Política
Piden que se llame a internas en el radicalismo tucumano
El dirigente Osvaldo Barreñada sostuvo que es urgente la normalización de la UCR, previo a cualquier armado electoral
El dirigente y convencional partidario Osvaldo Barreñada, reclamó una urgente normalización en la Unión Cívica Radical antes de pensar en cualquier candidatura o alianza electoral.
«La situación de la UCR es bastante compleja porque estamos con una intervención hace más de un año, dentro de un partido que se ha caracterizado siempre por la democracia, no hay atisbo en estos momentos de un llamado a elecciones», enfatizó el dirigente a el programa periodístico Primer Plano.
El próximo 29 de marzo en Buenos habrá elecciones partidarias nacionales, sin embargo a nivel local no hay aún definiciones sobre la normalización de la UCR. «En la medida en que el partido no se abra y se participe electoralmente vamos a seguir en un derrotero de mucha desidia, tanto de los afiliados como de los dirigentes que no se aggionaron a la actual situación y que hoy no ayudan al partido. Necesitamos movilizarnos y en la medida que lo hagamos, vamos a tener un partido dinámico. Nosotros desde nuestro grupo de trabajo pedimos internas. Queremos trabajar para las elecciones de este año y también hacerlo con vista al 2023, de manera que el partido llegue movilizado y con propuestas concretas», consignó el radical.
Barreñada también cuestionó la estrategia electoral del partido: «la dirigencia se ha caracterizado en los últimos tiempos por hacer críticas y denuncias pero no ha encontrado políticas profundas para transformar el Estado. Nosotros como dirigentes y como oposición tenemos la obligación de proponer y llevar adelante proyectos para un mejor posicionamiento de la provincia en materia productiva, seguridad, mejor calidad de vida y educación. Poder sacar nuestra producción fuera de la provincia y consolidar nuevos mercados».
A la vez consideró que la primordial obligación de oficialismo y la oposición es tener propuestas superadoras. «No sirve de nada quedarse en las críticas cuando queremos que las políticas vayan hacia una educación de excelencia y un trabajo digno y con menos planes sociales. Pero no vamos a lograr nada de esto si no tenemos un partido movilizado con mayor participación. Somos un espacio democrático y todos los radicales coincidimos que no podemos seguir con la intervención. Lo lógico es que cuanto antes su interventor (José «Lucho» Alrgañaraz) llame a elecciones y sigamos hacia adelante», enfatizó.
Consultado sobre la actual polarización del partido entre quienes se aliaron a Ricardo Bussi o con José Cano y Silvia Elías de Pérez, deslizó que son decisiones personales, «la idea es que el partido se abra al debate con más ideas y proyectos. Tenemos que comenzar a trabajar en el 2023 basándonos en los ideales del radicalismo. Nosotros consideramos que lo principal es movilizar y dinamizar el partido para recién hablar de candidaturas. Cuando el partido esta intervenido siempre hay sospechas sobre lo que se decide, mientras que cuando son autoridades elegidas; hay espacios para el debate, los candidatos son elegidos democraticamente y no a dedo desde Buenos Aires. Por eso pido al interventor que llame con premura a las internas partidarias«, sostuvo.
En tal sentido resaltó que antes comenzar a trabajar sobre las elecciones, «tenemos que priorizar normalizar el partido. No decimos que no trabajaremos en las PASO y en las elecciones de este año, creemos que primero debemos resolver la normalización partidaria para desde allí analizar las candidaturas».
En referencia al futuro de la UCR dentro de Cambiemos, consideró que «es una alianza creada para un fin electoral y para enfrentar la alianza del Peronismo. Sin embargo, hoy antes que pensar en el futuro debemos resolver nuestra situación interna. Una vez resuelto esto, decidiremos democráticamente con quién hacer alianzas. Ya se probó en la elecciones pasadas con candidatos que no estuvieron a la altura de competir, por lo que queremos que los futuros candidatos surjan del consenso».
Por último insistió que más allá de pesar en alianzas con el bussismo o con Mauricio Macri, la idea debe ser solucionar la interna «donde el interventor no sea quien defina las alianzas sino el partido normalizado. Para eso, tenemos nuestra convención provincial para definir con quién estaremos mejor. El interventor puede ser un buen correligionario, pero es una persona individual. Nosotros queremos que surja de una decisión partidaria», espetó.