En la noche de ayer lunes, se llevó a cabo la reconstrucción del crimen de Claudio Adrián Sánchez, que trabajaba junto a su padre en CCC, quien fue ultimado por un efectivo de la Policía Federal, en un hecho registrado en la noche del 6 de noviembre del año pasado, en Juan B. Justo y Francisco de Aguirre.
Desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) se informó que de la medida participó la Fiscalía Especializada en Homicidios I, a cargo de la doctora Adriana Giannoni, quien en persona supervisó las tareas junto a personal de esa unidad investigativa.
Sánchez, de 28 años, empujaba su moto cuando fue interceptado por el policía federal Víctor Hugo Cuozzo, de 27 años, quien lo mató de un disparo en el cuello, presuntamente por considerar que era un ladrón. Cuozzo participó activamente de la medida judicial.
Las tareas
Por disposición de la fiscalía interviniente, participó de la medida judicial el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del MPF, que confeccionará un informe con sus conclusiones. Además, dos expertos de la Policía Judicial de Córdoba estuvieron presentes para realizar posteriormente una reconstrucción virtual, basándose en los datos incorporados en la causa y en la reconstrucción. El doctor Carlos Berarducci, prosecretario de la Fiscalía en Homicidios I, también fue partícipe de las tareas de coordinación y logística para llevar adelante la medida judicial, con la cual se buscan establecer diferentes detalles de lo ocurrido, como la distancia en la que se encontraban los protagonistas al momento de registrase el hecho y el ángulo del disparo. Las fotografías, filmaciones y planimetrías realizadas servirán para la reconstrucción en 3D.
La mecánica de la medida fue llevar adelante dos versiones, la del imputado y la de un testigo que observó la secuencia previa al disparo. Parte de esa escena fue capturada por una cámara de seguridad de un comercio ubicado a pocos metros del lugar del homicidio.
La doctora Sofía Medina, prosecretaria de la Fiscalía en Homicidios I, explicó las tareas realizadas: “La medida de reconstrucción fue solicitada por la defensa del imputado. Se basó principalmente en dos hipótesis. El imputado desarrolló su versión. La secuencia fue representada por personal de la División Homicidios de la Policía. La segunda versión fue la de un testigo que pudo observar el desarrollo del hecho. En base a esas hipótesis, se podrán elaborar conclusiones y tener otros elementos que permitan concluir la causa”.
El hecho
Según el imputado, realizaba compras en una verdulería, cuando varias personas comenzaron a gritar que un joven había robado una moto y se la estaba llevando. Entonces, interceptó a Sánchez, que empujaba su rodado, cuya alarma se había activado, y le disparó.
Luego, se supo que Sánchez era operario de la empresa de video cable CCC y que su motocicleta se había quedado cuando regresaba de acompañar a la niñera de su hijo hasta la parada del colectivo.
En la escena fueron incautadas dos armas: la reglamentaria del uniformado y la que tenía la víctima. Sánchez falleció días después; mientras que el autor del mortal disparo fue detenido a fines de noviembre. Ahora está en libertad, aguardando la concreción del juicio en su contra.
Conclusiones
Miguel Delgado, a cargo del Área Criminalística del ECIF del MPF, comentó: «El objetivo de la medida fue representar el relato, el testimonio y las declaraciones de estas personas in situ, tomando como modelo las personas que representaban a la víctima y al imputado, los movimientos y la posición de cada uno de ellos a fin de clarificar o de obtener mayores datos y mayor información a la causa. Es valiosísimo estar en el lugar y el relato de los testigos. Permite a los peritos saber si el relato es coherente o coincidente con los datos científicos”.
Los doctores Álvaro Zaragoza Y María Sol Sánchez, de la Sección Desarrollo Interdisciplinario de la Policía Judicial del MPF de Córdoba, llegaron a Tucumán para participar de la medida. Al respecto, Zaragoza admitió que: “Nos han convocado específicamente para hacer una medida que desarrollamos en la Policía Judicial de Córdoba, que es una reconstrucción virtual. El objetivo es recrear este escenario en tres dimensiones, a escala. Es una prueba madre, que se hace a partir de una testimonial; y a la vez, sirve para tenerla en consideración para ver el análisis de verosimilitud de esa versión si se corresponde o no con las evidencias”.
Zona de los archivos adjuntos
Tres hombres fueron detenidos y seis aeronaves quedaron secuestradas en Tucumán durante una serie de allanamientos vinculados con la investigación por el cargamento de más de 470 kilos de cocaína descubierto en junio sobre la Ruta Nacional 157. Con estos procedimientos, ya son nueve las personas detenidas en la causa, que tramita ante la Justicia Federal.
Los operativos se realizaron durante la madrugada del lunes en Famaillá, Estación Aráoz, Tafí del Valle y Aguilares. Además de las aeronaves, los investigadores incautaron dinero en efectivo, dólares, teléfonos, documentación, cuatriciclos, motocicletas y equipos de aeronavegación, entre otros elementos considerados de interés para el expediente.
El resultado fue informado este 24 de septiembre por el Ministerio de Seguridad Nacional, del que depende Gendarmería Nacional. Las medidas forman parte de las pesquisas que comenzaron con la interceptación de una camioneta en la que se transportaba una importante cantidad de cocaína oculta en la parte trasera.
Los allanamientos se realizaron en cuatro localidades tucumanas. Foto: Gendarmería Nacional.
La intervención estuvo a cargo de efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Tucumán”, que trabajaron en coordinación con el Escuadrón 71 “Aguilares” y con el apoyo de otras unidades de Gendarmería. Los allanamientos fueron ordenados por el Juzgado Federal Nº 1 y la Fiscalía Federal Nº 1 de Tucumán, en el marco de una causa por infracción a la Ley 23.737.
El punto de partida de la investigación se remonta al 4 de junio, cuando personal de la Sección “Monteros” controló una camioneta que circulaba por la Ruta Nacional 157. Durante la inspección, los gendarmes detectaron un cargamento de paquetes escondidos en el sector posterior del vehículo.
La causa se inició en junio, tras el hallazgo de cocaína en una camioneta sobre la Ruta Nacional 157. Foto: Gendarmería Nacional.
El procedimiento permitió encontrar 449 paquetes que contenían, en total, 470 kilos y 470 gramos de cocaína. El conductor de la camioneta quedó detenido y el hallazgo dio lugar a una investigación para establecer las responsabilidades vinculadas con el traslado de la droga.
A partir de ese secuestro, las unidades investigativas de la fuerza continuaron con las pesquisas. Según la información oficial, las actuaciones posteriores permitieron concretar otras cinco detenciones y reunir elementos que sirvieron para profundizar la causa.
De esta manera, antes de los últimos allanamientos, el expediente ya registraba seis detenidos: el conductor interceptado en junio y las cinco personas arrestadas en el transcurso de la investigación. Las tres nuevas detenciones elevaron esa cifra a nueve.
Con los últimos procedimientos, son nueve las personas detenidas en el expediente. Foto: Gendarmería Nacional.
La nueva serie de procedimientos extendió las medidas judiciales a domicilios y lugares ubicados en cuatro localidades tucumanas. Uno de los resultados centrales fue el secuestro de seis aeronaves, que quedaron a disposición de las autoridades judiciales junto con los demás bienes y objetos incautados.
El comunicado oficial no precisó qué función habrían cumplido las aeronaves ni detalló su eventual relación con el traslado del cargamento de cocaína. Tampoco informó sus características, los lugares exactos en los que fueron encontradas o la identidad de sus propietarios. Esos aspectos deberán esclarecerse en el marco de la investigación.
Las medidas fueron ordenadas por el Juzgado Federal Nº 1 y la Fiscalía Federal Nº 1 de Tucumán. Foto: Gendarmería Nacional.
Entre los elementos secuestrados también figuran equipos de aeronavegación, además de cuatriciclos y motocicletas. El parte no especificó la cantidad de estos vehículos ni describió el resto de los objetos que fueron incorporados a las actuaciones por su posible interés para la causa.
Los efectivos también incautaron dinero en efectivo y divisas estadounidenses, aunque no se difundieron los montos. A esa lista se suman dispositivos telefónicos y documentación, cuyo contenido podrá aportar información para el avance de las pesquisas y la determinación de los vínculos entre las personas investigadas.
Gendarmería informó el secuestro de dinero, teléfonos, documentación, vehículos y equipos de aeronavegación. Foto: Gendarmería Nacional.
Respecto de los tres hombres detenidos durante los últimos operativos, las autoridades no dieron a conocer sus nombres ni precisaron las conductas que se les atribuyen de manera individual. La información difundida se limitó a confirmar sus arrestos y su puesta a disposición de la Justicia Federal.
La causa reúne así el secuestro inicial de más de 470 kilos de cocaína, nueve personas detenidas y seis aeronaves incautadas, además de dinero, vehículos y otros elementos obtenidos en los procedimientos posteriores. La investigación continúa bajo la intervención del Juzgado Federal Nº 1 y la Fiscalía Federal Nº 1 de Tucumán, que deberán determinar el alcance de las responsabilidades de los involucrados y la relación de los bienes secuestrados con el cargamento detectado en junio.
Los detenidos y los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia Federal. Foto: Gendarmería Nacional.
Vecinos de Aguilares invadieron un basural en busca de artículos secuestrados y enterrados por Gendarmería
La gente se agolpó en el predio y en cuestión de minutos empezaron a aparecer bajo la tierra prendas de vestir y de cama, enterradas por Gendarmería debido a que quedaron inutilizadas por el agua que inundó un depósito.
Un procedimiento policial se desplegó este jueves en un predio municipal utilizado como basural, en el barrio Villa Nueva de Aguilares, luego de que un grupo de vecinos comenzara a desenterrar acolchados, prendas de vestir y otros artículos que, según se confirmó posteriormente, habían sido descartados por Gendarmería Nacional por disposición de la Justicia Federal.
La Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Centro Judicial Concepción tomó conocimiento del hecho y ordenó las actuaciones correspondientes.
El episodio salió a la luz alrededor de las 15.30, cuando el sistema de emergencias 911 recibió un aviso alertando que varias personas estaban retirando del predio distintos objetos que, presuntamente, pertenecían a la fuerza federal.
Ante la situación, efectivos de la Comisaría Aguilares y de la Patrulla Motorizada se trasladaron al lugar para verificar lo ocurrido.
Antes de avanzar con el procedimiento, los uniformados se comunicaron con personal del Escuadrón 11 de Gendarmería Nacional, con asiento en el barrio Belgrano de Aguilares, para establecer el origen de los elementos encontrados.
Según informaron representantes de la fuerza, las recientes inundaciones provocaron importantes daños en las instalaciones del escuadrón, afectando acolchados, prendas de vestir, utensilios y otros artículos.
Además, indicaron que parte del material también sufrió deterioros ocasionados por roedores, por lo que ya no reunía condiciones para ser reutilizado ni entregado en donación.
Frente a esa situación, y en cumplimiento de un oficio librado por orden de la Justicia Federal, Gendarmería procedió al traslado y descarte de esos elementos en el basural ubicado en el barrio Villa Nueva, dentro de un predio perteneciente al municipio, al considerarse que habían perdido toda utilidad.
Tras constatar los hechos, el personal policial informó lo sucedido a la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Centro Judicial Concepción.
Desde esa dependencia judicial se dispuso la confección de un acta de procedimiento y, teniendo en cuenta que los artículos habían sido descartados por Gendarmería Nacional en el marco de una disposición judicial, se ordenó dar intervención a esa fuerza para que adopte las medidas que estime pertinentes respecto de los objetos desenterrados por los vecinos.
El caso quedó documentado mientras las autoridades continúan evaluando las actuaciones derivadas del procedimiento realizado en el predio municipal de Aguilares.
En la tarde del pasado martes 22 de septiembre, entre las 17 y las 18, una niña de 12 años fue atacada cuando salía de la escuela en la ciudad de San Miguel de Tucumán. El hecho ocurrió en la zona de Chacabuco y 24 de Septiembre, según el relato de su madre, quien realizó un pedido público para localizar a posibles testigos que aporten información sobre la agresión.
El relato de la familia
La mujer contó que su hija fue interceptada por dos adolescentes que ella no conocía. Por motivos que aún se investigan, los agresores atacaron a la menor y le provocaron múltiples heridas en el rostro. “Le hicieron 16 cortes superficiales”, aseguró la madre al dar detalles de las lesiones. La familia difundió una imagen que muestra algunas de las lesiones sufridas por la niña.
Tras el episodio, la familia formalizó la denuncia ante las autoridades competentes y solicitó el acceso a registros de cámaras de seguridad de la zona. La investigación procura reconstruir el recorrido de la víctima y determinar con precisión el lugar en que se produjo la agresión. Aunque los familiares señalan como referencia la esquina de Chacabuco y 24 de Septiembre, no se descarta que los hechos hayan ocurrido en alguna de las calles aledañas.
El pedido a la comunidad
Mientras avanza la averiguación, la madre decidió hacer público el caso con la esperanza de que alguien que haya visto algo se comunique. “Si alguien sabe algo, vio algo o tiene alguna información, le agradecería que se comunique”, expresó en su pedido de ayuda.
Las autoridades continúan recabando pruebas y testimonios para esclarecer lo ocurrido y avanzar en la identificación de los responsables, en un episodio que conmociona a la comunidad local y plantea interrogantes sobre la seguridad en los entornos escolares y las inmediaciones.