Las críticas y cuestionamientos de la dirigencia peronista luego de que el oficialismo nacional obtuviera dictamen para discutir en el recinto de la Cámara de Diputados la Ley Ómnibus que pretende conseguir el Presidente Javier Milei, apuntan contra el gobernador Osvaldo Jaldo.
En una entrevista a La Gaceta el mandatario tucumano salió al cruce de esas críticas. “Las críticas no me rozan. Mi trayectoria habla de mí, de una militancia en el peronismo que creció durante los 40 años del retorno de la Democracia a la Argentina”.
“No me van a pasar el peronómetro. Mis convicciones siguen intactas y vamos a avanzar por los intereses de Tucumán, más allá de las ideologías, porque este no es un año de elecciones”, sostuvo Jaldo quien además, aseguró que está tranquilo por la decisión que adoptó. En ese aspecto, defendió al diputado “Tin” Fernández y, frente a los cuestionamientos generalizados de sus pares, indicó que eso significó la creación de un nuevo bloque en la Cámara Baja, con Fernández a la cabeza y acompañado por Gladys Medina y por Elia Fernández de Mansilla. Pablo Yedlin y Carlos Cisneros continuarán dentro de la bancada de Unión por la Patria. La nueva estructura funcionará como un interbloque.
“Lo armamos para defender a Tucumán”, explicó el mandatario. “Creo que la Argentina, en general, y Tucumán en particular necesitan mejorar y esto se logra a través del diálogo. Vamos a sostener esta postura y dar los pasos que sean necesarios para hablar con las autoridades nacionales y con los gobernadores, pero siempre cumpliendo con Tucumán”, continuó.
Jaldo negó presiones y aprietes de la Casa Rosada para acompañar las iniciativas oficiales. “Nadie nos obligó, ni nos apretó, mucho menos presionó por todo esto. Para nosotros primero está Tucumán y las soluciones que se requieren para mejorar la vida de sus habitantes. Como dije antes, las cuestiones partidarias quedan para otro momento”, enfatizó.