Tras una persecución y luego de eludir un control vehicular, esta madrugada una banda de asaltantes abandonó en calle Ingeniero Farías al 4.400, en jurisdicción de la Comisaría 8°, al sur de la capital, una camioneta que habían robado durante un asalto a una familia de Gastona Sur, en un violento hecho ocurrido en la madrugada del domingo.
El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), del Ministerio Público Fiscal (MPF), se desplazó hasta la escena para realizar las pericias sobre el vehículo. Peritos de Laboratorio Químico, Medicina Forense y Criminalística,
buscaron huellas y otros rastros que permitan establecer la identidad de los asaltantes, quienes se dieron a la fuga.
En la causa tomó intervención la Unidad Fiscal de Investigación y Enjuiciamiento de Delitos Contra la Propiedad del Centro Judicial Concepción, a cargo del doctor Ramón Enrique Rojas. El auxiliar fiscal, doctor Roberto Vicic, se presentó en el lugar para supervisar todas las tareas judicial y policiales.
El hecho
Cerca de la 01.00 horas del domingo, César Armando Figueroa, de 64 años, se encontraba junto a su familia en su domicilio de Ruta 328, Kilómetro 3, Localidad de Gastonilla Sur, Departamento Chicligasta, cuando escucharon ruidos en la parte del frente. Luego de unos minutos, ingresaron cuatro sujetos armados a la habitación donde estaba con su esposa, previo patear la puerta de la misma. Entonces, el dueño de casa comenzó a forcejear con uno de los malvivientes; mientras que otro cómplice le pegó un culatazo en la cabeza, produciéndole una lesión en el cuero cabelludo.
Después, estas personas comenzaron a preguntar sobre el dinero que entendían poseía la victima. Luego los sujetos de forma agresiva y violenta, amordazaron y lo ataron al dueño de casa.
Finalmente, tomaron las llaves de una camioneta Toyota Hilux de color gris que estaba estacionada en el galpón de la vivienda y se dieron a la fuga; llevándose también un teléfono celular Samsung J7 Prime de color plateado, una billetera con $ 700 y documentación.
Usurpación masiva y daños en Concepción: Destruyeron cultivos de caña para ocupar fincas
Aprovechando la gran extensión de los predios y el receso por la feria judicial, un numeroso grupo de personas ingresó a propiedades rurales, taló las plantaciones e instaló casillas precarias. La Justicia solicitó la restitución provisoria de las tierras.
Este miércoles 12 de agosto se llevó a cabo una audiencia solicitada por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, que conduce Gerardo Salas, a los fines de formular los cargos correspondientes en una causa por usurpación y daños.
En la misma, se procedió a acusar formalmente a un numeroso grupo de personas por el ingreso ilegal y la destrucción de cultivos en perjuicio de los propietarios de las tierras, requiriendo además la restitución provisoria del inmueble.
De acuerdo a la acusación sostenida por el auxiliar de fiscal Juan José Ibañez, los hechos comenzaron a gestarse entre el 13 y el 17 del mes de julio del corriente año, durante el transcurso de la feria judicial. Los imputados, junto a un grupo mayor de personas no identificadas, actuaron de manera coordinada tras ponerse de acuerdo previamente.
Aprovechando que se trataba de inmuebles rurales de grandes extensiones y con cultivos de caña de azúcar en pie (lo cual impedía la visualización de la totalidad del predio por parte de los cuidadores), ingresaron a las propiedades ubicadas en la ciudad de Concepción. Los terrenos afectados se encuentran en el cuadrante comprendido entre calles Vicente López y Planes (Este), Campos de las Carreras (Oeste), Acequia los Méndez (Sur) y calle Las Palmeras (Norte).
Una vez dentro de los predios colindantes, los usurpadores procedieron a destrozar el cultivo utilizando machetes y palas, ocasionando importantes daños materiales en la plantación.
Con la clara intención de apropiarse del lugar y mantenerse en la propiedad, los acusados comenzaron a delimitar terrenos utilizando palos, alambres y cintas, para luego instalar casillas precarias.
Finalmente, desde la fiscalía señalaron que los ocupantes se mantienen de manera ilegal en los terrenos hasta la fecha. Por este motivo, y ante el perjuicio ocasionado a los titulares, el Ministerio Fiscal solicitó como medida fundamental la inmediata restitución provisoria del inmueble para hacer cesar los efectos del delito
Facundo Moyano habló por primera vez tras el escándalo: “Candela tuvo un paro cardiaco”
El exlegislador dio detalles sobre el episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto, cuando Candela Arizaga fue vista corriendo semidesnuda por avenida Libertador
El exdiputado peronista Facundo Moyano habló por primera vez sobre el escándalo que protagonizó junto a su pareja, Candela Arizaga, quien fue encontrada semidesnuda en las calles de Belgrano el pasado 4 de agosto.
Durante una entrevista con Telefe Noticias, Moyano aclaró en primer lugar: “Nunca soy yo el que está corriendo. Es algo que lo tengo que decir. No vengo a ponerme de víctima ni de acusar a nadie. Vengo a defenderme. Yo no corrí a Candela porque ella bajó en el ascensor y yo bajé 5 minutos después. Yo no tenía pantalones largos y remera larga. No estaba corriendo”.
Imagen de video que muestra a Facundo Moyano sujetando a Candela Arizaga en la calle
A continuación, precisó que fue Arizaga que tuvo un paro cardíaco: “Le hice RCP y después me conecté con el portero porque no pude llamar al 911″. Dijo querer tomar contacto con su novia para contarle lo que ocurrió y destacó también: “Los hechos privados están reservados a Dios y no es algo que me requiere la Fiscalía. En las dos acusaciones, Candela nunca dijo que le pegué. No correspondía que yo fuera detenido”.
“Yo tengo dos imputaciones: privación ilegítima de la libertad y violencia de género. Pero Candela nunca dijo que fue así. Cuando declaró por primera vez, a las 8, no estaba en condiciones. Y a todas les dijo lo mismo. No había elementos para detenerme. Cuando la agarré, otro portero me dijo que iba a cuidar al perro y yo me quedé con ella y llamé a la policía. Una persona que está en un estado de violencia contra su pareja no llamaría a la policía para que vengan”, añadió luego.
En la madrugada del último martes, el encargado del edificio donde reside Moyano, identificado como Nahuel Astrada, relató a efectivos de la Policía de la Ciudad que el hijo del exsecretario general de la CGT había salido del inmueble de manera precipitada detrás de una mujer semidesnuda.
Además, según quedó registrado en las cámaras de seguridad, ambos fueron interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre con signos compatibles con el consumo de estupefacientes.
Arizaga fue trasladada por el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) al Hospital Pirovano, donde —según informó el titular del servicio, Alberto Crescenti— permaneció internada durante varias horas.
Candela Arizaga declaró ante la Fiscalía
Al declarar ante la Justicia, Arizaga negó haber sido víctima de violencia física o verbal por parte del sindicalista y sostuvo que sufrió un “brote psicótico” luego de haber consumido cocaína.
Moyano quedó imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Se encuentra en libertad, aunque la fiscalía dispuso una serie de medidas: una restricción de acercamiento de 300 metros a la víctima, la prohibición de contacto, la fijación de un domicilio y la obligación de presentarse ante todas las citaciones judiciales.
El viernes, la Justicia porteña rechazó su pedido para levantar la perimetral, pese a que Arizaga le quitó responsabilidad por lo sucedido e insistió en recuperar el vínculo.
Según fuentes cercanas al caso, la titular de la Fiscalía N°3 Especializada en Violencia de Género, Florencia Nocerez, rechazó la solicitud del exlegislador debido a la “falta de medidas de prueba”./La Nación
Extorsionaban desde la cárcel a uno de los acusados por los 470 kilos de cocaína secuestrados en Tucumán
Tres integrantes del clan Caro, alojados en el penal de Villa Urquiza, habrían exigido 25.000 dólares y una camioneta a Marcos Nacif, señalado como el conductor de la Toyota Hilux que transportaba el cargamento. La Justicia allanó una celda y secuestró teléfonos celulares.
Una nueva línea de investigación se abrió en torno a la causa por el secuestro de 470 kilos de cocaína en Tucumán. Tres integrantes del denominado clan Caro, que se encuentran detenidos en el penal de Villa Urquiza, fueron acusados de haber extorsionado a otro de los procesados en el expediente para evitar que sufriera represalias mientras permaneciera alojado en prisión.
La presunta víctima es Marcos Nacif, señalado por la Justicia como el conductor de la Toyota Hilux en la que era transportado el millonario cargamento de droga. Según la denuncia, a través de sus hijos habría recibido las exigencias de los hermanos Walter, Emanuel y Marcos Caro, quienes le habrían reclamado 25.000 dólares y una camioneta Renault Oroch.
De acuerdo con la investigación, los acusados habrían utilizado su situación dentro del establecimiento penitenciario para ejercer presión sobre Nacif. La condición planteada habría sido el pago del dinero y la entrega del vehículo a cambio de evitar posibles ataques o represalias durante su permanencia en la cárcel. La Justicia busca ahora determinar cómo se concretaban las comunicaciones y qué otras personas podrían haber intervenido.
Allanaron una celda y secuestraron celulares
A partir de la denuncia, la Justicia ordenó una medida dentro del penal de Villa Urquiza. El procedimiento se concentró en una celda que, según la información publicada, era considerada una dependencia de condiciones privilegiadas, donde fueron secuestrados teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes.
El análisis de los dispositivos será clave para los investigadores, ya que se buscará establecer si desde esos teléfonos se realizaron las comunicaciones utilizadas para amenazar o extorsionar a Nacif. También se intentará determinar si existieron cómplices fuera del establecimiento penitenciario y quiénes serían los destinatarios del dinero y del vehículo reclamados.
La nueva denuncia se suma a una causa de gran relevancia para la Justicia Federal tucumana, que intenta determinar quién era el verdadero propietario y proveedor de los 470 kilos de cocaína secuestrados y cuál era el alcance de la organización que habría participado del traslado del cargamento. La investigación principal continúa con varios detenidos y distintas líneas abiertas.
El caso vuelve a poner el foco en la capacidad de determinados grupos delictivos para mantener vínculos y ejercer presiones incluso desde establecimientos penitenciarios. Mientras avanzan las pericias sobre los celulares, la Justicia deberá establecer si las acusaciones por extorsión pueden ser acreditadas y qué relación tienen los hechos denunciados con la estructura investigada por el cargamento de cocaína.