Mario Rodríguez (26 años) está internado desde el miércoles en el hospital Obarrio recibiendo asistencia psicológica después de haber intentado suicidarse. Hasta el momento, por su estado de salud, no pudo ser acusado del homicidio de su ex pareja, Tamara Salas (23), ocurrido el lunes en un hotel alojamiento del sur de la capital.
El caso generó conmoción en el barrio San Felipe. Una multitud enfurecida, después de robar varios objetos de la vivienda donde se domiciliaba el sospechoso, intentó quemar la casa pero la intervención policial lo impidió.
Mario y Tamara vivían uno al frente del otro. Se pusieron de novios cuando ella tenía 15 años. Después Tamara quedó embarazada y nació una nena que hoy tiene cuatro años. La relación llegó a su fin hace al menos tres años y, según los primeros indicios, desde entonces él no dejó de molestarla porque pretendía que volvieran. La pesadilla que vivía la joven terminó en homicidio.
Sorprendida en plena calle
Tamara, el lunes por la tarde, se había preparado para ir al centro. Después de cambiarse, se cruzó hasta la casa de su ex suegra para que le cuidara la niña hasta que ella llegara. “La dejó y no supimos más de ella hasta que nos avisaron que había sido víctima de un asalto”, explicó Hugo Rodríguez, tío de la joven.
Los familiares entrevistados coincidieron en señalar que la víctima no tenía ningún vínculo ni quería saber nada con su ex. “Estamos convencidos de que él la llevó bajo amenazas porque mi sobrina no quería saber nada. Sospechamos que la levantó aprovechando que estaba sola en casa, ya que sus padres no estaban en la provincia. Después de amenazarla, porque siempre andaba armado, la llevó al hotel alojamiento que está saliendo a la ruta”, agregó.
El tío dijo además que, por comentarios de los vecinos, se enteró de que él la podría haber golpeado en la plaza del barrio para obligarla a subir a la moto. “Espero que ahora se presenten como testigos. Sus palabras servirán para demostrar que fue un homicidio, no un accidente por un juego. Es más, ella salió sin celular; quedó cargándose en casa y nunca salía sin él porque sabía que lo podía utilizar”, sentenció.
El hotel
Había varias hipótesis con las que se trataba de establecer cómo había trasladado el acusado a la joven. Pero la familia de la chica no tiene dudas. “La llevó en la moto, amenazándola. Quizás la llevaba apuntando con el arma que siempre portaba”, explicó Hugo.
El tío y padrino de la víctima confirmó que sí lo había denunciado por violencia de género en la seccional 9ª y en la 13ª. “Nadie hizo nada para defenderla. Siempre tratábamos de que no tuviera contacto con él, pero a veces era imposible. Nunca vimos que la haya golpeado, pero sí que la amenazaba y la insultaba. En varias oportunidades le dijo que si no estaba con él, no estaría con nadie”, destacó.
“Una vez -agregó- ella había decidido festejarle el cumpleaños a su hija en un bar con pelotero e invitó a todos sus primos. La estaban pasando muy bien hasta que se presentó él en una moto con un amigo y se llevó a la fuerza a la chiquita. Todos se quedaron mirando”, relató.
La peor de las sospechas
La pareja llegó al hotel alojamiento Eros. Los empleados no observaron nada sospechoso y los dejaron pasar.
“Nos dijeron que a los 10 minutos escucharon un disparo y el grito de un hombre. No sabían qué había pasado. Y de pronto se dieron cuenta de que la había cargado a Tamara en la moto en la que había ingresado con la cabeza tapada. Intentaron cerrar el portón para que no se escapara, pero no pudieron cumplir con su objetivo. Los empleados le avisaron al dueño y este denunció lo que había pasado en la comisaría de Los Aguirre”, destacó tío.
Se le cayó en el camino
Lo más sorprendente del caso es que Rodríguez trasladó a la víctima malherida -los médicos creen que estuvo todo el tiempo desvanecida- varios kilómetros desde el motel hasta la casa de sus padres en el barrio San Felipe, al frente del domicilio donde vivía Tamara.
“No sé cómo hizo para llevarla. Una versión dijo que en el trayecto, se le cayó. Dos mujeres que venían por la ruta vieron lo que había sucedido y ofrecieron ayuda. Él se puso nervioso y las amenazó con el arma. Tengo entendido que hizo la denuncia en la comisaría de Los Aguirre”, agregó el tío de la joven.
Estremecedora escena
“Unos vecinos nos dijeron que vieron a Mario ingresar a la casa de sus padres cargando algo; era como si fuera una chiquita. Pero no sospecharon nada malo”, explicó Hugo.
Tamara fue llevada a la misma casa donde se encontraba la hija de la pareja. “Creemos que ella observó algo, pero al parecer no se dio cuenta de quién era. Ella nos dijo: ‘había una chica en la cama a la que le salía sangre del ojo’. Mi vida, ella sabía que estaba pasando algo extraño, pero nunca se imaginó que se trataba de su mamá”, aseguró Rodríguez en uno de los pocos momentos en los que no aguantó más y se largó a llorar.
El traslado al hospital
Los familiares de la joven señalaron que el acusado y sus parientes habrían cargado a Tamara en un vehículo para trasladarla al hospital Padilla. Por alguna razón, abandonaron el rodado en la avenida Jujuy al 4.600 y, en taxi, se trasladaron hasta el centro asistencial.
“No entendemos nada porque vivo a la par de ellos y nos conocemos de toda la vida. Cuando estaban allí recién nos avisaron de lo que había pasado, pero nunca nos dieron detalles. Imaginaba que algo malo había pasado. Sospechaba porque no podía creer que ella hubiera estado con él por su propia voluntad”, destacó el tío de la víctima.
El principio de las mentiras
Cuando Hugo Rodríguez se presentó en el Hospital Padilla, se enteró de que su sobrina estaba en gravísimo estado de salud y, al averiguar qué había sucedido, los policías le explicaron que su ex pareja denunció que a la joven la habían herido en un intento de asalto, pero la versión que daba no les cerraba a los investigadores. “En un primer momento dijo que había sido asaltado a la salida del hotel, pero después en una estación de servicio. Ahí comenzaron a dudar”, señaló el pariente.
El caso se tornó más vidrioso cuando el dueño del hotel alojamiento denunció en la comisaría de Los Aguirre que un joven, después de haber efectuado un disparo, llevó a su pareja desvanecida en la moto, por lo que sospechaba que algo malo le podía haber sucedido.
Acorralado por las evidencias
Cuando los efectivos le contaron al sospechoso de esa situación, Rodríguez decidió contar otra versión sobre cómo había resultado herida la joven. Dijo que en realidad había estado jugando a la ruleta rusa y que así se hirió gravemente.
“En un momento de la declaración, según me comentaron, dijo algo así como ‘ella ganó y yo le pagué el tiro’. Quedé helado con lo que sucedió. La Justicia ordenó que lo detuvieran”, explicó Hugo.
“Desde un primer momento me di cuenta de que no había sido un asalto ni un accidente, sino que él la había herido. Desgraciadamente no sobrevivió, pero estaba muy mal y no pudo contar lo que realmente sucedió”, agregó.
El acusado intentó suicidarse
Rodríguez fue alojado en la comisaría de Los Aguirre y el martes a la mañana, trasladado a Tribunales para que declarara como imputado. Mientras aguardaba ser interrogado, intentó ahorcarse en la celda utilizando el cordón de la capucha de su pulóver. Fue trasladado de urgencia al Padilla donde lo atendieron.
Hugo Rodríguez estaba en el centro asistencial cuando llegaron los parientes del imputado alarmados por lo que había ocurrido. “Cuando llegaron y me vieron que estaba allí, quisieron abrazarme y pedirme perdón por lo que había sucedido. No quise saber nada. Son vecinos de toda la vida y nos conocemos desde hace mucho tiempo. Entiendo que ellos no pueden ser responsables por lo que hizo su hijo, pero no merecíamos que nos oculten lo que realmente había sucedido”, explicó.
Avanza la investigación
La fiscal Adriana Giannoni suma indicios para acusar a Mario Rodríguez como autor del femicidio. Al resultado de la autopsia que confirma que sufrió golpes antes de morir, se suman las versiones de los familiares de que Tamara había sido víctima de violencia de género.
“Nos falta confirmar si hay denuncias penales en contra de él formulada por ella o por cualquier otra mujer”, comentó una fuente de la investigación.
El tío de la víctima indicó que en las últimas horas circuló la versión de que otra ex pareja del acusado podría haber perdido un embarazo de mellizos por la golpiza que le habría propinado. “Estamos esperando que esa chica haga la denuncia para que quede en claro cómo era él”, relató.
Por otra parte, los peritos ya se encuentran analizando las pruebas que se recolectaron en la moto, en el auto y en el taxi donde trasladaron a la joven.
La Justicia también está peritando el revólver que habría utilizado Mario Rodríguez para cometer el crimen. En el tambor, según confiaron fuentes judiciales, encontraron rastros de vainas percutadas, por lo que se sospecha que podría haber disparado dos veces en contra de la joven. El arma fue encontrada bajo el asiento del auto de la familia del acusado. /A las 7/
Prisión preventiva para otros dos acusados por el tiroteo en el que murió una mujer
El Ministerio Fiscal consiguió tres meses de prisión preventiva para “Kempes” Guzmán, acusado por el homicidio de Fabiana Páez y las lesiones sufridas por su madre; y para “Pata” Navarro, imputado por abuso de arma. Ya son cuatro los sospechosos sujetos al proceso.
Este martes 29 de septiembre se realizó una audiencia convocada por la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo de Carlos Sale, en la que fueron imputados Rodrigo Luciano Navarro (27), alias “Pata”, y Gregorio Benito Guzmán (48), alias “Kempes”, por su presunta participación en el tiroteo ocurrido el domingo pasado en el barrio Barrancas del Salí, donde murió una mujer de 48 años y su madre resultó herida.
En esta oportunidad, en representación del Ministerio Fiscal intervino el auxiliar de fiscal Alejandro Andole, quien formuló los cargos y solicitó la prisión preventiva de ambos acusados por el plazo de tres meses, hasta el próximo 28 de diciembre.
A Navarro se le atribuyó el delito de abuso de arma. Durante la audiencia, el representante del MPF señaló además que el imputado registra antecedentes penales que incluyen condenas y fina pedidos de captura. En tanto, Guzmán fue imputado por los delitos de homicidio y lesiones leves, ambos en concurso ideal y agravados por el uso de arma de fuego. La acusación está vinculada con la muerte de Fabiana Isabel Páez (48) y las heridas que sufrió su madre, Isolina Isidora Décima (66).
La secuencia del tiroteo
De acuerdo con la teoría del caso presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió el último domingo 27 de septiembre, alrededor de las 16:00 horas, en la vía pública de calle Raúl Colombres al 2000, en el barrio Barrancas del Salí (zona este de San Miguel de Tucumán), Navarro y su hermano “Sacha” mantuvieron un altercado previo con un grupo de personas conocido como “Los pericotes”, integrado por la familia Guzmán. Ante esto, “Pata” se dirigió a su domicilio, desde donde extrajo un arma de fuego tipo pistola calibre 9mm. y regresó hacia donde se encontraban “Los Pericotes”, efectuando intencionalmente múltiples disparos dirigidos hacia ellos. Luego los hermanos Navarro se fueron corriendo hacia su vivienda, momento en el cual se produjeron disparos.
Al oír dichos disparos, Décima y su hija Páez salieron de su casa con el fin de conocer los motivos del conflicto. En esa ocasión fueron sobrepasadas por los hermanos Navarro, quienes se dirigían hacia la esquina realizando tiros al aire mientras “Los Pericotes” los perseguían. En esa circunstancia, las personas que portaban armas de “Los Pericotes”, identificadas como “Kempes” Guzmán y sus hijos “Goyo” y un menor de 16 años, mientras perseguían a los Navarro, efectuaron disparos en dirección a donde se ubicaban las mujeres. Como consecuencia, Páez recibió un disparo en el abdomen y falleció horas más tarde (a las 20:10) en el hospital Centro de Salud. En tanto que su madre también fue alcanzada por un proyectil y sufrió una herida en la parte posterior del muslo derecho.
Medidas cautelares
Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal, Andole, fundamentó el pedido de prisión preventiva en la necesidad de resguardar el proceso mientras se completan distintas medidas de investigación. Entre las evidencias que aún restan producir se encuentran la recolección de declaraciones testimoniales, la realización de pericias balísticas y los resultados de análisis de muestras, entre otras medidas.
Por su parte, las defensas técnicas plantearon medidas alternativas a la de mayor intensidad. La defensa de Navarro solicitó un arresto domiciliario autónomo en el domicilio de su pareja, mientras que la de Guzmán ofreció un arresto domiciliario acompañado de órdenes de restricción respecto de la víctima y los testigos.
Finalmente, la jueza interviniente avaló la totalidad de lo requerido por el Ministerio Fiscal y dispuso la prisión preventiva de ambos imputados por tres meses, ordenando su traslado y alojamiento en un complejo penitenciario.
Cabe recordar que ayer, lunes 28 de septiembre, en una audiencia llevada a cabo por este mismo hecho, fueron imputados Gregorio Alberto Guzmán, alias “Goyo”, de 22 años, y su hermano de 16, ambos hijos de “Kempes”. En esa oportunidad, la Fiscalía consiguió la prisión preventiva de “Goyo” por tres meses. En el caso del adolescente, por tratarse de un menor de edad, se dispuso una medida de disposición provisoria por el mismo plazo, con alojamiento en el Instituto Cura Brochero de Benjamín Paz.
Denunciaron a un policía por estafar a 120 familias con casas del IPV en Tucumán
Un cabo que prestaba servicios en la Comisaría Seccional 6° fue denunciado penalmente ante la Fiscalía de Delitos Complejos. Prometía adjudicaciones exprés en Lomas de Tafí, Manantial Sur y San Andrés a cambio de pagos de entre 2 y 5 millones de pesos. El perjuicio económico rondaría los $500 millones y la Jefatura lo pasó a disponibilidad.
Un escándalo de proporciones mayúsculas sacude a la fuerza de seguridad provincial tras radicarse una grave denuncia penal contra un integrante en actividad de la Policía de Tucumán. Se trata de un cabo que cumplía funciones en la Comisaría Seccional 6°, quien fue acusado formalmente ante la Fiscalía de Delitos Complejos de encabezar un esquema de fraude y estafa piramidal que afectó a más de 120 familias tucumanas, con un desfalco económico estimado en cerca de 500 millones de pesos.
La causa judicial se originó a partir de la presentación realizada por un empleado del Poder Judicial, quien expuso en sede judicial haber sido contactado por el uniformado bajo la promesa de facilitarle el acceso irregular y directo a una vivienda del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV). El policía se jactaba de contar con presuntos contactos de alto nivel en la administración pública y en el arco político para eludir los sorteos oficiales.
Contactos políticos, falsos cupos y entregas millonarias
De acuerdo con el expediente acusatorio, el sospechoso ofrecía llaves e ingresos formalizados a unidades habitacionales en urbanizaciones de alta demanda provincial, tales como Manantial Sur, San Andrés y Lomas de Tafí. A cambio de gestionar las adjudicaciones exprés, exigía desembolsos iniciales por cifras millonarias bajo el argumento de trámites administrativos reservados.
Con el transcurso de las semanas, el efectivo expandió el mecanismo: aseguró contar con una mayor cantidad de cupos disponibles y solicitó a los primeros involucrados que convocaran a familiares, amigos y compañeros de trabajo para ingresar al beneficio. Decenas de personas, confiadas en la condición de funcionario policial del gestor, transfirieron sumas que oscilaron entre los 2 y los 5 millones de pesos por damnificado.
Colapso del engaño, encierro en una reunión y sanción interna
Pese a los reiterados desembolsos, las entregas pactadas nunca se materializaron. Ante la exigencia de respuestas y la falta de documentación respaldatoria, el acusado comenzó a dilatar las explicaciones apelando a sucesivas excusas operativas. La tensión alcanzó su punto crítico durante una reunión vecinal organizada para exigir la devolución del dinero, ámbito en el cual el cabo terminó encerrándose dentro de una habitación al verse desbordado por los reclamos de los vecinos defraudados.
Frente a la gravedad institucional del hecho y el avance de las medidas en la Justicia penal ordinaria, el Ministerio de Seguridad y la Jefatura policial resolvieron pasar a disponibilidad al cabo denunciado, abriendo de inmediato un sumario administrativo interno mientras Delitos Complejos recolecta comprobantes bancarios y testimonios para determinar su situación procesal.
Una niña de 1 año y 7 meses permanece internada en el Hospital del Niño Jesús, con asistencia respiratoria mecánica y pronóstico reservado, luego de haber sido atacada por un perro pitbull en San Miguel de Tucumán. Pese a la gravedad del cuadro, se encuentra hemodinámicamente estable.
La directora del hospital, Inés Gramajo, explicó que la menor ingresó a la guardia y fue asistida por el equipo de emergencia y un cirujano general. Debido a la importante pérdida de sangre que había sufrido, debió recibir transfusiones y fue sometida a distintos estudios, entre ellos una tomografía.
Además, especialistas en cirugía maxilofacial evaluaron las lesiones provocadas por el ataque.
Uno de los puntos que generaba preocupación era el estado de uno de sus ojos. La niña fue examinada por el servicio de Oftalmología y se le realizó un fondo de ojos, cuyo resultado fue favorable. Los especialistas continuarán controlándola diariamente hasta que disminuya la inflamación.
“Hay que ser cautelosos y seguir acompañándola. La paciente está recibiendo todas las atenciones con los estudios y especialistas que necesita”, señaló Gramajo.
La directora destacó que el Hospital del Niño Jesús cuenta con los especialistas y recursos necesarios para atender un cuadro de esta complejidad y remarcó que la evolución de la pequeña será evaluada día a día.