Sol -en rigor, otra Sol- había formado parte de la edición 2011 de Gran Hermano Argentina, donde permaneció 126 días aislada. Aquella vez quedó cerca de la final, aunque el ganador fue Cristian U. El regreso le dio la posibilidad de completar un recorrido que había quedado inconcluso.
Sin embargo, su ingreso en el formato Generación Dorada generó sorpresa entre quienes seguían el reality desde sus primeras ediciones. En 2011 se presentó ante las cámaras como Solange Gómez, tenía 22 años y una imagen que quedó asociada a aquella etapa del programa. En esta temporada volvió con 37 años, el cabello rubio, una estética distinta, y pidió que la llamaran Sol.
El cambio físico y personal se convirtió en uno de los temas de conversación desde su aparición. Las redes sociales compararon imágenes de ambas etapas, mientras dentro de la casa varios participantes expresaron su sorpresa al conocer su pasado en el ciclo.
La tucumana no evitó las referencias a su transformación. En su presentación habló de una versión “recargada” y “mejorada”, una definición que vinculó con los años transcurridos desde su primera experiencia en el encierro. El uso de su nombre completo también funcionó como una señal de distancia respecto de la joven que ingresó al reality en 2011.
Detrás de la modificación de imagen hubo una trayectoria que combinó televisión, emprendimientos y cambios en su vida privada. Sol volvió a la casa con un conocimiento previo de las reglas, de la presión de la convivencia y de la exposición pública que llega después de cada gala.
Tras su salida de la edición 2011, Abraham aprovechó la popularidad que le dio el reality. Con 21 años comenzó a trabajar como modelo, participó de producciones de moda y apareció en portadas de revistas nacionales.
Más tarde amplió su recorrido en los medios. Pasó por Canal 9 Argentina y por MTV Latinoamérica, y condujo ciclos como En estéreo y Fuera de eje, este último en Fox Sports. Su carrera televisiva la llevó por contenidos ligados al entretenimiento, la cultura pop y el deporte.
A esa actividad sumó proyectos propios. Lanzó una marca de ropa infantil y produjo, además, el podcast El Casting, donde conversó con figuras del espectáculo y abordó aspectos de sus recorridos personales y profesionales.
La exposición mediática no fue constante. Atravesó períodos de mayor presencia pública y otros de perfil más bajo, en los que concentró su energía en su familia y en sus emprendimientos. Esa alternancia también formó parte de la historia que la llevó al reality.
En 2015 se casó con el productor Marcelo Da Corte. Dos años después nació Delfina, su hija. A partir de entonces, Solange optó por alejarse de la televisión durante un tiempo para enfocarse en la maternidad, su vida familiar y sus proyectos personales.
La relación terminó en 2023. La separación volvió a situarla en el centro de la atención mediática cuando Da Corte formalizó una relación con Lautaro Marchesini, quien había sido entrenador personal de Abraham. Más adelante, la pareja celebró su casamiento en Carmelo, Uruguay.
La participante atravesó esa etapa fuera de los estudios de televisión y lejos de la dinámica permanente de las galas. El regreso a Gran Hermano expuso una nueva versión de su historia: la de una madre, emprendedora y conductora que volvía al sitio donde había ganado popularidad, esta vez con una experiencia distinta y una meta concreta.
En 2011, su permanencia de 126 días la convirtió en la mujer que más tiempo estuvo dentro de la casa durante esa edición. Aun así, no alcanzó la definición final. Quince años después, regresó con la memoria de aquella derrota cerca y con un objetivo que expresó desde el primer día: llegar hasta el final.
La victoria cerró una cuenta pendiente. Su recorrido reunió una transformación de imagen, una carrera desarrollada fuera del reality, la maternidad, una ruptura personal y una segunda oportunidad dentro de la casa que la vio comenzar frente a las cámaras. Al apagarse la luz, Abraham dejó atrás 174 días de encierro y se convirtió en la ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada. Una gesta para la que se preparó, acaso sin saberlo, durante 15 años.
Mirtha Legrand fue dada de alta luego de pasar una semana internada en el Mater Dei. Se encontraba en una habitación común y sin dificultades en el cuadro respiratorio que la llevó a ser atendida.
La diva se retiró del centro de salud por el sector de estacionamiento y ya se encuentra en su casa de la Avenida del Libertador, donde hará reposo en compañía de amigos y familiares.
“A partir de ahora, continuará con la recuperación en su casa para volver a sus actividades lo antes posible”, informaron en el parte médico que lleva la firma del doctor Enrique Echagüe, director médico del sanatorio.
El jueves, en el ciclo de Moria Casán, Mercedes Ninci había dicho que tuvo la posibilidad de hablar con algunos de los profesionales que estuvieron pendientes de la salud de la diva, quienes le aseguraron que “estaba espléndida”.
“Ella está muy bien. Estuvo acompañada por sus enfermeras particulares. El médico la vio bárbara. Cumplió cinco días de antibiótico y su salida es inminente”, se le escuchó decir en La mañana con Moria (eltrece).
Qué arrojó la tomografía que le hicieron a Mirtha Legrand
Un día después de que Mirtha Legrand fuera internada en el Sanatorio Mater Dei con diagnóstico de bronquitis, se conoció el resultado de la tomografía que le realizaron.
“Signos de reagudización de patología inflamatoria infecciosa crónica de la vía aérea de predominio bibasal. Hernia hiatal mixta con repercusión ventilatoria basal izquierda. Nódulo pulmonar de 14 milímetros, el lóbulo superior derecho de características previamente descritas, compatible con hamartoma”, expresó Ninci en La mañana con Moria.
“Sin cambios significativos en el resto de los hallazgos respecto de la tomografía computada que le realizaron el 13 de abril de este año”, concluyó. /TN
Murió Chiche Gelblun: el periodista que impuso un estilo único durante cinco décadas
Tenía 82 años y se encontraba internado en el Mater Dei. Irónico y mordaz, a lo largo de su carrera hizo todo tipo de coberturas y se transformó en un referente del periodismo argentino.
Este miércoles murió Chiche Gelblung. El prestigioso periodista tenía 82 años y había sido internado ayer en el Sanatorio Mater Dei por un agravamiento de un afección respiratoria.
A medidados de mayo había sido internado en terapia intensiva en el sanatorio De Los Arcos tras sufrir una trombosis en el tobillo. Durante su hospitalización, le habían realizado un stent en una de sus piernas. Antes de este cuadro, había tenido una caída hace más de dos semanas a la que no le habría prestado atención, según informó Pía Shaw.
Cuando recibió el alta, había manifestado: “Cansancio. Ya vine a trabajar. No tengo más remedio. Estoy perfecto. El reposo siempre es bueno. Siempre hay que trabajar lo menos posible, pero vengo igual”.
Porteño del barrio de Devoto, cuando a esa zona todavía la dominaban las grandes casonas, Samuel Gelblung nació el 7 de febrero de 1944 en una familia de clase media con fuertes inquietudes políticas de izquierda. Su vocación por la lectura y la escritura llevó a que tuviera su primera oportunidad con menos de 20 años en la revista Gente, de Editorial Atlántida, donde comenzó a formarse como periodista.
Chiche Gelblung condujo Memoria
Con poca formación académica, conoció a fondo el oficio en las redacciones y tuvo una suerte de postgrado en lo que fue su primera gran cobertura: con 25 años cubrió la “guerra de los seis días”, que tuvo como protagonista a Israel y a varios de sus vecinos árabes como Egipto, Siria, Jordania e Irak.
Su personalidad, su capacidad y su creatividad para generar ejes noticiosos de impacto, lo llevaron a ser el jefe de redacción de Gente. “Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota”, es una de sus máximas, que tiene varios episodios; uno de los primeros lo contó él mismo: “Fui a Atolón de Mururoa (Pacífico) a cubrir una prueba nuclear que mató a miles de peces. Llegué tarde y no encontré ningún pescado porque se los había llevado la marea. ¿Cómo reproducís eso? Vas al mercado, comprás pescados y los tirás para hacer la foto”.
Su impronta en el periodismo gráfico (el género que más le gustaba, como siempre reconoció) lo llevó a popularizar su imagen en la televisión y en la radio. Su explosión en los medios audiovisuales fue en la década del 90, donde comenzó a pisar fuerte en la televisión, con un ciclo semanal que hizo historia: Memoria.
Chiche Gelblung joven con una cámara de fotos colgando
Allí, desarrolló investigaciones sobre temas misteriosos y bizarros, como la historia del parapsicólogo estafador Ricardo Gil Lecha, que incluyó a un ilusionista “experto en engaños psíquicos” para demostrar las mentiras del parapsicólogo.
El estilo de Memoria fue disruptivo. A pesar de que los abordajes a los temas solían ser serios, siempre había una segunda lectura en sus informes. Con su temple de acero, Gelblung manejaba como nadie la ironía a la hora de analizar cualquier tema y solía sacar conclusiones mordaces. Incluso, dejó varios momentos para el recuerdo como, por ejemplo, el montaje de una “autopsia” a un extraterrestre para desmentir el caso Roswell.
Su impronta volvió a manifestarse en ciclos como 70.20.10, que estuvo en la pantalla de eltrece desde 2009 a 2013 -luego continuaría en la pantalla de El Nueve-.
La cobertura de la guerra de Ucrania por Chiche Gelblung
El 24 de febrero de 2022 Rusia invadió Ucrania y esto desató una guerra entre ambas naciones. Gelblung sintió que debía cubrir el conflicto bélico y el 2 de marzo de ese año, el periodista llegó a tierras ucranianas.
“No tengo miedo”, aseguró, cuando Crónica TV, medio para el que trabajaba en ese momento, decidió enviarlo.
Chiche Gelblung en la guerra de Ucrania
Después de viajar por tierra durante varias horas por rutas polacas, el equipo llegó a la frontera con Ucrania. “En el fondo, todas las coberturas son iguales, porque hay realidades tan disímiles… Mirá, acá estamos a metros de la guerra y, sin embargo, parece una ruta normal. Y un poco más allá se están matando. Es difícil, la guerra tiene muchas realidades”, reflexionó al aire en ese entonces.
El momento que más se viralizó de su cobertura en la guerra fue cuando soldados ucranianos lo confundieron con un refugiado y le ofrecieron comida para que no pasara frío. /TN