Cinco personas fueron encontradas muertas este martes por la tarde en una casa de la calle Sanabria al 3700, en el barrio porteño de Villa Devoto. Entre las víctimas hay cuatro adultos -dos hombres y dos mujeres- y una menor de edad, hija de una de las parejas fallecidas.
Según informaron fuentes oficiales, se sospecha que se trató de una acumulación de monóxido de carbono. Un bebé fue rescatado con vida y trasladado al Hospital Zubizarreta, donde permanece internado, pero fuera de peligro.
Alberto Crescenti, titular del SAME, fue quien coordinó el operativo en el lugar tras un llamado al 911. En diálogo con TN, confirmó que las víctimas son dos hombres de 75 y 42 años, y dos mujeres de 79 y 43, además de una nena de cuatro años.
“Llegamos con casi 10 ambulancias del sistema”, relató Crescenti, quien detalló que no había olor a gas en la casa. “Pareciera ser monóxido de carbono. Entramos a constatar los cuerpos, lamentablemente no se pudo hacer nada por ellos. Creo que data de varias horas”, sumó.
“El monóxido es el asesino silencioso. No tiene olor, no se ve. Se combina con la hemoglobina y produce un paro respiratorio. Es fundamental actuar rápido: abrir ventanas, salir afuera. Eso salva vidas”, advirtió Crescenti.
Según pudo saber TN por el testimonio de los vecinos, la casa de planta baja y un primer piso pertenecía al matrimonio del hombre de 75 años y la mujer de 79. Esta semana, ambos habrían recibido la visita de sus familiares y sus nietos: una pareja (el hombre de 42 y la mujer de 43) que llegó al país desde Italia con sus dos hijas menores de edad para pasar unas vacaciones.
Esta tarde, personal de la Policía de la Ciudad, Bomberos y el SAME acudieron a la casa de la calle Sanabria. Un familiar llamó al 911 alrededor de las 16:30 horas, luego de que las víctimas no atendieran a la puerta.
Además de las víctimas, los agentes encontraron en otra habitación a un bebé de dos años y nueve meses. Estaba consciente y con signos vitales. Inmediatamente, fue rescatado por los bomberos y trasladado de urgencia al Hospital Zubizarreta, donde permanece fuera de peligro.
Los bomberos también procedieron a ventilar los ambientes para permitir que el personal médico certificara oficialmente los fallecimientos.
Una vez que Criminalística finalice con sus tareas, personal de MetroGAS realizará las inspecciones correspondientes para determinar el origen de la tragedia.
Según informaron las autoridades, en la casa encontraron algunos artefactos que pudieron haber contribuido a una posible acumulación de monóxido de carbono: dos termotanques, un calefón y una caldera. /TN
Una joven de 23 años sufrió politraumatismos al chocar dos motocicletas este miércoles, alrededor de las 20, en avenida Eva Perón y Azcuénaga, en Alderetes. La pasajera fue trasladada al Centro de Salud Zenón Santillán y se encuentra fuera de peligro. La Fiscalía ordenó buscar testigos y revisar cámaras para reconstruir el siniestro e identificar a uno de los motociclistas, que se retiró del lugar.
La causa quedó caratulada como lesiones culposas, con intervención de la Unidad Fiscal Criminal del Centro Judicial Capital. La mecánica del impacto todavía debe ser esclarecida y la primera reconstrucción surge de los testimonios recogidos por la Policía.
Según esas versiones, una Honda Wave, conducida por un trabajador de una aplicación de transporte que llevaba a la joven como pasajera, circulaba junto con una Honda New Titán negra por avenida Eva Perón, de sur a norte. Ambos vehículos giraron hacia Azcuénaga y, durante esa maniobra, el conductor de la Wave habría intentado sobrepasar al otro rodado.
Los testigos señalaron que se produjo un impacto en la parte trasera de la New Titán, tras el cual los dos ocupantes de la Wave cayeron al pavimento. Describieron al conductor de la otra motocicleta como un hombre de entre 50 y 60 años, aproximadamente, vestido de negro, que abandonó el sector después del choque.
Una ambulancia municipal trasladó a la pasajera al Centro de Salud Zenón Santillán. Allí fue atendida por el médico de guardia, quien diagnosticó politraumatismos y determinó que estaba fuera de peligro.
El conductor de la Wave manifestó que buscaría asistencia médica por sus propios medios. Sin embargo, las consultas posteriores realizadas en la Policlínica de Banda del Río Salí y en el Hospital del Este Eva Perón no permitieron constatar su ingreso a ninguno de esos establecimientos.
Efectivos de la Comisaría Martín Miguel de Güemes acudieron tras recibir el aviso del Cuerpo de Vigías de Alderetes. Cuando llegaron, encontraron a numerosas personas y a los agentes municipales resguardando la escena, pero los involucrados ya se habían retirado.
Con la información reunida, la Fiscalía dispuso relevar las cámaras de seguridad y localizar a otros posibles testigos. Esas medidas buscarán precisar cómo ocurrió la colisión y establecer la identidad del conductor de la New Titán.
Vecinos del pasaje donde murió el bebé Liam cuestionaron la velocidad a la que, según sus testimonios, circulaba el camión recolector de residuos y aseguraron que ya habían existido reclamos por situaciones similares.
Una mujer que se encontraba en el lugar aseguró haber visto pasar al vehículo momentos antes del hecho. “Saqué el auto, lo dejé pasar al camión de la basura, que pasó a una velocidad que no tiene que pasar porque es un pasaje. Pasó muy rápido y no es la primera vez”, relató.
Otra vecina contó que había salido con una bolsa de residuos, pero no alcanzó al camión. “En lo que entré al fondo a dejar la bolsa, salí y sentí el griterío. Ya no estaba el camión”, señaló.
Los testimonios apuntan además a que las quejas por la forma en que circulaban los camiones recolectores no serían recientes.
“El camión de la basura siempre pasa así, con todo. Esto no es desde hace poquito, esto es desde hace muchísimo. Siempre hubo papás que reclamaron y los camioneros, ciegos. Esto se hubiese prevenido”, sostuvo una de las vecinas.
Las declaraciones reflejan la conmoción y el enojo de quienes viven en la zona tras la muerte de Liam. Las afirmaciones sobre la velocidad del vehículo corresponden a los testimonios de los vecinos y deberán ser contrastadas con la investigación del hecho.
Trasladarán la Comisaría Segunda al Predio Ferial y la División Robos y Hurtos a Las Talitas
La mudanza se llevará a cabo en las próximas horas debido al inicio de las obras para refaccionar el edificio de la calle Buenos Aires al 400, mientras que en los próximos días se producirá lo propio con esta área fundamental de la Brigada de Investigaciones.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó que todo el personal de la Comisaría Seccional Segunda será trasladado a un nuevo edificio. El inmueble ubicado en calle Buenos Aires 479 fue inhabilitado de manera preventiva por un inminente riesgo de derrumbe, según la Resolución N.º 748/7 publicada en el Boletín Oficial.
El funcionario de la fuerza, también anunció el traslado de unas de las áreas neurálgicas de la Brigada de Investigaciones a Las Talitas.
Girvau señaló que el estado del edificio de la Comisaría segunda requiere una intervención total: “Hoy a la comisaría segunda hay que arreglarla íntegramente y la obra será realizada por el Ministerio de Obras Públicas e iniciará inmediatamente”. La frase subraya la urgencia de la reparación y la responsabilidad del Estado en hacerse cargo de la obra.
Respecto al funcionamiento diario, Girvau explicó que se está organizando el traslado de las personas detenidas: “Estamos organizando cuanto antes el traslado de los presos hacia otro lugar y desde el viernes, toda la comisaría funcionará en el predio ferial (calle Charcas 51) hasta que se arregle el edificio”. La medida busca garantizar la continuidad operativa mientras dure la intervención edilicia.
Finalmente, el jefe policial informó que los vecinos de la jurisdicción de la Comisaría Segunda podrán realizar trámites habituales en la Comisaría Seccional Primera sin ningún tipo de inconveniente, una disposición pensada para minimizar el impacto sobre la población.
Traslado de la División Robos y Hurtos
La Brigada de Investigaciones de la Policía de la provincia iniciará, en un plazo de 30 días, el traslado de cada una de sus divisiones. El objetivo central es desalojar el edificio ubicado en la calle Junín 850, en San Miguel de Tucumán, para dar comienzo a una serie de refacciones edilicias que consideran necesarias para el funcionamiento del cuerpo.
Girvau, explicó que «es necesario trasladar la dependencia por una cuestión edilicia». Añadió que la primera medida será reubicar a la División de Robos y Hurtos en un inmueble perteneciente a la Municipalidad de Las Talitas, y que a partir de allí se planificará el desplazamiento del resto de las áreas que componen la Brigada.
El traslado busca, según las autoridades, no solo permitir la realización de las obras sino también garantizar la continuidad operativa de lo que describen como la columna vertebral de la policía provincial. El proceso implicará coordinación entre distintas jurisdicciones y la preparación de sedes provisionales que aseguren la prestación de servicios investigativos durante el período de reformas. /Los Primeros/